Crianza

5 claves para disfrutar la maternidad

disfrutar la maternidad

Estas claves para disfrutar la maternidad nacen de mi interés por darte alivio. A menudo, cuando me preguntan a qué me dedico, contesto: ‘Tengo una web donde alivio a las mamás’ o ese es el menos mi objetivo. Hacerte saber que no necesitas nada para ser buena mamá. De hecho, lo frecuente será que necesites menos. Menos cosas en tu agenda, menos expectativas, menos pájaros en la cabeza y menos exigencia.

Mis hijos no van a una escuela de educación alternativa tipo Waldorf o Montessori pero su colegio ha adaptado bastante de estas pedagogías. Mucho nos hemos informado del tema y algunas cosas las aplicamos en casa. Esto me ha llevado a consumir libros enfocados a responder a la pregunta ¿QUÉ ES LO MEJOR PARA EL NIÑO? Este es el tipo de sobre información al que nos vemos expuestos los padres con curiosidad: todo el mundo tiene recetas y respuestas educativas para tener un hijo feliz.

Y en esa búsqueda del niño desarrollado, feliz, autónomo, realizado y despierto, vamos dejando atrás nuestro propio desarrollo. Seguro que en algún momento (o en todos), te has sentido como yo una madre angustiada por seguir tantas recetas pedagógicas. Hoy te digo que es más sencillo disfrutar la maternidad. Y que a veces más nos vale leer menos…

5 claves para disfrutar la maternidad

  1. No tienes que hacer nada. No eres la entrenadora de un superniño. Personalmente me da susto el término ‘tiempo de calidad‘. Los niños necesitan tiempo con sus padres y la relación entre ambos es tan orgánica y genuina que no existe un medidor de calidad de esas horas. A menudo confundimos calidad con práctica experta y enfocamos las horas con el niño en hacer actividades recomendadas por pedagogos siguiendo instrucciones o asistiendo a eventos populares. Dejamos de lado el juego desestructurado, las conversaciones sin objetivo y algo que me encanta: el tiempo en el suelo. A veces no hace falta más que tumbarte con tu hijo en la alfombra, reír un rato, mover los pies y los brazos, abrazaros.
    Las extraescolares están bien si tu hijo tiene un interés en algo específico, pero no lo conviertas en un cuidado vicario creyendo que no tienes nada que ofrecerle a tu hijo. Es muy arrogante pensar que las madres sin recursos son menos madres.
  2. Deja de resistirte al cambio. Abraza lo que es hoy. Siempre digo que la felicidad es una decisión que procede mayormente de la aceptación. Acepto que lo que es, es bueno. Mi hijo es bueno, mi maternidad es buena. Mi cuerpo, incluso, es bueno. Aunque siempre estamos cambiando, la maternidad no es un enlace hacia otra cosa, sino que es en sí un enclave único. No es esa época en que ibas despeinada, la barriga flácida y el sujetador manchado de leche hasta que ‘recuperaste tu vida’. No tienes nada que recuperar porque no has perdido nada. Muy al contrario has ganado y lo sabes. Deja de resistirte y de negar cómo son ahora tus días. Deja de pensar en cómo deberían ser las cosas. ¿Verdaderamente no puedes disfrutar de lo que tienes hoy?
  3. Asume tu responsabilidad y trabaja tu calma. Tu hijo no te pone nerviosa. No te saca de quicio. No bloquea tu agenda. Las emociones que se producen en ti no provienen más que de ti. Deja de buscar culpables fuera para lo que estás generando dentro. Un grito de un niño no justifica un grito tuyo: vuestros cerebros nos están conectados por electrodos. Sois dos personas independientes y tú eres la que tiene la madurez suficiente como para respirar y entender que solo tú actúas en tus emociones. Tú permites tus estados negativos, el caos, la ansiedad. Desliga ya a tu hijo de esta responsabilidad y comprométete a trabajar tu calma personal mediante meditaciones, rituales, atención a las emociones o descargando la agenda.
  4. No eres imprescindible. Nada importante ocurre. Has tenido un hijo como muchas otras madres en muchos otros lugares.

    Tus hijos no van a morir de hambre por una comida no planificada o porque ese día se nieguen a comer (mis mellizos pasaron unas navidades a base de teta, pan y bananas). Tus hijos no van a morir de aburrimiento porque no hagáis nada divertido esta tarde. Tus hijos no van a ser asociales por no ir a todos los cumpleaños o no salir al parque en toda una semana. O porque un día no vayan conjuntados o su ropa tenga una mancha.

    No todo depende de ti, confía en la gente que te rodea, delega. Dale la importancia justa a cada preocupación por su crecimiento. Si tu hijo se ríe, duerme y tiene energía, todo está bien.

  5. El amor incondicional todo lo perdona. Que la base de tu crianza sea el amor. Ojalá tu maternidad esté compilada por palabras como compasión, magnanimidad, incondicionalidad, perdón, respeto. No tiene sentido amar incondicionalmente a tu hijo y no hacerlo con tu pareja: la familia es la lanzadera de todos vuestros proyectos. No te acuestes enojada, soluciona pronto tus disputas. Educa sin castigos ni reproches: enséñale desde el amor, perdona su compleja adaptación al mundo, acompáñalo. Cuando tengas dudas sobre cómo solucionar algo, olvídate de libros y teorías. Pregúntate: ¿Qué haría desde el amor?

 

Comparte estas cinco claves para disfrutar la maternidad con toda aquella madre preocupada por la felicidad de los suyos.

*Si necesitas ayuda con tu caso personal, échale un ojo al acompañamiento ‘Eres Tierra Buena’ de Mamá Valiente.

 

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15 comentarios sobre “5 claves para disfrutar la maternidad

  1. Me encanta lo que escribes, te admiro porque tus palabras están llenas de amor y además a mi personalmente me das ánimo y sabiduría para seguir en mi maternidad con tres niñas pequeñas.
    Este post me emociono y me encantó
    Gracias Bea por lo que haces.
    🙏.

  2. Hola Bea! Justo de este tema estabamos hablando con una amiga…le dire que lo lea y seguramente se suscribira a tu cuenta! Más claro imposible tambien la cantidad de tiempo con ellos es fundamental! Beso desde Argentina.

  3. Mil Gracias por este post Tan interesante y asertivo.Ademas de los retos que socialmente se imponen a la maternidad el hacerlo cuando emigras a otro país y cultura es vivirlo desde otra perspectiva, pero como dices la base de todo es el amor y desde allí nace nuestra maternidad y allí se sustenta en paz y humildad desde el corazón!

  4. Me ha encantado el post…justo llevo un mes de caos intentando organizar extraescolar de mi peque de 4 años y compatibilizarlo con sus hermanos mellizos y al final hablando con el peque me dice que prefiere estar en casa jugando…al final nos complicamos mucho cuando no es necesario, mejor la sencillez del plan en casa jugando entre todos!!!!

  5. Que maravilla de post. Como siempre consiguiendo relajarnos a todas nosotras. Llevo unos dias un poco caóticos y me ha venido muy bien leerte. Abrazos

  6. Pues yo lo siento pero hay cosas en la qie
    que no estoy de acuerdo se puede motivar, enseñar y pasar tiempo de calidad mientras te diviertes y pasas un buen rato en el suelo con tu hijo, ademas creo que es bueno y necesario, hay que dejarle su espacio y que experimente por si solo pero un niño completamente solo no aprende igual, tarda mas. También creo que lo del amor esta muy bien pero que hay que ponerlos limites y decirles constantemente lo que esta bien y lo que esta mal, no todo vale, un castigo o bronca a tiempo evitamuchos males posteriores, tambien unas rutinas, no puede comer siempre lo que le de la gana… yo comería hamburguesas todos los dias y se que no puedo porque no es bueno…Y por último si un niño un día no va al parque no pasa nada pero si por norma general no se relaciona con otros niños, si no tiene hermanos, si puede costarle mas socializar… Aun asi te sigo, y me gusta tu blog… espero que no te moleste

    1. Hola Carmen, creo que aun expresándolo diferente, estamos hablando de lo mismo. Con este artículo pretendo aliviar la exigente mente femenina de mamá. Doy por hecho que ya nos esforzamos en educar, motivar y ampliar los horizontes de los niños. Ocurre que a veces nos olvidamos de la sencillez y nos cuesta pisar el freno. Es evidente que un niño necesita la ayuda de los adultos para crecer y formarse y para señalar qué es bueno y qué hace daño. Agradezco tu participación para que así quede más claro. Recibe un gran abrazo

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