Ser múltiples

Soy madre de tres, no me compadezcas.

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Foto de Anne Geddes

No soy madre de trillizos, pero a la gente le parece igual de hercúleo cuando me ven pasear con los mellizos y con Fresa, aunque se lleven 3 años. Al fin y al cabo, sí, son todos bebés pero algunos comentarios están injustificados. Ahora que el cole está de tregua, ando con los tres por la calle y esto, en un pueblo, levanta pasiones. A los consabidos comentarios que suscitan los mellizos (y que las madres de múltiples que me leéis ya conocéis porque son universales), se le unen frases de compasión por mi vida como mamá de tres.

No es que los oiga mientras paseamos, es que la gente nos para (literalmente se plantan delante del carro, me han llegado a frenar cuesta abajo con el carro gemelar). Aunque el número de mellizos y múltiples, es cada vez mayor, siguen siendo un evento propio de feria y si le sumas otra pequeña vestida de princesa agarrada al carro, no te librarás de conversaciones ‘extrañas con extraños’. Soy empática con la curiosidad de los demás porque yo soy la más curiosa del planeta, así que lo habitual es que conteste amablemente, me pare a contestar las dudas (siempre las mismas) del que pregunta y sonría mientras Fresa espera paciente a que lleguemos a la biblioteca.

Sin exagerar, en una distancia de 10 minutos andando nos hacen comentarios una media de 8 o 10 personas, así que como comprenderéis, no me paro con todos. Los tres comentarios espontáneos que más oigo son:

  • Desde luego tú no te aburres.
  • Hija, tú no tengas más, que está la vida muy mala.
  • ¿Los tres son tuyos? 

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Pero últimamente, debe ser el calor o las últimas elecciones, la gente me lanza miradas y comentarios de compasión. Escucho la retaíla de pobrecita, tan joven y con tres, con lo que cansa uno, imagínate tres, debes estar agotada, así te tienen, no te quedarán ganas de nada, desde luego tienes tarea… Todo esto es real y literal, no me invento palabra alguna. Además están los funcionarios de control de natalidad disfrazados de civiles que me instan a no tener más hijos POR FAVOR, como si les estuviera costando a ellos sacarlos adelante.

Afortunadamente, y por ello quise dejar escrito este post, hay quien sabe sacarle el lado positivo a los niños e introduce en la conversación las palabras ‘alegría’, ‘bendición’, ‘fortuna’. Las personas somos muy osadas al comentar la vida de los demás, a etiquetar a las familias y dar opiniones que no se nos piden. Cuando alguien en el centro de salud me dice cosas como ‘Yo me moriría’ o ‘Yo me pegaría un tiro’, no logro comprender qué desean que les conteste. Algunos días son agotadores, no puedo negarlo, pero esos comentarios no me ayudarán con nada. Esos comentarios me entristecen, y no por mi vida, que es una vida rica y feliz, sino por la angustia que te transmiten los demás. Conversaciones que no se pueden manejar y que no conducen a nada, frases que no enriquecen y que me fuerzan a contradecir a los demás. Si estoy motivada les digo que no digan esas cosas, que son tres bendiciones, que dan más alegrías que trabajo y que no me ayuda escuchar esas cosas. Si me pilla cansada, sonrío y no peleo. Igual quieren ‘ganar’ (aunque yo no compita ni piense) con su vida, sentir que a pesar de los problemas, tienen menos carga que nosotros, aliviarse por sus vidas o reafirmarse en no implicarse en tener más hijos. Pues por mí bien. Es verdad que nuestra vida no es sencilla. Pero es plena y es feliz. Por favor, si te encuentras a una mami de dos, tres, cuatro hijos… no la cargues con pensamientos negativos: recuérdale la suerte que ha tenido y lo afortunados que son sus hijos con ella y con sus hermanos.

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17 comentarios sobre “Soy madre de tres, no me compadezcas.

  1. Totalmente de acuerdo. Si yo oigo todo tipo de tonterías siendo madre de dos, supongo que añadiendo un tercero y siendo dos de ellos mellizos la cosa empeora. Partiendo de la base de que alucino de la indiscreción de la gente, no entiendo que extraña idea es la que se está extendiendo en nuestros días de pintar la maternidad como un castigo, una condena o una esclavitud. Generalmente ser madre a día de hoy es una situación buscada y meditada, y aunque no lo fuera desde luego no es asunto de «los paseantes» que se cruzan en nuestro camino. Así que «sarna con gusto no pica». En fin, es lo que hay, por lo menos algo haremos las que trasmitimos una idea de maternidad positiva y entusiasta. Personalmente no se me ocurre un privilegio mayor que el de ser madre junto a la persona a la que quiero. Besos y a palabras necias…

  2. de verdad que la gente es una impertinente eh! a mi ver mellizos por la calle solo me causa amor y «envidia sana». Yo con uno me llegó a decir un señor, bueno ya no tengas mas eh! que eres muy joven para sufrir. los hijos no dan más que disgustos. yo recién parida con mi felicidad por las nubes me quedé alucinada. jajajajja

  3. Mi hija mayor se lleva 21 meses con los mellis, que tienen 6 meses, y recibimos de todo, miraditas, cuchicheos al pasar, bendiciones ( las abuelillas entrañables) pero también muchos de los comentarios que dices. A mi el que más me sorprende es el de, que valiente eres. Pues si vinieron dos que quería que hiciese señora? Tan felices y punto! Enhorabuena por el blog, es el que me gustaría escribir a mi pero no doy!??

  4. Jo es verdad la gente somos unos criticones. Yo conozco a varias súper mamis que tiene 4 y 6 y cada vez que me las cruzo les digo que me encanta la estampa familiar que forman todos juntos, aunque también la cago diciendo que como lo hacen que me tiene que dar el truco, aunque no creo que sea por compasión sino porque me gustaría tener más y me da tanto miedo no poder con todo que me encanta cuando te sonríen y dice con todo se puede.

    1. Pues eso no es cagarla, debe ser un halago para ellos saber que son ejemplo de organización y seguro que están encantados compartir sus trucos. Poco a poco en el blog iré dando los míos, que no salvan vidas pero quitan agobios 😉

  5. Exisre la mala costumbre de opinar de todo y de todos. Recuerdo cuando me iba a casar, eso de «pero que delgada te estás quedando» y no adelgacé ni un gramo. Después, vino el «para cuándo los niños que se te pasa el arroz». Tienes uno y «hay que buscar la parejita» y si llega la parejita objeto de deseo pues te zampar eso de «eah ya has cumplido, no tengas más » pues nada lo que digáis que mandáis. Paciencia hija no hay otra ??

  6. Hola!
    Te dejé comentario en el otro blog y luego leí que te habías mudado, así que te lo copio aquí.
    Me ha encantado tu entrada, ¡qué grande! ¿Cómo es posible que a todas nos digan las mismas cosas?
    Imagínate yo que los mellis fueron primero, y luego tuvimos el tercero (y encima los tres machitos) “lo vuestro es vicio” “ahora ya pararéis, ¿no?” “Ay la pobre que se quedó sin niña, porque ¿no irás a traer más no?”
    A mí me encanta presumir de nenes pero a veces te dicen cada cosa que te dejan del revés.
    Y me ha encantado también encontrar tu blog. Te sigo desde ya!
    Un saludo
    Ana

    1. Ana, bienvenida a la nueva web, gracias por venirte para acá. Te contesté en wordpress pero por si no lo lees antes del cierre, te decía que somos unas inconscientes trayendo tanto niño al mundo 😉 Saludos super mami

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