Alta Sensibilidad·Altas Capacidades·Crianza

¿Los bebés de alta demanda ‘mejoran’? 3 años de Limón

bebés de alta demanda

Algunas mamás me habéis preguntado por correo si los bebés de alta demanda mejora con el paso del tiempo. Sé que la palabra ‘mejorar’ es bastante impropia por mi parte. Así que este artículo es más bien para hablar de cómo se simplifica la crianza de los niños intensos al crecer estos. Este es mi testimonio una vez que Limón ha cumplido 3 años y los cambios que hemos visto son increíbles. Espero que te sea de alivio si vives el primer año de un bebé de alta demanda y estás pidiendo a la tierra que te trague. Te aseguro que estos niños son un auténtico regalo.

Por si es la primera vez que lo oyes ¿qué es un bebé de alta demanda? Bibliografía

Si no conoces sobre el tema, tengo un artículo sobre esto aquí. Los bebés alto demandantes son niños altamente sensibles que experimentan el mundo con mucha intensidad. Son niños precoces a nivel físico y mental, muy despiertos y necesitados de estimulación continua (sea afectiva, motora o sensorial). Duermen poco y tienen una energía inagotable. Experimentan todo con una intensidad muy por encima de la media: son los bebés que pueden estar horas llorando con un timbre atronador sin tener ninguna dolencia física. También ríen y se apasionan de una forma muy intensa ¡no todo iba a ser malo! Maman frecuentemente, son impredecibles, hipersensibles y absorbentes. No se calman solos y muestran hipertonía muscular. La sensación que producen en sus padres es que nunca están satisfechos. ¿Se parece este bebé al tuyo?

Nuestro hijo Limón, uno de los mellizos, ha sido un bebé de alta demanda. Después de comprobar que estaba totalmente sano (estos niños te hacen dudar), me especialicé en alta demanda y empezamos a trabajar con él (sobre todo en paciencia). Tres años después de su nacimiento, solo puedo decir que Limón nos ha hecho mejores.

En inglés puedes encontrar el término alta demanda como ‘spirited child’, ‘fussy baby’ o ‘high need child’. Encuentras el libro del Dr. Sears sobre el tema aquí y en el de Mary S. Kurcinka aquí en español y aquí en inglés.

¿CUÁNDO empieza a facilitarse la crianza de un niño de alta demanda?

Existen dos hitos en la infancia del niño que marcan un antes y un después. Estos hitos suponen un alivio para el estrés de los padres y un alivio para la frustración del bebé. Son los siguientes:

  • Cuando el bebé empieza a caminar. Este es el principio del fin de una de sus mayores frustraciones y es que su cabeza va unos pasos por delante de su cuerpo. Estos bebés sienten un gran pesar por su disincronía física porque ellos desean realizar ciertos movimientos que su cuerpo inmaduro aún no puede hacer. Un bebé de alta demanda levanta la cabeza el mismo día del parto con los ojos bien abiertos y a los tres meses no quiere estar tumbado ¡quiere estar de pie! Afortunadamente, los niños de alta demanda son precoces en sus primeros pasos y pueden estar caminando sin ayuda a los nueve meses. Y unos meses antes ayudándose de apoyos o agarres. Están ávidos por explorar el mundo.
  • Cuando el bebé empieza a hablar. Otra de sus frustraciones es la comunicación. Cuando empiezan a manejar el vocabulario no solo es más fácil para ellos obtener lo que quieren, sino para ti descubrir de qué se trata. Un bebé de alta demanda no tiene una crianza cómoda para los padres porque no se mueven por ningún patrón: lo que hoy les calma, mañana les molesta enormemente. Por ello, la comunicación abre un puente y facilita las cosas para ambas partes.

Cuando Limón empezó a moverse por casa a su antojo, la ansiedad se redujo, incluso las tomas de pecho se redujeron. Conforme empezó a expresarse verbalmente ocurrió otro tanto: había menos lloros en casa porque ahora entendíamos lo que necesitaba con más claridad.

Si crees que tu hijo no dejará el pecho nunca, tranquila. Llega un momento en que encuentran cosas más interesantes y acceden a nuevas fórmulas para apaciguar su necesidad de estímulos aparte de ti.

Cambios que hemos visto en Limón a sus tres años

Lo fundamental es que llora menos. Sigue siendo un niño muy sensible pero tiene una mejor autoregulación y se calma con mayor rapidez. Ahora puede justificar su llanto verbalmente y nos da pie a corregir la situación ¡podemos entenderlo! Aunque siguen existiendo momentos bucle que él no puede manejar. Un bebé de alta demanda sobre estimulado (o infra estimulado) es una bomba de relojería que ni él mismo puede controlar. En ocasiones se siente desbordado, cansado o aburrido y el llanto es su forma de expresión habitual. Tres años nos han dado margen para comprender qué situaciones le gustan y cuáles no para estar preparados y contar con recursos.

Duerme mejor. ¡Aleluya, dirás! Limón podía estar despierto 16 horas seguidas con un mes de vida. Cinco minutos de sueño le recuperaban para otras cuantas horas más. Durante la noche tenía ciclos de media hora-una hora-media hora-dos horas-un cuarto de hora… etc. Agradezco mi capacidad para volverme a dormir pero entiendo que esto vuelve loco a cualquiera. Pues ahora es capaz de dormir toda una noche seguida y aunque suele despertar al menos una vez (y es llorando), esto es como si nos tocara el Gordo de Navidad.

Mama menos. Ya, me dirás que con tres años no es ninguna novedad pero lo cierto es que este último año ha tenido épocas de mucha ansiedad donde parecía volver a tener tres meses. Ahora hay días en que ni siquiera se acuerda de la teta. Lo más importante es que la teta ya no es un recurso para calmarse, sino una conexión con mamá.

Se pueden elaborar patrones. Mientras de bebé no existe una única fórmula mágica para dormirlo, bañarlo o vestirlo, al crecer deja bien claro lo que sí le gusta y lo que no. Es un niño muy específico (por no usar ‘maniático’) así que existen determinados platos, colores o ropa que siempre son un acierto.

Tolera mejor la frustración. Es capaz de asumir que las cosas no serán como él desea con mayor facilidad. Afronta los cambios con más tolerancia y puede aceptar y entender una explicación sobre ello. En esto, obviamente, el tener hermanos le ha ayudado mucho.

Sabe buscar su propio estímulo. Ahora se siente con la libertad de buscar sus libros favoritos para estar horas explorándolo o montar sus construcciones. Como todos los niños, quieren jugar con su mamá pero también sabe iniciar sus propias tareas estimulantes y demandar actividades concretas.

Es más fácil vestirlo. Hemos trabajado con ropa cómoda que no molestara su sensibilidad y hemos adaptado su ropa a sus colores y temas favoritos: dinosaurios y animales. Se han reducido las peleas al vestirse y, aunque sigue sin tolerar manchas o humedad, puede esperar con calma a ser cambiado.

Y come mejor. De hecho come mucho y bien. Sé que este es un tema de preocupación para muchos padres y también puedo decir que Limón ha vivido épocas donde básicamente vivía a base de bananas y leche vegetal. Todo cambia. De repente un día empiezan a devorar y es bastante frecuente que Limón repita plato.

¿Cómo intervinimos para manejar su intensidad en estos tres años?

No podemos atribuírselo todo a la suerte o al desarrollo madurativo del niño. Tanto su padre como yo hemos estado muy presentes en su crianza con un saco de paciencia en cada bolsillo. Estas son las claves en las que estuvimos de acuerdo:

  • La intensidad del niño no modificaría nuestro estado de humor. Aceptamos con amor la forma de sentir de Limón y nos prometimos que ello no cambiaría nuestra relación o nuestra alegría. Es muy fácil sentirte desestabilizada, mala madre, sola o sin recursos cuando tu bebé llora por cuatro horas seguidas. Es muy fácil entrar en pánico cuando el bebé grita en una biblioteca, un evento o una tienda. Así que el trabajo no correspondía al niño sino a nosotros: El bebé no me pone de los nervios, soy yo quien permito que mi ánimo cambie.
    Mi marido dice con frecuencia algo entre bromas y es que si nuestra relación de amor fuera pobre, un bebé de alta demanda la convertiría en un campo de minas.
  • Aplicar pautas educativas con firmeza y calma. A lo largo de estos años, hemos ido repitiéndole pautas en consenso papá-mamá para las que hemos sido inflexibles. Hay cosas que no se permitirán por mucho que el bebé llore o se tense. No hemos optado nunca por dejarlo llorar él solo. Nos ha tenido a su lado, pero sin consentir. Por ejemplo: en un momento dijimos que ya no había más teta de noche y eso supuso el caos para él. Nos mantuvimos firmes, podía venir a la cama, abrazarnos, dormir con nosotros… pero las decisiones no se revocaban. A los niños de alta demanda les cuesta asumir los cambios pero son muy listos. Otro ejemplo: Si no quieres comer esto, puedes ir a dormir o descansar al sofá pero no voy a hacer un segundo menú para ti. Espera los gritos, los llantos o las visitas a la cocina y mantente en tu puesto. No hace falta gritar, usamos un tono suave y calmado.
  • Siempre presentes, siempre afectivos. Los bebés de alta demanda necesitan más. En lugar de resistirnos a esto y clamar por un poco de aire, asumimos una crianza desde la intensidad y simplificamos la vida en todos sus ámbitos. Debía prevalecer la calma en casa y el amor en la familia. Dejamos de querer intentar cambiar al niño y en lugar de eso planificamos nuestra vida para que los días fueran sencillos para todos.
  • Adiós a las prisas. Con un impredecible niño de alta demanda el tiempo no es buen amigo. Los tiempos se espaciaron de tal manera que cualquier actividad empieza antes del estímulo en la preparación y termina después hasta conseguir la calma. Aprendimos que requería más tiempo para dormir, más tiempo para mamar, más tiempo para relajarse… etc.

Cosas que no cambian en los bebés de alta demanda

Afortunadamente, algunas cosas de la alta demanda no cambian con el tiempo. Limón sigue siendo un niño muy intenso emocionalmente y, aunque no parezca tan atractivo en las emociones negativas, es un regalo para las emociones positivas. Su risa y su gestualidad son únicas y es un niño muy afectivo. Abraza, dice te quiero con frecuencia, besa y se preocupa por tu estado emocional. Hasta el punto de querer mejorarlo: Mamá, ¿estás enfadada? ¿Estás cansada? ¿Estás buena? (esto último para él es ‘estás bien’). Utiliza el ‘por favor’, ‘gracias y ‘de nada‘ con propiedad e incluso agradece que los coches le cedan el paso en los pasos de cebra.

La alta sensibilidad no desaparece y se sienten afectados por todo lo que ocurra en el plano emocional. Por ello pide perdón sin necesidad de que se lo pidan y no necesita grandes explicaciones ni mucho menos castigos o reprimendas para comprender que obró mal. También persiste la sensibilidad física y siguen expresando sus molestias como un grano de arena en el zapato, una mosca cerca, una mancha en la ropa, frío, calor… Al hablar todo es más divertido: de Limón decimos que es un ancianito que sabe decir perfectamente ‘me duele la espalda’, ‘me duele el cuello’, ‘me duele la rodilla‘ y que capta cosas al tacto que para otros pasan desapercibidas. Como por ejemplo, que llame ‘una puerta fría‘ a todas las puertas de metal.

Tampoco cambia la intensidad con la que afrontan las cosas. En esta etapa empiezan con lo que llamamos ‘obsesiones’ o pasiones. Limón está volcado en los dinosaurios de una manera agotadora. Como padres vamos camino de convertirnos en paleontólogos. Y sí, estos niños son los que reciben la etiqueta de ‘pesados’: disfrutan de lo mismo una y otra vez y otra vez y otra vez y otra vez. Saca los mismos libros de la biblioteca, ve las mismas películas y comería lo mismo cada día. A Limón le calma el orden, la simetría, las agrupaciones por forma, color o tipo, las filas…

Siguen necesitando gran estímulo, cosa que me parece un lujo como padres. Tenemos un niño curioso pidiendo más del mundo y quieren verlo de nuestra mano.

¿A qué se debe la alta demanda de tu hijo?

Se desconoce con certeza pero seguimos estudiando el origen. Aunque existe un amplio número de casos de niños de alta demanda con un parto complejo y quizá lo hayas leído (cesáreas, desprendimientos de placenta, vuelta de cordón… etc.) no siempre se cumple. En nuestro caso es cierto que tuvo posibilidades de morir pero no existe una pauta científica que relacione esto con su sistema nervioso central.

Personalmente no me cabe duda de que la alta demanda es una manifestación precoz de la alta sensibilidad y como tal, tiene herencia genética (mi marido fue un niño de alta demanda). Otro aspecto que aún seguimos trabajando es qué relación tiene la alta demanda con las altas capacidades dada la relación existente entre la definición de alta demanda y la teoría de las sobre-excitabilidades en los niños dotados. ¿Puede ser la alta demanda una alerta de las altas capacidades del niño? Antes de que saltan las voces de alarma, creo conveniente recordar que la alta capacidad intelectual como dije en este artículo es un potencial que puede desarrollarse o no, que es heterogéneo y que se modifica con el tiempo. Con lo que no está de más prestar atención al desarrollo cognitivo del niño y conocer las señales adecuadas para iniciar un diagnóstico apropiado.

¿Quieres aliviar a más mamás de bebés de alta demanda? Comparte este artículo con ellas.

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4 comentarios sobre “¿Los bebés de alta demanda ‘mejoran’? 3 años de Limón

  1. Otra vez, me he sentido identificada. Cada vez que leo un artículo tuyo sobre alta demanda, siento que hablas por mi y por mi hijo. Eres maravillosa.
    Asi es mi hijo. Exactamente como describes al tuyo. Él cumplirá 2 años en febrero, pero desde bebé sus necesidades de “hacer” van por delante de sus posibilidades físicas.
    Es cierto que, con el tiempo, observandole mucho, des-aprendiendo todo lo que mi primera hija (alta sensibilidad) me enseñó (o más bien aprendiendo a asumir sus diferentes necesidades) y cargándose de paciencia, lo que al principio parece un horror, en realidad es una bendición para nuestras vidas.
    No me imagino mi vida sin él ahora mismo.
    Me hace mejor persona cada día. Y yo, alta sensibilidad, siento que ha sido un punto de equilibrio en vez de inestabilidad, cosa que nunca habría imaginado.
    Así que, mil gracias por compartir tu experiencia.
    Un abrazo.

    1. Gracias a ti por exponernos la tuya y dar fe de que estos niños están en la vida de muchas mamás (aproximadamente un 15%). Sé que con alta sensibilidad no es fácil pero precisamente tu don hará que a él le llegue la calma.

  2. Como siempre tengo que darte las gracias, que pena que hace 7 años no nos hubiéramos conocido…q pena no encontrar tribu en ese momento y sentir tanto desapego del resto de mamás y papas.

    Cuantas noches en vela,cuantas lágrimas de todos…
    reconozco que llegue a pensar, aun a veces me pasa, que soy una mala malisima y su padre tb,que no estamos a su altura y de saber que esto era así jamás la hubiera tenido…pero es mentira: es mi mayor éxito,es lo más bonito y aunque me pone a prueba todo vale la pena con una de sus carcajadas.
    Sufro cada dia aun asi porque desearía q todo le fuera mucho mejor ya q la veo tan vulnerable,es hipersensible y es niña…más difícil aún.

    En breve le haremos las pruebas de AC y aunque no lo tengo muy claro el resultado, xq siempre anda descentrada…no quiero quedarme con esa espina y esa duda para siempre y cuanto antes mejor ;aunque nos suponga sacrificar económicamente otras cosas como familia obrera q somos.

    Por cierto esa evaluación fue gracias tb a ti…me animé a buscar en mi ciudad y tenemos por suerte un nuevo proyecto que espero nos den al menos una mano amiga xq yo me he sentido muy muy sola todo este tiempo.

    Solo decirte para acabar que cuanto más leo sobre esto más creo que yo t bien soy PAS…y aunque tiene algunas cosas buenas desearía que mi hija no pasara por tanto sufrimiento. Ojalá y algunas cosas se pudieran elegir verdad???

    Un abrazo enorme…eres como el nombre de tu blog una mama valiente pero de verdad. 3 pequeños, tu hogar, tu profesión artística y el blog…y todo con esa sensibilidad,transmites mucha paz (me das envidia xq soy lo opuesto a ti y no me gusta)

    Gracias por darme un lugar donde desahogarme y recordar que todo depende del prisma con que se ven las cosas. Muuuac

    1. ¡Nunca es tarde, amiga! Estaré encantada de conocer los resultados de las pruebas. Es muy común que las madres descubran su sensibilidad al verse reflejadas en sus hijos. Recuerda que es algo genético y eso es bueno porque así podrás prever ciertas sensaciones que no le agradarán y acondicionar su vida de forma que todo os sea más sencillo. Gracias por tu comentario

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