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Entrevista a Valentina Thörner, mamá minimalista

30.9.2016 - Mataró - Valentina Thornner con sus dos hijos johan y valentina - en su casa en mataró - foto Anna Mas
Valentina Thörner con sus dos hijos – foto Anna Mas

Lo siguiente que vas a leer es una entrevista a una mujer extraordinaria, una auténtica Mamá Valiente que no solo sabe cómo lidiar con las posesiones y el desapego, sino que además ofrece sus conocimientos a través de la red. La alemana Valentina Thörner, conocida también como su web ValeDeOro, es una mujer feliz, madre reciente de dos mellizos que sabe cuánto es suficiente y, sobre todo, sabe contarlo escribiendo de una manera sencilla, lo que la ha llevado a tener muchos seguidores apreciando sus conocimientos. Ha escrito varios libros como el que hace poco os recomendé, Simplifica tu cocina, Minimalismo anticrisis o El Minimalismo según ValeDeOro. Además, Valentina es representante del Proyecto 333 en español (para aprender a vivir con 33 prendas durante 3 meses), además de mentora personal y escritora de un blog delicioso que os recomiendo encarecidamente.

Por Valentina estamos aquí. Cuando me inicié en el minimalismo, fue de los primeros nombres con los que me crucé y, en ese ínterin escuché un podcast donde la entrevistaban y fue tan motivador que decidí que crearía mi propio proyecto enfocado al empoderamiento de las mamás, desde el minimalismo y la gestión de tiempo. ¿Y por qué no? Por ese regalo de motivación, no podía hacer menos que darle un espacio en Mamá Valiente, os dejo con palabras de oro:

  • Valentina, ¿qué te inclinó a optar por una vida minimalista? ¿Hubo un momento clave para iniciar el cambio?
Siempre me he inclinado a tener pocas cosas. A los 16 años hice un año de intercambio en Ecuador. Pude llevar una maleta de 32 kg para todo un año. Fue la primera vez que tuve que enfrentarme a la gran pregunta: ¿cuáles de tus cosas realmente te hacen falta? Una serie de mudanzas, a veces entre ciudades, a veces entre continentes, reiteró esta pregunta una y otra vez: ¿Qué es relevante? ¿Qué puedo reemplazar si hace falta? ¿Qué tan solo añade peso a una caja de mudanza que yo misma tendré que bajar por las escaleras?
Las cosas cambiaron de repente con mi primer salario. ¡Me sentí rica! Después de años viviendo con lo mínimo de repente podía comprarme cualquier cosa. Lo que siguió fueron unos meses de consumo desenfrenado hasta que un día me di cuenta que algo fallaba. Siempre había pensado de que sería más feliz si me pudiera comprar todas aquellas cosas. Y resulta que no fue así: por tanto comprar, probar, buscar, mantener, limpiar, y aprender a usar nuevos cacharros ya no tenía tiempo libre. Así que eché el freno y empecé a buscar alternativas. Como además ya estaba muy metida en el tema de la sostenibilidad, el minimalismo se me presentó como algo muy lógico. Si compro menos tengo más tiempo, más energía y más dinero para las cosas que realmente me gustan: viajar, salir a cenar con las amigas, visitar mi familia. Así que volví a mi forma de consumo de estudiante – con la diferencia de que ahora sigo comprando poco mientras invierto en calidad y en comercio local.
  • ¿Existe consenso familiar por una vida minimalista o  has tenido tus más y tus menos con tu pareja, tus padres…?
Mi padre también es minimalista, aunque quizás frunciría el seño frente a tal afirmación. Su razonamiento es más bien que le aburre ir de compras, pero el resultado es bastante parecido. A mi madre mientras tanto le encanta comprar – no tanto para si misma sino para sus hijos, para las amigas, para otros familiares. Mis hermanos y yo tuvimos que sentarnos con ella para pedirle que nos mande menos cacharros. Lo intenta, pero se divierte demasiado escogiendo el regalo perfecto para cada uno de nosotros, así que es difícil frenarla. La gran ventaja es que ella misma tiene un cajón de regalos itinerantes – aquellas cosas que recibe de regalo y que no le gustan o no le sirven serán entregadas a otra persona. Así que nosotros podemos hacer lo mismo con sus regalos. Si no encajan, no hay ningún inconveniente en seguir pasándolos como regalo a otra persona.
Mi pareja por suerte está muy de acuerdo con nuestra vida minimalista. Tiene la misma idea de que es mejor invertir en experiencias (viajes, cenas, salidas al teatro) que en cosas. Soy muy afortunada de haber encontrado a alguien que está tan alineado en estos valores conmigo.
  • Cuando supiste que estabas embarazada, y además de dos (doble bendición), ¿te abrumó pensar en cómo controlar los nuevos objetos que entrarían en casa?
De hecho nunca me preocupé por esta parte de tener hijos. Por pertenecer al colectivo LGBT tuvimos que echar mano a la tecnología in vitro para tener hijos – así que fue una elección consciente tener gemelos. Tuvimos suerte de que salió como queríamos 😉
Antes del parto habíamos comprado poca cosa: algo de ropa de segunda mano, un cambiador y pañales. Todo lo demás lo conseguimos sobre la marcha según se presentaba la necesidad. Las cosas que nos regalaron y que no íbamos a utilizar, las pasamos a otras familias que a lo mejor sí les podían sacar provecho. Tenemos la suerte de tener en nuestro entorno algunos padres con hijos más peques que los nuestros, así que cada 6-8 semanas hago una redistribución de las cosas que ya no utilizamos. O las regalo, o las dejo en una tienda de segunda mano. 
De la misma forma, compramos bastante cosas de segunda mano. Cerca de nuestra casa hay dos tiendas que ya nos conocen y apartan ropa que creen que nos iría bien, así que no falta nada.
Más adelante, cuando los niños sean algo mayores convertiremos la despedida de las cosas que no usamos en un juego. Decidiremos juntos las cosas que ya no utilizamos y juntos las dejaremos en la tienda para que otros niños las pueden utilizar. Creo que es un buen ejercicio para practicar la generosidad.
  •  ¿Qué es para ti lo más difícil de reducir o simplificar con la llegada de los niños?
Normalmente revisaba las cosas cada 3 o 4 meses. Ahora con los niños he tenido que acelerar el ritmo porque crecen deprisa. Seguimos comprando únicamente lo que nos hace falta en cada momento – y creo que esto es la clave: si no acumulas tanto, tampoco sufrirás mucho al querer simplificar. 
Y como no tengo mucho tiempo para preocuparme por lo que aún debería comprar, por el momento conseguimos mantener el estatus quo bastante bien. Por suerte los suegros preguntan lo que necesitamos o, ante la duda, regalan pañales, y estos siempre vienen bien.
  • ¿Podrías contarnos algún cambio sustancial ¡y positivo! que haya traído la llegada de tus bebés a una vida sencilla?
Aprendes a enfocar y a priorizar a otro nivel. Antes de tener hijos podía pasar horas frente a una hoja en blanco, procrastinando y perdiéndome en las redes sociales para «investigar» el tema. Ahora ya no tengo ni tiempo ni paciencia para la procrastinación. El tiempo se ha convertido en un bien aún más valioso. Cuando hay que hacer algo, se hace y punto, porque no voy a perderme la oportunidad de salir al parque con los peques por la tarde. 
Esta idea de optimizar el tiempo también ha entrado en otros ámbitos de nuestra vida familiar. Por ejemplo: utilizamos la app Wunderlist (http://wunderlist.com) para compartir la lista de compra entre todos nosotros (yo, mi pareja, nuestra AuPair). Si te das cuenta de que hay que reponer algo (papel higiénico, harina, chocolate), tienes el deber de añadirlo a la lista, de preferencia antes de que se haya acabado por completo. De esta forma cualquier persona que pasa por el super puede hacer las compras sin pasar por casa primero. Tacha las cosas que ha comprado y listo – la lista está siempre actualizada y nos hemos ahorrado un montón de tiempo en «preparar la compra semanal».
  •  Lo más popular es abordar el minimalismo desde la ropa o desde los objetos del hogar y el menaje pero ¿qué otros aspectos de la vida es clave minimizar para ti?
Me gusta pensar que el minimalismo tiene cómo mínimo tres escalones: tus cosas, tus actividades y tus relaciones sociales. Empiezas con sacar las cosas superfluas de tu casa para tener más espacio y más tiempo. Entonces llega el punto en el que te preguntas: ¿en qué voy a invertir el tiempo que ahora tengo disponible? O tal vez te sorprende que, por mucho simplificar, sigues viviendo en la correría, así que la cuestión sería ¿qué hago todo el día? Es el momento en que sacas la agenda para revisar en qué inviertes estos minutos y horas tan valiosos.
En inglés dicen que lo que que se mide, se mejora. Lo mismo pasa con tu agenda. Si empiezas a tomar nota de las cosas en las que inviertes el tiempo, verás que muchas cosas se pueden delegar o quizás simplemente evitar. Nosotros nos dimos cuenta de que pasamos mucho tiempo limpiando la casa, así que decidimos contratar a alguien que se ocupara de ello. Nos ha librado todo un sábado. Otro punto de estrés es la gran pregunta «¿Qué comeremos hoy?». Un planning semanal ayuda a comprar las cosas que necesitamos y a tener la cena lista con mucho menos estrés.
Puede que también haya actividades en tu agenda que ya no te hacen ilusión o que ya no encajan con tus prioridades: revisar en qué se va tu tiempo te permite liberar espacios en tu agenda, para ti o para tu familia.
El tercer escalón entonces son las relaciones y tengo que admitir que es la parte más complicada. Dicen que eres la media de las 5 personas con las que pasas más tiempo. Eso significa que tienes que escoger muy bien con quién te rodeas: las personas negativas dejarán su huella en ti, al igual que las personas llenas de energía y ganas por avanzar. Tu decides qué tipo de persona prevalece en tu día a día. Es lógico que no puedes eliminar todo el mundo de tu vida que no cuadra con tus principios, pero sí puedes asegurarte de pasar mucho tiempo con personas que te inspiran a ser mejor persona y poco tiempo con las personas que te hacen sentir pequeña e inútil.
  •  Eres una persona muy activa con un gran trabajo en redes ¿cómo ha afectado tu maternidad al desarrollo de tu trabajo y tus publicaciones?
Desde luego escribo menos – aunque quizás tenga que ver con que ahora escribo y publico bastante en inglés, fruto del rol que tengo en mi empresa. Antes de tener los niños publicaba 2 veces a la semana, ahora me limito a publicar un escrito por semana y enviar como mínimo un Boletín de Inquietudes Minimalistas a mis suscriptores. El boletín es super personal y por eso no aparece publicado en ningún lugar. Es mi pequeño desahogo minimalista en el que comparto reflexiones que a lo mejor aún no son lo suficiente maduros como para aparecer en el blog – para toda posterioridad.
También he reducido bastante mi presencia en Twitter y Facebook. Allí comparto mis entradas y poco más. Quizás actualmente el Instagram es lo que más utilizo porque lo puedo hacer desde el móvil. El blog actualmente es mi máximo enfoque a nivel de publicaciones – tengo un par de libros a medio acabar y otro curso pendiente de publicar, pero no creo que los saque mientras los peques aún no van a la guardería.
  •  ¿Puedes dar a las lectoras de Mamá Valiente algún pequeño consejo de organización en una vida con niños?
Cada noche, hazte una lista con las cosas que tienes que hacer sí o sí. Serán pequeñas cosas como «pagar la factura de la silla» o «avisar a Luana que mejor nos vemos el martes» o «pedir cita con el pediatra». Sacar estas cosas de tu cabeza tiene dos ventajas:
1) Dormirás más tranquila porque ahora sabes que no lo olvidarás.
2) No lo olvidarás.
Al principio se siente raro. ¿Cómo te vas a olvidar de cambiar la cita con Luana? Pero créeme, tus prioridades han cambiado y es muy probable que mañana tu día sea tan caótico como el de hoy. Asegúrate de dejar las cosas por escrito, en papel, en un lado bien visible (en la nevera, al lado de tu ordenador) – y verás que tu vida será más tranquila.
Y nada impide que más adelante haya un papelito parecido para cada uno de los integrantes en casa. De paso tus hijos aprenden que mañana tendrán otra oportunidad – y nadie es perfecto y lo termina todo en un día.
La vida es un camino y se vive en el día a día. 
30.9.2016 - Mataró - Valentina Thornner con sus dos hijos johan y valentina - en su casa en mataró - foto Anna Mas
Valentina Thörner con sus dos hijos, foto de Anna Mas

Gracias Valentina, gracias de corazón.

 

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2 comentarios sobre “Entrevista a Valentina Thörner, mamá minimalista

  1. Me encanta Valentina, la sigo y empecé a seguirte a ti porque creo que ella te mencionaba en algún post. Quiero comorar alguno de sus libros pero no sé cuál, creo que tiene tres, has leído alguno que permita edas recomendar?

    1. A mi me gustó mucho el de la organización en la cocina precisamente porque es un gran foco de acumulación, sobre todo si te gusta cocinar. Gran parte de mi día lo paso en la cocina y hay que medir tanto lo que entra como utensilio hasta la cantidad de alimentos. Me molesta mucho tirar comida que se estropea 🙁
      Valentina es un amor, todo generosidad.

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