Minimalismo

Minimalismo es decir NO

decir no

Decir ‘No’ es todo un arte, un aprendizaje que se ha convertido en exigencia dado el panorama actual y la vuelta al ruedo de las propuestas feministas. Decir ‘No’ es imponer límites pero para acotar dichos límites es necesario definir nuestro cercado, es decir, definir el espacio (físico y conceptual) en el que nos movemos cómodamente. Tu espacio físico tal vez necesite más metros cuadrados que otro, y eso estará bien. Tu espacio mental tal vez necesite más bullicio que otros y eso también estará bien. Afortunadamente el minimalismo ajusta a toda persona porque no es un límite cuantitativo sino cualitativo: ¿Hasta dónde necesitas?

Hoy te comparto un fragmento de mi libro ‘Ni todo tú ni todo hoy’ donde aparece el espinoso tema de decir ‘No’.

Decir no

«Decía mi madre que para todo hay que saber. Y para decir ‘no’ hay que estudiar mucho. El ‘no’ es la expresión negativa por excelencia y parece una incongruencia querer atraer felicidad a nuestra vida por el conducto de la negación. Pero la vida es así de tuna.

Probablemente, ‘menos’ y ‘no’ sean las dos palabras mejor avenidas al minimalismo. Y nunca una doble resta trajo tanta liberación y felicidad. Pero vivimos en un hoy que facilita la suma y la compra mientras señala al que dice no. Y como no asumimos el ser señalados, nos cuesta enormemente decir que no.

Realmente somos inflexibles cuando se trata de nuestros principios morales. Decimos ‘no’ cuando algo sobrepasa nuestro filtro ético, defendemos a ultranza nuestro pensamiento crítico y, sin embargo, somos renuentes al ‘no’ cuando se trata de posesiones y experiencias. ¿Cómo decir ‘no’ a un nuevo amigo, a un regalo, a un par de sillas extra, a un nuevo vestido, un nuevo evento, una patata frita más? Sin embargo el no que empodera cuando nos negamos a algo controvertido o inmoral, empodera de igual modo cuando nos negamos a algo que no nos ajusta del todo. Mi moral y mi casa llevan el mismo adjetivo posesivo. Si somos capaces de dominar uno, lo somos de dominar el otro.

 

decir no

 

Para obrar con justeza, no nos alientan igual a defender un no y otro desde la infancia. Educamos en la importancia de defender nuestro pensamiento: ‘hasta aquí’ es un límite rotundo. Pero no educamos en la importancia de defender nuestro espacio. El hogar, el atuendo, las cosas que pueblan mis cajones, mi trabajo o mis amigos.

El ‘no’ puede aplicar a todo. Debe aplicar a todo si así lo precisas. Decir no a un objeto no te privará de la vida que deseas (ningún objeto tiene ese increíble valor). Pero aún hay algo más subversivo: decir no a una persona o un trabajo, tampoco lo hará. El mundo no se acaba detrás de nadie ni detrás de nada

Puedes conseguir el libro aquí.

Ya lo he dicho otras veces: Aquello por lo que no estás dispuesto a pasar, te define. Tus límites te definen tanto como tus talentos porque una persona que no tiene límites, que no usa el ‘no’, es una materia blanda que atacar desde todo punto. Una masa blanda que flaquea y que no vive su vida con firmeza. Sin límites será lógico que no cumplas tus propósitos, que no seas productivo y que pierdas toda motivación. Sin límites es prácticamente imposible desarrollar un compromiso. Y para mí, el éxito es eso: comprometerse con algo y ejecutarlo con alegría.

Julia Llerena, dueña de espacios de silencio

Las fotografías usadas en este artículo son obras de mi adorada artista Julia Llerena, amiga y autora de la portada del libro ‘Ni todo tú ni todo hoy’. Ella ha entendido la magia de las cosas sencillas y el poder estético que hay tanto en la acumulación como en el vacío. Te invito a saber más de su trabajo aquí.

 

Comparte a todos aquellos que necesitan decir ‘no’. A todos esos cuerpos cansados y cerebros en llamas.

 

Cuéntame: ¿Has dicho que no a un trabajo? ¿A un amigo? ¿A una aparente ‘oportunidad’?

 

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2 comentarios sobre “Minimalismo es decir NO

  1. Pues si Bea, he dicho muchos No , a objetos a amistades interesadas, a regalos , a trabajos … pero el No más difícil que estoy llevando a cabo es el No a mi familia politica,
    Pues ya no podía mas con su intolerancia y sus críticas destructivas …. mil besos

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