Alimentación

Hacia una vida más natural

Este ha sido sin duda nuestro mes más eco, el mes más respetuoso y en el que hemos tomado mejores decisiones para nuestro cuerpo, nuestro hogar y nuestros hijos. Los cambios están siendo graduales y, como una de las leyes del blog, sin agobios. Estoy realmente emocionada con la lectura de ciertos blogueros admirables que abogan por una vida más sana y natural, por una vida sin plásticos y lo que me parece más prodigioso, una vida sin residuos. Lo del zero waste con tres niños me resulta un imposible, pero podemos dar nuestros pasitos de hormiga, que algo son. Estos son los pasos que hemos seguido, para mí supone un gran éxito y quiero ir contándolo poco a poco.

  • Cambios en la alimentación: compramos en la medida de nuestras posibilidades (económicas y de zona) productos ecológicos de la provincia, o al menos del país. Cuanto menos hayan viajado nuestros alimentos, mejor, así beneficiamos el comercio de la zona, evitamos conservantes y ganamos en frescura. Los huevos, con el 0 por delante. Esto para mí es importante porque mis dos animales preferidos son las ballenas y las gallinas. De pequeña, en el campo, tuvimos gallinas en libertad y gallinas en jaula. La diferencia en carnes y huevos era notable pero además vivimos una fuerte riada: las que estaban en jaula murieron ahogadas y nunca olvidaré esa imagen. Échale un ojo a los huevos de tu nevera. Si el código empieza por 0, vienen de gallinas que viven al aire libre, sin antibióticos y con alimentación ecológica. Si empiezan por 1, viven en gallineros, pero tienen sus momentos al aire libre en el corral. Si tu huevo empieza por 2, has de saber que esa gallina está en  una nave con suelo, sin opción de ver el exterior. Y si tu huevo empieza por 3, viene de gallinas hacinadas en jaulas con poco, muy poco espacio para moverse. También hemos disminuido los procesados (azúcares, congelados…).
  • Dado que mi otro animal favorito son las ballenas, informarme sobre los plásticos fue un balazo en el corazón. De la misma manera que cuando fuimos a Noruega no comí salchichón de ballena (!!!), es terrible saber que llenan sus estómagos de plástico. Esto es MUY difícil, pero estamos reduciendo el consumo de envases plásticos, sobre todo los de un solo uso. Para empezar con pasos de tortuga, me fui a la página de Sinplástico e hicimos un pedido a su tienda online. Compramos dos botellas de cristal reciclado preciosas con tapón de corcho para la nevera: el agua sabe mejor en cristal, doy fe. También pedimos algo curioso, pajitas de acero reutilizables: a mi hija le parecen pajitas de princesa y está deseando acabar para poder limpiarlas con su mini escobilla (la veis en la foto).
  • En ese mismo pedido, incluí jabón de Marsella, huele que alimenta, y empecé a hacer mis propios productos de limpieza, sin tóxicos. De momento he conseguido dos garrafas de fregasuelos casero mezclando este jabón rayado y calentado en olla, vinagre blanco y aceites esenciales. Tengo el suelo relimpio y sin productos tóxicos.
  • Y también pedimos una pastilla de jabón y champú sólido de aloe vera (sí, es así de feo como veis en la foto). Esto está siendo un experimento total que os desvelaré en otro post puesto que lo estamos usando en la piel y el cabello de los bebés, de mi hija mayor y con los adultos. Cada uno tiene resultados distintos y tiempos de adaptación diversos que merecen una explicación más detallada. Pero imaginad una pastilla de jabón para toda la casa y para todos los usos. La magia del ahorro.
  • Hemos dejado atrás las servilletas de papel para pasarnos a las servilletas de tela de algodón. Esto lo llevo viendo en casa de mi suegra desde que entré pero siempre dudaba entre si era mejor poner lavadoras o generar papel. La verdad que usamos una servilleta por persona y día, esto no hace que tengamos que poner lavadoras de más y nos ahorramos dinero y blanqueado de papel innecesario.
  • También he cambiado la botella de agua de mi mesilla de noche de plástico por una de vidrio. Compré agua con gas y reutilicé la botella. Sencillo.
  • Hemos añadido una nueva planta al salón. Me encanta.
  • Reutilizamos las bolsas de compra y hemos empezado a usar las de tela de algodón. En algunos comercios no se entiende bien y me meten la compra en plástico y después en la bolsa de tela.
  • Menos coche y más andar, menos libros nuevos y más biblioteca. Mi destino: un Kindle. Al año pasado donamos cientos de libros a varias bibliotecas y, aunque ahora nos tratan fenomenal 😉 comprar libros para una sola lectura, es absurdo.
  • No soy una gran cocinera, pero me entretengo con bizcochos caseros para el cole de mi hija (hay un día de bollería no industrial o galletas). Se hacen rapidísimo y cuando hay bizcocho en casa, Fresa no se acuerda de lo que son las chucherías.
  • Ahora a su cole lleva su tartera y su botella Eco de Tupperware con agua. Nada de bolsas de plástico de un solo uso.
  • Con la lactancia aún no he visto la regla. Pero para cuando venga, ya tengo mi copa menstrual.
  • Vamos a probar BLW con los mellizos. Y que nos quiten lo bailao.

Lo demás está en proceso de adaptación (como un desmaquillante natural), y en búsqueda del comercio correcto (como localizar ciertos productos a granel) pero no tenemos ninguna prisa.

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Fresa cogiendo flores

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4 comentarios sobre “Hacia una vida más natural

  1. Me encanta tu post amiga, nosotros también hemos comenzado siendo un poco mas ecológicos, se nota muchísimo a la hora de cambiar de productos procesados a solo verduras, te da un poco mas de hambre continuamente, pero se nota que es mucho mas sano, tu cuerpo va eliminando las toxicas rápidamente y te quedas como una modelo, jejejeje, la situación económica de mi país (Venezuela) nos ha «obligado» a tomar esas medidas (que en cierta forma son muy beneficiosas), pero nosotros encantados porque mejora nuestra salud, espero seguir leyendo post así de inspiradores y alegres, Saludos desde Venezuela….

    1. Para el hambre entre horas yo tiro por ejemplo de frutos secos crudos como la almendra, o directamente frutas, pero es verdad que saciarte es más difícil. En tu blog he visto que usáis pañales de tela. Reconozco que no me atreví con esto cuando supimos que venían dos bebés porque le inversión primera sería el doble y lo de las lavadoras me asustaba pero me informe mucho del tema (quizá para cuando vengan otra vez de uno en uno jaja) gracias por pasar a leerme.

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