Crianza

Al cole sin llorar. Alta sensibilidad y colegio.

El reto de septiembre, alta sensibilidad y colegio. Esta semana la gran duda de muchos padres es ¿cómo hacer que mi hijo entre al cole sin llorar? Si además tu hijo está entre el 15 y el 20% de la población denominada como ‘alta sensibilidad’ (puedes leer una descripción aquí), puedes tener un desafío ante ti. En nuestro caso, este año Fresa, de alta sensibilidad, pasa a primaria y cambia de profesor y ciclo. Entran además los mellizos, siendo Limón un alta demanda de manual. Todos los niños asumen el primer día de clase como un gran evento, ciertamente. Pero con un niño altamente sensible, las estrategias deben ser otras.

Sin embargo, no vengo a darte estrategias para el niño sino a enfocarme en ti como madre / padre. Como sabes, la alta sensibilidad es un rasgo hereditario y es frecuente que si detectas en tu hijo una sensibilidad acusada, te identifiques con él. Muchos padres se asombran cuando ven a su hijo taparse los oídos frente a un ruido, esconderse ante desconocidos y enmudecer por horas o no aceptar bien los cambios de planes. Después, rememoran sus años de infancia y se reconocen a sí mismos. ‘Vaya, yo también hacía eso de pequeño’. En nuestro caso, mi marido se reconoce en mi hijo. Su madre cuenta que no dejó de llorar hasta los 14 años, la música era su lenguaje y habían de guardar cuidado con las palabras para no herirle. Yo me reconozco en nuestra hija mayor: ambas psicomatizamos todo con un dolor de barriga y el resto del mundo desaparece ante un acto creativo.

Digo todo esto porque son mamá y papá los que deben prepararse cuando hablamos de alta sensibilidad y colegio.

Alta sensibilidad y colegio

Los niños de alta sensibilidad son grandes consumidores de emociones. Como los adultos, a nuestro pesar. Esto quiere decir que tendrán que deglutir no solo su estado de nerviosismo sino también la ansiedad que vive en ti. Como madre o padre, eres la toma de tierra hacia su paz interior y si desconectas de esto, él lo sufre. Si nuestra cabeza se dispara hacia preguntas como ¿qué tal será su profesora? ¿cómo se llevará con sus compañeros? o ese montón de futuribles incontestables… dejas de estar aquí con él. En un momento de absoluta inquietud donde tienen una nula información de lo que van a encontrar, el miedo a lo nuevo está asegurado.

Lo habitual es aconsejar a los padres que preparen el terreno leyendo libros sobre los primeros días de cole o charlando sobre ello. Esto es genial para favorecer el proceso de cambio y la asimilación. Sin embargo, los niños de alta sensibilidad se caracterizan por una imaginación superlativa así que a veces ese material es o bien insuficiente ante sus dudas o bien queda lejos de lo mucho que imagina su cabeza. Los niños de alta sensibilidad son máquinas de hacer suposiciones. Son capaces de vivir distintas perspectivas sin haberse movido. Y esto claro, da miedo. Las expectativas dan miedo.

Además, los niños de alta sensibilidad captan a la perfección las emociones y mentirles es tan injusto como absurdo. Es más coherente y amoroso hacerle entender que comprendes su temor y que tú también viviste esa misma emoción, a empeñarte en hacerle ver la suerte que tiene o lo ‘guay’ que es el cole. Comprender y sentir compasión es preferible a ridiculizar y negar sus emociones. ‘Entiendo que quieras llorar, me quedaré contigo un rato mientras lloras y después entraremos dentro‘.

¿Por qué es mamá la que debe mentalizarse?

Fue Marta, una mamá lectora de este blog quien me dio la idea para hacer esta entrada. Charlábamos el otro día sobre el tema y la idea final era que nosotras (o el papá si es el caso) somos la clave para suavizar su entrada. Dado que los niños NAS son expertos absorbiendo emociones, podemos proporcionarles unas emociones de seguridad con nuestra actitud. Pero no cabe fingir cuando hay amor. Así que nos toca mentalizar a nuestra parte temorosa y confiar en que realmente nuestro hijo tendrá grandes días en esa escuela.

Con la entrada de tu hijo al colegio, sería ideal preparar tu disposición. Mi consejo es que esos días de adaptación, te levantes antes que ellos para meditar y centrar todo el batiburrillo de emociones. Respira, despeja toda la nube que tienes sobre ti. Este es un proceso como otros de tu vida. Y de hecho, es uno fácil entre todas las cosas que venceréis como familia. No te resistas al cambio que esto supone lanzando dudas al vacío y espera. Aguarda. Tu labor es amar a tu hijo, vestirlo, alimentarlo y acompañarlo al colegio. De ninguna manera tu labor es imaginar lo que pasará allí dentro y por cuánto tiempo llorará.

¿Consejos para mamá el primer día de cole?

No etiquetes a tu hijo con ‘Pero es que él es tan especial…’, ‘Es que él es tan sensible…’ o ‘No lo entenderán‘. La única verdad es que lo llevarás hasta la puerta empujado por un torrente de amor y alegría. Lo dejarás allí con otros niños que han llegado hasta allí con el mismo propulsor. Pasarán allí unas horas y volverá a casa a contarte.

Una infusión para ti ese día (una tila quizá), un ritmo más lento esa mañana o menos exigencias en tu agenda irán bien. Tal vez podáis pasear un poco antes de entrar al colegio o jugar en un parque cercano. Yo utilizo el parque cercano al colegio para llevar a mi hija los días que tiene más pesar diez minutos antes de clase. Diez minutos no son nada, pero cambian el día de un niño.

¿Qué hicimos con Fresa cuando lloraba?

Como sabrás, en España la enseñanza no es obligatoria hasta los seis años. No quisiera mandar un mensaje de ningún tipo con lo que diré a continuación. Pero lo cierto es que los días que mi hija lloraba rogando no ir al colegio porque le dolía la barriga, se aburría o estaba asustada… volvíamos a casa. Cuando el trabajo lo permitía, esto es evidente. Para mí, ver sufrir a un niño no es algo agradable. Algunos días me dejaba llevar por las voces aprendidas de ‘Tiene que acostumbrarse’ o ‘En la vida no es todo lo que uno quiere’. Y era en vano, porque recibía una llamada desde portería para que fuera a recogerla porque le dolía mucho la barriga y no paraba de llorar. Yo viví un año entero así cuando tenía 10 años y mis padres me llevaron a todo médico existente. El dolor que yo sentí era real, era físico. Aunque no lo produjera el cuerpo. Por eso puedo empatizar con mi hija y sé que no son estrategias contra mí. Verdaderamente se siente superada.

¿Y con Limón?

En cuanto a Limón, en la guardería me advirtieron que no soportaba los cambios. Un día fuera de la agenda habitual con un cambio de horarios en actividades o comidas, era un día desastroso para él. Así que cuando llegaba un festivo tipo día de Andalucía o Navidad, el caos le impedía actuar con normalidad. Si había ruido, más gente de lo normal, canciones a todo volumen o una agenda especial… rompía a llorar. Los padres participábamos en estas jornadas y él no paraba de llorar de principio a fin. Ni la teta ni los brazos de mamá hacían nada. Así que en casa decidimos dar sencillez a nuestra vida y esos días no iba a la guardería y fin de la historia. Es evidente que no toda familia puede permitirse esto (que es un lujo, soy consciente). Pero existen familias que tienen la posibilidad de dar más tiempo a sus hijos altamente sensibles y se dejan llevar por convencionalismos.

Recuerda que lo justo no es dar a todos lo mismo, sino dar a cada uno lo que necesita.

Vívelo sencillo. Y si llora también estará bien. No será una mala adaptación, sino su propio y genuino proceso de vencer emociones nuevas. 

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2 comentarios sobre “Al cole sin llorar. Alta sensibilidad y colegio.

  1. Hola Bea. Decir que yo he sido una niña de Alta sensibilidad pero por aquel entonces en el colegio , los profesores no ayudaban en ese tema, no estaba tan estudiado ni se comprendia como hoy dia. Hoy por hoy, sigo siendo sensible. No se como sera mi hija tiene casi 4 meses jeje espero serle de gran ayuda en todo lo que necesite.

    1. Muchos colegios siguen desconociendo el término. En el caso de mis hijos por ejemplo, me tomé la libertad de informar yo misma sobre el tema. Todos los días toca aprender y a veces podemos mostrar algo de lo aprendido 🙂 ¡Y ayudar a muchos!

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