Crianza·Más que madres

Madre PAS, hijos NAS (Alta Sensibilidad en casa)

alta sensibilidad
¿Crees que tu hijo comparte contigo tu alta sensibilidad?

En anteriores artículos abordé el tema de la Niños de Alta Sensibilidad o NAS pero hoy quiero ahondar en la peculiaridad genética del rasgo: ¿Qué ocurre cuando padres PAS o Altamente Sensibles tienen hijos igualmente sensibles?

La vida como un PAS

Se estima que entre un 15 y un 20% de la población humana son personas Altamente Sensibles. Son personas con la facultad cerebral, científicamente demostrada, de percibir los estímulos con mayor intensidad. No solo perciben más sino que también procesan mayor información a nivel cerebral lo que los hace proclives a la sobreestimulación, la ansiedad y la necesidad de retirarse en soledad. Son particularmente empáticos y tienen la capacidad no solo de atisbar las emociones del otro sino de experimentarlas como propias, lo que los hará huir de situaciones violentas (reales o figuradas como en una película), personas negativas o ambientes tumultuosos. Son sensibles a los ruidos, las luces, el dolor, los olores y en general cualquier estímulo que para otros es meramente anecdótico se vuelve para ellos algo insoportable.

Si el mundo de las emociones es para ti algo desbordante, eres perfeccionista, vives el arte de forma muy directa, detectas cualquier detalle y eres proclive a ayudar a los demás en busca de la justicia, probablemente te reconozcas en este rasgo. Si aún tienes dudas, puedes hacer el test oficial de la Asociación Española de Alta Sensibilidad o el de Elaine Aron, que acuñó el término y que pone a tu disposición la Asociación APASE.

Cuando tu hijo te desborda

La otra noche me vi corriendo a la cocina con Limón persiguiéndome a pleno grito. Me arrinconó a la pared y yo le decía a mi marido: no puedo más. Eran las 21.00 de la noche y Limón llevaba despierto desde las 6.30 h. Le había dado pecho sin descanso y había escuchado sus gritos toda la tarde. Y no, no está malito. A veces el desconsuelo era porque estaba haciendo una torre de piezas de madera milimétricamente perfecta, simétrica y coordinada en colores y a su hermana Mandarina le importaba un pimiento el orden: quería tirarla. Otras el desconsuelo era porque la cuchara estaba sucia, porque el plato no era de su color, porque ese día rompí la rutina y no lo bañé o porque 20 minutos continuados de pecho no habían sido suficientes.

Una persona PAS es especialmente sensible a ciertas cosas que otra persona tolera mejor como:

  • Los gritos.
  • Que la toquen.
  • Situaciones violentas, enfrentamientos, tensión.
  • Sobreestimulación: demasiado ruido, demasiada luz, demasiada gente…

Pero un bebé altamente sensible, comúnmente relacionado con el término Alta Demanda, produce precisamente este tipo de situaciones.

  • Grita y llora con desconsuelo sin razón aparente y con todas sus necesidades cubiertas.
  • Lo hace durante horas confundiéndose con cólicos del lactante.
  • Necesita apego constante con la madre incluyendo colecho y lactancia prolongada.
  • Tiene momentos de descontrol de emociones a raíz de estímulo excesivo o de la falta del mismo.

Hace unos días acudí con mi tia a la grabación navideña de la guardería de Limón y Mandarina. Sabía lo que iba a ocurrir: Limón empezó a llorar y retorcerse desde el momento en que los padres entramos a clase. La grabación consistía en pintar con ellos, cantar villancicos, bailar y gritar unas frases de felicitación a la cámara. Sí, todo lo que altera a una persona altamente sensible: multitud, ruidos de panderetas, contacto con desconocidos, gritos y canciones a grito pelado. Cuando parábamos de cantar, Limón dejaba de llorar. El resto fue inconsolable y no consintió disfraces.

Así que la combinación PAS (Persona Altamente Sensible) como es mi caso y NAS (Niño Altamente Sensible) puede ser una auténtica bomba de sobreestimulación continua. Mis emociones se desatan con sus reacciones y luego él absorbe todas las mías. A veces nos miramos pidiéndole un resuello al otro. Yo diría que me lee la mente…

pas

Mismas necesidades, misma frustración

Los bebés altamente sensibles son bebés ‘reactivos’ y reaccionan fuertemente a los estímulos. Los adultos, por el contrario, pueden dominar sus reacciones así que ante el mismo estímulo o sobreestímulo, reaccionamos de forma diferente. Un restaurante lleno de ruido, luces y personas será un tormento para el Niño Altamente Sensible o una sobreexcitación que no le dejará parar quieto mientras que para un adulto Altamente Sensible, si bien no será el lugar de sus sueños, será algo que pueda afrontar con mayor o menor desconexión.

Un PAS necesita rutinas que pueden verse interrumpidas por un hijo NAS, por ejemplo en el patrón de sueño. Que además, para el niño Altamente Sensible, es algo inconstante y breve. En dos años con Limón he experimentado 3 noches en total de sueño continuado. 3 de 730 noches. A un PAS le gusta comer a su hora, dormir a su hora, trabajar en su horario y tener ciertas rutinas y modus operandi que tendrán que verse modificadas para atender en consecuencia a un hijo NAS y su intensa demanda en la primera infancia. Ni a los PAS ni a los NAS les agradan los cambios bruscos (y si ves a mi marido pregúntale cómo me tomo los cambios de última hora, los viajes sin programar o las visitas inesperadas).

Cuando el niño Altamente Sensible es un bebé, requiere de estímulo constante, que no podemos confundir con sobreestimulación. Necesita un constante estímulo sensorial, motor y afectivo que, si se da en exceso, frustrará más al niño. El equilibrio es la clave y esto se aprende con el tiempo. Si la persona encargada de procurar este estímulo al niño es una persona PAS, le haremos vivir una situación de estrés en la que tiene que reaccionar rápido para que su bebé no vuelva a llorar, bien proporcionándole estímulo (aquí será una suerte la creatividad de las personas PAS), bien frenándolo. Una madre PAS puede detectar mejor el sobreestímulo y donde otros padres ven una fiesta, algo divertido o una situación memorable, la mamá PAS sabrá que es momento de parar y retirar al niño.

Ventajas y desventajas de ser madre PAS para un niño NAS y viceversa

Comenzando por las ventajas, una madre con Alta Sensibiliad y un hijo con esta herencia caracterial pueden ser grandes compañeros de juegos. Con una enorme empatía, es fácil que ambos se pongan en el lugar del otro, intenten no dañarse y comprendan mejor que nadie sus emociones. Este tipo de retroalimentación puedo experimentarlo con Fresa, de 5 años, pero aún es pronto para entenderme con Limón, de 2.

A ninguno les gustará estar en una multitud estridente por lo que uno no tendrá que pedírselo dos veces al otro para buscar un sitio tranquilo. Que ambos busquen la soledad les dará sus espacios (aunque esto sea conflictivo cuando el niño es aún bebé).

Pueden hacerse gran compañía a nivel creativo y encontrar fácilmente tesoros no descubiertos, sea en el parque, sea en un museo. A nivel conversacional disfrutarán mucho de sus charlas, preguntas e inventos y como equipo perfeccionista podrán emprender proyectos y terminarlos juntos. Tolerarán con mayor facilidad los momentos álgidos o bajos del otro sin señalarlo como una rareza: ¡somos iguales!

Las desventajas parecen tener su punto fuerte en la primera infancia, cuando es totalmente incomprensible entender qué le ocurre al niño y llevar con paciencia su altísima demanda. Son difíciles de calmar y muy sensibles a cualquier susto, golpe o ruido. Demandan un apego tal que el colecho se vuelve lo más razonable pero cualquier movimiento en la cama o ruido, lo despertará. Por lo que es probable que este tándem de Alta Sensibilidad entre madre e hijo lleve de la mano pocas horas de sueño. Si como madre PAS te gusta la soledad y el silencio, un bebé NAS será toda una prueba tipo Hércules porque te perseguirá allá donde vayas y no querrá tocar el suelo lejos de tus brazos.

La tendencia a la sobreestimulación del niño hará comprometidos los encuentros sociales de la madre. Además, hará crecer esa sensación de estar haciendo algo mal y no ser capaz de satisfacer a un niño que parece eternamente insatisfecho. Los niños NAS funcionan mejor bajo rutinas y necesitan ser avisados de los cambios con antelación, lo cual supone un reto de antelación para la madre que, siendo PAS, ya estará lidiando con su propia ansiedad.

¿Cómo sobrellevar tanta intensidad?

Si eres una madre Altamente Sensible y has detectado que tu hijo o hijos también lo son, estás siendo bendecida pero también habrás de armarte de paciencia… Tu hijo va a conseguir que entrenes a fondo tu dominio de las emociones en pos de poder lidiar con las suyas propias.

Cuando creas que su demanda te supera, busca ayuda para concederte unos minutos fuera de la habitación. Si es posible, da un paseo, medita, bebe algo caliente o desconecta en lo posible. Tu fortaleza emocional es clave. Comprendiendo su condición podrás ser más empática con su dolor y dejar de exigirle ‘normalidad’ en su comportamiento. Sentir más no es vergonzoso.

sentir

Por otro lado ayudará que evitéis situaciones de conflicto, ambientes ruidosos o salidas demasiado largas fuera de vuestro ambiente. Modera tu energía y mide tus labores diarias con respecto a la carga emocional. Si tu casa no está limpia o tienes que posponer un plan, es preferible a acabar agotada y con ganas de que te trague la tierra.

Personalmente, el minimalismo ha sido salvífico con todas las emociones. Tener menos objetos, menos juguetes, menos tareas y menos compromisos ha sido una ventaja para educar a mis hijos y encontrar serenidad en el día a día.

Bibliografía específica:

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Si vives un caso semejante y sientes que tu maternidad se está viendo afectada, te invito a visitar el programa Eres Tierra Buena, un recorrido de motivación personalizado para todos los frentes abiertos de las madres de hoy.

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9 comentarios sobre “Madre PAS, hijos NAS (Alta Sensibilidad en casa)

  1. Hola! Tengo un niño de 4 años con alguna de las características que comentas y hace poco le han detectado altas capacidades intelectuales. Lo digo porque muchos niños con altas capacidades son muy sensibles, muy activos, muy demandantes… Muy muy vaya! Y una de sus características es que procesan la información más rápido y aprenden más rápido que el resto. No digo que sea siempre, pero a veces la alta demanda y la alta sensibilidad van ligadas a la alta capacidad.

      1. Bonito e intenso! 😀
        Este otro artículo no lo he leído, hace muy poco que te sigo. Lo leeré. La terminología, las etiquetas… es como todo, están bien si te ayudan a comprender mejor a tu hijo para luego poderlo atender y acompañar mejor. A mi por ejemplo me ha ayudado en este sentido y a comprenderme más a mi, que creo que soy más madre PAS de lo que pensaba!
        Me alegro mucho de haberte encontrado!

  2. Me ha gustado muchísimo y me he sentido muy identificada. Los primeros dos años de mi hijo (ahora tiene 5) fueron muy frustrantes, tanto para mí como para él.
    Alta demanda, alta sensibilidad y alta capacidad diagnosticada. Pero mi lucha fue aun mayor con el entorno. Nadie entendía porqué mi hijo los dos primeros años no se bajó de mis brazos ni soltó el pecho, porqué no lo dejaba con nadie, porqué nunca durmió más de 20 minutos seguidos (ni de día ni de noche) y porqué siempre parecía insatisfecho.
    Yo tampoco lo entendía y la culpa terminó aislándome por no conseguir entenderme ni a mí ni a él.
    Después de los 2 años empecé a aceptar, a conocer su mundo interior complejo y a poder ayudarlo mejor. Él simplemente era un reflejo de mí. Ahora con 5 años es un niño increíble del que aprendo muchísimo cada día y nunca deja de sorprenderme.
    Nunca había encontrado palabras que lo definieran y aunque no me gustan las etiquetas, me ayudan a comprenderlo tanto a él como a mí. Así que muchísimas gracias por dedicar tiempo a este post maravilloso.

    1. Qué bonito Yurena. ¡Qué importancia le damos al entorno! lo priorizamos frente a conectar con nuestro pequeño y vivir la intuición. Con 5 años se ven muy claros los rasgos y puedes entender su primera infancia pero cuando son bebés todo es muy confuso y sientes que lo haces fatal como madre jaja.
      Y sí, es verdad que las etiquetas son una pesadilla pero a veces ponerle nombre a las cosas nos ayuda a trabajarlo con normalidad. Gracias a ti por leerlo, comentarlo y vivir con intensidad la educación de un niño que es un premio <3

  3. Acabo de sentir un gran alivio .. tengo 37 años y siempre he buscado respuestas a por que soy así , y lo peor porque mis hijos son así, viendo todo esto que nos pasaba como algo raro y diferente , no sabia que yo era una persona Pas y nose parece una tontería pero me siento como más normal. …
    Mis hijos son los 2 muy sensibles y todo lo que cuentas me a pasado hasta ahora . .
    Mi hijo mayor tiene 13 años y está en plena preadolescencia y me tiene confundida porque casi todo lo que hace un año le molestaba ,ahora le gusta pero nose como ayudarle . . el quiere ser duro y mayor pero se que es muy sensible …. nose si me he explicado bien .
    En todo caso mil gracias por tu post.
    Besos desde caceres

    1. Charo, cómo me alegra que encuentres respuestas, puedo sentir ese alivio que me dices. Pero siendo tú una mamá PAS, tendrás muchas herramientas para tratar con tus hijos desde el conocimiento propio. ¿Cómo te sentirías tú, cómo lo harías tú, cómo lo hiciste tú? Todo esto ayuda. Y te explicas perfectamente. En la adolescencia es muy sano que haya esa desconexión con los padres: negar a mamá para poder encontrarme yo. No te angusties, todo se retoma.
      Abrazos grandes

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