Alimentación·Crianza

¿Qué hacer cuando tu hijo no quiere comer?

hijo no quiere comer
¿Tu hijo no quiere comer? Bienvenida

Cuando tu hijo no quiere comer pierdes la cabeza. Te sientes culpable y te adjudicas todos los problemas: no come porque no le gusta mi comida. Cuando buceas por internet tampoco hay mucho respaldo. Más de una vez me he topado con las frases acerca del estrés del niño y de cómo le transmitimos tensión. Bien está, pero hay veces que la casa es pura paz y no hay dios que coma. Hoy no voy a imaginar las razones por las que tu hijo no come, voy a decirte lo que yo hago en esos casos y ojalá te sirva de descarga.

Mis tres niños comen. Pero no diría que son fantásticos comedores. No comen todo lo que les pongo, no comen tantas verduras como desearía (de hecho apenas las consienten) y hay días en que apenas prueban bocado. Fresa tuvo una época así sobre los dos años, justo la etapa en la que entran los mellizos ahora, con casi 21 meses. De repente, tu hijo que comía de todo, cierra la boca y dice claramente ‘¡Que no!‘. ¿Qué hacer en estas situaciones?

Si aún toman teta

En mi caso, los gemelos siguen con lactancia (tan intensa y tan a demanda que hay días que pareciera LME). La leche materna es el alimento perfecto. Así que vivo bastante tranquila sabiendo que toman abundante leche y que además la acompañan de comida. A veces mucha, a veces poca, a veces nada. Hay días en que solo comen un cachito de pan y el resto es teta. ¿Te suena? No te angusties, esta es la casa de la crianza sin agobios.

Si quieres vivir más en calma, puedes comprobar la composición de la leche materna aquí. Como verás, tiene los tres macronutrientes: Grasas, proteínas e hidratos. Además de vitaminas, calcio, hierro… es cierto que a partir de los 6 meses ciertos nutrientes se reducen y el niño estará mejor apoyado si ya empieza a probar otros alimentos. De lo contrario podría tener deficiencias en vitamina B12, D… etc. Pero seamos sinceras: no es que tu hijo no coma nada nunca. Es que no come las cantidades que quieres cuando tú quieres.

Consejos para mamá

Esto es lo que yo hago cuando uno de mis hijos, o dos, o los tres (todas tenemos días de gloria), se cruzan de brazos y no piensan comer.

  • Mantengo la calma (¡o lo intento!). No siempre es posible. A veces has pasado tanto tiempo en la cocina y has dedicado tanto mimo a la receta perfecta, que te enerva que no piensen ni probarla. Pero lo cierto es que enfadarte y levantar la voz no va a embellecer la escena. Es su hora de la comida, es su estómago y han tomado una decisión. Respira hondo porque la cosa no va contigo y ten presente lo siguiente:
  • Los respeto. Los estudios médicos afirman que forzar a los niños a comer o hacer que coman más cantidad de lo que desean, inhibe su capacidad futura de saciedad, con el posible riesgo de volverse niños obesos. Nacemos conectados con nuestro cuerpo y, salvo desajustes metabólicos, tu hijo sabe decir cuándo es suficiente mejor que tú. Porque reconoce que a nosotros, cuando nos gusta algo… no hay quien nos pare. Él controla su estómago y su energía, será cuando crezca cuando empiece a desconectarse de sí mismo. ¡Aprecia ese don!
  • No los fuerzo. No los engaño con aviones, chupetes o juguetes. No les meto la cuchara a la fuerza. Ojo, que lo he probado. Pero he visto que eso no funciona. No des por hecho cuál es la porción que tu hijo debe comer. ¿Crees que las empresas de los potitos han encontrado el tamaño perfecto porque todos los niños comen igual? No, pero algún tamaño tenían que elegir. Su estómago es pequeño, ten esto presente. No puede comerse el mismo plato que tú. Ni que un niño de seis años si es un bebé.
  • Analizo los nutrientes. Dando por hecho que van servidos de teta, analizo qué es lo poquito que comieron ese día para cubrir lo que anduviera más flojito. Si tomaron muchos hidratos (cereales y fruta por ejemplo) y muy poca proteína y grasa o al revés, si solo comieron pollo y ni una pizca de pan. Es evidente que tu bebé no sabe de nutrición. Aunque los cuerpos son infinitamente sabios… No hay que comer de todo en cada comida.
  • No los juzgo. No son buenos, ni malos. No son tiquismiquis, caprichosos o puñeteros. Están cubriendo sus necesidades. Y si están felices, juegan y aman, no tienen más hambre. Es sencillo. Ahora están de moda los ayunos en el mundo de la nutrición. Se proponen ayunos diarios de entre 12 y 16 horas ¿de verdad luego vas a señalar a tu hijo por no comer todo lo que querrías?

Trucos para cuando tu hijo no quiere comer

Pero vamos a la manteca, ¿qué es lo que hago cuando mis hijos no comen? Estos son los trucos que pongo en práctica. No todos funcionan siempre. Hay días que no ha funcionado ninguno y solo ha habido teta. Al día siguiente comen.

  • Fruta. Esta creo que es la respuesta a casi todo en mi casa. A Fresa le receto fruta cuando le duele algo jaja. Las frutas son alimentos perfectos con grasas, hidratos y proteínas en diversas cantidades amén de agua, fibra, vitaminas, sales minerales… ¡un tesoro! Tengo siempre en casa fruta de temporada (preferiblemente sin refrigerar) y me aprendo sus favoritas para dárselas en estas ocasiones. Como se niegan a comer, tampoco cogen la fruta tan fácilmente así que la dispongo por la casa sibilinamente y a su alcance. En platos bonitos e irrompibles. Y al final caen al menos un par de trozos.
  • Batidos mágicos. Los mellizos tienen dos vasos con tapa de rosca y pajita y he aprendido a meterles casi de todo. Es raro que rechacen un batido, sobre todo si está fresquito en verano. Pero hay días en que ni con esas y otras en que se toman dos ¡Nunca se sabe! Cuando no han comido nada en todo el día, recurro a batidos con agua o leche vegetal donde les meto cosas crudas como brócoli, guisantes congelados, germinados, espinacas, apio, kale o zanahoria. Creerás que es una locura pero junto con la fruta sabe delicioso. Estos son algunos ejemplos:
    • Plátano (congelado es perfecto para el verano) + dátil + cacao en polvo sin azúcar + brócoli + agua (+ apio opcional)
    • Plátano + zanahoria + avena o quinoa hinchada + canela + dátil + agua
    • Plátano + cacao en polvo sin azúcar + dátil + mantequilla de cacahuete o de almendra + agua o leche vegetal
    • Pera + dátil o pasas + kale o espinacas o lechuga + agua
    • Plátano + frutos rojos + avena o trigo sarraceno activado o chía activada + sirope de arce + leche vegetal

Las combinaciones son infinitas. Puedes usar aguacate, germinados de lentejas, pepinos… basta con añadir una fruta y/o un endulzante.

  • Snacks: menos y mejores. A veces los niños no comen en las grandes comidas porque sí que lo hicieron en las meriendas. Un poco de pan, una galleta, un batido… no hagas trabajar tanto a su estómago y cuando de verdad tenga hambre, ofrécele la mejor versión del snack. Si vas a darle pan, que sea integral y sin azúcar. Si vas a untarle algo, que sea sin grasas hidrogenadas, sin azúcares, sin aceite de palma… en fin, cuanto más casero, mejor. Si es yogur, búscalo sin azúcar y endúlzalo de forma natural. Piensa en tus aliados, aquella comida que nunca rechaza y busca la manera de hacerlo casero.
  • No ofrezcas chucherías entre horas y esconde las tentaciones. Voy a decir algo muy serio: la comida favorita de mis hijos son las salchichas franckfurt. Como vegana formada en comida saludable y con una dieta basada en plantas, no me hace ninguna gracia. Sé de qué están hechas y no hay forma humana de encontrar ‘una mejor versión’. Pero de vez en cuando es un plato de alegría para ellos. No obstante están escondidas en la nevera porque en cuanto los mellizos las ven, ¡las piden a gritos ‘crudas’! En realidad me parece divertido pero procuro no tener chuches a la vista durante el día para no desviar su atención sobre lo que van a comer.

Como ves, mi casa no es perfecta, mis hijos no comen de libro y, aún así, son bien felices. Los que perdemos felicidad con estos días somos los padres. Este año he aprendido bien que hay miles de formas de alimentarse. Omnívoro, vegetariano, paleo, piscivegetariano, vegano, crudivegano, frugívoro, y dentro de cada una de estas formas, muchas divisiones más. No existe una forma ‘buena’ de comer. Cada cuerpo es un mundo y cada familia es única.

Ama su capacidad de conexión con su cuerpo.

****

No soy pediatra, ni médico, ni nutricionista. Una madre sabe cuándo su hijo está enfermo o malnutrido. Este post es acerca de esos días puntuales que parecen ser constantes y a los que damos más importancia de la que tienen. Eres una buena madre. 

(¡Pásate por este post si necesitas más motivación!)

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10 comentarios sobre “¿Qué hacer cuando tu hijo no quiere comer?

  1. Hola Bea, Ya hemos intercambiado unos cuantos comentarios acerca de la alimentación de los peques. Me ha encantado tu post. Cuaaanto me identifico con él (aunque a mi ya no me atañe el tema de la lactancia materna). Desde el comienzo del verano practico el batido-camuflaje, como tú. Aunque me has inspirado a ampliar el espectro de las mezclas. 😀 De momento solo me limitaba a añadir a la leche vegetal un plátano, cacao puro, un poco de vainilla natural y espirulina. Es curioso que sóla, tiene un olor que da ganas de vomitar (perdón) pero mezclada con cacao y dulces, pasa desapercibida. Voy a probar tus trucos con el brócoli y toda la familia verde. De momento así, porque los típicos batidos verdes, por su color, no pasan el riguroso test de un alimento comestible, según mi hijo.
    Hablando de camuflaje, igual a alguien puede servir esta idea, mi gran aliado es el aguacate.
    Habitualmente es para cenar (casi 80%, otro 20 % son el hummus o pate de champiñones etc). Lo preparo machacado como guacamole, pero sin limón y cebolla y allí echo un poco de algo crudo picadito , verde y sano (algún germinado, algunas hojas verdes, brócoli o pimiento). Esto va untado como un pate, encima del pan (una tostada,intentado que sea pan bueno) . y luego, para que el color verde no moleste a los ojos ;D viene una capa de tomate triturado (a veces con semillas de girasol que dan un poco de espesor, zanahoria rallada y un pelín de aceite). No se muy bien por qué pero mi hijo lo come !! Y no le suele poner ninguna pega.
    A veces, como hoy por ejemplo, después de 15 minutos del trabajo minucioso de preparación de sus super tostas, pienso…. Aga, estas loca? Si alguien me ve preparar la cena diria que se me ha ido la olla 😀
    —– continuo en otro comentario que aquí no me cabe todo 😀

  2. ——continuacion del post arriba:
    Con lo facil que sería sacar de un congelador un san jacobo con jamón york y queso o algo por estilo y freirlo y darselo al niño que por cierto estaría feliz, no, lo siguiente…
    Pero, cuando veo que el peque lo come… me da una sensación de paz y tranquilidad, que no tiene precio.
    Esas son mis mini victorias, entrelazadas con momentos en los que tengo que aceptar que cuando vayamos a un restaurante, le pediremos una pechuga de pollo con patatas fritas o una pizza con jamón 🙁 porque le encantan y porque no querra comer alli ninguna otra cosa. Pero creo, que justo para mantener el balance, me vale la pena seguir con mi cocina-laboratorio-camuflaje, esperando que algún día quiera comer sano conscientemente.
    un abrazo!

    1. Dios mío, Aga, eres una maestra! Por favor, hazle saber a tu hijo de tus esfuerzos cuando crezca porque si ya te quiere, va a alucinar! Es muy muy bonito tu tesón. Y claro, lo divertido es combinar lo rico y saludable con lo rico y … en fin, lo que hay fuera de casa. Eres una fiera, me quedo con tus trucos y esa misma tostada para mí jaja. Los chicos aún son pequeños para agarrar una tostada sin destrozarla pero poco a poco! Gracias siempre

  3. Me ha ayudado mucho leer esta entrada de tu blog. Me ha ayudado para relajarme y perder gran parte del agobio que tengo. Mi hija tiene 13 meses y hacemos, prácticamente, LME. La verdad es que empecé intentando hacer BLW y, como no comía, después me pasé a los purés, los cuales tampoco los quiere. Pero es cierto lo que dices, no es que no coma, es que hay días que solo quiere teta y días que come de otras cosas. A veces intento pensar que su cuerpo es sabio y que si antes comía tortilla y pan no y ahora es al contrario… será que tiene que ser así.
    Me gusta mucho tu blog y también tu IG.
    Un saludo

    1. Muchas gracias! Por si te sirve los míos ahora hacen solo una comida contundente, lo demás teta fruta o batido verde y están sanos y con mucha energía. Hemos dejado de frustrarnos porque no coman la cena.

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