Alta Sensibilidad·Crianza

Un año con un bebé de alta demanda

un bebé de alta demanda
Servidora, esta primavera, dando el pecho en el montaje de mi exposición. Fotografía de Pedro Alarcón (Casa Sostoa, Málaga)

Sé que hay quien aún se debate entre confirmar que los niños de Alta Demanda existen y quien sigue diciendo que solo es un mito para etiquetar a los niños llorones. Después de un año, doy fe de que esta circunstancia especial de los bebés es un hecho, y es de lo más evidente para aquellos padres que lo viven. Yo tengo tres niños y sé perfectamente que Limón, es un alta demanda. Si has topado con este término ahora mismo (Fussy baby), puedes ver una clara descripción aquí.

Pasé los primeros meses de vida de los mellizos frecuentando urgencias. Estaba segura de que a Limón le pasaba algo. ¿Cólicos? Nada de eso, parecía algo terrible, como el dolor de costillas rotas. Lloraba, lloraba, gritaba, a todas horas, por cualquier motivo. No era un llanto a la tarde como los cólicos y, aún más definitorio: la teta le producía relajación, que no más dolor, lo que no apuntaba a cólicos. ¿Intolerancia? dejé de tomar leche y todo tipo de alérgenos básicos para ver cómo reaccionaba y no… no iba a ser tan sencillo. Con tres meses, yo acababa los días llorando: Limón estaba todo el día colgado al pecho y, aún así, nada parecía ser suficiente. Estuve tentada de dejar la lactancia y si no lo hice fue porque el pecho ha sido mi salvavidas con él, su pozo de relajación y paz.

Un bebé de alta demanda nunca está satisfecho

La sensación que reciben unos padres de un hijo de Alta Demanda es que no están satisfechos con la vida que tienen, lo cual te deja una sensación horrible como progenitor: todo es insuficiente y no parecen estar contentos nunca. Bueno, eso es exagerar porque cuando un Alta Demanda está contento, su risa es tan fuerte y su cara se ilumina de tal manera que supera la felicidad de todos los niños en un radio de 100 km. Ellos son el extremo: o todo está mal, o todo es fascinante.

Y como son el extremo, también te llevan hasta él. He perdido los nervios centenares de veces este año. Le pedía por favor que dejara de llorar como si me fuese a entender, le lloraba, le suplicaba que parara de demandar continuamente algo que yo no entendía. Es una sensación funesta la de ser consciente de que no entiendes a tu hijo. Y que no lo harás en mucho tiempo (al menos hasta que logre expresarse con palabras).

Entre aburridos y sobreestimulados

Los niños de Alta Demanda son hipersensibles, todo los sobreestimulao les aburre enormemente en el otro extremo-. Un restaurante ruidoso le parecerá insufrible. Así que puedes imaginar lo poco que hemos hecho vida social este primer año. Ahora que somos seis en casa, tenemos que cuadrarnos todos a nivel militar para que, si salimos de viaje, lo hagamos a la hora de descanso de Limón y así poder conseguir un viaje en carretera sin gritos el mayor tiempo posible. Cuando no ha sido así hemos acabado parando en una gasolinera para coger aire e intercambiar el piloto (y dar el pecho, obviamente. Otra vez).

El sueño en el bebé de alta demanda

Ha sido un año de dormir muy poco. Aún hoy, yo duermo una media de 5 horas al día (ahora entenderás mejor por qué me ha salvado la vida una alimentación energética). Y sobra decir que hacemos colecho con Limón. Bueno, hacemos supervivencia. Pero ni dormir con él enganchado al pecho le deja dormir muchas horas seguidas. Aquí no voy a pasarle a nadie la frasecita de ‘eso es vicio‘. Un vicio lleva una implicación moral y me parece muy osado que la gente use la palabra sin conocer la realidad de cada bebé. Los bebés de Alta Demanda duermen muy poco y de manera discontinua. Limón con dos meses de vida podía estar diez horas seguidas despierto. Además cualquier pequeño ruido perturba su sueño. O el simple hecho de girarme en la cama. La verdad es que estos niños generan una sensación parecida al miedo: miedo a que se despierte, miedo a que empiece a gritar, miedo a que algo le moleste…

Niños curiosos y atentos

Su curiosidad es desmedida y su atención es plena. A un nivel que no imaginas. Si quiere algo, no cederá hasta obtenerlo y todo su foco estará en conseguirlo. Si ve algo que desea coger, tú ya no estás en esa habitación. De repente es un bebé sordo con anteojeras y no te ve, no te oye, no existe nada más que su objetivo. Esto nos hizo descartar la hiperactividad de una tacada: es un niño que se concentra a un nivel muy elevado, hasta el punto de suprimir el resto de estímulos que le rodean. Da igual que lo llames con voz tierna ofreciéndole lo mejor de tu casa (o tu teta). Lo tiene claro.

La alta demanda no es un castigo

Pero Limón no es un niño malo, no me malinterpretéis. No rompe nada. Ni manipulando cristal. De hecho, si su hermana tira una torre de bloques, lo pasa mal. Si sin querer desmonta o hace caer algo, llora. No destroza, recoge las cosas y las almacena en cajas o cubos. Ayer le enseñamos por primera vez un coche de los que al dar marcha atrás cogen cuerda y salen disparados. Lo miró con mucha ilusión, y en cuanto lo agarró estuvo metiéndolo en varios cubos hasta encontrar uno de su tamaño para dejarlo dentro.

Necesita contacto continuo y eso le hace ser muy afectuoso. En el parque es cariñoso con los niños. Se acerca a los bebés y los acaricia. Recuerdo que no hace mucho lo perdimos unos minutos en una boda. Se había ido a ver a un bebé en un carro y le hacía carantoñas.

Y digo bien, se había ido porque estos niños tienen una fuerza motora envidible. Mantenía la cabeza desde el nacimiento y anduvo muy pronto aunque no se soltó hasta hace poco. No había manera de tenerlo tumbado. Quería estar de pie, rígido, cara al mundo y las personas solían asustarse cuando lo veían sentado tan pequeño ¡pero nunca lo forzamos! su fuerza física es inquietante. 

El resumen de este año

En suma ha sido un año de aprendizaje, de absorción, de intensidad. Un año de riesgo diría yo, porque estos niños nacen para ser hijos únicos, no para venir como mellizos a formar familia numerosa. Gracias Limón por hacernos especiales con tu llegada al mundo. Por hacernos esforzarnos por ser mejores, por hacernos buscar soluciones, inventar estrategias y desarrollar la creatividad a deshoras. Gracias por desmontar mitos, por retarnos y por soportar nuestra falta de incomprensión.

Tienes información más detallada sobre la descripción de un bebé de alta demanda en este artículo.

Si tu situación es parecida y crees que te serviría conocer más testimonios, puedes echar un ojo a las siguientes páginas de padres con hijos de Alta Demanda:

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16 comentarios sobre “Un año con un bebé de alta demanda

  1. Puf, cómo te entiendo! y eso que mi ratoncito es hijo único!
    Desde que nació hasta los 4 meses tuvo “cólicos”, solo se calmaba con la teta, pero estaba colgado el día entero, dormía siesta si era conmigo y por la noche dormía con él encima sentada en la cama apoyada en un montón de cojines, se despertaba cada 35-40 minutos y sí, la teta fue mi salvación, también fuimos constantemente al médico, pero no había solución. Me costaba encontrar un hueco para la ducha diaria, así que de planificar comidas o atender a otras personas ni hablamos.
    Después cuando los llantos desesperados desaparecieron de golpe siguió teniendo la misma demanda, ahora que tiene 2 años y medio hemos reducido la teta a la siesta si la hace en casa conmigo, y a la hora de dormir, y también en el despertar o despertares nocturnos (gracias a Dios ahora son máximo 2, pero se ha llegado a despertar incontables veces de noche, hablo pasando las 12 veces), sigue en la habitación con nosotros, aunque ahora tiene la cuna pegada, viene a por la teta y se va, porque empieza a sentirse más cómodo durmiendo solo.. se hace mayor 😉
    Obviamente, al ser el primero, de momento está solo, aunque me gustaría ampliar familia mi marido “tiembla” si piensa en otro niño igual, y no le culpo, acumulamos mucho sueño y cansancio y esto es una lotería.
    Comenzó a caminar a los 9 meses y al año se dominaba como un niño mayor, en cuanto me lo pusieron encima tras el parto tenía los ojos super abiertos, girando la cabeza y llorando, sólo se calmó en la teta…
    Es un niño muy despierto y atento, cariñoso, qué voy a decir yo que soy su madre! es muy inteligente, pero tiene que comprender las cosas porque es muy cuadriculado! y también es muy testarudo y como quiera algo no lo mueves de su idea
    Como bien dices, sólo los padres de los niños de alta demanda sabemos lo que es… al ser primeriza había gente que me decía que cómo lo metía en la cama conmigo… y yo les decía, “si tu hubieras tenido un hijo como el mío también lo hubieras hecho”, como bien dices es supervivencia, yo no me había planteado el colecho, el colecho vino a mi vida para ayudarme.
    Ahora quiero pasarle a su habitación, veremos a ver…

    1. Ha sido muy emocionante leerte, tener tu testimonio tan cerca y tan similar. Gracias por escribirme. Ya sería mucha ‘lotería’ que otro bebé también fuera alta demanda, aunque se piensa que hay un componente genético, sobre todo cuando los altos demanda derivan en altas capacidades. ¡No lo dejes solo, animaos! Espero que haya suerte con su habitación, mantenme informada. Un abrazo

  2. Leyendo vuestros testimonios quiero compartir con vosotras mi experiencia. Mi hijo mayor, ahora tiene 7 años y es un niño de alta demanda. Sus primeros años fueron tal y como los contáis, hicimos cohecho y lactancia prolongada por supervivencia, la gente a nuestro alrededor nos criticaba, nos aconsejaba y yo me sentía profundamente incomprendida. Ahora es un niño muy sensible, cariñoso e inteligente, pero la demanda sigue. Necesita mucha atención y a veces es difícil y agotador. Paradojicamente, es un niño independiente y abierto que se adapta sin problemas a estar fuera de casa (me lo dicen cuando tenía un año y no me lo creo….)y a las situaciones y personas nuevas. Las críticas también siguen, ahora nos dicen que es un niño consentido y caprichoso, pero sabemos que no es cierto. Ningún niño pide lo que no necesita. Estamos aprendiendo a mirar a nuestro hijo sin juzgarlo, sin oír las críticas de los que hablan sin saber, y averiguar qué necesita. También tenemos una hija de 4 años, que adora a su hermano y nos ayuda sin ser consciente de ello porque es la que mejor entiende lo que pide. Si estamos abiertos, nuestros hijos pueden hacernos crecer y aprender, especialmente si es de alta demanda. Un abrazo y mucho ánimo.

    1. Esto que escribiste me hizo reflexionar mucho y quise compartirlo con mi marido. Da mucho ánimo saber que en familia todo es posible. Los míos aún son muy pequeños, pero veo que la de cuatro años comprende que Limón es especial y requiere un especial cuidado. A los niños no hay que explicarles nada… son mejores que nosotros.
      Gracias por dejarme tu testimonio

  3. Pues me ha encantado el artículo! Mi pequeña de seis meses es tal cual describes a Limón! Ahora la entiendo mejor y llevas razón, mejor atenderles cuanto antes, saludos y gracias!

  4. Mi niña es alta demanda. Siento que no lo estoy haciendo bien y mi entorno no colabora. Dicen que la deje llorar,que se acostumbrara. Hago colecho con ella,estoy todo el dia con ella. Me agota,pero …que hago??.

    1. Precisamente lo que haces será la salvación de ambas. Colecho, lactancia, apego, amor. Olvida a tu entorno, ellos no forman parte de ese hilo invisible que os une pero tú si puedes comprenderla. Tiene una forma muy intensa de ver el mundo y tú eres un foco enorme. Mi consejo es que no la dejes llorar ¿te gustaría que te dejaran llorar en una situación en la que no puedes hacerte entender?
      Olvida por un momento tu casa, tu barrio, la compra, la televisión… abstráete y piensa ¿cómo cuidaría a esta niña si estuviéramos en la naturaleza?

  5. La verdad es que llevo un rato leyendo sobre bebés de alta demanda y se me caen las lágrimas de lo identificada que me siento y de que no sea yo que estoy haciendo las cosas mal… he leído otros blogs donde una mamá le da la teta haciendo malabares en el coche o haciendo de payaso+hombre orquesta, al baño con el bebé colgado, la cuna y el cochecito como un adorno… en fin… que lloro del cansancio y de la alegría que me da ver que no soy la única… 😭😂😭😂 besos gracias!

    1. Hola Lorena, el porcentaje no es muy grande pero existen y sus madres lo perciben en toda su amplitud. En este camino he encontrado mujeres creando discordia diciendo que no son más que niños caprichosos o madres sobrepasadas. Tú que lo vives, sabes que no es un cuento. A los dos años, la independencia motora relaja su demanda (al menos la física). A los cinco todo es más llevadero. ¡¡Ánimo con los primeros años!! Cualquier consulta estaré encantada de leerte en info@mamavaliente.es

  6. Cómo me ha gustado leerte, me veo reflejada totalmente e lo que dices! Mi princesa tiene 18 meses y sigue tan intensa como siempre pero con la diferencia de que he aprendido a hacerlo más llevadero… Mis armas son el colecho y la tetita, cuando recarga pilas en el pecho es un descanso para todos. A mi lo que más me frustra es esa sensación constante de no saber qué pasará en los próximos minutos, es tán cambiante y tan “explosiva” que pasa de la risa al llanto y ni me he enterado de qué pasó. El ir en coche todavía es una asignatura que tenemos pendiente, es horrible ir sola con ella aunque sea cerca… 😘😘😘

    1. La teta es la respuesta. Para un test de maternidad y crianza, marca la teta siempre jaja. En el coche nos funciona que un adulto conduzca y otro lo acompañe al lado. Esto no siempre es factible, claro, pero recorremos largas distancias y es nuestra estrategia. Conforme crezca será más llevadero pero, claro, no te puedo decir que se modifique… pero tú tendrás más herramientas. Ánimo campeona, me alegra que te identificaras.

    1. Hola Velu, en principio no son términos asociados. Un bebé de alta demanda lo es los primeros años de crianza (0-5). Después hay quien asegura que la demanda es sostenida pero pasa a formar parte de los rasgos pertenecientes a la alta sensibilidad o la alta capacidad. Son niños con una intensidad muy alta pero no diría que coincide en todos los rasgos de los niños de cristal.

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