Alimentación·Embarazo, parto y posparto

Delgada con barriga: Diástasis abdominal y problemas digestivos

delgada con barriga

En post anteriores he ido desarrollando qué es la diástasis abdominal desde mi caso personal. Todas las mujeres sufrimos de diástasis en el embarazo (el abdomen se abre para que quepa el bebé) pero lo más frecuente es que la pared abdominal vuelva a cerrarse tras el parto. Cuando la barriga es grande, por ejemplo en embarazos gemelares, puede que esta diástasis no se cierre sino con cirugía. En mi caso, me quedó una separación de algo más de cuatro dedos, tamaño con el que se recomienda operación. Sin embargo, si no hay problemas de hernias o incontinencia, es posible convivir con diástasis sin necesidad de entrar en quirófano. Al menos esta ha sido mi opción. Para algunas mujeres la estética supone un problema porque como indico en el título, puedes verte delgada y con barriga.

delgada con barriga
Fotografía de la web Maternidad Fácil

Tras el parto creí que tenía mucha piel sobrante. O exceso de grasa acumulada para que el cuerpo rindiera en la lactancia en tándem. Lo que realmente sobresalían eran mis órganos, que habían perdido toda contención abdominal. Mis órganos y mi comida porque, si tienes diástasis, habrás comprendido que no hay manera de ocultar lo que comes. Estás literalmente abierta.

Tras numerosos correos preguntando por la diástasis, he decidido compartir los trucos que han aliviado mis problemas digestivos porque no, la diástasis NO es un problema estético. No se trata de lucir bikini o bañador, sino de gases, peristaltismo aumentado, dolor de estómago, hinchazón o del efecto visual de ver un ratón correr por tu barriga.

La obsesión por el deporte no es una opción

Hay un problema gordo con la diástasis: las mujeres la estamos ocultando. Como creemos que tener diástasis es estar gorda, nos tapamos la barriga y no enseñamos fotos. Como no hay fotos, no hay evidencia, así que más mujeres siguen ocultándose como si su cuerpo fuera un despojo sin remedio. De lo que sí hay fotos es de recuperaciones envidiables, de abdómenes firmes y de mamás haciendo pesas con sus bebés rollizos. Ok. Te adelanto que, si tienes diástasis, no debes hacer cualquier deporte.

Caminar, bicicleta estática o elíptica y ejercicios suaves tipo yoga son los ideales para ti. Olvídate de todo ejercicio de impacto como correr, nadar, salto, aerobic, etc. Y por lo más sagrado, no hagas abdominales tradicionales porque aumentarás la separación de los rectos abdominales. Los únicos ejercicios aptos para tu abdomen son los hipopresivos. En este post te contestaba si los hipopresivos funcionan. Con una diástasis grande, los hipopresivos no harán milagro pero tonificar tus rectos te ofrecerá más contención y mejorará tus digestiones, tu higiene postural e incluso tu fuerza. Requieren constancia de por vida pero puedes adoptarlos como una técnica de relajación. Iníciate con un profesional.

Cómo mejorar los problemas digestivos producidos por la diástasis

No podía relacionar mis digestiones pésimas con la diástasis pero tiene toda la lógica del mundo: imagina tus órganos en una caja, cumpliendo con sus funciones biológicas. Después imagina esa caja abierta por la mitad, los órganos desparramados e intentando funcionar con la misma pulcritud… difícil. Estos son los trucos que me ayudaron a mejorar mi digestión:

  • Masticar mucho. Si las paredes de mi estómago no pueden sujetar lo que como, más me vale darle el trabajo hecho. El intestino no tiene dientes, cuanto más triturado llegue todo, mejor. ¿masticar 30 veces cada bocado, 200 veces? Todo consiste en masticar hasta que esté líquido y no coger el cubierto hasta haber tragado lo que tienes en la boca.
  • Evitar los ‘comestibles’: procesados, productos con azúcares, fritos industriales… este tipo de comida de múltiples ingredientes que se puede comer pero no es comida. Cuantos menos ingredientes y más cercanos a la tierra en su estado natural, mejor lo entenderá tu estómago.
  • No mezclar líquidos y sólidos en lo posible. Esto es un consejo de origen ayurvédico y macrobiótico. Beber un vaso de agua tibia con limón y jengibre unos quince o veinte minutos antes de comer, prepara mi estómago para la digestión. Después no necesito beber mientras como, pero tampoco te angusties, no es una norma rígida.
  • La fruta de una en una y preferiblemente madura o cocinada. Las mezclas de fruta tipo macedonia son más tarea para el estómago que un mismo tipo de fruta. Mejor consumir la fruta en su estado óptimo de madurez o incluso cocinada, tipo compota de manzana o de pera si tu estómago es especialmente sensible.
  • Reducir los crudos. Si me lees, ya sabes que mi dieta fue estrictamente crudivegana durante un tiempo ¿Qué es lo que no me funcionó? Entre otras cosas la incompatibilidad con mi diástasis. La tendencia a los gases e inflamación no favorecen una dieta a base de ensaladas y crucíferas sin cocinar.
  • Comer despacio y en un ambiente tranquilo. ¿Cómo se hace esto con niños? Yo encontré la manera de no comer con mis hijos, adelantando mis comidas. Procuro comer antes de recogerlos, teniendo en cuenta que según nuestro ritmo circadiano, es mejor comer entre las 12.00 y las 13.00 h. Sí, las comidas en familia son lo más, pero sin una buena digestión, mamá no está al máximo así que en lugar de enfrentarme a la diástasis, he optado por aliarme con ella. Y todos felices. También ceno pronto (20.00 h.) para no ir a la cama con la digestión en proceso.
  • Reducir las harinas. Esto es altamente efectivo. Ya no te hablo de gluten sí, gluten no. Las harinas resultan bastante inflamatorias y el pan y la diástasis no son los mejores amigos del planeta. No digo que no las coma nunca, pero no son un alimento diario en mi vida.
  • No comer sin hambre. Esto es fundamental y está directamente relacionado con nuestra hambre emocional. Si tienes diástasis, has de dar tiempo a tu estómago a digerir. Si no damos suficiente espacio entre comidas, el trabajo dificultoso de unos intestinos que no tienen refuerzo para una motilidad normal, se complica. Respira, distingue si tienes hambre real o no y espacia tus comidas entre 3 y 4 horas. Entre tanto puedes tomar infusiones digestivas (hinojo, anís, manzanilla, regaliz…)
  • Minimalismo en tu comida. No mezcles demasiados alimentos en la comida. Yo elijo una verdura principal y acompaño de un cereal o de una legumbre potente. Después añado poco más. Cuanto más sencillo de preparar, más sencillo de digerir.

¿Cuáles son tus trucos para convivir con la diástasis?

La figura tras el parto ¿Delgada con barriga?

La foto de portada es mi estado actual, 2 años y medio tras el embarazo gemelar. A la izquierda, mi cuerpo cuando activo mi core o la musculatura profunda de la columna. Esto es, si de forma consciente activas tu zona abdominal, puedes ver qué fortaleza tienes en el abdomen -independientemente de la diástasis que tengas-. Lo puedes ver si aprietas tu abdomen tal que si hicieras una abdominal de pie (no es lo que se entiende por ‘meter barriga’). En esta postura puedes ver si el trabajo que realizas en hipopresivos o deporte moderado es visible aunque en estado relajado no lo parezca.

Cuando te relajas totalmente (a la derecha), ves el efecto de la diástasis y tus órganos se quedan sin contención. Conforme avanza el día (esta foto es de por la mañana), la diástasis parece aumentar pero no es tal cosa, sino que el estómago se expande, los intestinos van cumpliendo su función, y los líquidos y alimentos están ahí. ¿De verdad vas a simular que no comes? El otro día hablé de esto con una de vosotras y me repito:

La diástasis ha sido un regalo para aprender una lección de amor propio. Es fácil quererse cuando todo funciona bien, el reto es hacerlo cuando vienen los problemas. Ya no doy explicaciones a nadie sobre mi barriga. Es mi proceso natural y no es feo, tan solo es atípico porque nunca veo fotos sobre esto. Observando a más mamás me di cuenta que era una realidad muy extendida y no sé por qué todas andamos ocultas. Llega el verano, sí, vamos a disfrutar del agua, de los niños, del sol y su vitamina D… y dejemos que los complejos se vayan de vacaciones.

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20 comentarios sobre “Delgada con barriga: Diástasis abdominal y problemas digestivos

  1. Hola Bea. No puedo entender por qué no nos explican estas cosas los medicos. Quienes son los responsables de informarnos de todo esto. Pero no. Tenés a tu bebé, te sellan y firman el papelito y casa. Y no sabés nada de tu nuevo cuerpo. No sabés nada de nuevo ser q depende de vos en todo aspecto, etc. Y si a mi me hubieran dicho todo esto, cdo nació mi hijo hace 2 años y medio,me hibieran ahorrado tanta angustia de “que me está pasando? Dios mio, veo como se mueven mis organos!” Gracias a Dios, creo q tengo una buena recuperación, y con toda la ignorancia q pudimos tener en ese momento, sólo se fue acomodando mi cuerpo. Pero x lo q leo, enpiezo a sospechar en una diastasis leve en mí. Pero ya lo veré holisticamente y sin ponerme en plan q algo malo me.está pasando. Gracias Bea, me diste un poco de luz en mis recuerdos, y tranquilidad en mi presente. Un saludo desde Buenos Aires, Argentina.

    1. ¡Qué razón, Marina! Recuerdo que en mi último parto estaba indignada. Yo ya sabía cómo dar el pecho y lo que tenía que hacer pero me preocupaba que la atención sanitaria fuera esa: nadie me dijo cómo dar el pecho ni qué cuidados debía darle a mis hijos. Nadie vino a hablar conmigo sobre la cesárea, ni sobre NADA. De hecho básicamente me aconsejaron que me olvidara del pecho porque ‘era muy difícil intentarlo con dos niños’. Cuando salí y vi mi barriga moverse y ese dolor… ¿? Ya no sabía qué pensar, si estaba otra vez embarazada, si tenía una tenia, si no me habían colocado bien los órganos, o cosas peores… la desinformación hace el miedo. Y por supuesto, en este caso, la desinformación hace que te cueste aceptar lo que eres. Gracias por insistir en la importancia de este tema, te abrazo.

      1. En mi opinión, el sistema de salud global se está deteriorando. Te llenan de temores si es posible, y estoy casi segura q es para controlar. Una madre informada no se va a dejar hacer una episiotomía sin motivos, una madre y un padre informados van a pedir respuestas concretas, y solicitar respeto a los derechos de la familia. Y los medicos x lo general “no tienen tiempo” de escuchar, ni de hacer medicina preventiva. Mi marido y yo nos indiganmos cdo contaste q el doctor te dijo q no sabía lo q era el complejo vitamínico B. A nosotros nos pasó q tuvimos al peque, y en los controles haciamos preguntas x el ombligo, la herida de la episiotomía, etc,y no nos contestaban. Solo decían, “no hiciste el curso de preparto”. Hasta q me re enojé y les dije, yo hago preguntas xq me interesa cuidar del niño, y el curso no te dá el titulo de padre, y solo de su parte recibo la misma respuesta automática “no hiciste el curso?” NO LO HICE XQ ESTUVE INTERNADA 6 VECES DURANTE EL EMBARAZO!
        Jajaja
        Es q parece q molesta y mucho q nos salgamos del sistema vicioso de “pase el q sigue”. Molesta alguien informado.
        Saludetes!!!

        1. Tenemos un bonito trabajo con esto que dices, con no permitir ser infundidos de temor. Con permanecer ligadas a la intuición y a la vida. Yo entiendo que no todos los profesionales se pueden formar en todo pero sí que pueden buscar la ayuda para los demás, los recursos o incluso indagar en pos del paciente. Educación sanitaria y humana. De esto había mucho en la vieja escuela y hoy se deja atrás por el ego de una carrera ascendente con mejor economía y menos horas. Pero mira cuánto aprendemos. Abrazos.

  2. Que identificada me siento con este post. Pues sí, a raíz de mi segundo embarazo y gemelar, tengo una buena diástasis, calculo que de dos a tres dedos. Es curioso que cuando lo comenté con el médico de cabecera si había alguna opción de poder revisarlo, me miraba con cara extrañado como si estuviera pidiendo algo “estético”, pero como tú bien explicas, no es un tema estético, afecta también al flujo instestinal, en mi caso, soy una bolsa de gases, y es cierto, según avanza el día la tripa se hincha y más gases. En cuanto al tema estético, me acepto, y al que no le guste, pues que no mire. Aunque voy a intentar hacer caso con algunos de tus “trucos”, sobretodo practicar Yoga, hace muchísimo que lo llevo pensando y con tu post me he animado más a proponermelo en serio, por todo, por los beneficios físicos y mentales, así que ya te iré contando. Como siempre, mil gracias por tu post, no nos tenemos que avergonzar porque nuestra figura no sea la de antes de ser madre, lo importante es ser feliz con una misma y no acomplejarse y menos aún, dejar que esta sociedad de “cuerpos perfectos” nos acompleje!!

  3. Hola! Agradezco enormemente tu post! Hay muchísima desinformación al respecto, me costó mucho (años) descubrir que tengo diastasis, además casi toda la información está centrada en la apariencia estética y no en la información útil como puede ser la alimentación para no sufrir tanto las consecuencias digestivas,… Somos muchas las que sufrimos este problema, recuerdo las primeras veces que acudí al médico, ginecóloga, osteópata, … en mi caso fue mi difícil dar con un profesional informado al respecto, cuando por lo visto, es embarazos gemelares es bastante común! Una vez más, gracias por el post, te felicito, gran trabajo!

  4. Otro post súper útil que ayuda a un montón de mamás, mucho más de lo que lo hacen los sanitarios habitualmente. Me encantan tus post sobre estos temas, lactancia, crianza, etc y sobre alimentación. Son súper interesantes. Gracias de verdad por compartir. Yo ahora estoy embarazada de 20 semanas, tengo una nena de dos y medio y te sigo muy de cerca.

  5. ¡¡Hola!! Tenía sospechas que algo le pasaba a mi tripa. Y ahora lo sé. Tengo diastasis. Solo he tenido un niño hace 6 años, desde entonces tengo barriga y con las digestiones puede variar la tripa entre 5 y 6 cm. Sabiendo lo que tengo. Me pondré manos a la obra.
    Gracias por la información.

    1. Esther, nada de ‘solo’ he tenido un niño. ¡Ese niño es tan poderoso que te ha traído hasta aquí y te ha dado respuestas sobre tu propio cuerpo! E indirectamente, te está cuidando. 🙂 Me alegra que hayas encontrado la respuesta.

  6. Hola,yo tenía una diastasis de 4 dedos y medio y con ejercicios de pilates específicos y gimnasia hipopresivos e conseguido cerrar dedo y medio.tengo el abdomen mucho más fuerte,hasta se me notan los muscúlos del transverso,los hago todos los días durante más o menos una hora….si que es verdad que por la mañana me levanto casi plana,pero a medida que va pasando el día…..ya sabes…pero bueno es lo que hay…por suerte yo solo e notado lo estético.gracias x el artículo.😊

  7. Hola!! Me encontré con este post x casualidad.. y no sabes lo bien que me ha venido descubrir que no soy la única persona que ha sufrido estas “graves” consecuencias tras ser mamá.
    He vivido en una desinformación absoluta desde que nació mi hijo (en unas semanas cumple su primer añito) he visitado muchos médicos y llevo en rehabilitación con ejercicios hipopresivos desde hace 9 meses. Todo ello sólo me ha llevado a poner nombre a esto que me pasa y que nadie nunca había visto.
    Tengo una diástasis de rectos de casi 5cm (vamos casi una mano) y una “paralisis” en la pared abdominal, lo q agrava más los efectos. En tu foto de como te ves x la mañana y como x la tarde, no pude sentirme más identificada.. bueno, en realidad con cada palabra que leía.
    Asiq me he decidido a escribirte xa q sepas q x aquí hay otra mamá viviendo las consecuencias jamás contadas sobre la maternidad y en proceso de poder decir algún día:
    “La diástasis ha sido un regalo para aprender una lección de amor propio.”
    Gracias y un saludo.

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