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Alimentación infantil y sensatez: entrevista a Mariano Rodríguez

macrobiotica
Alimentación infantil de la mano de Mariano Rodríguez

Alimentación infantil y macrobiótica pueden sonarte a chino en una misma frase. Pero si te sugiero alimentar a tus hijos equilibradamente, de forma saludable y adaptada a sus necesidades, te parecerá lo más sensato del mundo. Si además te hablo de educar a los niños en la buena comida desde el ejemplo y no desde la fuerza, te estoy hablando de Mariano Rodríguez, el creador de Macrobiótica Zen y papá de dos criaturas. Macrobiótica Zen es un blog de recursos y sobre todo un canal de YouTube que me tiene enamorada. Por su limpieza, su alegría, su sencillez minimalista y por el amor que pone en cada cosa que hace. Soy una entusiasta de las personas que gratuitamente ponen su conocimiento a disposición de los demás para mejorar la vida de otros y Mariano es una de esas personas. Además, vas a leer a Mariano y entenderás que no hay cabida para las obsesiones ni los dogmas en el plato. No hay una sola manera de educar ni una sola manera de comer, el equilibrio es la clave. Te dejo con Mariano, disfrútalo y aplícalo desde el amor:

Entrevista-texto de Mariano Rodríguez

Cocinar saludable no es difícil ni más caro ni lleva más tiempo. Puedes comprobar esto en la simplicidad de las recetas de mi canal de YouTube. Se pude hacer algo delicioso y sano con alimentos simples. En cambio, la dificultad reside en otro lado. Según Georges Ohsawa, cualquier enfermedad es fácil de curar. Lo que es difícil de curar es la mente del enfermo, los hábitos que le llevaron a la enfermedad. En relación con la cocina saludable, diría que lo difícil es salir de nuestra zona de confort, de las costumbres que hemos heredado y probar formas diferentes de preparar los alimentos. Esto sí requiere tiempo y motivación, pero vale la pena. Necesitamos una motivación fuerte para hacer grandes cambios en nuestras vidas. Y, sobre todo, comprender. Me animaría a decir que todo en esta vida es una cuestión de consciencia, de comprensión, de elevar nuestro nivel de juicio. ¿Por qué nos preocupamos tanto por la educación de nuestros hijos y apenas pensamos en su nutrición, en esa cosa maravillosa que construye sus cuerpos y sus mentes? No significa que no les queramos, significa que no somos conscientes del poder de la nutrición y de los beneficios de un estilo de vida saludable. Cuando tomas consciencia del efecto de los alimentos en la salud, quieres cuidar a tus hijos en todo momento, darles lo mejor.

No tomo alcohol, ni café, ni azúcar ni otros tóxicos

La idea principal que destacaría es la de convertirnos en un ejemplo vivo de hábitos saludables. Con nuestra forma de actuar les estamos enseñando patrones a nuestros hijos, normas de comportamiento, formas de actuar en la vida. Les estamos enseñando a construir hábitos tóxicos o hábitos saludables. Para ello debemos empezar por nosotros mismos y convertirnos en un buen ejemplo para nuestros hijos, en una referencia positiva. Y no solo para nuestros hijos, sino para toda la gente que nos rodea.

Hay que dejar de hablar, de exigir, de intentar convencer, y comenzar a predicar con el ejemplo, en silencio, sin ego y con felicidad. Si quieres que sean valientes, felices y saludables, tienes que ser su maestro en tu forma de vivir la vida. No tiene mucho sentido exigirles que coman brócoli si nosotros no lo comemos, o si media hora antes les dimos un helado de chocolate. No tiene sentido decirles que la guerra es mala cuando nosotros estamos en guerra con nuestros familiares o amigos.

Los niños que tienen desórdenes alimenticios es porque los padres los tienen. Nosotros enseñamos hábitos sin enseñar, les transmitimos nuestros defectos y virtudes con nuestro ejemplo. Por eso creo que debemos empezar por cambiarnos a nosotros si queremos cambiar el mundo. Esta puede ser una fuente de gran motivación para mejorar nuestras vidas. Por ello, yo me comprometí a comer lo mismo que les doy a mis hijos. No tomo alcohol, ni café, ni azúcar, ni otros tóxicos. En casa comemos todos lo mismo, cada día compartimos la fiesta de alimentos saludables y equilibrados.

saludable

Nuestra casa, un templo sagrado

En relación a esto último, una estrategia para mejorar nuestras vidas es la de hacer de nuestra casa un templo sagrado en donde entren de forma habitual alimentos excelentes, los cuales prepararemos con amor y cocinaremos con maestría. Nuestra casa debe ser nuestro hospital. En cada alimento y en cada masticación fabricamos la sangre y los tejidos que nos acompañarán durante años. Debemos tener el control de la boca para tener el control de nuestro destino. Cada bocado es una gota de sangre para nuestro organismo. Por eso, debemos ser conscientes de esto en lugar de actuar como niños persiguiendo solo lo rico, el me gusta y el no me gusta. Debemos desarrollar la comprensión y cuidar nuestro cuerpo. Sin embargo, tenemos que tener cuidado de que esto no se transforme en una obsesión y pretender que nuestros hijos crezcan como Siddhartha, alejado de la sociedad en un palacio donde todo era perfecto. Tarde o temprano nuestros hijos salen al mundo, se relacionan, prueban. Se comen el mundo. Y ese mundo diverso es perfecto, no es hostil. Es como debe ser y como siempre será, en donde todas las posibilidades se manifiestan. Y es aquí donde necesitamos algunas estrategias para poder dormir con la consciencia tranquila.

¿Cómo actuar cuando salimos de nuestros templos?

Esa interacción con el mundo externo puede frustrarnos, hacernos sentir que perdemos el control de lo saludable. ¿Cómo actuar cuando salimos de nuestros templos, cuando nos encontramos en ámbitos sociales? La comida es un factor de integración social y no deberíamos convertir la alimentación saludable en una obsesión. No existen el nosotros y los demás. Existimos todos, todos somos uno. Por tanto, podríamos aceptar estas situaciones como circunstancias excepcionales que nos aportarán a nosotros y a nuestros hijos muchas enseñanzas.

Una indigestión o diarrea por haber comido alimentos tóxicos son grandes maestros. Se aprende mucho, nos enseñan el verdadero camino porque podemos comparar. Una indigestión es una experiencia que enseña más que cualquier libro de nutrición saludable. De todas formas, hay que tener en cuenta que el peligro de un veneno no es el veneno en sí sino la dosis. Si de vez en cuando nuestros hijos y nosotros comemos alimentos cancerígenos como el azúcar u otros alimentos tóxicos como la leche, siempre podemos quedarnos tranquilos que son excepciones a la grandeza de nuestro templo familiar.

No sirve de nada la prohibición

Los niños y niñas deben conocer todo, disfrutar de la música, viajar o cocinar. Las experiencias son un modo de alimentar el alma. Y de la misma manera, creo que es bueno que conozcan gente diversa. Yo antes intentaba unirme a vegetarianos como nosotros, pero estaban más locos que yo. Esto puede llegar a ser una especie de censura u obsesión. Creo que tenemos que unir a nuestros hijos a personas inspiradoras, llenas de vitalidad, sin importar si comen o no comen azúcar.

Creo que un aspecto muy importante es que nuestros hijos sean felices. No sirve de nada la prohibición de los alimentos tóxicos, que sufran por ser diferentes a los otros niños y que se generen tensiones entre nosotros. El yin llevado al extremo genera el yang. Esto es un principio absoluto que se produce siempre en la naturaleza. Si nosotros atormentamos a nuestros hijos con prohibiciones y chantajes para que coman saludable, generaremos la energía opuesta a través de los años. Mi experiencia puede dar testimonio de esto: sigo una nutrición macrobiótica vegetariana después de haber crecido en una familia carnívora y una sociedad como la argentina, donde la vaca, como en la india, es sagrada. Un extremo genera el otro.

¿Qué alimentos son saludables?

Hoy en día, todo lleva la etiqueta de lo saludable dentro del marketing de la industria o en el océano de Internet. Aunque parezca una locura o una mentira, puedo decirte que sí es posible criar a tus hijos con alimentos llenos de vitalidad. No es una utopía que los niños coman cereales integrales, verduras, legumbres, frutas, algas marinas, frutos secos, miso, tamari, gomasio, kuzu y umeboshi. Mis hijos están acostumbrados a ver en el templo familiar el desfile de estos manjares y los comen con pasión. También desean chocolates, helados y bollería industrial si los ven. Es normal, como también nos sucede a los adultos. Y cuando más salud se tiene, más apetito y gratitud se siente por todos los alimentos, desde un simple montoncito de arroz integral hasta el postre más extremo y tóxico. Por eso me esfuerzo por aprender y compartir en mi canal de YouTube recetas que sean muy atractivas para los ojos y el paladar pero a la vez que sean saludables.

Postres y dulces

Los postres y los dulces suelen ser importantes, no tanto a nivel energético o nutricional sino a nivel emocional. Tanto niños como adultos necesitamos postres y cosas dulces en algún momento de la semana. Sin embargo, podemos hacer recetas muy ricas y a la vez saludables, sin necesidad de usar alimentos artificiales y refinados industriales. A mis hijos les encantan mis recetas dulces. Comen con pasión mi postre de cuscús, compota de frutas o mis galletas integrales como si fueran el manjar más exquisito.

alimentacion infantil

Creo que es fundamental volver a la cocina de nuestros antepasados, donde no se usaban alimentos procesados, ni microondas, ni alimentos fuera de temporada, de zonas lejanas o de otros climas, ni alimentos que parecen ser lo que no son. Creo en el arte de saber usar el fuego, de comprender la energía de los alimentos, de generar una cocina curativa de excelencia que se adapte a nuestras necesidades personales. En casa no preparamos alimentos con azúcar, sirope, coco, harinas refinadas, chocolate, frutas tropicales, plátanos o helados. Nos alimentamos equilibrados, con alimentos integrales, locales, de temporada, vivos y del campo más cercano posible. Alimentos simples que fueron consumidos por nuestros antepasados con gran éxito.

Aprender a amar la vida

A los niños les encanta cocinar, mancharse, experimentar con las texturas, degustar y luego comer lo que ellos mismos prepararon o nos ayudaron a preparar. Esta puede ser una buena estrategia para introducir alimentos saludables que no se acostumbra a comer. La motivación mueve montañas.

Así mismo es interesante que sepan de dónde vienen los alimentos. Me gusta llevar a mis hijos a caminar por el campo que tenemos pegado a nuestra urbanización en Finlandia, donde ven cultivos de avena, de centeno, de trigo sarraceno.

Ven los cereales que comemos cada día en la naturaleza y entienden que en el supermercado no crece nada y que la carne procede de los animales mutilados que ellos ven pastar bajo el sol. Aprenden a amar la vida, a respetarla. Aprenden a amar la tierra, a entender sus ciclos, a respetar a esa gran madre que nos alimenta con abundancia infinita y amor, que nos da todo lo que necesitamos para vivir y nada exige a cambio. Ellos aprenden, sienten. Y nosotros aprendemos y sentimos con ellos.

Nadie quiere estar enfermo y pocos ven la relación entre la salud y los alimentos. El gran arte de la alimentación desde mi punto de vista (lo que intento transmitir a través de mi canal de YouTube y de mi página web) es el de ser creativos con la comida para alcanzar altas cotas de salud y de placer. Debemos elevar nuestro nivel de consciencia e incrementar la motivación como motor que nos empuje a la fiesta de lo saludable y la felicidad. No solo quedarnos con lo rico, lo novedoso, aquello tan extremo que pueda cegar nuestro juicio infinito, sino sentirnos motivados por alcanzar el ideal hipocrático de convertir al alimento en medicina y la medicina en alimento, y así gozar de una vida feliz y plena junto a nuestros hijos.

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pan

Gracias Mariano, siempre. Por ser un canal de sabiduría y devolver al mundo lo que te fue dado. Os dejo con uno de sus videos ¡disfruta y comparte!

 

 

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10 comentarios sobre “Alimentación infantil y sensatez: entrevista a Mariano Rodríguez

  1. Hermosa entrevista Bea, justo en el post anterior iba a consultarte acerca de alimentaciòn infantil! A Mariano no lo conocía así que ya me lo apunto para seguirlo en youtube.
    Me impactó mucho esta frase: “En cada alimento y en cada masticación fabricamos la sangre y los tejidos que nos acompañarán durante años.” Y obviamente cómo desde el ejemplo podemos ayudar a nuestros hijos. No podemos pretender que coman sólo saludable si no somos coherentes con nosotros mismos, totalmente de acuerdo. Muchas gracias por compartir, un beso grande!

    1. Gracias Silvia. Mariano fue todo un descubrimiento para mí y fue muy generoso al concedernos toda esta información. No lo pierdas de vista.
      Y es verdad que nos cuesta trabajar con la coherencia. Al niño hervido y a los papás una copa y un chocolate después de cenar jaja, esto es muy de verano. ¡Somos la transformación! pasito a pasito, niños nuevos en un mundo nuevo.

  2. Maravilloso descubrimiento, solo me queda una duda con esta frase: “En casa no preparamos alimentos con azúcar, sirope, coco, harinas refinadas, chocolate, frutas tropicales, plátanos o helados.”

    ¿Por qué se compara el plátano con alimentos como el azúcar?¿Es perjudicial?

    Gracias por tu hermosa labor

    1. Hola Blanca. Creo que en este caso Mariano se refiere a consumir alimentos saludables y de proximidad. Él vive en Finlandia así que el plátano no es una opción cercana. Ahora bien, en España están más cerca aunque siguen siendo del Trópico y supongo que los canarios serán los que mejor puedan consumirlos. Otra razón es que no es una fruta de bajo índice glucémico, por lo que juega con nuestros niveles de energía. No obstante le remito tu pregunta a Mariano para que nos lo aclare mejor. Gracias 🙂

      1. No se si es casual o no, pero cuando desayuno plátano, inmediatamente después me duele la barriga. ¿A que te refieres con que juega con nuestros niveles de energía?

        Gracias por tu tiempo y atención.

        Un abrazo

        1. ¿Los mezclas con algo o desayunas plátano solo? Son muy indigestos si no se comen bien maduros (con pintas marrones abundantes) porque verdes son puro almidón. Tienen un índice glucémico alto lo que quiere decir que el azúcar de la fruta pasa muy rápido a la sangre, a diferencia de otras como la manzana, pera, frutos rojos… que nos mantienen con energía por más tiempo y nos van haciendo llegar el azúcar de forma gradual en lugar de un pico. No quiere decir que no comas plátano pero quizá para trabajar por la mañana no sea tu mejor opción. Cada cuerpo es un mundo.

          1. Los suelo tomar solos y la verdad que no extremadamente maduros, quizás ahí esté la respuesta.

            En el caso de que quisiera combinarlos con algo, ¿Cual sería una buena opción?

            Muchísimas gracias por la información.

            Un abrazo

          2. Con frutas dulces o neutras: dátiles, uvas, higos, papaya, mango, manzana, pera… cómpralos y déjalos fuera de la nevera para que maduren (en algunos establecimientos puedes comprarlos ya maduros y son mucho más baratos por su caducidad, con diferencia de hasta un euro más baratos)

  3. Gracias .
    Una entrevista clara y con mucho contenido para los que tenemos hijos y queremos que aprendan sin obsesión la importancia de la alimentación. Hace reflexionar mucho cuando dice algo así como que nos preocupamos mucho por la educación de nuestros hijos y menos por la calidad de los alimentos que le damos… Uffss una verdad aplastante .
    Gracias 🔝

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