Lactancia

Lactancia en tándem feliz con gemelos o mellizos

Lactancia en tándem
Cómo conseguir una lactancia en tándem exitosa

Este mes, Limón y Mandarina cumplen 20 meses de lactancia en tándem. Pese a la mirada contrariada de mi pediatra que me miró de arriba abajo preguntando: “¿Con lo poquita cosa que tú eres le das el pecho a los dos?“. Y pese al personal del materno que tras el parto me miraron condescendientes con mi cojín de lactancia gemelar: “Lo que pretendes es muy difícil pero… inténtalo”. También pese a las voces que me auguraban anemia o a los que me decían que una teta por niño era muy poco. Limón y Mandarina (tan pequeños en esa foto ¡ay!) están grandes, felices y sin más problemas de salud que mocos o tos en el invierno. Dar el pecho a dos a la par no es un imposible, aunque no te mentiré: a veces es harto complicado.

¿Es posible dar el pecho a mellizos o gemelos?

No solo es posible sino que se convertirá para ti en lo más cómodo, olvidándote de preparar doble biberón. Tras el parto, tendrás asegurada la subida de leche materna dado que, a mayor succión, mayor estimulación. Si optas por la lactancia a demanda, con dos terneritos mamando, la subida de la leche se presentará sin problemas. Algo que me funcionó estupendamente al principio fue cambiarlos de pecho a cada toma, porque por lo general, siempre habrá uno que mame con más intensidad que el otro. En nuestro caso, Mandarina nació con una boca enorme y muchísima fuerza de succión así que fue ella la que estimuló el pecho mientras Limón se recuperaba de toda la placenta que tragó. Más adelante, distribuí un pecho para cada bebé. Fui probando hasta encontrar el sistema que más me funciona:

  • Mandarina toma de mi pecho derecho porque soy diestra y era el pecho que más se hinchaba. Ella mama rápido y fuerte así que me aliviaba fácilmente.
  • Limón toma de mi pecho izquierdo porque, además de lo anterior, es un bebé de Alta Demanda y sus largas tomas dejan libre mi mano derecha.

¿Cómo comenzar una lactancia en tándem exitosa?

El trabajo para una lactancia materna exclusiva a dos bebés, comienza en el embarazo. Una buena formación será fundamental para no desistir y para reforzar tu seguridad. Mentalizarse es fundamental: va a ser duro así que conviene valorar si los beneficios (para los niños y para ti) merecen el esfuerzo. Estar bien informada te hará desterrar las dudas que otros querrán poner en tu cabeza como por ejemplo ‘No vas a tener teta para los dos‘.

El pecho funciona a oferta y demanda, por lo que, a mayor demanda, mayor oferta. Dos bebés mamando, implican doble producción de leche. Si la naturaleza te dio dos bebés (o más) es porque el cuerpo tiene herramientas suficientes para afrontarlo. Cuando tienes un bebé, se rota el pecho en cada toma o bien toma los dos pechos en una sola toma. Cuando son dos, habrá un pecho por toma, lo que quiere decir que habrá una mayor producción por pecho que cuando es uno.

A continuación te dejo algunos enlaces con información valiosa y alentadora para hacer lactancia en tándem:

Tu mejor herramienta para empezar a dar le pecho a dos bebés, será hacerte con un buen cojín de lactancia gemelar, donde poder apoyar a tus bebés. Puedes valerte de cojines sin más, pero el cojín gemelar es una inversión en comodidad e instantaneidad. Los bebés no se caen y pueden quedarse dormidos allí. Además, si has pasado una cesárea, será muy cómodo para evitar la presión de los bebés en la cicatriz.

Crisis de lactancia

Según el pediatra al que consultes, las crisis de lactancia tienen más o menos credibilidad. Lo que sí es cierto es que habrá épocas en que tus bebés demanden más y otras en que demanden menos. Cuando ambos bebés demandan en abundancia, puede ser agotador. Con tres meses de lactancia materna exclusiva estuve a punto de abandonar. Estaba extremadamente agotada y oí constantemente la frase: ‘Estos niños se quedan con hambre’. Lo cierto es que no era así, yo no estaba produciendo menos leche, sino que ellos estaban adaptando la producción de leche a unas mayores necesidades. Sencillo y natural, ¡deja de desconfiar en ti!

Los sentimientos negativos de la mamá son con frecuencia el motivo de abandono de la lactancia en tándem. Dudas por tu decisión, te sientes culpable, poca madre… etc, etc, hasta apostar por la suplementación o por el destete. Con un buen agarre, una lactancia a demanda real (no cada tres horas exactas) y unos niños felices, lo estás haciendo genial mamá.

Olvida la vergüenza

Si dar el pecho a uno te da apuro, ten en cuenta que la lactancia en tándem, implicará estar ‘al descubierto’. Si has confiado en la naturaleza para entender tu capacidad, visualizar esta imagen con naturalidad será más sencillo. Tenemos dos pechos y tú los utilizas a la vez. Esta es la forma de alimentación más perfecta de los humanos y no debería impedirte socializar. El estrés es enemigo de la lactancia (no ‘se te va a cortar la teta’, sino que perderás tu ánimo) así que las conversaciones relajadas mientras das el pecho pueden ayudarte a liberarte del cansancio. La gente sana y normal ve en ti una heroína, no una imagen sexual.

Las largas tomas del comienzo pueden prestarse a que hagas algo a la par, como ver algún documental, serie o película que te guste, leer… pero en lo posible evita la incomodidad de andar con el móvil tapando la cabeza de tus bebés. La lactancia conlleva tantas horas que es fácil asociarla a momentos de tensión por lo que sería conveniente acompañarla de actividades relajantes o personas buenas. Puede que por vergüenza prefieras dar el pecho en soledad pero recuerda que estar sola no es buena idea para tu salud mental tras el parto.

Cuida tu cuerpo

Para proveer a nuestros hijos de una alimentación digna, es nuestro cuerpo el que debe nutrirse primero. La energía humana proviene de dos grandes focos: alimentación y descanso. Imagina que uno es la batería y otro el combustible. No importa si tienes el depósito lleno y has comido infinidad de superalimentos si no tienes batería por no haber dormido nada. En los primeros meses, sigue con fidelidad el consejo ‘duerme cuando ellos duerman’. Todas las madres lo desoímos y comprendemos su importancia a tiempo pasado. Estar descansada te hará aprovechar mejor las horas despierta.

Mantenerte hidratada es fundamental. E hidratación es agua. Sin más. Si te cuesta controlar cuánta agua tomas, hazte con un jarro de litro y tenlo cerca todo el día. Yo lleno el mío mínimo 3 veces al día: Un litro antes del desayuno, un litro antes del almuerzo y otro antes de la cena. A veces no soy capaz de terminar un litro en esas tomas y simplemente voy bebiendo durante el día pero tengo presente la medida del litro. Beber forzada es una estupidez: tu cuerpo es inteligente.

No dejes de comer

En cuanto a la alimentación, no aconsejo hacer dieta durante la lactancia, sino nutrirse de verdad. Con una alimentación libre de procesados y azúcares, con alimentos de un ingrediente cocinados por ti, alta en frutas y verduras, no tendrás que hacer dieta. Tu cuerpo se regulará tras el parto gracias a la lactancia y los buenos alimentos y podrás comer a saciedad. Nunca pases hambre durante la lactancia, por favor. Otra cosa es que comas sin hambre (por ansiedad, estrés, preocupación…). Pero no desoigas el hambre real del cuerpo porque pones en juego la alimentación de tus hijos.

Consume alimentos ricos en hierro como hojas verdes (espinacas, acelgas, kale…), legumbres, frutos secos, melaza, cereales (mijo, avena, centeno…), frutas desecadas y especias (orégano, canela, comino…). Acompañarlas de algún cítrico ayudará a su absorción.

Pero atenta, esto del cuidado y la alimentación es para la mamá, no para la calidad de la leche, que siempre es perfecta (salvo raras excepciones). La buena nutrición es clave para una mamá con energía, predisposición y ánimo. Esa es la clave de una lactancia en tándem con éxito.

Destete de mellizos

Aún no me he planteado el destete, pese a que Limón me lo ponga tan tentador como improbable por su Alta Demanda. Cuando das el pecho por más de seis meses oyes reiteradamente que ‘ya es vicio‘ y que ‘no les alimenta‘. Lo cierto es que una bebida cargada de macronutrientes (proteínas, grasas e hidratos) es un alimento completo, lo tome quien lo tome. Aunque tu hijo coma comida sólida, la leche es su mejor ‘superalimento’. Y si nutrición y amor son vicio, podríamos empezar a cancelar las comidas familiares del domingo.

Mis mellizos ahora sonríen cuando maman. Se sueltan y me dicen mirándome a los ojos: ¡tetita! Así que ya no vivo la parte difícil de la lactancia. He conocido testimonios de personas que han vivido lactancia prolongada de su madre y ni siquiera lo recuerdan. No están traumatizados. Ni la madre murió de anemia. La vida sigue un ciclo natural y tal vez te interese saber que el Homo sapiens sapiens se destetaba entre los 2 años y medio y los siete (puedes leer más en este interesante artículo)

¡Cuéntame tu experiencia con la lactancia en tándem, Valiente!

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2 comentarios sobre “Lactancia en tándem feliz con gemelos o mellizos

  1. Hola Bea! me paso a felicitarte por esa lactancia en tandem! me quito el sombrero

    Yo ya no la podré hacer porque pese a que estoy embarazada de 15 semanas mi hijo de 3 años ya no toma pecho.

    Para mí que tuve una lactancia de 2 años y 8 meses lo más importante fue la información y el empoderamiento, saber que eres capaz de hacerlo y que los comentarios no te afecten (tipo “¿ya está otra vez en el pecho? eso es que se ha quedado con hambre”, “lo que tiene es vicio” y lo peor, las caras de la gente que a veces eran más hirientes que las propias palabras cuando daba el pecho en lugares públicos a un niño que no era un bebé…) al final si tienes la información y estás segura de lo que estás haciendo lo consigues, aunque eso sí, no es un camino fácil, hay momentos preciosos y otros de pura desesperación en los que estás a punto de tirar la toalla, pero a mí me compensó con creces y a mi hijo también.

    Por supuesto, al bebé que venga le alimentaré al pecho

    Felicidades por tu trabajo en el blog, te sigo y me encanta hacerlo

    1. Testimoniazo. Muchas gracias, Raquel, por tus palabras y por contarme tu camino de resistencia. Tú has dicho la clave: compensa. Pero entiendo que hay que vivirlo para poder defenderlo a capa y espada.
      Tu bebé en camino es un bebé afortunado.

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