Desarrollo personal·Embarazo, parto y posparto

La obsesión por la barriga plana

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Hablo con conocimiento de causa y soy una mujer delgada. Durante años tenía dos tontas obsesiones: mirar el nombre de la cajera que me atendió en el final de los tíquets de compra y mirar la barriga de la gente. Iba por la calle observando las barrigas. Las miraba en la televisión, las revistas. Hay quien mira las caras, quien mira los pechos… ahí estaba yo comparando obsesivamente barrigas. Si nos conocemos, te aseguro que he mirado tu barriga y, dado que ignoraba bastante las barrigas de los hombres, deduzco que lo hacía con un interés COMPARATIVO malsano y detestable. Barrigas mayor que, menor que, igual que. ¿Qué necesidad tenemos de esto?

Tras mi primer embarazo y con cesárea, me fui relajando con esto seriamente, pero aún sentía la obligación ‘personal y con el mundo’ de recuperar el abdomen plano de cuando pasaba dos horas diarias en el gimnasio (también aquí comparaba barrigas, obviamente). Aunque tampoco me esforcé demasiado, los abdominales marcados no volvieron y, como decía mi madre: después de un embarazo siempre quedará la barriguita… y te inflarás de noche. Verdades como templos.

Después llegaron Limón y Mandarina a traerme una enorme barriga gemelar ¡enorme de verdad! que, gracias a Dios, hizo bajar mis expectativas de recuperación siendo honestos con la naturaleza humana. Pese a que apenas podría decir que haya habido diástasis y estoy delgada, es innegable (y hasta que el horario escolar me deje volver a hacer deporte) que la piel queda y la barriga dio mucho de sí. Trabajó mucho para hacer una mochila donde cupieran no uno, sino dos bebés. La piel se estiró, los tejidos se alongaron… sé que te reconoces diciéndote esto mismo ¿pero qué demonios queremos?

El otro día escuchaba (afortunadamente no recuerdo dónde para no volver) que es interesante vestir pantalón ajustado que nos recuerde que debemos perder unos kilitos. Estamos enfermos. Estamos sugestionados por el Photoshop editorial y por la imagen publicitaria de mujeres QUE NO SON MADRES. Que no tienen ni uno ni dos ni tres hijos. A lo más tienen un perro de pequeño formato.

Con mi inclinación por una dieta sana para mejorar el rendimiento, aumentar la energía y favorecer la salud, no paran de aparecerme anuncios digitales para perder peso, sugerencias sobre ejercicios abdominales y planes instantáneos de recuperación física tras el parto. ¿Cuándo te he pedido esto, Google?

Mujer que vas a dar a luz, mujer que ya has dado y que te sientes indignada y engañada (e identificada): no hay guerra sin cicatriz. Estar sana es un deber para con tu cuerpo y tu familia pero eso no es parejo a la verticalidad de tu abdomen. No tienes que tener una pared para ser feliz porque también se puede ser feliz con una bolsita de Doraemon. Y es un ejercicio de paciencia saber que los cuerpos se reconstruyen, se amoldan, se recuperan, pero hasta cierto punto dentro de la realidad del cambio, la transformación y el milagro que supone GENERAR VIDA. Siendo realistas, la moda hoy tiene miles de formatos para verse radiante sin tener que enseñar cómo te ha quedado la barriga tras el parto porque ¿qué le importa a nadie?

Deja de meter barriga, porque a las personas radiantes, la gente las mira a la cara.

Y esto amiga, te confieso, es un ejercicio mental para mí, que estoy aprendiendo.

 

 

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6 comentarios sobre “La obsesión por la barriga plana

  1. «No hay guerra sin cicatriz». «El milagro que supone generar vida». Gracias por tu realismo optimista, Bea. Seguiremos mentalizándonos a contracorriente… 😉

  2. «Deja de meter barriga, porque a las personas radiantes, la gente las mira a la cara.» Una de las frases mas bonitas que he leido en mi vida!! Despues de la cesárea de mi segunda hija en el septimo mes de embarazo de la tercera se descolgo el musculo y ahi sigue, eso teniendo unos kilos de mas hace que parezca que estás embarazada de por vida, cuando no tienes dinero para hacerte una abdominoplastia se convierte en una obsesion cuando te tienes que comprar ropa, al final llegas a la conclusion de que no hay que obsesionarse asi que te compras la ropa que te guste como te queda y como no te ves constantemente pq no vives delante de un espejo solo tienes que mirar al mundo como lo que eres una mujer que tiene la barriga descolgada pq la vida le a dado la oportunidad de ser madre tres veces y como para mi eso es un milagro, (el autentico milagro de la vida vivido en primera persona con cada parto,) eso te hace ser guapa, maravillosa, alta…te da el don de ir pisando fuerte y darte fuerza para comerte el mundo y como me siento hermosa lo soy, que tiemes co.plejo con la barriga pues pie sas otras lo tendran por otra cosa pq como dice mi profe de risoterapia hasta las que se supone que son las mas guapas se maquillan, algo tendran que no les gusta.

    1. Gracias María Dolores, me hace muy feliz lo que me cuentas. Agradezco de manera infinita que me contéis vuestra situación y vuestros avances, hacer comunidad es algo precioso. Lo ideal no es tener dinero para una abdominoplastia sino cerebro para evitarla. Nos toca trabajar mucho en el amor hacia nosotras mismas pero ¿a quién conoces más luchador que una madre? Feliz día valiente.

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