Lactancia

Confía en La Liga de la Leche (Mi obstrucción mamaria)

Este martes tuve una obstrucción en uno de los pechos y desde mi centro de salud me recomendaron ir al maternal para pedir que me cortaran la leche. Allí me quedé yo llorando, con un pecho enorme, pensando que de esa manera tan fea acabaría la lactancia de los mellizos. Pero La Liga de la Leche me ayudó y hoy necesito contarlo para que sean muchas las mamás que confíen en sus conocimientos.

Habíamos pasado una malísima noche, con Limón llorando desconsolado ¿pero qué te pasa hijo? Mi sensación es que estuvo toda la noche pegado al pecho. Lo que el sueño no me dejó ver es que de aquél pecho no estaba saliendo nada (como ya he dicho en otras ocasiones, cada mellizo tiene su pecho). Me levanté con una obstrucción mamaria un poco fea: mi pecho izquierdo estaba durísimo y enorme. Conforme pasaban las horas, la zona que está junto a la axila y la parte superior, se inflaban más y más con bultos a modo de ramificaciones (los conductos). ¿Qué hice? Me puse a ambos mellizos a comer de ese pecho pero se frustraban y retiraban la cabeza hacia atrás. Limón seguía llorando muertecito de sed (se bebió un biberón de agua enterito), así que los dos estuvieron alimentándose esa mañana del pecho derecho que estaba flojito, flojito, lo que hacía que con el reflejo de eyección, el pecho malito siguiera creciendo.

Ciertamente parecía que de ese pecho no estaba saliendo nada y aunque ya he confirmado que no me funcionan los sacaleches, ni eléctricos ni manuales, insistí con uno manual ante la desesperación. Esto que digo es algo que debiera explicarnos: cada mujer es un mundo, cada pecho otro tanto y no a todas las mujeres les funciona la técnica de extracción que trabaja el sacaleches. Aunque lo pretendan, no responden como la boca de un niño. Hasta enterarme de esto, probé varios modelos e hice todos mis deberes (estar junto al bebé, incluso darle el otro pecho a la vez, tener calma, insistir, el ambiente cálido…) y nada funcionaba. Ponía el sacaleches eléctrico a toda potencia y quizá conseguía dos gotas… en una hora. Pues pese a ello y haberlo intentado tras mis dos embarazos, ahí estaba yo ¡probando infeliz de nuevo el sacaleches! del que, evidentemente, no salió ni una mísera gota.

A urgencias que fuimos. En mi centro de salud me indican que la matrona no llegará hasta el mes que viene, por si me interesa esperar (cara de póker: -No, gracias, necesito una solución hoy.) y me atiende un médico de urgencias que, aunque asegura no entender nada de eso porque concierne a ginecología y pese a decirme que no sabría decir qué me pasa, insiste en verme el pecho ‘Los dos por favor’. Que viva la sanidad española. Este hombre me manda al maternal con un volante, para que allí, por lo que él entiende que es una mastitis, me corten la leche y me den antibióticos. ¿Mastitis? Pero si no tengo dolor, ni fiebre, ni el pecho enrojecido ni morado… ¡si apenas me duele! Visitamos a la pediatra, que no quiso verme los pechos pero me dio el mismo diagnóstico y senda solución.

Así que allí estaba yo llorando como una magdalena con mi marido y mis niños porque no quería acabar la lactancia de esa manera tan rotunda e inesperada, temiendo lo peor. PERO NO FUI AL MATERNO.

Por alguna razón, desconfié del doble diagnóstico de mastitis (gracias a Dios) y se me ocurrió llamar a aquello tan nombrado y alabado por nuestro gurú Carlos González: La Liga de la Leche. Busqué a la desesperada en su directorio y encontré un número de teléfono en mi ciudad. Llamé y al segundo toque, premio, hablé con Gina, una americana encantadora que salvó mi lactancia.

¿Qué pasó en esta llamada? Le conté mi caso y dijo que era un diagnóstico muy drástico. Me pidió calma. Y procuró que intentáramos otros caminos, no sin antes preguntarme por los detalles: cómo estaba el pecho, qué partes estaban inflamadas, cómo había pasado la noche, cómo mamaba el niño… Y algo que me puso muy contenta: me felicitó encarecidamente por llevar casi ocho meses de lactancia gemelar. Según su experiencia (que era mucha porque habló muy correctamente, con conocimiento de causa y terminología, de manera pausada y amable), si el niño mamá mucho -Limón es un bebé de alta demanda- y al estar con gastroenteritis había frenado el ritmo, el pecho podía haberse obstruido y al volver a querer mamar, ya no había manera de sacar leche. Efectivamente, las partes que tenía inflamadas, son las más comunes en una obstrucción a razón de que la parte más blanda es siempre donde apoya el mentón (esa parte era la única blanda). Como el sacaleches no funcionaba me dio una solución: invierte la zona del pecho en la que apoya el mentón, y dale el pecho invertido, bien poniéndote a cuatro patas, bien poniendo al bebé sobre la mesa (como tú tienes dos, me decía, tendrás el doble de ayuda).

4 patas

Esto tengo que decir que no funcionó… Limón estaba demasiado irritado para jugar a la vaquita y Mandarina estaba continuamente dormida tras la gastroenteritis. Ok, no perdamos la calma porque Gina me había enviado gentilmente un video (todo instantáneo) sobre masajes manuales en las mamas para poder extraer la leche y deshacer una obstrucción (alerto que el contenido reza como contenido de adultos…).

“Extracción Manual de Leche” from Maya Bolman on Vimeo.

Y hete aquí que funcionó el masaje circular (cosa que no hace el sacaleches) y pude sacar todo esto con la mano ¡un éxito!

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Tras lo cual, Limón mamó divinamente y yo me deshice en halagos con Gina, que había salvado mi lactancia así, de improviso. Toda la asistencia fue telefónica, instantánea y GRATUITA.

En el mundo hay personas generosas que entregan sus conocimientos a golpe de llamada, es maravilloso y en dos días cumpliré 8 meses de lactancia materna a demanda con Limón y Mandarina.  ¡Tenía que compartirlo!

No dudéis en consultar con La Liga de la Leche cualquier duda e incluso si tenéis la suerte de encontrar alguno cerca, asistid a sus grupos de apoyo.

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10 comentarios sobre “Confía en La Liga de la Leche (Mi obstrucción mamaria)

  1. ¡Gracias por compartir tu experiencia, Bea! Me alegro sobre todo que hayáis podido solucionar el problema, menudo cuadro… Si todo va bien, tengo previsto asistir a una de las reuniones de la Liga de la Lecha dentro de tres semanas, ya te contaré qué tal. 🙂 ¡Un beso fuerte!

  2. Hola Bea! muchas gracias por contar tu historia. Yo seré mami de mi tercer bebé en unos meses, y ninguna de mis dos lactancias anteriores fueron fáciles… Ahora mismo reconozco que ando indagando mucho sobre el tema, y previendo a quién acudir en caso de tener algún problema. Tomo nota de la Liga de la Leche 😉 un abrazo!

  3. Gracias por compartir. En mi caso hoy es el segundo día con una osbtrucción en la mitad derecha de mi pecho derecho, me pongo a la bebé en posición de rugby y mama bien, pero no desaparece el bulto. Qué más puedo hacer? Gracias

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