Minimalismo

Yo no lavo a mis hijos (tanto)

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En casa somos unos guarros. Unos cochinos muy conscientes, que siempre estamos limpios, pero no excedemos los hábitos de higiene en lo que a bebés nos mandan. Ayer Pilar Fonseca en Bebésymás recuperaba un artículo de 2013 de Agnes Wold, la mujer que dirigió un estudio en una Universidad sueca y que demostró que limpiar los chupetes de nuestros hijos con nuestra propia saliva no solo era inofensivo, sino que además era aconsejable.

“a lo largo de la evolución humana, los niños pequeños han estado expuestos a enormes cantidades de virus y bacterias. Si los reducimos drásticamente, como hemos hecho en las últimas décadas, ponemos a nuestro sistema inmunitario en una situación para la que no está bien adaptado” La Vanguardia.

Al chupar el chupete de nuestros hijos los protegemos traspasándoles nuestras bacterias, hecho que no es tan terrible como suena y muchos padres creen, pues protege del asma y otros procesos atópicos. Que la asepsia puede ser perjudicial para el bebé no lo digo yo, sino eminentes bacteriólogos que saben más del tema que cualquier madre con escrúpulos. Al leer las palabras de Wold, fui consciente de algunos hábitos abiertamente poco higiénicos o poco recomendables que estamos adoptando.

  • Mis hijos se lavan menos ahora. Del baño diario con el que comenzamos, aconsejados por sabidurías vecinas que nos hablaban de la rutina y las pieles sensibles, ahora los bañamos cada tres o cuatro días (suele ser los martes y los viernes). Mis bebés nunca están sucios, lo que evidencia que no necesitan tanto jabón. Sobra decir que si se vomitan encima, sudan en exceso o cualquier cosa obvia… los bañamos, pero no es una norma. Además uso menos cantidad de jabón y ando a la espera de jabones naturales. ¿Qué ha ocurrido? Que su piel está mejor que nunca. Mandarina no ha tenido jamás tan bien la zona del pañal y ya apenas usamos crema de pieles atópicas porque la mejora ha sido notable. Y no, mis hijos no huelen mal.
  • No hervimos los chupetes al abrirlos, no los lavamos (salvo si cogen tierra) y, como aconseja Wold, los chupamos. Cambio los chupetes una vez al mes para ir cambiando la tetina y en ese mes igual los lavamos dos veces bajo el grifo.
  • No esterilizamos biberones, se lavan con el resto de objetos de cocina y los mellizos los comparten. Si uno se deja un poco, el otro lo acaba.
  • Trituro la fruta para los mellizos a la vez y va a un mismo plato. Si estoy sola y los alimento a la par, comparten incluso la cuchara.
  • Repiten modelo varias veces hasta que se manchan de forma evidente. Y no pasa nada.
  • Los juguetes se les caen al suelo. Y se los vuelvo a entregar. Y no pasa nada.
  • A veces no tengo manos y los dejo en la alfombra. Se lo pasan pipa.
  • Dejo que todo el mundo les toque la cara y las manos, a ellos les encanta ser mimados.
  • Los beso a rabiar. Incluso en la boca. En mi centro de salud hay un cartel que dice que besarlos en la boca no es quererlos más. Tiene razón, pero no sé quién ha escrito esa tontería para inducirte a lo contrario.
  • Comparten el agua de la bañera. Los tres.

Y con esto descubro un poco más de nuestra vida, que a algunos gustará y a otros disgustará. Esto es, como reza el blog, crianza sin agobios. ¡Salud, familia!

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Foto de Agnes Wold, tan feliz ella.

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10 comentarios sobre “Yo no lavo a mis hijos (tanto)

  1. Bea, tengo una duda… Veo razonable lo que cuentas, pero crees que también sería de aplicación a bebés recién nacidos o estos son más delicados y requieren baño diario, esterilización…? GRACIAS!!

    1. A los bebés ya ni siquiera los bañan en los hospitales, a no ser que estés mucho tiempo hospitalizada, lo lavarás en tu casa pasados unos días y ocurre igual, no necesita tanto baño, se tiene que aclimatar a la nueva temperatura y ni siquiera se mancha. Lo de la esterilización dependerá de cómo nazca el bebé, es necesaria por ejemplo si es prematuro. Si toma pecho, no usarás biberón hasta los cuatro, cinco o seis meses, con lo que el bebé ya se echa cosas a la boca y esterilizar no tiene sentido. Es más, para entonces y si es potable, podrás usar agua del grifo.

      1. Por cierto, sí te recomendarán que laves el ombligo a diario, pero no tienes por qué bañar al niño para eso. De hecho hay quien elige no bañarlos hasta que pierden el cordón, yo no pude esperar, me apetecía muchísimo!!

    1. Esto es algo muy personal, te comprendo. De todas formas hablo de cuando son bebés, claro, que lo que suele incomodar a muchos es el supuesto contenido sexual. Gracias por ser sincera con tu opinión, feliz finde 🙂

  2. Pues mira, estoy de acuerdo contigo en algunas cosas en otras no, pero ahí esta la gracia.
    Por ejemplo no les baño a diario, suele ser un día si otro no, salvo que hayan sudado o huelan mal por lo que sea, soy un poco especialita con los olores la verdad, pero un niño que no se baña a diario no huele mal (un adulto si).
    Con el segundo deje de esterilizar como una loca y no paso nada.
    Los chupetes igual, al principio los hervía nada más sacarlos del paquete ahora los pongo debajo del grifo y punto.
    Lo de los besos en la boca.. no me van mucho, alguno les doy pero muy pocos
    Y lo de que la gente les toque la cara y las manos… eso me da mucho asco la verdad, así que procuro evitarlo y cuándo no lo he podido evitar les limpio inmediatamente. Son manías.

    1. ¿Y puedes evitarlo? Porque hay gente muy decidida jaja y ni te preguntan. Yo, la verdad, soy muy maniática pero con esto de los bebés estoy superando muchas de ellas. Besos y gracias por pasar por casa 😉

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