Alimentación·Lactancia

Superalimentos: Calostro de vaca y por qué la maternidad es sagrada

superalimentos
Superalimentos ¿Sí, no?

No es lo más reciente pero sí lo más chocante en superalimentos: calostro. Sí, la primera leche de la vaca es vendida como el elixir de la regeneración. Adiós enfermedades, adiós problemas digestivos y hola recuperación muscular instantánea. ¿Qué hay detrás de la magia de los superalimentos? Este es un post que me enfada tener que escribir pero alguien tenía que exponerlo. Y tenía que ser una mamá.

¿Qué es un superalimento?

El término Superfood o superalimento surge con el libro de homónimo título en 1990, un libro de cocina de Michael Van Straten, que destacaba ciertos alimentos comunes (frutas, verduras, granos…) por sus valiosas propiedades. Hoy en día, se abusa de la palabra ‘superalimento’ y nos preguntamos cómo hemos podido llegar vivos hasta aquí sin tomarlos antes.

En 2007 la UE prohibió el uso de la palabra ‘superfood’ para el comercio si no había una evidencia científica de calidad detrás. Igual que prohibió el uso del término ‘bio’ si no procedía de agricultura ecológica o biológica en 2005.

¿Es necesario tomar superalimentos?

Son muchos los médicos que coinciden en que, más que tener deficiencias nutricionales, estamos sobrealimentados. Abunda el exceso de proteína y de grasa y muchos de los superalimentos que se comercian son precisamente ricos en estos macronutrientes. En este artículo, Julio Basulto desmiente los súper poderes atribuidos a ciertos alimentos como la chía, la quínoa o el chocolate. El resumen es que alimento saludable no es igual a alimento curativo (también te recomiendo este otro).

¿Cuál es mi posición ante esto?

Mi posición ante esto es bastante clara: son prescindibles. Salvo aquellos alimentos naturales a nuestro alcance y en temporada (las bayas de Goji por ejemplo no son un must have sevillano), todo lo demás te lo puedes ahorrar (maca, ginseng, açaí, chrorella…). Lo que por otro lado no quiere decir que no tengan propiedades beneficiosas y que, si tu bolsillo te lo permite, es mejor inversión que el café, los dulces o el tabaco.

Lo que necesitamos es una alimentación variada y saludable. Variada no es comer de todo, sino ingerir alimentos fuente de la total diversidad de macronutrientes y micronutrientes que nuestro cuerpo necesita. Esto es fácil si consumimos alimentos sin procesar y sobre todo si los tomamos bien crudos, bien en cocciones saludables (nada de fritos). Cuando comencé una alimentación vegana, me asaltaron las dudas sobre si debía reforzar mi sistema con este tipo de alimentos mágicos pero comprendí que era un absoluto nonsense. Si elijo una dieta basada en plantas porque confío en que estamos naturalmente predispuestos a ello, no puedo creer que estemos naturalmente predispuestos a la falta de energía, nutrientes o cualquiera de los superpoderes sexuales de los superalimentos.

No obstante, algunos de los considerados superalimentos forman parte de mi alimentación diaria dado que son alimentos naturales, sin procesar y de la tierra como la canela, las nueces o las legumbres (Interesante este video de Aitor Sánchez en LMQTPP).

Para mí el mejor superalimento ahora mismo son los germinados (el regalo de cumple de mis hermanos ha sido el increíble libro de Consol Rodríguez, esto sí que es un must have).

Ojo que superalimentos no es lo mismo que suplementos. Yo tomo B12, pos si te lo preguntas.

Calostro de vaca: el superalimento de los deportistas

Pero existe un superalimento que me hace sentir especialmente enojada y es el calostro en polvo. De vaca sí, no de humano gracias a Dios. Pero poco nos falta. Ojeando por curiosidad los superalimentos de iHerb me topé con esto y no tenía ni idea de cuándo había surgido ni qué propiedades se le atribuía al asunto de marras. Es un superalimento especialmente recomendado para deportistas o para aquellos con un sistema inmunológico deficiente así como con problemas digestivos. El calostro es una bomba de propiedades que traspasan de la madre al bebé. Da igual qué mamífero seas, el auténtico superalimento de la naturaleza es el calostro de tu madre. Pero ¿debemos tomar el de vaca?

¿Qué es el calostro?

Si eres madre o lo pretendes, ya conocerás sobradamente las propiedades del líquido dorado. Aunque hay mujeres que lo comienzan a segregar en el embarazo (precalostro) lo más común es que tu pecho segregue calostro tras el parto y durante las 24- 48 horas primeras de lactancia. Es la primera leche del bebé y por tanto la más digestiva e inmunizadora. Muchas mujeres se preocupan porque su primera leche parece escasa y no precisamente blanca. ¡Esa es la clave! Este superalimento no necesita ser abundante para llenar a tu bebé de sus múltiples beneficios (y será más abundante en tus consiguientes partos).

El calostro tiene más proteínas, más vitaminas liposolubles y minerales que la leche madura. De hecho, su color amarillo se debe a que tiene diez veces más beta caroteno. El calostro es rico en anticuerpos y esencial para el tracto digestivo del bebé; entre otras virtudes, le ayudará a expulsar el meconio.

¿Qué propiedades se atribuyen al calostro de vaca?

Como todo superalimento, está cubierto de leyendas mágicas con pobre evidencia científica. Se cree que reduce el tiempo de recuperación muscular en atletas, que mantiene la integridad intestinal y ayuda en las recuperaciones de enfermedad y cirugía (Fuente).

También está aconsejado para niños en virtud de reforzar su inmunidad, mejorar el espectro de anticuerpos así como de bacterias buenas para la digestión. Esto es lo que se vende como ‘nutrición para niños’.

¿En qué se diferencian el calostro de vaca del calostro humano?

El nivel de proteína de la leche de vaca cuadriplica en el la leche materna. Esto se debe a que el ser humano necesita 180 días para doblar su peso mientras que el ternero lo consigue en 47 días (la leche humana tiene 0.9 proteínas y la vaca 3,4).

Ya sabemos que las vacas no están en los prados verdes de los anuncios y también que no hay leche sin bebé. Las vacas no ‘dan leche’, sino que sufren el mismo proceso hormonal que las mujeres, que precisan de quedarse embarazadas y parir para dar leche. Esto es, hace falta un bebé para quitarle la leche. Ahora además, se le retira el calostro. He podido leer en las propias empresas productoras, que se aseguran de que los terneros reciban el calostro suficiente ¿¿?? Si habéis dado de mamar, entenderéis mi indignación porque no hay calostro suficiente o de sobra: produces lo que tu hijo necesita y debes ofrecerle el pecho a demanda.

Ahora bien, escucha un dato importante sobre el calostro de vaca: todos los animales necesitan inmunoglobulinas maternas (anticuerpos) para protegerse de enfermedades y la mayoría de ellos los reciben a través de la placenta. Pero los terneros nacen sin inmunoglobulinas por lo que dependen del calostro. La falta de este líquido les provoca una mayor mortalidad, reduce la tasa de crecimiento y los expone a la enfermedad.

¿Por qué retiran el calostro a la vaca?

He encontrado estudios que aseveran que el que el ternero mame directamente de la ubre de la vaca puede ser mortal. Prácticamente es como tirarlo a un nido de bacterias letales: “Siempre que le sea posible, separe sus terneros de las madres tan pronto como le sea posible y aliméntelos con grandes cantidades de calostro fresco y de alta calidad, tanto como los terneros puedan consumir. Si los terneros no lo consumen voluntariamente, entonces no titubee en utilizar un alimentador directo por el esófago”. Si te digo quién suscribe estos estudios, no te extrañará que aparezca una de las mayores auditorias del mundo.

Que serán los que luego comercialicen el calostro como superalimento para ti y tus hijos. En esto que se me ocurrió preguntar a una amiga experta y profesional del tema si eran ciertas estas recomendaciones. Me aseguró que no, que de hecho hacían lo contrario ‘en ganadería extensiva’. Donde ni siquiera se dan cuenta de que la vaca parió de inmediato sino que se encuentran al becerro en el campo. Otro caso, claro está es ‘la ganadería intensiva’. De ahí, de la explotación, es de donde procede el calostro en polvo.

La maternidad es sagrada

Las vacas también esperan 9 meses para dar a luz a su bebé. Si has tenido un embarazo a término sabes lo exasperante que puede ser la espera. Imagina que al nacer tu bebé te lo quitaran y te hicieran otro. Que también te quitarán. Gracias a Dios el estrés no se transmite por la leche (como alguna abuela te habrá dicho mientras das el pecho). Porque si no, la población mundial estaría al borde del suicidio. Si eres vaca y tienes un macho, lo matarán para venderlo como carne. Si es hembra, tendrá la misma suerte que tú en el negocio: embarazo tras embarazo sin poder tener ni alimentar a tus crías.

La maternidad es sagrada, ningún mamífero debería ser privado de las condiciones connaturales de la vida. De la programación del universo para nuestra supervivencia. La sociedad actual está repleta de mujeres que sufren frustración por no poder amamantar a sus hijos en base a malos consejos y una absoluta falta de respeto a la maternidad. Es más, una absoluta desconfianza en la capacidad de la mamá.

Ya está harto demostrado que no necesitamos consumir leche de vaca para nuestra supervivencia (ni adulta ni infantil). Ni para completar nuestros requerimientos de calcio. Pero vender el calostro del ternero como un superalimento es ir más allá. Es jugar con la vida de otras criaturas para convencer al mundo de que podemos ser superhombres. De que podemos ser Dios.

 

 

¿Quieres tener acceso a contenido adicional a través del mail? Suscríbete a nuestra newsletter para leerlo todo.

2 comentarios sobre “Superalimentos: Calostro de vaca y por qué la maternidad es sagrada

  1. Hola Bea!
    Yo hace algunos años dejé de tomar leche de vaca y sus derivados despues de leer el libro “Crazy, Sexy Diet” de Kris Carr. En mi casa mi marido sigue siendo adicto a la leche….pero ya llegará el momento en que abra los ojos….
    Justamente ayer aún tuve que escuchar el tipico comentario de mi madre despues de decirle que necesito un empaste porque me encontraron una caries:

    – Claro! Pues vete preparando….porque como no bebes leche se te van a ir estropeando todos los dientes por la falta de calcio…..

    1. Ay… bendita ignorancia. Imagino que ya les habrás dado clases de calcio por activa y por pasiva pero la televisión no para de insistir en lo que les interesa. No he leído el libro, pero la sigo y me lo han recomendado varias veces. Yo con mi marido tengo la suerte de que nunca le gustó. Pero vamos, si la dejé yo que tomaba entre 3 y 4 vasos al día… cualquiera con el conocimiento lo hace 🙂
      Gracias por tu comentario, Antonia, eres una campeona, suerte con la caries :S

Deja un comentario