Desarrollo personal·Minimalismo

Tu cuerpo es una chaqueta en préstamo

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Tu cuerpo es una chaqueta prestada. Una chaqueta de piel con la que vistes lo que eres. Pero no es lo que eres, sino una vestidura. Debajo de la chaqueta está toda la luz y todo el bien que representas. Identificarte con la chaqueta no tiene sentido, apegarte a ella tampoco. Porque habrás de devolverla y seguirás siendo tú cuando no la tengas. Tú, cuando esta se modifique.

Como tu cuerpo es chaqueta prestada, no está bien tratarla de cualquier manera. Llegar a casa y tirarla al sofá. El cansancio no justifica nunca nada. No está bien alimentar de cualquier modo este préstamo: ni espiritual, ni físicamente. Cuida lo que eches sobre tu mente y tu estómago, lo que eches en tu boca sea en forma de palabra o de bocado. Porque este traje no es tuyo y habrás de devolverlo.

Como tu cuerpo es chaqueta prestada, no está bien llenar sus bolsillos con carga pesada. Estirarlos para que quepa más. Más y más grande. No está bien apegarnos a las cosas hasta el punto de querer forzarlas a quedarse en nuestros bolsillos. Llévala ligera, vacía es mejor.

Porque la chaqueta no es un contenedor sino una capa para tu transporte en esta vida. Sé libre, cuídate y agradece el préstamo de tus días.

 

 

* Fotografía de Olenka Kotyk.

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5 comentarios sobre “Tu cuerpo es una chaqueta en préstamo

  1. Buenos días Yolanda: Amen, Amen. Me encanta que con lo joven que eres tengas ideas tan profundas. Muchas gracias por recordármelas y así tener la oportunidad de rectificar y volver a empezar, (dicen que es un ejercicio estupendo para insuflar un poco de espíritu juvenil…, ¡ojala!).
    Un abrazo muy cariñoso.

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