Alimentación

‘El ayuno de Daniel’: 21 días sin azúcar.

¿Has oído hablar del Ayuno de Daniel?

Cuando uno quiere dejar el azúcar, le sobrevienen pensamientos como el de ‘Necesito comer chocolate ahora o me volveré loco’. No te volverás loco. Aunque sí algo malhumorado. Pero este estado de ánimo lo generas tú mismo desde la sensación de falsa privación. Desde la sensación inducida de que nuestros deseos están siendo frustrados. Esto es sucumbir a la publicidad. Creer que merecemos todo y que lo merecemos ya corresponde a las estrategias del neuromárketing. Lo cierto es que merecemos estabilidad mental y fortaleza física y el sobreconsumo de azúcar blanco nos conduce justamente a lo contrario.

Dejar el azúcar blanco

Si decides reducir el consumo de azúcar blanco, tendrás días en que la ansiedad sea incontrolable. Días que se van de madre y te preguntarás ¿Por qué hago esto? ¿Acaso no es más fácil dejarse llevar? Esta desazón no será producto de dejar de tomar azúcar. Será una ansiedad nacida de otro tipo de problemas y luchas mentales, pero tu memoria física querrá buscar solución en la táctica de comer azúcar. Después de todo, son muchos años de hábito inconsciente.

Para esos días de inflexión, no te queda más remedio que la compasión. Aceptación y compasión de uno mismo. Aceptaremos por un lado que somos humanos con sentimientos humanos y quizá con herramientas insuficientes para lidiarlos. Tendremos compasión de nuestros impulsos humanos, de los aprendizajes subconscientes y de lo voluble que puede ser nuestra fuerza de voluntad. Nos miraremos con amor y con paciencia y buscaremos la mejor forma de darnos tregua sin el recurso del azúcar refinado. Si es necesario, hazte de un listado de cosas, experiencias o personas que te den felicidad libre de comida para recurrir a ellas entonces.

No necesitamos ser dogmáticos, ni es bueno combatir batallas emocionales que nos desgasten. Vive este cambio sin angustia, sin agobios. Sé indulgente contigo mismo.

Y desde esta indulgencia, comprende cuál es la razón profunda para que hagas elecciones sin azúcar blanco en tu alimentación. ¿Lo haces por ti o por alguien más? Tal vez no se trate solo de tu energía, sino de la compañía de buen humor y paciencia que puedas brindar a tu familia y amigos en lugar de la persona irritable que antes eras.

El ayuno de Daniel

Entre los cristianos existe un tipo de ayuno conocido como ‘El Ayuno de Daniel’. En la Biblia, en Daniel 10:3, este cuenta: «No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas». Hizo veintiún días de un ayuno muy concreto, libre de manjares y alcohol. Hay quien interpreta estos manjares como panes y dulces. El hecho es que desde el primer día de ayuno, sus oraciones fueron escuchadas según la Biblia y es por ello que algunos creyentes deciden hacer un ayuno de tres semanas cuando necesitan de la intervención de Dios. Dejan de comer azúcar, pan, carne y alcohol y consumen una dieta basada en plantas sin levaduras ni azúcares y beben únicamente agua. Te cuento esto porque para estos fieles, la razón profunda es un encuentro con su Dios y enfocan la vida sin azúcar no como una condena o un castigo sino como el medio para establecer comunicación y escucha directa. Tres semanas pueden suponer un cambio drástico en la salud de una persona con un hábito de azúcar perenne. Pero dudo que algunos de ellos deseen volver comer como antes después de ver cómo su cuerpo y sus inclinaciones han sido modificados.

Si crees que el reto de la vida sin azúcar es demasiado para ti, tal vez puedas imponerte una meta corta de veintiún días como Daniel. Estoy segura de que si eres lo suficientemente paciente y tienes tesón, los beneficios que obtendrás acabarán por convencerte de hacer un hábito de esta práctica. Esta propuesta propone vivir con una dieta basada en plantas durante un periodo concreto en el tiempo donde tampoco se come pan con levadura o azúcares añadidos. ¿Te animarías a seguirla?

 

*Este texto es un fragmento del manual ‘Libre de azúcar’ que puedes encontrar aquí listo para descarga en formato pdf. La motivación que necesitas para quitar el azúcar blanco parcial o totalmente de tu vida.

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5 comentarios sobre “‘El ayuno de Daniel’: 21 días sin azúcar.

  1. Hola Bea! En dejar el azúcar estoy metida, sin qgoagob, si un día tomo algo tampoco me fustigo, sobre todo caigo los fines de semana en comidas familiares. El chocolate si que he conseguido dejarlo sin problema. Intentaré plantearme realizar este ayuno, planificarlo pero de momento veo complicado dejar la leche y los huevos por ejemplo.

    1. ¡Eres una campeona! 21 días no son nada pero no es más que un ejemplo de cómo imponer una temporalidad a tus metas. Pueden ser 4 días y dejar el fin de semana. Este ayuno tiene importantes repercusiones físicas en tu microbiota. Ya se sabe que el intestino es el segundo cerebro y cuando modificamos las bacterias a través de lo que comemos, también modificamos nuestra forma de pensar. Este es una ayuno para hallar respuestas y claridad mental. Feliz día!!

  2. Hola Bea,

    ¿Y qué hacemos con el pan? me encanta en todas sus versiones, formatos ….. Soy consciente que el pan que tengo a mi alcance el de los supermercados, es muy poco nutritivo. Masas precocidas con muchos añadidos. Pero me cuesta mucho encontrarle un sustituto.

    Muchas gracias.

    1. Hola Almudena, existen panes sin levadura en los supermercados (pan tipo wasa) y recetas para hacerlo en casa. Aquí te dejo una de mi amigo Mariano.
      El ayuno de Daniel es un ejemplo de ayuno espiritual y la razón de que se elimine la levadura es por el concepto negativo de la levadura en la Biblia. Ten en cuenta que la levadura ‘aumenta y leva lo que hay’ con lo que si este ayuno quiere combatir con algo o buscar algo, no tiene sentido tener más de lo que somos ahora. Esto en el sentido religioso. En el sentido físico, se sabe que al cambiar la alimentación, cambiamos la microbiota intestinal y de ello se obtienen cambios físicos y mentales (por la estrecha conexión entre intestino y cerebro). Es por ello que eliminar la levadura como microorganismo, modifica nuestra microbiota, esto es, la flora de tu aparato digestivo.

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