Minimalismo

Desayuno todos los días lo mismo y no me aburro

desayuno

Cada mañana, desde hace meses, desayuno lo mismo. Y te aseguro que no me aburro. Desayunar lo mismo cada día fue una decisión desde el minimalismo y desde mi salud digestiva. Aunque la base es la misma, sí que existen ligeras variaciones que hoy te explicaré, pero te aseguro que desayunar lo mismo me da mucha paz y alivia mis mañanas enormemente.

Desayuno minimalista

El minimalismo en la alimentación conlleva quedarte con lo que de verdad necesitas y te nutre y librarte de todo lo demás. Además, uno de los beneficios del minimalismo aplicado a la vida diaria es el tiempo que ganas al librarte de pequeñas decisiones como ¿qué desayuno hoy? En su libro The Paradox of Choice, (traducido al español como Por qué más es menos. La tiranía de la abundancia’), Barry Schwartz aborda el problema que supone tener tantas opciones en nuestra vida. Aunque veamos riqueza en las posibilidades, nuestro cerebro sufre graves repercusiones de estrés y ansiedad. Tomamos decisiones de forma constante y continuada.

Un estudio de la Universidad de Columbia, Nueva York, aseguraba que tomamos unas 70 decisiones al día. El estudio demostraba que éramos capaces de tomar mejores decisiones cuando la oferta era menor y que las personas quedaban más satisfechas con su elección cuando la cantidad de opciones era limitada. El resto de decisiones las tomamos de manera inconsciente con el ‘piloto automático’ y ayudados por nuestra intuición.

Según todo esto, cuando nuestro cerebro llega a media mañana, ya está profusamente agotado de tanta decisión, imagínate a la noche. Con el minimalismo te ahorras tener que decidir qué conjunto vestirás hoy, qué zapatos escogerás o qué abrigo te pondrás. Lo que hay es lo que ves: poco, operativo y cómodo. Así que ¿por qué no ahorrarnos también la decisión del desayuno? Es más ¿por qué no tenerlo listo para servir?

El desayuno zen

¿Y qué desayuno entonces? Arroz. Más concretamente, crema de cereales. A veces es crema de arroz integral y otras es una mezcla de arroz integral y avena o avena y mijo. Pero en suma son cereales integrales cocidos. Esta crema es similar al famoso porridge  y se hace de forma muy sencilla. Con una taza de arroz integral tengo para tres días así que lo guardo en la nevera y a la mañana tan solo tengo que calentarlo.

En este post, Venu Sanz te explica fenomenalmente los beneficios de desayunar crema de cereales cocidos pero para resumirte, es una receta propia de Oriente cuyos beneficios alaban los budistas, los practicantes de la macrobiótica o de la ayurveda. El arroz integral es una forma de consumir glucosa de calidad y tener energía estable durante toda la mañana. Además son saciantes y llegarás a la comida sin hambre y sin necesidad de comer nada a media mañana.

A veces lo tomo salado con un poco de gomasio, semillas y verduras. Otras lo tomo dulce, con pasas, canela, bebida vegetal de arroz y crema de almendras o cacahuete. A ambos, dulce y salado, le añado semillas de lino recién trituradas para el aporte de omega 3. Y nada más, el mismo cuenquito, la misma cantidad, cada día al sol y con cucharita pequeña, masticando mucho y bien para que los azúcares del arroz se descompongan y se asimilen correctamente. Si se te hace demasiado al principio, puedes añadir unos frutos rojos, una manzana, una pera…

Cómo hacer una crema de cereales integrales

Es lo más sencillo del mundo. Lavas una taza de arroz integral (o el cereal que escojas en grano) y la dejas en agua toda la noche. A la mañana pones a calentar 5 tazas de agua. Cuando hierva, añades una pizca de sal y el arroz. Después bajas al mínimo y dejas cocer entre una y dos horas. ¿Demasiado? Simplemente despreocúpate. Yo lo pongo al amanecer mientras hago otras cosas, no tienes que estar mirándolo. Con lo que te sale, tienes para tres días y puedes conservarlo en nevera.

En el libro El zen y arte de comer, Seigaku sugiere dejar el arroz reposar a la noche en sus cinco partes de agua y así a la mañana solo tienes que calentar y así hago yo: se queda en la noche lavado y en agua y a la mañana, solo enciendo el fuego. ¿sencillo, no crees?

Los cereales integrales dan una paz inmensa, te mantienen mentalmente estable y al estar en crema (casi despedazados), son muy fáciles de digerir. Vas a estar lleno de energía, te lo aseguro. Aquí tienes la receta por Mariano Rodríguez.

Fotografía de www.cookforyourlife.org

Esta crema se llama okayu en japonés y arroz congee en chino y es similar a las gachas. Esto es lo que desayunan los unsui o monjes budistas cada mañana. Y son felices.

¿Y si sales fuera?

Si no estoy en casa, me amoldo. Entonces tomo pan integral con un buen aceite de oliva o fruta. Preferiblemente fruta pero aún no está extendido que las cafeterías tengan fruta como oferta de desayuno (tiempo al tiempo). Pero si te vas unos días de casa rural o viajas con disponibilidad de cocina, puedes llevarte la crema en un tupper o al vacío embotando las angélicas.

¿Te atreves a probarlo? Minimaliza tus días, escoge algo que te guste y te funcione y, simplemente, repítelo.

 

*nota importante: no hago crema con los copos de avena, sino con la avena pelada en grano.

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4 comentarios sobre “Desayuno todos los días lo mismo y no me aburro

  1. Hola! Muchas gracias por todo lo que transmites y compartes? Me surge una duda…Que diferencia hay entre los copos de avena y la avena pelada en grano?
    Donde se pueden encontrar?
    Gracias de nuevo

    1. La avena en copos ha sido prensada y precocida, la avena es el grano entero y crudo. Digamos que sería la misma diferencia que hay entre el maíz de la mazorca y los cereales de maíz. La avena pelada se cocina igual que el arroz integral, el trigo sarraceno… es de cocción lenta. Lo encuentras en herbolarios. Abrazos!

  2. Yo también desayuno todos los días lo mismo: yogur natural casero (sin azucar ni nada) con plátano y salvado de avena. Sencillo, rico y sano, y como bien dices me ahorra decisiones. Y no me aburro para nada!!

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