Embarazo, parto y posparto

Barriga hinchada ¿Por qué parezco aún embarazada?

barriga hinchada

¿Tienes barriga hinchada y cuando llega la noche parece que sigas embarazada de cinco meses? La ansiedad por recuperar el cuerpo preparto puede ser muy molesta y a veces buscamos enfermedades donde no las hay. Lo cierto es que en una cultura donde escondemos debajo de la alfombra lo que no es un cuerpo de calendario, no sabemos exactamente cómo es el cuerpo de una madre.

Si has empezado a hacer deporte tras el parto incluso a seguir una alimentación equilibrada pero no logras entender qué está ocurriendo en tu estómago, tal vez este video pueda darte algo de luz. Pero recuerda que no soy médico y que mi único afán es que tu mente se relaje y contemples con absoluta normalidad los procesos naturales del cambio de mujer a madre.

¿Por qué tengo aún barriga hinchada?

  • Falta de ejercicio: Siendo honestas ¿qué tiempo dedicas al deporte desde que eres mamá? Puede que necesites moverte algo más que lo que implica llevar a los niños al parque o hacer la compra a la carrera después del trabajo. Empieza por opciones pausadas como el yoga.
  • Parto cercano: Puede que simplemente tu barriga no esté recuperada y la piel dada de sí por el increíble esfuerzo de albergar una vida nueva y perfecta, no haya retomado su lugar original. Si tienes simplemente piel flácida, es lógico que esta piel se hinche al llenar el estómago: es el mismo mecanismo de un globo y tarda lo que tardas en digerir. Como supongo que no querrás renegar de tus órganos y sus funciones, habrás de acogerlo como algo natural, lógico y saludable. Mamá, ¡tienes órganos!
  • Diástasis abdominal: La diástasis es la separación de los rectos abdominales que ejercen de pared conteniendo nuestros órganos internos. Se abren en todas las mamás para que el niño tome sitio pero no para todas se recuperan rápidamente. Sobre todo si has tenido un parto múltiple. Si crees que puede ser tu caso, busca ayuda con un fisioterapeuta especializado y realiza ejercicios hipopresivos. En este post te hablo sobre ello.
  • Lactancia prolongada: Si sigues dando el pecho a tu bebé, tus niveles de progesterona y estrógeno están bajos. Esto es lo que hace que no tengas la regla y que tu cuerpo guarde un depósito de grasa cerca de los órganos para asegurarse de que tu hijo tendrá comida. ¿No te parece bonito?
  • Hambre emocional: Lo más habitual siendo mamás, es que nuestra barriga se hinche porque comemos de más obedeciendo a nuestro hambre emocional. A veces comerás por estrés, por miedo, por aburrimiento, por ansiedad… aunque el impulso te haga creer que es hambre. Pero lo cierto es que el hambre es gradual, nunca repentina y, mientras el hambre puede saciarse con cualquier alimento, el hambre emocional exige algo muy concreto (chocolate, pan, patatas…). ¿Cómo puedes lidiar con esto? Infórmate sobre el mindful eating o la alimentación consciente. Poner la atención plena en la comida implica masticar mucho y bien (de 30 a 50 veces cada bocado) recordando que no tienes dientes en el estómago. Todo el trabajo que facilite tu boca, se lo ahorras a tu estómago. Es conveniente que comas sentada (sin esas escapadas rápidas para comer frente a la nevera), en un ambiente tranquilo, sin televisión ni móvil, con una postura adecuada y despacio. Si engulles, pierdes el respeto a tu alimentación y a ti misma. (Te recomiendo esta entrevista a Arturo Castillo donde habla sobre el tema). Para distinguir el hambre emocional de la física, prueba a beber agua. Si te calmas, era sed. Bebe infusiones y ten a mano snacks saludables. No pierdas de vista tu consumo de proteína por su efecto saciante.
  • Sal y alimentos inflamatorios: la sal retiene líquidos y su exceso puede hacer que veas tu vientre inflamado. En cuanto a los alimentos inflamatorios, varían dependiendo de la flora intestinal de cada cual, por ello el gluten afecta a algunos y a otros no. ¿Qué alimentos hacen que surja tu barriga hinchada? Por lo general los lácteos, el maíz, los fritos, los procesados, el azúcar, la patata, el tomate, etc.
  • Gases: si en tu alimentación hay crucíferas crudas o legumbres poco masticadas o cocinadas podemos tener problemas molestos de gases que hagan que tu barriga, además de hinchada, se vea dura. No olvides la combinación de alimentos: si tomas un filete y añades dátiles de postre, los gases están asegurados.
  • Parásitos, alergias, intolerancias: Lo he dejado para el final para evitar hipocondrías. Si no sufres diarreas, vómitos o cefaleas, puede que te ocurra alguno de los puntos anteriores y no este. No te obsesiones, mamá.

Si deseas información más detallada y extensa de una experta, echa un ojo a este artículo de Ana Estellés sobre los trastornos inflamatorios.

Y si consideras que tienes una auténtica lucha con la alimentación por impulso o las malas elecciones, échale un vistazo al programa Desapego Alimentario. Ojalá esté en mi mano ayudarte.

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