Crianza·Ser múltiples

Por qué desaparecen las familias numerosas

Cada vez conocemos menos familias numerosas en nuestro entorno. La generación de nuestros padres y abuelos se componía de familias de 8 hijos, 10 hijos, 12 hijos. Criados tan ricamente, mientras que hoy los padres viven angustiados la crianza de un hijo único. ¿Qué ha pasado para que el cambio generacional sea tan drástico? Hablar de la educación sexual y el uso de anticonceptivos me parece una forma muy simplista de acabar con el debate. Creo que existen más razones de separación intergeneracional para justificar el decrecimiento de las familias numerosas.

Me gustan las grandes familias, siempre pienso que la mía está en construcción y me apena cuando recibo voces de compasión de otras madres porque tengo tres hijos. Entonces vienen las conversaciones que yo llamo ‘presa de agua’. Estas incluyen el ‘No se te ocurra tener más hijos’ o ‘Si yo volviera atrás, ni loca’. Y te hablo de madres con un hijo, agobiadas y frustrada con su maternidad. Esto está pasando y hoy quiero reflexionar algunos por qués y dejarte algunos libros y videos de apoyo. No soy fundamentalista, ni pertenezco a ninguna institución eclesiástica, tan solo me apena el mal concepto de maternidad múltiple actual, asociado al cansancio, el estrés, la infelicidad o la renuncia personal.

¿Por qué antes había más familias numerosas?

  • La broma primera es que antes no había tele. De hecho tampoco había videojuegos, ni teléfonos inteligentes, ni Netflix. Había personas con las que comunicarse cuando las tenías delante con todo lo que supone poner cara y cuerpo a las emociones en una conversación. Que no pudieran evadirse en la nube no significa solo que se divirtieran con el sexo, esto es una simpleza. Significa que las mujeres podían expresar sus sentimientos abiertamente con su red de familiares y amigas en una tarde de confesiones. Significa que había más contacto directo y menos estrés por la falta del mismo. Significa que no estaban solas ni distantes del mundo porque no las conectaba la banda ancha sino llamar a una puerta. Esto hacía que pudieran enfrentar una crianza más distendida y con menos culpabilidad como para sumar más hermanos al dormitorio.Un libro sobre esto: En defensa de la conversación, de Sherry Turkle.
  • La conciliación no se había inventado. Y digo inventado, no que no hubiera nacido. Porque hasta la presente no es una realidad sino un constructo imposible. No podemos estar en un sitio y en el otro y esperar que nuestras decisiones de dualidad no tengan efecto alguno. Esto es olvidar el principio de Arquímedes por el que un cuerpo sumergido en un fluido desplaza un volumen y pensar que tener el cuerpo dividido en dos bañeras dará el mismo efecto que meternos de lleno en una. La vida es elegir.Un video sobre esto: Barry Schwartz, la paradoja de elegir.
  • No se había instalado el miedo a perder el cuerpo perfecto y la presión por mantenerlo. Las mujeres no sentían que tuvieran que ser perfectas siempre. De hecho no estaba tan claro lo que es ser perfecto físicamente como parece estarlo hoy. Mi generación vivió en los años noventa el boom del 90-60-90, donde Schiffer, Crawford, Campbell o Moss estaban todo el día en televisión, fuera en noticias, videoclips o entrevistas. Y si ellas faltaban, estarían sus copias físicas. Crecí viendo a mis primos babear por mujeres altas, delgadas y de pelo largo y asumiendo que eso era lo que se esperaba de mí. Esta tiranía empieza en el embarazo, en la propia consulta médica donde la matrona te atemoriza con el ¡Ni un kilo más! y te persigue con las incansables tablas de ejercicios posparto y las dietas sin fin.

    He leído algunas reseñas de mamás famosas que aseguran aceptar sus cuerpos pero no puedo creerlas: hablan de que el milagro de sus hijos merece la pena. Y es verdad, pero el milagro de tu cuerpo también. Tu hijo no debe ser la justificación para amar tu cambio físico: tú misma eres la propia justificación. Amo lo que soy porque lo que es existe y vive. Y lo que es, es bueno.

    No se trata de que tu bebé sea tu prioridad y tu cuerpo un segundo asalto, esto va de que tú no tienes que ‘trabajar’ un cuerpo sino moverte con él. Ese bebé prioritario está aprendiendo del mundo gracias al cuerpo que tú crees segundón.

    Podríamos dejar de hablar de ‘recuperaciones’ y si acaso hablar honestamente de los cambios. No tienes que recuperarte de nada. De hecho la primera acepción del diccionario para ‘recuperar’ es volver a adquirir lo que antes se tenía (imposible) y la segunda, «volver a poner en servicio lo que ya está inservible» (denigrante).

    Un libro: La tiranía del culto al cuerpo, de Susie Orbach.

  • No se practicaba la hiperpaternidad, la maternidad intensiva o la creación de superniños, neologismos todos surgidos de la cantidad de libros de crianza y pediatría aplicada que caen en manos de un padre primerizo. Recuerdo que en mi primer embarazo subrayaba los libros y acudía a ellos cuando mi hija lloraba o me desesperaba. Anulé mi intuición en pos del conocimiento experto. Tecnocraticé la crianza generando expectativas de logros, éxito y brillantez. Después aprendí. Me pregunté cómo se hacía antes e imaginé que el camino era hacer equilibrio entre lo que intuyes y lo que conoces. (Y no lo hubiera aprendido sin una familia numerosa).Dos libros: Hiperpaternidad, de Eva Millet y un segundo libro, Hiperniños.
  • La felicidad no había recaído tanto en las cosas como hoy. No era un producto precintado, sino una tarde de juego libre. Ahora hasta la crianza más respetuosa induce a que compres juguetes respetuosos de madera con tintes orgánicos. Antes los niños tenían menos, fuera porque pedían menos, fuera porque no se les daba todo. Hoy escucharás a muchas madres decir que no tienen dinero para tener más hijos, entendiendo al niño como un producto que necesita consumibles ad infinitum: estudios de nivel, ropa de marca, juguetes nuevos, actividades extraescolares, cuarto propio… y otras tantas cosas que no son necesarias para crear un niño feliz. Son accesorias. Por cierto que vivo en uno de los barrios más pobres de mi ciudad y aquí si vemos familias numerosas (que están siempre jugando en la calle). La verdad es que con más hijos puedes hacer menos fotos bonitas en Instagram, tener menos orden en casa o no recordar cuándo fue la última vez que te peinaste con peine. Es un precio que pago con gusto.Un libro: La felicidad de nuestros hijos, de Wayne Dyer.
  • Se forjaban parejas fuertes. Tener un hijo no facilita la vida de nadie. Ya lo he dicho anteriormente y seguiré diciéndolo. Por eso, cuando los problemas se presentan con el bebé, se pone de manifiesto la fragilidad de la unión de los padres. Cuando el vínculo de los padres es pobre, cualquier dificultad se convierte en un problema y no solo empiezan las peleas: empieza a anidar el convencimiento de las manipulaciones románticas de los medios con frases como ‘Mereces algo mejor’ o ‘Te equivocaste de persona’. Así que la mitad de los matrimonios se separan y en lugar de resolver el conflicto asumiendo que tienen una oportunidad de mejorar y acercarse, se desvinculan del conflicto. Se dice en la introducción a Un curso de milagros que lo opuesto al amor es el miedo. Y verdaderamente, cuando vemos a nuestro ego dañado tenemos miedo y sentimos estar lejos, muy lejos del amor que nos unió.Un video: 8 consejos del Papa Francisco para tener éxito en el matrimonio.

 

Por supuesto, esto no es una invitación a que todos hagamos familias numerosas, sé que sabrás leerme. Lo que no tiene sentido es luchar contra la ampliación de la familia por razones que no son consistentes. Me hago responsable de los contenidos de este blog y de mis reflexiones, te agradeceré si me ayudas a compartirlos y mucho más si me dejas las tuyas en comentarios.

 

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31 comentarios sobre “Por qué desaparecen las familias numerosas

  1. Buenos días: y de momento, cosa un poco rara, el cielo es completamente azul.
    Como casi siempre estoy totalmente de acuerdo con tus opiniones.
    Por favor sigue así.
    Un abrazo .

  2. Antes había una tribu, si no te vigilaba tu madre, era la tía, la vecina, la abuela, la señora de la tienda,… vamos cualquiera que te conociese y hoy en día ni siquiera conocemos al vecino de al lado. Si a esto sumamos que hoy en día en la mayoría de las familias tienen que trabajar el padre, la madre y los abuelos, horarios muchas veces imposibles de conciliar, niños en mil actividades es imposible tener más que uno o ninguno. Requiere mucho esfuerzo, a veces sacrificar tu sueldo trabajando menos horas, a veces sacrificar el sueño, etc y creo que no estamos en una sociedad que quiera sacrificar absolutamente nada.
    Y luego prepararse para las críticas, que si tienes muchos, que si tienes pocos, que si los acuestas muy temprano o muy tarde, que si van a muchas o pocas actividades, … y un millón de cosas más!
    Aquí de momento mi lema es solo tengo dos manos así que solo puedo sujetar a dos hijos, pero a lo mejor en otro contexto tendría más quién sabe…
    Un besiño

  3. Sólo le veo un pequeño fallo a comentar a tu aportación. Antes no se consolidaban matrimonios fuertes porque se comunicasen mejor o porque se enfrentasen a los problemas. Los matrimonios de antes no se separaban porque eso estaba muy mal visto. El matrimonio, como unión sagrada ante Dios, era inquebrantable, así el marido la moliese a palos. Con la libertad actual en ese aspecto, seguramente el resultado hubiese sido diferente.
    Cambiando de tema, a mí, en lo personal, me atemoriza la idea de tener un segundo hijo porque soy consciente de que no podré dedicarme a él tanto como al primero y porque el primero también perdería tiempo de atención y se me hace injusto para los dos. Yo soy segunda hija y nunca noté nada de eso, pero ya ves, miedos de madre.
    ¡Ah! ¡Lo último! Respecto a la sección de amar nuestro cuerpo con sus cambios, chapó.

    1. Tienes razón en que este artículo se queda corto en algunos aspectos como las relaciones. Espero poder profundizar en otra ocasión, evidentemente generalizar no hace bien a nadie.
      Y con respecto a ser segunda hija, ya ves que tú tienes la respuesta en tu propio caso pero es lógico que temamos. Recuerdo cuando me vi en el hospital con los mellizos, vino mi hija mayor y le dije a mi marido ¿Qué le hemos hecho? hoy me río porque nada la hace más feliz que tener a sus hermanos.

    2. No puedo evitar contestarte con cariño y decirte que soy la cuarta de 8 hermanos y NUNCA he estado falta de atención, ni de cariño, ni de tiempo de mis padres. Al revés. No cambio nada del mundo (mejores vestidos, mejor móvil, mejor “lo que sea”) por mis hermanos. Tener hermanos, eso sí que es FELICIDAD!!! Las alegrías se multiplican y las penas se dividen!! Ánimo que verás que merece la pena tener más!! 😀

      1. Ocho hermanos ¡y en el medio! eso es sobrevivir en toda regla. La experiencia de tener hermanos y compartir con ellos las dichas y los problemas no se puede expresar fácilmente. Gracias por dejarme tu testimonio, te abrazo.

  4. Yo tengo 3 hijos y estoy rodeada de parejas que tienen 3,4 o 5…. Pocas son las que solo tienen un hijo ( y tampoco pertenezco a ninguna institución eclesiástica). Todo vuelve, quizás en unas décadas volveremos a ver familias de 8 hijos…

    1. Estoy viendo que igual vivo en el barrio equivocado jaja. Pues quizá tengas razón. De hecho mira, estamos volviendo al no tirar nada, a aprovechar, a consumir menos y mejor… la vida cíclica. ¡Y hermosa!

  5. Si algo he aprendido de tener una familia numerosa, trabajando ambos, es que hay que vivir las cosas con sencillez y desde luego, el ser humano es capaz de adaptarse a todo. En mi caso es cierto que no fue una decisión, si no que la vida me ha salido así, un hijo en un embarazo y luego dos en el mismo, y si, a veces me faltan manos, pero busco la forma de apañarnos. Se que cuando sean un poco más mayores será un poco más fácil y podremos hacer más cosas, con lo cual no me agobio, cada cosa tiene su momento y no hay que correr. Si afrontas así la vida, muchos podrían afrontar una familia numerosa, aunque pensarlo de vértigo 😀

  6. Yo soy familia numerosa con orgullo nadie me puedes decir porque tanto hijos porque ser donde vienen y mi tribu vivimos entre familias con unida y amo con mi seis hijos yo feliz porque aquí yo muy sola en principio pero con mis hijos ahora muy contenta viva mujeres valientes viva familia numerosa

    1. Qué bonito, dí que sí. Yo veo a mi suegra adorar a sus hermanos y a mi propio padre proteger a los suyos. Veo a mi abuela, con tanta energía y recuerdo que las mujeres rejuvenecen con cada embarazo, esto se dice poco pero es tal real como que supone el mayor proceso de desintoxicación del cuerpo femenino. Y es un proceso científicamente demostrado. Así está mi abuela, que nos va a tumbar a todos y no para de reír.

    1. En ocasiones es así, pero no podemos generalizar. Conocemos muchos casos donde uno de los sueldos es lo suficientemente digno. Pero claro, sin ir a hoteles, salir a comer fuera o comprar con un estilo concreto. El ajuste es la clave.

  7. Me encanta todo lo que dices. Para tener una familia numerosa es imprescindible reducir la lista de prioridades hasta dejara en lo esencial, que es básicamente buscar la felicidad de la pareja y de los hijos, no su perfección

  8. Cada post es una reflexión, das directa en el alma de las que leemos…
    Con 2 pequeños de 2 años y medio y otro de 6 meses soy la persona más feliz del mundo. Es un aprendizaje diario, hacen que busques en lo más profundo de ti y les muestres todo el amor, paciencia, ternura, imaginación, voluntad, esfuerzo,…que tienes, me sorprendo a mí misma a veces. Y sí, he dejado de trabajar para cuidarlos, hemos simplificado la vida (gastos, ropa, salidas, juguetes,…), utilizamos lo más importante en nuestros hijos, el tiempo. Aplicamos la comunicación, diversión, lectura, deporte, naturaleza,…hay tantas maneras tan sencillas de vivir la maternidad !!! Y la recompensa es inmensa. Ayer mismo le comenté a mi marido de ir a por un tercero…desde bien jovencita lo he dicho. Y si luego vienen 2? Eso me echa para atrás….pero salir saldríamos de todo seguro. Dejemos de ser tan vanidosos. Gracias Bea por tus reflexiones.

    1. Gracias Cristina, por cómo recibes lo que escribo. Me gusta mucho tu reflexión, la vanidad es ciertamente un tema peliagudo del que se habla poco o mal (como la modestia, que una vez se nombra… se estropea), espero que podamos entrar ahí algún día. Envío abrazos para tu bonita familia, que si se ampliara, sería igual de bonita.

  9. Los motivos quizá sean de índole sobrenatural, del espíritu del mal, pero al fin sobrenatural y por consiguiente no compartidas por todo el mundo, ni aún por autoproclamados cristianos que, a lo mejor no lo son tanto. Lo que se trata es de reducir -mejor diezmar- la población del mundo porque, a juicio de algunas sectas y de muchos por ellas intoxicados, somos demasiados los habitantes del planeta. Para lograr tal objetivo nada mejor que ahogar económicamente a la población : minijobs, temporalidad, precariedad y, como resultado, miseria y más miseria. No olvidemos, a mayores, la existencia en España de trece millones de personas en estado de pobreza severa y exclusión social. Pues con sólo estos datos ya podemos comprender la grave dificultad o imposibilidad de encontrar un trabajo fijo y dignamente remunerado para que los jóvenes puedan pensar en casarse y, en definitiva, cerrar el ciclo natural de los seres vivos. Para distraerlos de su triste destino se utiliza el recurso masivo a fiestas, futbol y sexo, en contraposición a la fe, formación y familia, que traerían como inmediata consecuencia la prosperiadad económica. Es evidente que sin consumidores no hay ventas, sin ventas no hay producción y sin producción no hay trabajo. Y hasta aquí, y a grandes rasgos, la explicación natural del problema.
    En el orden sobrenatural, verdadera raíz de la causa, se trata de neutralizar a la mujer -fuente de la vida- tanto física, como psíquica y fisiológicamente. Si educar a la mujer es educar hombres y levantar pueblos, como dijo un venerable fundador, ya se comprende, a sensu contrario, que corrompida la mujer la sociedad se desbarata. Si a esto le añadimos la fórmula de un destacado líder comunista de que para destruir un pueblo hay que inundarlo de pornografia también comprobamos la eficacia de la fórmula en la que continuamente chapoteamos. La sociedad se sodomiza deliberadamente convirtiéndola en un conjunto de machos y hembras donde, forzosamente, los machos acabaran con las hembras. Inútil endurecer el castigo pues no es difícil intuir que aún cuando aquel consistiese en morir crucificado en un páramo desolado para pasto de buitres, al cabo de un año sólo habríamos logrado un calvario lleno de cruces sin que por ello disminuyese el número de mujeres agredidas sexualmente o exterminadas. Se expolean las pasiones en los jóvenes y mayores; se despiertan prematuramente sentidos que debieran permanecer dormidos en los niños cuya inocencia se roba; y se rasgan farisaicamente las vestiduras cuando comprueban con satánica alegría el fruto logrado : los bebés profanados o exterminados en el vientre de sus madres (¿ quién ha de sacarles de la cabeza la convicción de que, en el momento de su muerte, en mismo instante, para bien o para mal, se encontrarán con sus hijos abortados como criatura inmortal que son desde el instante de su concepción ?), los niños escandalizados, los jóvenes corrompidos y las familias disueltas. Ante este espantoso panorama tan solo nos queda exclamar como en los versos de Esproceda : ¡ Que gusto, que placer ! Y ¿quién puede celebrarlo así más que el enemigo del Creador y sus sicarios que se conducen a la luz de Lucifer, que tratan de mermar el reino de Dios en beneficio del reino de las tinieblas ? Porque en definitiva, de lo que se trata no es solo diezmar la población del mundo y procurar que la gente se muera mediante guerras de exterminio, de hambre, de enfermedad o de desesperación, lo único que verdaderamente importa es que se mueran alejados de Dios.

  10. Hola tengo familia numerosa y en él sitio donde vivimos no hacen más que cuestionar si fueron deseados o caídos de vaya saber dónde y claro la frase típica de no tendrás más no??solo tengo 3 y no sé si dar por saco o porque esto de la maternidad múltiple me ha gustado tendría otro más, aunque ahí mí marido no me acompaña, como bien dices en él post el el es más racional y piensa en la universidad, la ropa, él coche q aún con tres no podemos permitirnos cambiar y lo justos q vivimos…no niego q me encantaría ser como esas familias q viajan todos los veranos o pueden tener sus escapadas.Pero si ves a tu alrededor es la misma sociedad la q té pone presión para tener uno, tener dos pero no se te ocurra pasar de dos!!!y menos si eres autónoma y tú pareja tiene un sueldo justillo.
    Los míos tienen apenas 5 y 2 años y 2meses y yo 32 así q quien sabe por ahí convenzo a mí marido jajaja. Gracias por tu post es maravilloso.

  11. Sueldos bajos, (800-1000€) ambos progenitores tienen que salir a trabajar ,(1600€) sin horarios para una buena conciliación, porque si quieres tener una vivienda, ya sea comprada (q ya de por si es un lujo que te acepten una mini hipoteca porque tienes que tener ahorrado…) Y/o de alquiler(q menudos precios..+700€) y pagar una guardería porque los pobrep abuelos muchos siguen trabajando, coste de gusraderl: +300€minimo, porque claro con los horarios de trabajo, es una gran locura, contando que hay jornadas laborales rotatorias mañama y tarde….
    Coles son becas, gastos de comedor, libros, actividades extraescolares o meter una persona que te ayude …..

    Si tuviese que vivir una familia de un sueldo de 800-1000€ (por ejemplo que solo trabajase uno de los padres) + el pago de vivienda i más gastos de consumo BASICOS (luz, agua…eTC) se llega a fin de mes?? Sin salidas ni cenas extras ni nada más? Porque yo no creo que sea tan fácil tener familia hoy en día , y no echemos la culpa a la sociedad consumista , sino al sistema de gobierno de este país.

    Ayudas y motivacion 0 .

  12. Gracias por tan buen Blog, muy interesantes los enlaces y las razones del miedo a ser inmensamente felices de las madres. Yo tengo 3 y tendría otro pero mi esposo le da miedo…así que me quedaré con mis 3 amores maravillosos. Los hijos no son cargas, son encargos 🙂

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