Crianza

Cómo saber si tu hijo es Alta Sensibilidad. La experiencia con Fresa

¿Quieres saber si tu hijo es alta sensibilidad?

Cuando un hijo es alta sensibilidad, sus padres saben percibir de forma temprana aquello tan preciso que le diferencia. Es un niño normal, sí, pero de alguna manera su forma de apreciar el mundo que el resto ve, es distinta. De hecho, al tener la alta sensibilidad un componente hereditario, seguramente uno de los progenitores se reconoce en esa perceptibilidad especial. Saber detectar la alta sensibilidad en tu hijo puede ser crucial para poder comunicaros con efectividad así como para proporcionarle la educación que precisa. Todo niño tiene el derecho de ser educado en la medida de sus capacidades y peculiaridades y los niños altamente sensibles no lo son menos. ¿Pero a qué me refiero con esto? ¿Acaso hablo de niños ‘llorones‘,’tímidos‘ o ‘quejicas‘?

¿Qué es la alta sensibilidad?

La alta sensibilidad no es una etiqueta, sino una forma de entender el mundo que nos rodea. Entre un 15 y un 20 % de la población, se corresponde a personas con un procesamiento más profundo de la realidad. Son personas de una gran empatía y emocionalidad, sensibles hasta en los pequeños detalles y con facilidad para sentirse sobre estimulados o abrumados. Este término fue acuñado por la Dr. Elaine Aron, psicóloga americana, cuyo libro clave se tituló ‘El don de la sensibilidad’.

Si te preguntas si tú mismo eres una Persona de Alta Sensibilidad (PAS) puedes hacer este test o ver con cuáles de estos puntos establecidos por el terapeuta Pablo Villagrán te identificas.

En inglés se conocen como HSP o Highly Sensitive Person y se da como nomenclatura científica SPS o Sensory Processing Sensitivity: Sensibilidad de Procesamiento Sensorial. 

Las personas altamente sensibles no llevan bien los cambios ni las emociones de alto impacto (demasiadas imágenes, demasiado ruido, demasiado estímulo en suma). Poseen una vida interior compleja y un interés por el arte y la creatividad. Su empatía les hace sufrir con y por los demás y su amplia y detallada percepción, les hace difícil tomar decisiones con rapidez. Son además personas sensibles al dolor y a la confrontación y en ciertos casos pueden tener uno o más de sus sentidos especialmente desarrollados. Si te sientes reflejado en esta descripción, tal vez te interese saber que padres altamente sensibles, tienen más posibilidades de traer al mundo hijos altamente sensibles.

¿Cómo saber si mi hijo es alta sensibilidad o NAS?

Para saber si tu hijo es de alta sensibilidad, puede ser muy útil el test que la doctora Aron propone en su libro ‘El don de la sensibilidad en la infancia‘. Cuantas más frases respondas como verdaderas, en concreto trece o más, más precisión tendrás sobre tu hijo como NAS.

  1. Se sobresalta con facilidad.
  2. Se queja de que la ropa está áspera, de las costuras de los calcetines o de las etiquetas de la ropa que le rozan.
  3. No suelen gustarle las grandes sorpresas.
  4. Aprende mejor a través de un correctivo suave que mediante un fuerte castigo.
  5. Parece que me lea la mente.
  6. Utiliza palabras que no se corresponden a su edad.
  7. Se percata hasta del olor más leve e inusual.
  8. Tiene un ingenioso sentido del humor.
  9. Parece muy intuitivo.
  10. Le resulta difícil dormir después de un día excitante.
  11. No lleva bien los grandes cambios.
  12. Quiere cambiarse de ropa si la que lleva está húmeda o con arena.
  13. Hace montones de preguntas.
  14. Es un/a perfeccionista.
  15. Se percata de la angustia de los demás.
  16. Prefiere el juego tranquilo.
  17. Hace preguntas profundas y sugerentes.
  18. Es muy sensible al dolor.
  19. No se encuentra a gusto en lugares ruidosos.
  20. Se percata de cosas muy sutiles (que algo haya cambiado de lugar, un cambio de aspecto en una persona, etcétera).
  21. Toma en consideración la seguridad antes de trepar a cierta altura.
  22. Se desenvuelve mejor cuando no hay extraños presentes.
  23. Lo siente todo profundamente.

Fresa, mi primera hija.

Para toda primeriza su hijo es especial. No obstante, conforme Fresa crecía, vimos ciertos comportamientos que recordaban más a reacciones adultas que infantiles y una introspección y percepción que no se correspondía con la edad. Parecía ser cosa de los ojos de sus padres hasta que varios educadores coincidieron con nosotros y empecé a formarme en una crianza de alta sensibilidad. Una crianza que se ajustara a la medida de la familia que ya existía y a la que habría de venir.

Con un año, Fresa tenía un vocabulario muy extenso y antes de los dos años elaboraba frases largas sin dificultad. Lo que resultaba más sorprendente es que la gran parte de ese vocabulario estaba referido a las emociones. Destacaba su empatía con las personas y con lo que experimentaba a través de los cuentos o la televisión: si en una película ocurría algo triste lloraba y pedía que la quitáramos. Nunca pudo terminar Cenicienta porque le parece muy injusto que las hermanastras rompan su vestido, el único recuerdo de su madre muerta. No tolera las injusticias en clase, con sus hermanos o en las noticias y esto la lleva a preocuparse por cosas que no son pertinentes a su edad. Su perfeccionismo hace que rompa muchos dibujos hasta quedar contenta con el resultado.

Tiene una gran memoria visual porque retiene hasta el último detalle de las cosas que ve o los sitios que visita. Pero también tiene esa memoria en el vocabulario y te corrige si usas una frase que no es literal a la original (5 años). Recuerda la ropa que lleva puesta la gente o dónde ha visto antes una marca, un cuadro, un muñeco.

Los niños de alta sensibilidad son muy sensibles al tacto y se sienten incómodos con ropa húmeda, sucia o de ciertos tejidos. El otro día lloraba porque sus leotardos estaban ‘muy secos. No la entendíamos pero se refería a que después de secarse al sol, las puntas estaban más rígidas y esto ¡le dolía! Un milímetro de hierba en el calcetín puede impedir que camine así que estos niños son verdaderamente ‘La princesa y el guisante‘.

Debemos medir el estímulo y los actos multitudinarios con ella porque seguramente quiera volver a casa o quedarse detrás de mí aunque al tiempo es muy sociable y divertida (en casa es un payaso charlatán).

Se sienten abrumados más fácilmente que el resto de niños, de ahí que con la llegada de la primavera me encontrara a Fresa llorando en su cuarto: no sabía si ponerse manga corta o larga. Esto puede parecerte una estupidez, pero para ellos, las opciones que se procesan en su cabeza son tantas que pueden sentir ansiedad. Necesitan rutinas y algo de control sobre esto: ha marcado sus calcetines con rotulador para saber cuál es el izquierdo y el derecho y no usarlos indistintamente.

Pero sin duda su punto fuerte es el olfato. Fresa puede distinguir de quién es una prenda que no ha visto antes simplemente oliéndola y saber quién estuvo en una habitación por el olor. Y no me refiero a quién estuvo hace un rato, sino incluso a quién estuvo ayer. Puede oler unas magdalenas de la panadería de la siguiente manzana o sentirse molesta por mi aliento aunque me acabe de lavar los dientes.

Pese a lo que puedas pensar, estos niños no son un incordio sino una absoluta bendición que nos recuerdan lo complejo que es el mundo y lo muy de puntillas que pasamos por él.

hijo es alta sensibilidad

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12 comentarios sobre “Cómo saber si tu hijo es Alta Sensibilidad. La experiencia con Fresa

  1. Me siento tan identificada en tus palabras. Ya hace algo de tiempo que descubrimos el rasgo , pero desde que tenía mi hija meses sabíamos que era diferente, la gente creía que exagerábamos cuando al ir a cualquier reunión familiar decíamos que ya no iba a dormir la siesta o que tardaría dos horas en dormirse , debido a tanto estímulo.

    Gracias a conocer e informarnos sobre el rasgo de alta sensibilidad hemos sabido gestionar el tema del cole que tantos dolores de cabeza nos ha dado, hasta dar en el clavo y ahora con tres años y medio disfruta mucho de su cole.

    Es muy importante que mamás y papás, conozcan el rasgo para así gestionar mejor cualquier tema.
    Me ha encantado tu artículo.

    1. Hay que escoger con sumo cuidado los entornos en los que hablamos sobre el rasgo porque, además de no ser fácilmente comprendido por todos, puedes encontrarte comentarios de hostilidad o la creencia de que quieres que tu hijo destaque haciéndolo diferente con etiquetas. Ayuda contar que se trata de un porcentaje de entre el 15 y 20% para que el otro no piense que es algo a) inventado b) muy excepcional. Tu hija es normal pero tiene una forma más aguda de recibir la información. Esto puede ser fabuloso (bajo mi opinión lo es) y que la familia lo conozca ayudará a fortalecer los lazos con la niña. Abrazos Paula

      1. Tienes toda la razón, es algo que siendo un rasgo hay que llevar cuidado con quien se habla para evitar etiquetas. Nosotros lo dijimos en el cole , pero sabiendo que tiene una maestra que es un amor, y gracias a ella la adaptación al cole que fue en primer lugar malísima, al adaptarla a sus necesidades ahora mi hija ama el cole. La familia , el entorno cercano, pues nos cree exagerados sobre todo a mí, pero me da igual, al menos el saberlo me ayuda a saber ayudar . Para mi también es fabuloso que mi niña sea así y sea comprendida , ya que yo fui niña AS y me hincharon a etiquetas que a día de hoy ya me despojé de ellas, porque me entiendo y me quiero.
        Un abrazo!!!!

        1. Cuando la etiqueta sirve para designar, genial. Cuando se utiliza para señalar negativamente… mejor no entrar. Aún no se acaba de conocer ni comprender este término en todos los ámbitos, ¡nos toca trabajar por ello!

  2. ¡Gracias, Bea! ¡Un abrazo grande a Fresa!Yo era muy parecida a ella de pequeña.Y la niña que fui se siente más acompañada sabiendo todo lo que nos cuentas sobre esta condición. Besos!

  3. Hola Bea! Me encanta haberte encontrado. Soy mama también de una Fresa de casi 7 años y de dos mellizos ahora de 5 meses y medio (pero son Limón y Pomelo, jejeje. .)Mi Fresa es muy madura, con mucha empatia e inteligente. Fue un bebé bastante demandante. Pomelo es un bebé tranquilo y muy amoroso. Y Limón es todo un aprendizaje, muy nervioso, observador, rompe en llanto desconsolado en sitios con mucha gente, ruidos…sensible ante el llanto de su hermano (le coje la manita como consoladolo alucino!!). Y estoy segura de que papi fue un niño de alta sensibilidad, porque aun tiene ese niño dentro (a veces estresante , muchas otras una bendición,jejeje)….Así que me siento muy identificada con tu situación. Gracias porque me ayudas muchísimo a llevar este mundo de rutinas y experiencias maravillosas💖

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