Minimalismo

No tienes que vaciar tu casa para ser minimalista

ser minimalista
La cama de Fumio Sasaki extendida.

Mucho se ha escrito y se escribe sobre ser minimalista. Hacía tiempo que quería leer Goodbye Things de Fumio Sasaki y la verdad es que las mismas fotos que en un principio me motivaron a buscarlo, ahora me parecen un peligro. Creo que hemos reducido el concepto de minimalismo a las estrategias del orden de Marie Kondo y a los pisos vacíos. Así que todos los que nos quedamos en el medio, nos acabamos sintiéndonos pésimos.

¿Es compatible este minimalismo de solteros con un minimalismo de familias numerosas, casas con visitas o el gusto por los colores? No, este no. Pero no hay un solo minimalismo porque no es una moda estética, sino un cambio de conceptos cultural y profundo. Minimalismo es tener solo lo que necesitas. Honestamente lo que necesitas, no valen trucos… Y si tienes más hijos, tienes más cosas. Que por cierto, no tienen que estar perfectamente ordenadas, como nos contaba Adri en su entrevista.

Puedes ser minimalista y tener una cama

Reconozco que me fascinan los futones. Me da una paz ver cómo las personas recogen su cama y la meten en el armario que ya nació en mí cuando veía Doraemon. En casa lo hemos hablado pero mi marido, muy lógicamente, me dice que para qué queremos ese espacio vacío si ahí no hacemos nada más que dormir. Esto tiene sentido en apartamentos pequeños pero, si tienes un dormitorio, no tiene sentido recoger la cama. De hecho es complicarte la vida. Durante un tiempo, eso sí, dormimos en el suelo. Simplemente el colchón en el suelo. Y Fresa lo disfrutó muchísimo (esto es totalmente Waldorf) pero después me quedé embarazada. El señor Sasaki no puede comprender lo que es tener una barriga gemelar enorme y tener que levantarse del suelo a orinar cada 45 minutos en la noche. O levantarse de la cama tras una cesárea. Así que nosotros tenemos cama. Pero somos minimalistas.

Puedes ser minimalista y tener sillas de más

No tener sillas está bien, me encanta sentarme en la alfombra y comer en un cuenco que sujeto con mis manos. Pero también me hace feliz la hospitalidad y honrar a mis visitas. Para mí, que mis padres o mis suegros o mis amigos nos visiten y no tengan donde sentarse, no es honrarlos en absoluto. Así que tenemos sillas plegables para acoger a más gente, incluso para hacer fiestas. Es decir, hay más sillas que personas en casa y aún así, somos minimalistas.

Puedes tener tele y ser minimalista

Me gustaría no tener televisión pero ser minimalista lleva intrínseco respetar a los demás. Es decir, menos fricción, menos sufrimiento: mi vida no será más sencilla si obligo a los demás a seguir mis ideas. Hacer coincidir a una familia es complicado y prima respetar qué es importante para los demás y qué no quieren dejar ir. Así que tenemos una tele, pero somos minimalistas.

Puedes tener juguetes y ser minimalista

Hay madres que me dicen en modo competición cuando van a casa: Mi hijo tiene menos juguetes. No me hace sentir mal, pero me pregunto por qué me lo dicen. La verdad es que no puedo medir mi casa de 3 niños en distintas edades y un adolescente con la de un bebé de un año. De hecho, una vez me mostraron una foto de ‘un salón minimalista con bebés’. Era precioso. Pero… había un solo bebé que aún estaba en minicuna. ¿Cómo será cuando el bebé crezca? Pues tenemos bastantes juguetes según con quien nos compares, pero somos minimalistas

Puedes cocinar y ser minimalista

En el libro, Sasaki decía: «Aunque a veces me hago la comida». Ja. No es lo mismo entonces su cocina, que la mía, que abastece de tres a seis comidas diarias para seis personas en distintos horarios, algunas veganas, otras omnívoras. Creo que tenemos pocos electrodomésticos y no demasiados cacharros, pero no nos vale con tres cuencos y, aún así, somos minimalistas.

Puedes tener ropa de colores y ser minimalista

Ya lo comenté con anterioridad aquí pero no existe el uniforme minimalista. No tienes que vestir como Steve Jobs ni rendirte al blanco y negro. En casa vestimos ropa de colores, ¡incluso con estampados! Y aún así, somos minimalistas.

Puedes pasar las vacaciones en casa y ser minimalista

Tampoco tienes que ser un viajero. Me gustan las palabras ‘comunidad’ y ‘barrio’. Me gusta que mis hijos tengan un colegio único en el que crecer, me gusta conocer los detalles del pueblo y su gente. Ver los cambios, las novedades, lo que se ha roto y hay que reparar. Saludar a los vecinos y entrar a charlar. Si me dieran a elegir entre no salir nunca de mi país o estar siempre de viaje conociendo lugares increíbles pero no volver nunca… me quedo la primera. Estar desapegado a las cosas no quiere decir huir de ellas yendo de puerto en puerto. Puedes convivir con las cosas y sentirte igualmente libre. Si quieres ver el mundo, perfecto, si te quieres quedar en casa, perfecto. Pero viajar no es un rasgo minimalista, es una facilidad que se abre al tener menos cosas.

 

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12 comentarios sobre “No tienes que vaciar tu casa para ser minimalista

  1. Buenos días Bea: mi aita, que tendría ahora 107 años, me contaba que a principios del siglo pasado empezó una corriente muy fuerte sobre el vegetarianismo y que algún seguidor, llego al extremo de creer que si se metia en un agujero en la tierra durante algún tiempo todos los días no necesitaba comer porque la tierra le trasmitia todos los nutrientes.
    Creo que en muchas de las tendencias, que por cierto solo se les cambia el nombre,
    “Minimalismo” = “Austeridad”, hay algunos seguidores que me recuerdan a los vegetarianos.
    Por cierto, soy prácticamente vegetariana, es que el queso me entusiasma…
    Un abrazo muy cariñoso.

  2. Hola Bea. A mi también me ha pasado muchas veces pero luego he pensado que somos felices justo con lo que tenemos ahora porque es lo que usamos . No queremos tener mas cosas, ni tener menos. Asi estamos bien. Muchos besos .

  3. Buenos días Bea:
    Yo soy muy partidaria del minimalismo de hecho ¡me encanta! pero siempre pienso en las cosas en su justa medida adaptadas a las necesidades de cada uno.
    Por supuesto que esas casas minimalistas que podemos ver en las redes sociales son preciosas… pero son eso redes sociales que muy pocas veces se adaptan a muchas de nosotros.
    Si tomo una idea de minimalismo y es respeto eso si nos gusta en casa.
    Gracias por compartir esas palabras que nos abren a la realidad y nos alejan de crear algo tan bonito como el minimalismo en una moda temporal que puede hacer perderla en su esencia.

    1. Gracias a ti Vanessa por compartir tu visión con nosotros. Está bien dar voz no solo a las fotos chocantes sino también a algo más en la tierra, más rutinario y menos espectacular: el minimalismo de andar por casa. Feliz día.

  4. Comparto totalmente tu postura. El Minimalismo nos aporta la idea de ser ser consciente del excesivo consumismo y falta de valoración de las cosas que tenemos… El tener comodidades no es el problema… Es saber cuanto es suficiente y usar las cosas necesarias para la vida. Con niños y estando embarazada, se puede ser minimalista perfectamente. Cuando hay cosas que sobran ahí se puede evaluar deshacerse de cosas que ya no usaremos y beneficiamos a otros. Muy bueno el postre. Sobre todo coherente.

  5. A veces me descubro pensando en como sería mi vida con 100 cosas…seguro que no pasaría nada ya que hay muchas cosas de las que podría prescindir pero seguro que también echaría de menos algunas. Tenemos muchas, muchas, muchas menos cosas que antes pero aún así tenemos cosas y más con marido e hijos, sobre todo con un hijo coleccionista por naturaleza (cromos, piedras, canicas, palitos de helado,…que sé yo, de todo). Me doy cuenta de que el extremo no es para mí cuando veo esas minicasas tan chulas y preciosas pero que veo tan poco prácticas…no se pueden poner de pie en la habitación, el sofá tiene el sitio contado, para poner la mesa tienen que bajarla y subirla del techo,… ufff eso no es para mí, yo quiero solo las cosas que necesitemos (en este momento) y nos hagan la vida fácil y felices.

    Besiños

  6. Hola Bea: comparto totalmente contigo! Soy madre de dos varones, 5 y 8 años, y 6 perros. Continuo simplificando mi casa sin agobios, el tiempo que gano lo dedica mis príncipes y gracias al minimalismo vivo cada día un poco mejor. Saludos.

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