Minimalismo

Minimalismo y tecnología ¿Es malo que mi hijo use la tableta?

minimalismo y tecnología

Más allá de tener menos ropa o sillas, está el cruce entre minimalismo y tecnología. Una vida minimalista se centra en tener menos objetos y más experiencia de vida. Ahora bien ¿qué ocurre cuando la experiencia está dentro de una pantalla? Hoy hablamos sobre los usos de la tecnología y los límites con los niños.

Hace tiempo que no tengo WhatsApp, Facebook o Twitter pero desligarse de todo es harto difícil, sea por trabajo o por interés en diversos temas. Tengo una amiga increíble que no tiene móvil. Es mamá de dos niñas y cuando sale fuera de la ciudad, se lleva el teléfono de su marido por si hubiera alguna urgencia. Es algo que me he planteado muchas veces ¿podría dejar ir el móvil?

Mi amiga no tiene móvil

Mi amiga (y muchas más personas) es el ejemplo de que se puede. No puedes quedar con ella y excusarte 5 minutos antes de la hora porque no lo leerá. Tampoco puedes distraerla de su productividad con notificaciones. A no ser que la llames al fijo con algo importante. En cuyo caso te escuchará de mil amores. O que le escribas al correo. Te contestará cuando pueda, como ha sido siempre el correo y sigue siendo el postal. Una de mis mejores amigas y yo nos seguimos posteando correo e igual lo contestamos esa misma semana que tenemos que esperar un mes. Romántico, real y sencillo.

Hace poco leí un artículo donde se decía que, aunque tener un teléfono móvil es el equivalente a tener el universo sin fronteras en nuestro bolsillo, nuestra mente y nuestro autocontrol no están preparados para resistir la tentación que supone asomarse a este abismo. En ese artículo se comparte una verdad y es que un celular puede usarse para actividades de los más práctico y a la vez de lo más frívolo.

¿Es minimalista un niño con móvil?

Para algunas personas es inviable tener un teléfono móvil por motivos de trabajo o de dependencia familiar. Para otras, cabe revisar qué necesidades reales tienen. Pero sobre todo, es oportuno evaluar qué uso le damos al móvil y cuántas horas pasa en nuestra mano, sobre la mesa o en la misma habitación. Para escuchar una llamada no tienes que tenerlo en la misma habitación de trabajo ¿pero podrías despegarte?

La base del minimalismo reside en el desapego: no necesito ningún objeto, no soy dependiente de ningún objeto. Hasta que no podamos desconectar al menos un día entero del móvil, no podemos decir que hagamos un uso sencillo de él. Ni que nos simplifique la vida o mejore nuestra atención. Las redes sociales están bien, pero no es preciso llevarlas a todos lados: puedes seguir viéndolas en tus ratos de ordenador. En este artículo te hablo más sobre esto.

Evidentemente, el apego excesivo surge con el uso indebido, por lo que no soy partidaria de dar un móvil a un niño hasta que no entienda cuál es el uso real para el que se le da ni tenga autocontrol adquirido. Sí, eso quiere decir que hace falta esperar bastantes años.

Ya sabes que no se debe dar alimentos sólidos a un niño que no sepa mantenerse sentado. Todo tiene la misma respuesta: no daremos una herramienta tecnológica hasta que el niño no esté seguro con su uso. No te hablo de seguridad ante la pornografía, que también. Hablo de seguro ante el abuso del móvil y la pérdida de control de tiempo.

Piensa que minimalismo es prescindir de lo que no es realmente necesario y liberarte de mantenimiento, costes y preocupaciones innecesarias. Esto precisamente es lo que provoca un móvil en la mano de un niño luego ¿verdaderamente coincide con una vida sencilla? ¿Existen otras formas de mantener al niño comunicado y seguro?

No todo es Google

Le dije a mi marido que quería un móvil sin internet. Necesitaba un nuevo móvil y lo quería sin red. Prácticamente es imposible, las empresas esquivan esto a todo coste y finalmente me dejé convencer por mi curiosidad: tengo tantas preguntas que Google me calmaría. ¿Es esto cierto?

Todo tiene respuesta en Google. Si buscas una respuesta en forma de sí o de no, encontrarás ambos. Si buscas beneficios y contraindicaciones encontrarás ambos. Encontrarás todo tipo de respuesta pero nunca será tu respuesta. Me encanta buscar en Google pero también me agota. Merma mi capacidad para responder preguntas muy simples y acabo complicándome la vida. En este sentido, Google me distrae de una vida sencilla.

No puedo consumir todas las respuesta y necesito mantener vivo el misterio, que como te dije aquí, también es un don divino. El misterio no es solo cosa de niños. Mi felicidad adulta tiene algo de secreto, de indescifrable, de inexplicable y de incógnita. Y eso precisamente hace que sea felicidad, y no el efecto de un fármaco.

Así que Google está bien, es útil. Pero no a golpe de móvil en cada pregunta que lance mi mente. ¿Podrías anotar tus dudas en papel y mirarlas al final del día en lugar de interrumpir el juego con tu hijo para buscar algo? Pruébalo hoy.

¿Y si tu hijo te pregunta algo y no sabes la respuesta? Podéis buscarlo juntos luego y entretanto asumir que no lo sabes todo o que nunca te hiciste esa pregunta. Alábalo por lanzar sus dudas y anímalo a seguir preguntando. Pero enséñale otras fuentes donde encontrar la respuesta: una llamada al abuelo, una visita a la biblioteca, un paseo por el museo, una película sobre el tema… No todo es Google.

Minimalismo y tecnología ¿Dónde están los límites?

Esta es mi visión sobre las tecnologías: su uso no es malo, mientras no nos impidan tener tareas y actividades con los niños. No hay problema en que tu hijo vea la televisión o juegue con la tableta. El problema aparece cuando la tecnología exclusiviza y el niño no hace otra cosa en la tarde. Si no jugó ni leyó, ni caminó por la calle o habló contigo… la tecnología es un impedimento. Pero si tu hijo ha sido hijo, no hay temor en que viva en su época y consuma contenidos desde tu control parental. Al fin y al cabo, son nativos digitales.

Igual para el adulto. No hay problema en que tengas un Smartphone siempre que este no excluya la realidad que te llena. Si tu vida es plena, estás en paz y te alcanza el tiempo para todo, seguramente tu uso de la tecnología esté siendo cabal. Pero si tienes sentimientos como envidia, desazón o falta de amor propio cuando entras a las redes y sientes que todos tus minutos están llenos de cosas… toca revisar.

La hiperconectividad a través de la tecnología nos convierte en personas reactivas. Contestamos a todo con likes, onomatopeyas de risas, gifs o emoticonos y lo hacemos muy rápido. Somos altamente reactivos. Y la parte proactiva de nosotros se pierde. Nos cuesta crear y tener iniciativa, nos cuesta iniciar juegos o salir al parque con los niños porque nos hemos pasado el día reaccionando a estímulos externos entre respuestas, lecturas y fotos.

A menos consumo de tecnología, menos reactividad y estrés y más decisión por seguir nuestras metas y prioridades. Un consumo minimalista, te permite desarrollar la vida que quieres y solo tú puedes poner los límites en tu hogar.

Claves para minimalizar la tecnología con tus hijos

  • Dispón las horas y días de uso. Discutid en familia, tal vez os interese establecer 30 minutos al día de tableta o de ordenador o tal vez decidáis que será solo una actividad de fin de semana. Los niños pequeños no tienen concepto de tiempo. Desconecta su mirada de la pantalla en las últimas horas el día antes de ir a la cama. Esto facilitará su descanso.
  • Sé el ejemplo con ellos. No podemos dar ejemplo con el móvil en la mano. Si tu hijo ve que interrumpes el juego por un mensaje y no logra que levantes la mirada de la pantalla, no esperes que obedezca cuando él la use. Ten el móvil fuera de la zona de juego y en lo posible comparte los momentos de tableta. De esta manera puedes guiar sus opciones de juego y educar en la actitud ante los juegos que se ganan o se pierden.
  • La tecnología no es una niñera. Evita llevar la tableta o la consola a los restaurantes y salas de espera. Es un momento único para educar a tu hijo en la paciencia, la conversación y la desconexión. Es preferible que el niño dibuje a que vea una pantalla puesto que la primera opción mantiene al niño conectado con el entorno, cosa que se pierde con la pantalla. Evita auriculares: el niño forma parte de tu mundo desde le momento en que lo trajiste a la vida, no lo desconectes.
  • Dales alternativas de ocio. Si el niño no tiene más opciones para divertirse, las tabletas son un mundo apasionante (tú lo sabes). En lugar de negársela, ofrécele más opciones de juego. Los niños adoran de forma natural salir a la calle y es solo cuando dejamos de ofrecérselo que escogen lo tecnológico.

¿Qué tecnología usan mis hijos?

Mis hijos no usan los móviles de papá y mamá nunca pero sí usan la tableta familiar. Ojo, cuando son pequeños es preferible que exista una tableta familiar a que tengan su propia tableta. Entre semana el uso es escaso y se limita a juegos que hemos descargado los papás o a videos sobre los intereses de cada uno (dinosaurios y más dinosaurios para Limón, por ejemplo). También ven Netflix pero muy rara vez la televisión. Esto es una decisión particular mía para evitar que consuman tanta publicidad.

No utilizan los ordenadores de papá y mamá salvo para hacer un trabajo del cole en compañía. Y cuando salimos fuera no hay tableta ni tecnología. Si toca esperar, esperaremos, si toca aburrirse, nos aburriremos. Aunque eso pasa pocas veces…

 

¿Qué decisiones has tomado tú con la tecnología en casa?

 

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4 comentarios sobre “Minimalismo y tecnología ¿Es malo que mi hijo use la tableta?

  1. Hola Bea, muchas Gracias. Considero que el buen uso y juicio de las redes e internet y aparatos electrónicos es básico. Pienso que a veces, no se es consciente como el mal uso de estas herramientas cortan cosas tan importantes como la comunicación genuina… me ha topado con comentarios … de decir que tiendo a exagerar el limitar el uso de la tecnología en mi casa, en las escuelas creo que se ha normalizado cuando no es así. ….En mi caso no es la primera opción para ni niño de 4 años…y no por que estoy en contra de los avances si no que por el tema de juicio a esa edad… me gustan las redes, pero con el fin de aprender y simplicar algunas cosas y trato de ser consciente de mis límites para no excederme. Gracias por los publicado aprendo mucho. Un abrazo.

  2. Bea, una recomendación, No permitas que los niños vean Netflix en sentido general, Netflix tiene contenido de muy baja frecuencia, es muy oscuro y cada vez lo será más. Mucho cuidado con el contenido ese canal…
    He decido no tener Netflix.

    Y mil gracias por el post!

    1. Interesante decisión. Creo que es una buena plataforma para ver contenido de calidad al que no podemos tener acceso normalmente (especialmente los documentales veganos y sobre alimentación y salud). Nosotros decidimos qué ven los niños y qué no pero entiendo tu preocupación y te lo agradezco. Abrazos

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