Alimentación·Ser múltiples

Ventajas e inconvenientes de BLW con mellizos

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Fue el hecho de tener que introducir los alimentos a dos niños a la vez lo que me hizo cambiar de opinión con respecto al método Baby Led Weaning o alimentación sin papillas, y donde en un principio veía dificultades, empecé a ver justo lo contrario, sencillez, comodidad, integración y ritmos orgánicos. Después de un mes aproximado haciendo BLW con Limón y Mandarina, y aunque aún nos quede mucho, muchísimo por aprender (sobre todo a la mamá cocinera que inventa los menús para 5 personas de necesidades muy opuestas), empiezo a ver con claridad las partes negativas y positivas de esta aventura.

Para acabar con un buen sabor de boca, empezaré por el sapo y os diré los inconvenientes con los que he lidiado estas semanas:

  • Hay que saber encontrar el momento como si de un animal muy sensible se tratara. Debes introducir los alimentos después de dar el pecho, pero no seguidamente, con lo que esperar un rato (puede ser media hora, veinte minutos…) puede hacer que se queden dormidos o que estén cerca del sueño y se pongan irritables. Si están irritables no solo no comerán nada, sino que castigarán a los alimentos sin piedad, se harán un peeling con ellos por toda la cara y llorarán como si la trona tuviera electrodos.
  • A veces uno tiene el momento perfecto para sentarse a la trona y el otro está dormido. Si decido por logística que ese día comerán separados, habrá que volver a calentar lo del que duerme cuando despierte, o la fruta habrá comenzado a oxidarse… la sincronización no siempre ocurre.
  • Introducir alimentos nuevos puede llevar a días en que no comen nada más que teta. Bien porque no he sabido cocinarlos con la textura justa (y hasta no ver si pueden cogerlos, si se parte en trozos, si es muy duro, no acierto), bien porque el alimento no les interesa nada. Dado que el blw confía en el criterio del bebé, no hay nada que hacer, si no quiere, no insistas.
  • Al ser dos, hay días buenos para ambos, días malos para ambos y, con mayor frecuencia, días dispares. Cada uno tiene sus gustos personales y no siempre llueve a gusto de los dos mellizos. Mandarina es una comedora excelente, lo prueba todo, pero devora las verduras y todo aquello de sabor más suave. Limón, por el contrario, es un carnívoro como su padre y chupetea la carne como si no hubiera un mañana.
  • Cada vez son más atrevidos con los alimentos, y salvo lanzarlos, los desperdigan por doquier, así que aunque limpiar no es del todo un engorro con las tronas de ikea, suele ser más trabajoso limpiar el suelo o sus propias pieles pegajosas.
  • Siendo dos, requieren observación absoluta. Esto hace difícil mi comida: tengo que controlar que los tres peques están comiendo, cada uno a su ritmo y mi ritmo de comida es más desordenado. No temo mucho los atragantamientos, pero no les dejo solos nunca. Cuando miras a uno, no sabes lo que está comiendo el otro y al final de la comida, no sé cuanto de comida tragaron o cuánto sacaron de la boca. Es confuso.

Pero también descubrí bonitas ventajas:

  • Es más fácil cocinar comidas específicas para dos, que para uno, se desperdicia menos alimento y se hace un consumo más responsable. Y a veces es la misma comida de los mayores, como hoy que toca puchero, fácil, fácil.
  • Al ser dos, se contagian y se incitan, de hecho si te descuidas se roban la comida (esto hace llorar a Mandarina).
  • Han mejorado sus habilidades manuales exponencialmente. Verlos jugar es cuanto menos sorprendente, manejan los objetos a su antojo y cogen cositas bastante pequeñas ya.
  • Reconocen de lejos lo que es comida y lo que no (ayuda mucho ver las cosas en un plato). Si te ven comer algo o llevar comida en la mano, se lanzan como lobos, no os cuento ya lo que es comer con alguno de ellos en brazos e intentar salvar tu comida de sus manitas. Este fin de semana comimos fuera y hay que atarlos en corto para que no acaben probando de tu plato (no eran cosas adaptadas a ellos: huevo, pescado, marisco…).
  • Les hace muy felices comer con nosotros, se ríen viendo comer y hablar a Fresa y esto hace que Fresa se olvide de querer ver la tele mientras comemos. El espectáculo es más que suficiente.
  • Ya casi se sientan solos, gracias en parte al tiempo que pasan en la trona.
  • No gastamos nada en papillas, de hecho puede que pronto tampoco en cereales, porque ya están disfrutando de comer cereales de los nuestros, como la avena o el arroz.

Y con esto y un bizcocho, seguiremos en la lucha por descubrir alimentos. Ojalá tengamos algún diente pronto que nos ayude a comer más cositas.

Y vosotros ¿encontráis más ventajas que inconvenientes, o viceversa?

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6 comentarios sobre “Ventajas e inconvenientes de BLW con mellizos

  1. Hola guapa!! Acabo de leer otro blog en el que hablaba también del BLW. No había leído sobre este concepto hasta hoy, y me ha parecido muy interesante. Yo creo que lo más seguro es que cuando llegue el momento me informe mucho sobre el tema y pruebe a ver cómo funciona jejejejeje Besitos!! 🙂

    1. Desde luego lo ideal es probarlo en tus propias carnes. Siempre tendrás tiempo de volver al puré, además hay quien prueba blw mixto y de vez en cuando introduce triturados, no hay reglas exactas y toda madre sabe si si hijo está bien alimentado o no. Solo hay que ver esas cachas XD

  2. Muy buenas!!
    Te llevo leyendo desde hace unos días, porque me identifico en muchas cosas, ya que soy mamá de un niño de 22 meses y estoy embarazada de mellizos, que nacerán en Enero. Así que voy leyendo blogs que me den ideas para gestionar mejor el tiempo con los 3 babies. Y con esto de la alimentación me he sorpredindo mucho, porque siempre he sido muy defensora de los purés y de lo fácil que se gestiona prepararlo y darlo a un bebé, pero claro, cuando me toque ese paso con los mellizos, va a ser complicado, desde el punto de vista de gestión del tiempo y este método BLW creo que ofrece ventajas en ese apecto (además que después de tener a mi primer peque soy de las que opinán nunca digas «yo no haré esto….» porque al final las necesidades de cada momento son las que son) Así que creo que voy a empezar a leer sobre el método, aunque con tu resumen una se hace una gran idea, porque nada mejor que leer ejemplos prácticos…..Todavía me queda camino por recorrer, pero espero seguir leyéndote y compartir mis propias experiencias cuando vayan llegando.
    Muchas gracias por tu blog y sigue así!!

    1. Enhorabuena, Cristina, qué momentos más bonitos se te vienen. Como podrás leer en mi último post, hemos vuelto al sistema tradicional de papillas porque acabó resultandome más engorroso en el momento en que uno de ellos se negaba a comer sólido. Lo importante es saber leer a tus hijos y responder a lo que les hace felices pero me siento valiente por haberlo probado durante meses, aprender tantas recetas y habernos reído tanto. Con dos niños es más complicado, esa es mi experiencia pero ¡nunca te quedes las ganas de nada! Gracias por pasarte y comentar, ¡suerte con tu tribu!

  3. Efectivamente, hay que ir viendo las necesidades de cada uno y no cerrarse ninguna puerta a probar cosas, ya que nunca sabes de qué mejor forma acertar y cada baby es único!!! Ante todo, como bien dices en tu otro post, no hay que complicarse la vida más de lo necesario, porque el tiempo pasa muy deprisa y hay que saber disfrutar de cada momento. A seguir cuidando tan bien de tus peques!!!

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