Ayudas y trucos

Reparar las zapatillas de tu hijo antes de comprar unas nuevas

Reparar las zapatillas es una idea más sostenible que demandar nuevos recursos de producción y comprar otra nueva. Antes de ser madre oía mucho esto de que el pie del niño crece rapidísimo y no ganas para zapatos. Lo cierto es que los pies de mis hijos no van tan a la carrera y unas zapatillas les pueden durar un curso entero. O le durarían si no fuera por las punteras. ¿Has tenido que deshacerte de más de un par de zapatos solamente por el empeine? Hoy te hablo de una solución sostenible y económica made in Spain gracias a Olga.

Reparar las zapatillas antes que tirar

En un post anterior te comentaba que había tomado la opción de llevar mis botas a un zapatero y extender su vida útil. Así que este año me planteé hacer lo mismo con las zapatillas de dos de mis hijos. El pie no les ha crecido, las zapatillas están en buen estado pero las punteras… eso es otro mundo. Desde el minimalismo, lo más sostenible es no comprar si no existe una necesidad: las zapatillas les quedan bien. Pero las punteras están destrozadas (en especial las de Fresa que veis en la foto) así que me voy al siguiente paso de la pirámide sostenible: reparar lo que ya tienes. En estas, recurrí al buscador y se obró la magia. Encontré la marca española Soluciones Brakekits, especializados en kits para reparar las punteras en casa y también en parches para la ropa. Contacté con Olga y pude resolver todas mis dudas acerca de la sostenibilidad y de la coherencia de tomar esta decisión frente a la compra de un zapato nuevo.

reparar las zapatillas
Estas eran las zapatillas del cole de Fresa y Limón antes de repararlas

Un DIY para acabar con el despilfarro

Como sabes, en casa apostamos por la ropa de segunda mano para evitar nuestro impacto en el planeta (que en una familia numerosa ya es bastante). Sin embargo, esto no es factible en el caso del calzado. Cuando el niño ya camina, la horma del zapato es intransferible y calzar un zapato que se ha amoldado a otro pie y otra pisada puede ser perjudicial. A no ser que se trate de un zapato que se ha usado dos días, es preferible que tu hijo tenga su propio zapato y poco a poco este se adapte a sus apoyos.

Cuando hablé con Olga, me aseguró que esta era una de sus preocupaciones: comprar y tirar zapatos como si no hubiera un mañana. Su empresa nació de la idea de hacer compatible la preocupación por los recursos y un hijo que rompía la puntera de cada zapatilla con su moto de juguete. ¿Te suena? Para el uniforme del cole es obligatorio usar zapatillas blancas así que los roces en el empeine son un problema a tener en cuenta.

A través de Soluciones Brakekits me hice con mi kit de reparación de punteras y me puse manos a la obra. En su web encuentras tutoriales detallados para que no tengas ninguna duda y Olga te explica todo cuanto necesites. A continuación verás las fotografías del proceso. No te miento si te digo que necesitarás paciencia en el tiempo de secado y maña para dar forma a la puntera. Pero habrás conseguido alargar la vida útil de las zapatillas ¡con la satisfacción de hacerlo tú misma!

A la izquierda, las punteras reversibles (cara lisa o cara con diseño) y el pegamento especial pegabreak. A la derecha, las punteras ya recortadas por mí.
Después de dejar secar el pegamento, moldeamos nuestra puntera con la mano, apretando y dejando secar 48 horas antes de su uso.

¿Qué hay de la toxicidad?

Esta fue mi gran duda ante el empleo del producto. ¿Qué toxicidad tiene el empleo de este producto? Le pregunté a Olga sobre el pegamento y me contó que ‘Pegabreak’ tiene su propio nombre por ser una de sus preocupaciones y haberlo hecho a su medida. Para empezar, es un pegamento sin tolueno, un disolvente de la industria química nocivo para el ser humano. Olga tuvo la amabilidad de contarme que sus materiales cumplen los requisitos del REACH y de la lista de sustancias CADS del Instituto Alemán del Calzado, más restrictiva que la legislación Europea (REACH), para materiales de caucho y EVA. Como todo adhesivo, Pegabreak es peligroso para los organismos acuáticos por lo que es MUY IMPORTANTE que no viertas el producto al agua y que recicles el bote de aluminio en envases. O preferiblemente, en el punto limpio, zona de pegamentos. No perdamos de vista que el verdadero problema de trabajar con ciertos tóxicos es eliminarlos de forma inadecuada.

Para Olga era esencial que, dentro del conocimiento de que trabajamos con goma y pegamento, el impacto fuera el mínimo y sobre todo menor que la fabricación de un nuevo par de zapatillas con disolventes químicos industriales y una toxicidad que no podemos controlar. Como siempre digo, no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo mejor.

¿Cuál fue el resultado?

Tras dos horas de secado, pegué y moldeé la puntera en los zapatos de mis hijos. Eliminé el exceso de pegamento con un palillo de dientes y dejé que secaran todo el fin de semana (se recomienda un mínimo de 48 horas antes de usarlas). Una vez en uso, la novedad hizo que Limón tirara de ellas para arrancárselas. Y claro… se despegaron los bordes. Olga me atendió amablemente y me dijo que podía volver a pegarlas y retocarlas. Tras esto, siguen dando patadas con ellas. Las punteras se pueden meter en lavadora en agua fría y a otra cosa mariposa.

Después de tanta charla y aguantarme tantas preguntas (¡Gracias Olga!), nos han ofrecido un código de promoción de un 10% en su página web con el código ‘mamavaliente’ hasta el 30 de octubre de este 2018.

No recibo porcentaje de sus ventas, ya sabéis que recomiendo lo que he probado con el deseo de que pueda ayudar a más papás. Finalmente, este fue el resultado de las zapatillas. ¿Conocías esta marca española? ¿Tienes más ideas para arreglar la ropa de los niños? Me encantará conocerlas.

Encuentras a Soluciones Brakekits en su web, en Facebook, Instagram y YouTube. 

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