Gestión de tiempo

Mi WhatsApp no tiene sonido

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“¿No has leído lo que te he escrito?” “¿No te ha llegado?” Me lo preguntan a menudo porque rara vez contesto en la aplicación de WhastApp justo cuando me escriben. La razón es que un día tomé la sana decisión de silenciar las alertas de mensajes. El WhatsApp es muy útil, no puedo negarlo, pero puede llegar a ser un auténtico incordio si intentas vivir una vida lúcida y consciente. Es muy práctica para dejar señal escrita de citas, ubicaciones, fechas (todo esto lo puedes guardar clicando la estrella de mensajes destacados y recuperarlo fácilmente). Pero también es un enemigo de la concentración, de la productividad y de la difícil crianza consciente.

Acompañar el crecimiento de los niños es una tarea expansiva que requiere de nuestra atención sin alcanzar la obsesión que Eva Millet planteaba en su libro Hiperpaternidad: cuando la vida en tu casa es niñocéntrica y resolvemos todos los problemas del niño al instante sacrificando nuestro yo. En el término medio está la virtud y también el respeto. Son muchos los padres que ven descortés atender el móvil en una cena con amigos, una entrevista, una reunión… pero no ven nada grosero en atenderlo mientras ‘juegan’ con sus hijos. El respeto abarca muchas formas, edades y tamaños y ellos cuentan contigo como referente directo. Si el teléfono está más presente que ellos en tu momento de ocio conjunto, es probable que ellos te saquen a ti y a tu juguete de la ecuación. E imagina cuando le des a él su propio teléfono móvil.

Aunque te duela leerlo, no eres vital para nadie. En todo caso, para aquellos diminutos a los que estás ignorando celular en mano. Si algo es verdaderamente importante, recibirás una llamada (las llamadas sí que tienen sonido en mi móvil, aunque de noche el modo avión acaba con todo). Lo cierto es que tú mismo deberías llamar para las cosas importantes (emocionales o profesionales) y evitar escribir mensajes que se puedan malinterpretar. Reconozco, y sé que no seré la única, que mis relaciones sociales se han desvirtuado con las redes sociales y estoy mucho más sola que cuando en la universidad tentábamos el futuro con Messenger como juguete. Hoy es una realidad que cualquiera puede escribirte cualquier cosa, a cualquier hora desde cualquier sitio y tú puedes recibirlo al instante. Pero ¿de quién es este instante? ¿Quienes estamos verdaderamente presentes en una tarde de juego en el salón, en un parque, en un paseo o durante la lectura de un cuento? ¿De verdad vas a dejar entrar a cualquiera? ¿Tiene que ser ahora?

Aunque no siempre me sale tan perfecto como suena, intento dejar mi móvil fuera de la crianza y quitar el sonido fue la gran ayuda que me hizo despegarme por fin y acabar con la incertidumbre de quién, qué y para qué había detrás de las notificaciones constantes. Como no lo oigo, no acudo. Solo cuando tengo un instante que no requiera de mi atención plena, miro el móvil. Y de hecho, si no voy a poder hacerlo con tiempo, no contesto al momento. A veces los niños dejan de jugar contigo unos minutos absorbidos por cualquier cosita, a veces quieren jugar sin ti. Incluso otras, no temáis esto, yo misma le digo a Fresa ‘Ahora mismo no me apetece jugar, pero no me voy, sigue jugando que yo te escucho‘. Es muy tolerante, cuando tengo que dar de mamar a sus hermanos le digo que mi muñeco se quedará quieto porque no tengo manos libres pero yo seguiré hablando por él. Esto le vale.

Hacer que tu hijo tenga plena confianza en ti es tan sencillo como prestarle atención sin solaparla con tecnología. Atenderle a él y punto. Hablarle mirándole a los ojos, tener las manos libres para cosquillas, caricias o quitarles el pelo de la cara.

Esto que te cuento no es solo aplicable para tus hijos. Lo es con tu pareja, tu familia, tus amigos, los momentos en que cocinas, trabajas, te formas, lees o mueves las piernas calle arriba.

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8 comentarios sobre “Mi WhatsApp no tiene sonido

  1. En silencio las notificaciones por supuesto, lo tengo así desde el inicio de los tiempos (véase: cuando no tenía niños?), porque como dices al final también lo veía, y veo, mal hacia mi pareja, amigos o compañeros del trabajo.
    Bravo por tu nueva aventura Bea??. Un beso.
    María ?

  2. Cuando nació mi peque le quite el sonido al movil, para evitar que nos despertaran en nuestros momentos de descanso…. De esto hace ya 10 meses, en sonido no ha vuelto!! jjajajaj…. Sólo cuando lo necesito se lo pongo, raras veces. Normalmente luego devuelvo la llamada y listo! Es una liberación

  3. Qué post tan necesario, cuánta razón tienes… Esta viene siendo mi política desde hace bastante tiempo, aún sin niños, y mi reto es intentar no sentirme mal cuando los demás se dejan arrastrar por los cacharritos… Todo se andará. Digo que ese es mi reto porque intentar cambiar algo en alguien que no lo ve como un problema o una falta de educación es prácticamente imposible… Besos!

    1. Podemos controlar lo que hacemos nosotros y de dónde sale la necesidad de hacerlo. Podemos explicar por qué lo hacemos (si nos preguntan), pero querer cambiar a los demás… Me alegra mucho que vivas la vida en primer plano, se te nota, lo luces. Besitos.

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