Lactancia

Qué es la agitación por amamantamiento

¿Has oído hablar de la agitación por amamantamiento?
¿Has oído hablar de la agitación por amamantamiento?

Agitación por amamantamiento es un término feísimo que se inventó alguien que jamás pensó que tendría que explicar que lo tenía. En un post leía una vez que debería llamarse ‘rechazo al amamantamiento’ porque hubiera estado cien veces más acertado. Anteriormente hablé sobre mis sensaciones encontradas con la lactancia últimamente. Algunas de vosotras me nombrasteis la agitación por amamantamiento y dije varias veces ‘No, no tengo esto’. Pues bien, pasados los días me quito el sombrero amigas y os hablo de este sentimiento tan incómodo y difícil de reconocer cuando defiendes la lactancia a capa y espada. Ojalá no tuviera que escribir este post.

La agitación por amamantamiento es la confrontación entre lo que sientes y lo que deseas. Tú deseas seguir dando el pecho dos años más o los que haga falta. Tus hormonas hacen imposible que puedas dar una teta más. La agitación por amamantamiento es el rechazo de la mamá a dar de mamar ¡aunque quiera hacerlo! Es un tema bastante inexplorado por el momento, aunque parece ser común a los mamíferos.

Los expertos aclaran que no es lo mismo que D-MER o Reflejo de eyección de la leche distrófico (del que puedes leer aquí) ni que la Depresión posparto. Tampoco se relaciona con el Síndrome de Burnout o ‘agotamiento extremo’.

Síntomas de la agitación por amamantamiento.

  • Temes el momento en que tu hijo te pide pecho.
  • Deseas que termine pronto.
  • Necesitas urgentemente que alguien te retire al niño para que podáis estar separados.
  • No es dolor, es ansiedad.
  • Ciertas tomas generan en ti sentimientos de ira, rabia, angustia, tristeza, desconsuelo y/o frustración.
  • Sientes una lucha entre la racionalidad de tu mente: quiero dar el pecho y la de tu cuerpo: no lo soporto más.
  • Sensación de amenaza respecto del niño.

Si de repente sientes ganas de insultar al bebé que tanto adoras durante la toma y no sabes a santo de qué… puede que estés sintiendo agitación por amamantamiento.

¿Cómo surge y cuánto dura?

Aparece de la nada y sin motivo aparente. Parece ser que todo nace a causa de las hormonas. Una respuesta hormonal marca el destete bien por que hay un nuevo embarazo, bien porque la lactancia ha superado los dos años o bien porque es lactancia en tándem (en lactancia a dos hermanos no gemelos es más común). También puede coincidir con el período de ovulación y por tanto ser intermitente. Todo ello es lo que induce a pensar que se trata de una forma de la naturaleza por continuar con el crecimiento del niño en cuestión.

Hasta ser madre nunca había tenido tanta conexión con las hormonas. Ni siquiera con el periodo. Tener hemorragias mensuales no es ni remotamente parecido a no tenerlas por tres años a causa de las hormonas. Y estas son las causantes de esta sensación tan incómoda por la que no debemos sentir vergüenza y sin embargo es lo suficientemente poderosa como para no contarlo públicamente (el nombrecito de marras tampoco ayuda).

La duración de la agitación por amamantamiento es indeterminada. Algunas mujeres lo sienten por un par de días o tres. Algunas semanas, otras meses. Y lo complejo del tema es que no se siente en la totalidad de las tomas, sino en algunas de ellas (con mayor frecuencia las de la noche). Esto hace que no sea tan sencillo como dejar de dar el pecho porque 1) la mamá y el niño desean continuar con la lactancia y 2) las tomas ‘normales’ recuerdan la belleza de este momento.

Causas

En la esta página en inglés, dan algunas teorías sobre la causa de la aparición de la agitación por amamantamiento. Son las siguientes:

  • Interrupción continuada de los ciclos de sueño. Con las lactancias prolongadas, despertar 5 veces por noche se convierte en una rutina durante años. Esto puede causar efectos severos para la salud mental de mamá.
  • La agitación podría ser un mensaje fisiológico para provocar el destete en espera de un nuevo niño. Aunque ciertamente, una madre puede producir leche para ambos y cada una de diferente tipo. Una madre que da lactancia en tándem puede eyectar calostro para su bebé y una leche distinta para su bebé de dos años. En cualquier caso, si es una señal de destete, la madre puede elegir aceptarlo o ignorarlo y continuar amamantando.
  • Lactancia a demanda. La cantidad de tiempo dedicada a la lactancia, sobre todo en tándem, puede hacer que la madre necesite recuperar ‘su espacio’. Este ámbito complejo está en investigación.
  • Carencias nutricionales. Aunque la calidad de la leche es siempre perfecta pese a la desnutrición de la madre, esta última puede provocar señales para que la madre cambie sus hábitos. Las carencias más acusadas son las de Magnesio, Hierro, Vitamina A, D y las del complejo B. Si padeces cansancio o fatiga, convendría hacerte unos análisis de sangre.
  • Depresión posparto. Pese a no ser idéntica cosa, la sensación de irritabilidad, sueño y ansiedad, son coincidentes. No obstante son muchas las madres con agitación por amamantamiento que aseguran no estar deprimidas y su estado mental es perfectamente estable mientras no están dando el pecho.
  • La agitación no es en sí dolorosa, pero para algunas madres va unida a un dolor posparto o un mal agarre. Cuando la demanda del niño es muy intensa, lactar 20 veces al día puede provocar dolor en una mala postura. Además, con niños mayores, es más fácil que las posturas se vicien. Parece ser que aunque el dolor desaparezca, permanece la memoria de este y ello se relaciona con la agitación por amamantamiento.

Testimonios

«Se desatan en mí unas sensaciones de ira que me resultan incontrolables, tengo taquicardias, sudoración y pensamientos insoportables de querer arrancar a mi hija de mi pecho. Me da vergüenza reconocerlo, he llegado a ser muy brusca con mi hija y el sentimiento de culpa es horrible. Mi yo consciente no quiere hacer sufrir a mi hija y mi cuerpo grita y se agita para que mi hija suelte el pecho.» Esther

«Me sobrevenía una sensación de miedo, temor y pequeñez totalmente incontrolable y en apariencia no asociada a nada. Había días que acababa anímicamente destrozada.» Petra

Otros testimonios en inglés dicen que sienten el deseo de lanzar a su hijo al otro lado de la habitación, aunque evidentemente, no lo hacen y se sienten muy culpables por pensar en ello. Otras mujeres dicen sentir náuseas o la piel de gallina. Hay quien lo experimenta una o dos veces por semana y quien lo asocia a días antes del periodo. Algunas mujeres se sienten abrumadas porque empiezan a notar cierta estimulación sexual (el niño es grande y pellizca el otro pezón, le frota con las piernas), este sentimiento no es fácil de afrontar. Las madres reconocen que la agitación por amamantamiento es mucho peor cuando estás cansada.

En mi caso empecé a notarlo coincidiendo con 15 días que tuve de ‘falso síndrome premenstrual’. Creí que me vendría la regla después de 3 años de amenorrea por los dolores tan característicos y toda la sintomatología, pero finalmente no hubo hemorragia aunque mis hormonas estuvieron descontroladas. A las hormonas se sumó el hecho de que haga lactancia en tándem y que uno de ellos sea alta demanda para que la enorme cantidad de tomas diarias, me diera todas las papeletas –aunque me costó reconocerlo-. En un día normal puedo hacer 15 o 20 tomas, la mayoría de ellas en tándem y mis mellizos tienen dos años y 3 meses. Cuando vienen pidiendo teta y tengo estos momentos tan difíciles, siento que dos abusones vienen hacia mí. Deseo que se acabe lo más rápido posible e intento distraerme en otra cosa. No obstante nace en mí un enfado que no está justificado y de noche he llegado a insultar a Limón. Me disgusta escribir esto, pero esta es la realidad.

Qué hacer si tienes agitación por amamantamiento

  • Destetar no es siempre la solución. Precisamente porque ni la madre ni el hijo desean que esto ocurra. Muchas madres se plantean el destete progresivo así que si tu hijo ya comprende, puedes negociar con él y dejar solo las tomas que mejor te hagan sentir. No ayuda que el padre o el círculo digan frases como ‘Pues deja la teta ya, que bastante lleva’ o ‘Ya es muy grande para teta‘. Por favor, tened sensibilidad con el tema.
  • Intenta distraer tu mente en las tomas o solicita que el padre te distraiga a ti. El papel del padre en la lactancia es crucial. Una buena conversación, unas palabras de ánimo, unas risas.
  • Practica la atención plena en estos momentos. Hay quien pone un cubito de hielo en la boca pero basta concentrarte en cómo la respiración sube y baja inflando tu vientre. Concéntrate en algún punto de la habitación o en una idea concreta (lo que se conoce como objeto virtuoso: compasión, amor, refugio). ‘Bien, otra vez toca dar el pecho. Lo asumo, me asusto. Pero no elijo esta sensación como la dominante de mi momento. Dar el pecho es algo hermoso y yo puedo darle otra connotación cambiando mi pensamiento a positivo’. Recuerda que tú eliges lo que hay dentro de ti, eliges la alegría o el temor.
  • Cuenta tu testimonio. A través de foros, o en los comentarios de este post. Es importante sentirte acompañada.
  • Si te realizas un análisis de sangre y necesitas suplementación, busca la forma más respetuosa de hacerlo (actualmente tomo suplementos veganos de B12, vitamina D y magnesio recomendados por una nutricionista). En la web en inglés, sugieren visitar un nutricionista si los resultados de hormonas en sangre y otros indicadores no dan ninguna respuesta clara.
  • Parece ser que es peor cuando hay falta de sueño así que, en la medida de lo posible, toca dormir.
  • Busca tiempo para ti, enfócate en el libro que leerás, le peli que verás, el paseo que vas a dar.

Como siempre, Alberto Soler lo explica de maravilla en este video.

 

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6 comentarios sobre “Qué es la agitación por amamantamiento

  1. Muchisismas gracias por tu post. Es la primera vez que entro a tu blog porque te he conocido gracias a Lucia Terol. Me ha encantado el tema, por desgracia yo tambien me he sentido asi alguna vez. Con mi primera hija tuve una lactancia maravillosa hasta los dos y medio casi. Con la segunda estoy teniendo muchos problemas y me agobio. Tuve hongos, dos veces, y son tremendamente dolorosos. Una vez pasado ahora vienen los dolores por los dientes. Lo explicas tan bien, es querer dar el pecho y disfrutarlo pero cuando sabes que va a pasar, sentir rechazo y querer que pase deprisa. De verdad, muchas gracias por est informacion, me sentia muy confusa y ahora creo que es esto lo que me pasa, con mayor o menor intensidad. Voy a seguir revisando tu blog pero ya se de antemano que me va a encantar. Buenas noches.

  2. Vaya, creo que este es uno de los mejores textos sobre agitación que he encontrado últimamente. Gracias por el esfuerzo.
    Hace dos semanas que tuve el segundo bebé. Tuve agitación con la mayor (dos años) durante todo este embarazo y creo que es la peor experiencia de mi vida. Querer seguir con la lactancia pero odiar esa sensación…
    Y manda narices, porque soy asesora de lactancia! En casa del herrero, cuchillo de palo…
    Tras el parto ha mejorado ligeramente, pero sigue estando ahí. No sé si acabará por desaparecer en unas semanas o si está ahí para quedarse, pero de ser así, deberé pensar en el destete, aunque me duele en el alma.

    1. Gracias por tus palabras. Precisamente yo tuve la confianza de que esto devla agitación era real y no me lo estaba inventando cuando se lo leí a una asesora especializada, con dos hijos y largos períodos de lactancia. Yo he continuado y aunque la sensación desaparece, vuelve algunos días seguidos donde hago un esfuerzo titánico y le pido ayuda al papá. Te mando ánimo y te deseo ‘una agitación cortita’!!

  3. Hola Bea. Llegué de “casualudad” a este articulo. Leyendo yoga para mamás.
    Y realmente me pasa igual. Y, desde el desconocimiento, es dificil visualizar una aceptación del problema y menos visualizar una solucion. Esto me traia, a la vez, problemas de pareja, x mi rechazo al niño x las noche o la falta de paciencia. Ademas de tu pagina, tbm me informé (como pude en otras fuentes. Pero experiencia fue q comenzó persistentemente despues de la mudanza provisoria (mi niño de 2 años y un mes, en una casa prestada, viviendo con mis suegros q no nos trataban bien).
    No comía bien, x falta de dinero y de tiempo. No dormia para nada. A veces estaba 2 dias sin dormir. Y el peque demandaba a tal punto la teta q se enojaba xq muchas veces no salia leche.
    Ahora, ya en nuestra casa, tranquilos, comiendo adecuadamente y durmiendo mejor, me sigue pasando. Pero detecté q es durante la semana de ovulación. Y el año pasado tbm me pasaba pero yo no estaba muy conectada con mis emociones ni mi cuerpo.
    También detecté q aveces es un rechazo xq hay cierta estimulación sexual y en esos momentos quisiera empujarlo lejos mio.
    Sí, le he gritado. Sí, le he sacado la teta de un tirón xq llevaba mas 50 minutos, y no tenía para cuándo. Sí, he discutido con mi pareja xq él quería q yo le diera la teta al peque y yo no quería. Es dificil, pero lo unico q pude hacer para hacer un cambio positivo es, ser conciente de mi ciclo mestrual, de los cambios hormonales, racionalizar la situación, reducir las tomas a solo cuando va a dormir la siesta o dormir a la noche, buscar alternativas de calmarlo sin teta (de un mal sueño, de un estallido, o lo q sea), cantandole, abrazandolo, o con una mano en la espalda a modo de “te estoy apoyando, acompañando”. Y con mi marido, fue hablarlo hablarlo hablarlo y llegar a acuerdos de q no me precione a darle la teta xq me siento vulnerada, sentia q era solo una teta, y q ni él ni el peque veian q atras de la teta estoy yo.
    Gracias x el espacio. Gracias x rus aportes. Te mando mucha luz. Hasta luego.

    1. Hola Marina, gracias por dejarnos tu testimonio. Es verdad lo que cuentas, la agitación no es solo un problema con el niño sino también con la familia, la pareja, el entorno o los hermanos. Condiciona nuestra actitud, nuestra salud mental y nuestras respuestas. Aunque el nombre sea muy feo, ‘la agitación por amamantamiento’, permite ponerle nombre a algo que es circunstancial y hormonal, que no nos define ni define la relación con nuestra familia. Desde ahí podemos luchar, relajando todo lo posible nuestra mente, con el fin de no sacar lo peor de nosotras. En tu caso se han unido otras dificultades, lo que empeora la situación. ¡O te refuerza! según se mire siempre, ya sabes. Si tienes interés en controlar tus ciclos, no hace mucho publiqué algo sobre esto en este enlace.

      Espero te sirva de ayuda, mucha luz también para ti. Abrazos.

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