Embarazo, parto y posparto·Más que madres

3 razones para NO tener hijos

no tener hijos

Hoy voy a abrir el viejo debate sobre por qué tener o no tener hijos. Recuerdo que hace unos años en un paseo por las librerías (antes de apostar por el libro digital) me topé con un título curioso que me compré enseguida: ¿Por qué tener hijos?’ de Jessica Valenti. Para entonces ni siquiera existía este blog pero vi reflejados muchos de mis pensamientos en su lectura; si puedes encontrarlo, te lo recomiendo. En el libro se tocan aspectos poco simpáticos de la paternidad como la conciliación o la modificación vital que supone un hijo. Porque esto es así: tu vida con hijos no es la misma que sin ellos. Hay una ruptura vital, igual que se da con la toma de cualquier decisión importante. Por ejemplo el matrimonio. ¡O el trabajo! Tu vida como desempleado era muy distinta a tu vida como trabajador: ahora no dispones del tiempo a tu antojo, llegas a casa agotado, te encargan tareas no tan emocionantes… lo bueno es que la paternidad es, de entre esas decisiones importantes, una que trae beneficios importantes. Al menos así lo vemos en mi familia.

En los acompañamientos algunas mamás me habéis hablado sobre las razones para tener hijos e incluso recibo consultas para saber qué razones serían las adecuadas para tomar la decisión de buscar un embarazo. Esto no se puede responder porque hablamos de moral, de ética, de fe, de amor y conexión. Hablamos de parámetros no mensurables y de una total subjetividad a conveniencia. Pero voy a atreverme a hacer lo contrario: te daré 3 razones para no tener hijos. Como todo lo que lees en este blog, esta es mi forma de pensar, de la que me hago totalmente responsable pero que no firma ley.

3 razones para no tener hijos

  1. Me lo pide el cuerpo. Si hiciéramos caso a todas las peticiones físicas de nuestro cuerpo, estaríamos perdidas. Cuando digo esto puede venirte a la mente la fragilidad de la monogamia pero piensa mucho más sencillamente, en alimentación. Si hiciéramos caso a todos nuestros golosos apetitos, sería el caos. Durante años conviví con infección por hongo cándida. Este hongo difícil de eliminar afecta al cuerpo de diversas formas y que se alimenta de azúcar. De esta manera el hongo, desde tu microbiota te pide que consumas azúcar (y esto es posible gracias a que nuestro intestino es el segundo cerebro y tiene 100 millones de neuronas para indicarte que elijas un donut). Lo que me pedía el cuerpo entonces era más azúcar y con gusto hubiera hecho de mi almuerzo un plato de susos. Pero combatí el hongo desobedeciendo lo que mi cuerpo me pedía.
    Piensa en el atleta que se detiene cuando está cansado porque se lo pide el cuerpo en lugar de ir más allá, estirar sus límites y batir su marca.
    Si no trascendemos la exigencia física, no obtendremos recompensa. Para el budismo, los placeres mundanos son perecederos y perversos en tanto que si se extienden en el tiempo, se convierten en algo desagradable: demasiado sexo, demasiada comida, demasiado descanso… Solo lo verdaderamente puro incrementa su poder con la cantidad (el amor, la compasión…).
    La biología crea, llama, invita. Pero la biología no se hará responsable de la educación de tu hijo. Estoy a favor de no esconder los instintos reproductivos de la especie pero no pueden ser la única razón. La llamada biológica puede ser injusta si no existe una red para ese niño, no se trata solo de tu cuerpo sino del cuerpo de muchas más vidas involucradas.
  2. Para llenar un vacío. Aquí voy a ser muy clara: los hijos son la levadura que aumenta lo que ya hay. Pero un pan no puede fermentar solo con levadura. Hace falta harina y hace falta que esta esté en mayor cantidad que la levadura. Si hay amor, el hijo aumenta el amor y hace que nuestro pan leve. Pero si hay discordia, la aumentará. Si hay separación, distanciará. Esta es la razón principal por la que los hijos no deben aparecer para arreglar una relación. El remedio es peor que la enfermedad e involucra la felicidad de vidas indefensas. Para arreglar una pareja, se asiste a terapia, no se buscan embarazos.
  3. Mi hijo quiere un hermanito. Pensar en nuestro hijo jugando con un hermanito es fabuloso. Tener hermanos es un regalo impagable. Sin embargo, esta no es una razón sostenible por sí sola, aunque sí un acicate para tenerlos. Tu hijo no se hará responsable de la crianza, educación y entrega de amor de su nuevo hermano. En realidad pide un compañero de juegos sin mayor compromiso. He escuchado a madres decir que ellas no querían tener más hijos pero que era un esfuerzo que hacían por su hijo. Y un bebé no puede proceder de un esfuerzo, una concesión o un capricho del hijo único. Un bebé debe proceder únicamente del amor. Esta es la única fuente de ley. El amor puede vencer cualquier dificultad: si tu hijo nace enfermo y no puede nunca jugar con su hermano ¿qué lazo fuerte sostendrá esa vida?

Ninguna de estas razones son razones válidas para dar luz a un hijo, aunque la primera y la última pueden sumar a la causa del amor a tu pareja.

En Crianza sin agobios te cuento por qué tuve hijos y cómo las razones cambian de la primera hija a los demás. Pero la base, siempre, SIEMPRE es el amor. Si quieres apuntarte a la tercera edición, comenzamos este viernes 6 de abril, quedan muy pocos días para unirte al grupo y puedes hacerlo aquí.

Y tú ¿por qué tuviste hijos?

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11 comentarios sobre “3 razones para NO tener hijos

  1. Desde luego la decisión de tener un hijo no es algo que haya que tomarse a la ligera, es algo que va a cambiar tu vida en muchos aspectos. En mi opinión, los primeros meses o incluso el primer año son complicados, porque tienes que adaptarte a una nueva vida, donde tus necesidades pasan a un segundo plano y tienes que dedicarte de lleno a tu hijo o hijos. Así que creo que antes de tomar la decisión, hay que meditar un poco si estamos dispuestos a modificar nuestra vida, para que la llegada de un hijo implique felicidad aún en los momentos más difíciles.
    Yo soy madre de tres hijos, mi caso es muy parecido al tuyo, 1 niño de 3 años y mellizos de 1 año. A pesar de lo duro que ha sido el primer año, y de ir adaptándome a la situación, para mí lo más difícil, la de poder ofrecer a cada uno el tiempo que necesita, me he dado cuenta, que aunque haya momentos en los que considero que todo es muy difícil, también me he dado cuenta que ser madre te pone a prueba como persona, pues intenta sacar lo mejor de ti mismo para afrontar las situaciones y dar lo mejor que tienes a ellos. Esto hace que te des cuenta de lo que es realmente importante en la vida, y que valores cosas que antes no valorabas, o no dar tanta importancia a ciertos temas, que a día de hoy considero secundarias.
    Gracias por tu reflexión y por el blog tan maravilloso que tienes

  2. Hola, me suscribí a tu blog hace poco y hasta ahora todo lo que he leído me ha gustado mucho pero al leer esta entrada de repente, me ha entrado una extraña confusión. Nunca he sabido lo que era ese instinto maternal que mis amigas comentaban y he pagado un alto precio por ello durante parte de mis 38 años de vida. Desde hace un tiempo a raíz de tener sobrinos se empezó a desarrollar en mi, lo que yo llamaría como instinto maternal, algo así como ganas de dar amor a un hijo y llevar a cabo algo que me pide el cuerpo…y aquí es cuando me he venido abajo….toda la vida criticada por no tener instinto maternal y ahora que empiezo a sentir eso resulta que no tengo que hacerle caso a lo que me pide el cuerpo…me he liado, la verdad.
    Hace dos años sufrí una grave crisis por la deslealtad de mi pareja, y yo sabía que en ese estado no iba a tener un hijo, pero ahora empiezo a sentirme mejor y la relación también está mejorando. Lo ideal sería pensar que al tener un hijo con esa persona vamos a estar juntos toda la vida, y esto es lo que siempre he creído, pero al sufrir esta fuerte desconfianza he empezado a ver las cosas de otro modo, pues no puedo controlar lo que vaya a pasar en un futuro. Te aseguro que cuando alguien te ha traicionado y decides personar y seguir para delante hay algo en ti que cambia, aunque sea por instinto de supervivencia y equilibrio mental, gracias al quitarme el handicap de familia feliz empiezo, precisamente a ser más feliz.
    Actualmente paso mucho tiempo sola pero soy muy familiar y tengo unos valores que no veo compartidos por la mayoría de las personas de mi entorno, no se si esto es lo que tu consideras como llenar un vacío, pero francamente no considero que ese deseo que me aparece tenga que ser un motivo para no tener un hijo, para mi sería mucho más coherente no tener un hijo cuando no te apetece que cuando sí te apetece, porque si no, yo , la verdad, es que me he desorientado un poco con tus palabras.
    Me gustaría mucho saber tu opinión sobre lo que te cuento. Gracias por tu blog.

    1. Hola María. Ten presente siempre que esta es mi opinión. No obstante intentaré deshacer tu confusión sobre el texto explicándome mejor. Los hijos no arreglan parejas. Unen más pero no unen si no hay unión de base. De hecho hay diversos estudios que exponen lo que todos sabemos, que los hijos dificultan la relación de pareja. Que sea más difícil no quiere decir que sea peor o que no merezca la pena (para mí es todo lo contrario). Pero evidentemente no facilitan. Nadie diría que su vida es más fácil desde que tiene hijos o que tiene más intimidad con su pareja desde el parto. Cuando digo que el instinto maternal no es suficiente es porque debe haber una base fuerte de amor entre la pareja para que el hijo nazca del amor y venga a una familia perfectamente sostenida por este. Un hijo no garantiza que tengas a tu pareja siempre contigo (de hecho muchos casos cotidianos y cercanos evidencian lo contrario), ni puede ser un salvoconducto para que la otra persona no se vaya. Amor es sinónimo de libertad. Sea a la pareja, sea al hijo. Si usáis al hijo para uniros, lo responsabilizáis de algo que no eligió. Por otro lado me alegra que hayas decidido librarte de expectativas, soy muy partidaria de vivir sin imágenes mentales ni idealizadas y de disfrutar y agradecer lo que tenemos hoy con quien lo tenemos hoy.
      Y estoy de acuerdo contigo en que ni mucho menos se debe tener un hijo si no te ‘apetece’ porque esto no es un postre del menú sino una vida tan valiosa como lo eres tú. A veces pensamos en bebés y se nos olvida que esos bebés serán hombres y mujeres adultos, ancianos, con futuro y razón.
      En resumen: el amor es lo más importante para traer un niño al mundo. Un bebé necesita mucho de esto. De hecho, es lo único que necesita.

      1. Gracias por tu respuesta, no creo que sea mi caso, soy consciente de eso porque cuando tuvimos esa crisis sabía que sólo tendría un hijo si esta situación se solucionaba, a pesar de que ya empezaba a tener ese instinto maternal y mucha presión por mi edad, y sabía por muy doloroso que me pareciese en ese momento que no quería darle ese entorno a mi hijo. Debe ser muy bonito crear una familia y poder dar todo ese amor que se siente, así es como me encuentro ahora. Un saludo.

  3. Bea, me encanta seguirte.. Es una eres una de mis Bloguers Minimalistas preferidas … Escribes muy lindo sobre los niños y hasta me inspiras a tener hijos, pero realmente dentro de mi proyecto de vida no esta tener hijos, bien o mal es mi decision, eso sí, no dejare de seguite! 🙂

    1. Pues es bellísimo que lo expreses así y que seas coherente contigo. ¡Ese es el tipo de mujer valiente que me gusta! Gracias a Dios existen infinitos proyectos de vida diferentes y no funcionamos los unos sin los otros. Por mi parte, me hace muy feliz que encuentres inspiración en esta casa. Te abrazo

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