Ayudas y trucos·Gestión de tiempo

Cómo limpiar la casa con bebés

Limpieza y niños parecen dos palabras de distinto saco pero ¿qué sentido tiene que demos a nuestros hijos juegos de roles si no los incluimos en la rutina de la vida real? Es como dejar a un niño jugar al FIFA y no dejar que toque un balón.

Hoy tengo un post de secretillos, de cómo me lo monto para tener la casa limpia con mis tres enanitos. Tengo una división de tareas para cada día y salvo que vayamos a salir fuera toda la tarde, prefiero dejar las tareas del hogar para la tarde. Por la mañana Fresa, Mandarina y Limón están en el colegio o en la guardería y los fines de semana procuro no limpiar demasiado y jugar más. Así que las mañanas las dedico a mi pintura, formación, Mamá Valiente, correos, hipopresivos y actividad física, hacer la compra y todos los recados de papeleos, banco y la logística del hogar.

Así es que limpio con ellos, sí, pero no ignorándolos, sino haciéndolos partícipes. De cualquier forma, una casa minimalista y la periodicidad, hacen que mi casa se limpie fácilmente aunque seamos seis. Hago con ellos un tiempo compartido y en plenitud donde jugamos, leemos, inventamos, nos ‘esturreamos’ por el parque o perseguimos gatos. Y también hay un tiempo de ‘cohabitación’ donde, aunque pendiente de ellos siempre, no realizamos las mismas actividades. Los niños necesitan aprender a jugar solos, jugar sin guías y jugar si interrupciones adultas. Porque nuestra mente está viciada y nuestros recursos son más limitados que los suyos, por mucho que nuestra soberbia opine diferente.

Empezamos a jugar y al rato prescinden de mí, están absortos apilando, desmontando, despegando o haciendo ruido. Esto es natural y necesario y un momento ideal para desarrollar las tareas de limpieza con ellos. Pero cuando empiezo ¡ellos también quieren ver a qué juega mamá! ¿Cuáles son las claves para compatibilizarlo?

  • Utilizar limpiadores naturales, hechos en casa con productos ecológicos no tóxicos. Yo uso jabón natural, vinagre, agua… Ellos portean los pulverizadores de una habitación a otra, a veces chupan los botes y no me preocupa nada. De hecho, así tengo la certeza de que pueden manipularlos ellos y aprender tareas de importancia como coger un trapito y limpiar sus huellas de plátano o de cera morada.
  • Limpiar sin agobios. Evidentemente limpiar con ellos puede ser algo más lento (o más rápido, según tu interés en acabar) así que ten en cuenta que alguna tarea necesitará hacerse de nuevo porque estás en su lugar de trabajo.
  • Cortar el agua o no. Si limpiamos los baños, los mellizos están en esa etapa de obsesión por los grifos y especialmente el bidé, tan a mano. Si necesito limpiar en seco, mantengo el agua cortada (pese al cabreo de Limón). Si voy a enjuagar y fregar, les abro el agua y meto algún muñeco en el bidé. Disfrute asegurado.
  • Poca agua para el suelo. La gran pregunta es cómo friego con ellos dando vueltas y la solución es quitarles los zapatos y usar muy poca agua en una fregona muy, muy escurrida o una versión que ya apenas se ve que es limpiar el suelo con un trapo. Esto no sé por qué se entiende como sumisión machista si lo hace una mujer y contemplación si lo hace un monje budista. Yo cojo un paño de microfibra (ahora tengo unas eco de Costco) muy escurrido en agua y allí ando juguetando con los pollitos mientras me descuido y alguno juega a los vaqueros conmigo debajo. O me quitan el trapo y siguen ellos (Aleluya).
  • Sobre la cama, bajo la cama. Para barrer el suelo de los cuartos, los pongo a hacer guerra en las camas. ¿Qué hay más bonito que esa cara cuando se ven saltando y dejándose caer en el colchón? Cuando hay que hacer la cama, abajo y a otra cosa.
  • Rincones de juego. Tengo rincones de juego repartidos por toda la casa y en cada planta de manera que siempre hay alguna caja interesante, una cesta o una cajonera con cosas de ellos y para ellos. Estarán demasiado ocupados viendo aquello que no ven desde anteayer
  • En la cocina, les dejo manejar utensilios, tuppers, cuencos o pinzas que sean inofensivos mientras yo voy haciendo todo lo demás.
  • Con las alfombras, gritan. Juegan a que la aspiradora les persigue y no tengo más que limpiar al ritmo del ‘que te pillo’.
  • La plancha no. Planchar es probablemente lo único que hago sin ellos y en esto soy inflexible. Uso un centro de planchado muy pesado donde peligran con los cables, con que se les cayera encima, con volcar la tabla de plancha o incluso con el vapor o las quemaduras.

Y aquí os dejo un video que puede quitar muchos remilgos para aquellos que aboguen por el minimalismo.

Es probable que me olvide de algún truquito pero estos son los más esenciales. Si te planteas una vida más sencilla y una mejor gestión de tus días, sin ansiedad ni complejos sistemas de productividad, te recuerdo que aún tienes la opción de apuntarte a la nueva edición del Seminario de Gestión de Tiempo Minimalista (GTM). Solo estará disponible hasta el 24 de mayo puesto que el 25 comenzamos con el programa personal que me ha hecho ser más efectiva y feliz desde la sencillez y el minimalismo.

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5 comentarios sobre “Cómo limpiar la casa con bebés

  1. Vere algunos videos sobre ella. Que preciosa foto con fresa. Yo pase la varicela con 23 años jejeje. Me lo contagio mi sobrina mayor.

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