Embarazo, parto y posparto

Por qué nos ofende la barriga postparto de las famosas

Esta es la innecesaria foto de Hilaria Thomas Baldwin, segunda mujer del actor Alec Baldwin y madre de 3 niños. La llamo innecesaria porque es una foto con la siguiente información inútil para el mundo real: acabo de dar a luz (aquí veis una porción de uno de mis hijos) y soy muy atractiva (aquí veis una porción de mí). Esto es tan natural, tan casual y tan común como que estamos en el baño. 

Pero no, Hilaria. Ni es tan normal ni nos hace falta verlo. Esta youtuber tan despampanante que hace yoga con tacones en la siguiente foto, nos asegura que solo porque tengamos hijos, no debemos dejar de sentirnos guapas. De hecho escribe SENTIRNOS en mayúsculas, que en su caso no debe ser un sentimiento, sino una evidencia.

Más fotos de Hilaria haciendo yoga aquí.

Las madres alfa y su barriga postparto

Este tipo de madre, es lo que las revistas del corazón han determinado llamar una ‘Mamá Alfa‘, que bendito invento. Con Madres Alfa se refieren a aquellas que resurgen tras su postparto mucho más esbeltas que nunca. De hecho se encuentra afirmaciones increíbles como las de la modelo Arizona Muse: ‘Mi cuerpo fue mejor después de tener  un hijo‘. Para ella fue así de sencillo: ‘Ganas todo ese peso y después simplemente lo pierdes y sigues perdiéndolo‘ (DailyMail). Ella aconseja a las mamás que se den un año antes de juzgar su cuerpo. Pero Arizona, a veces pasa un año… y no.

barriga postparto
La modelo Arizona Muse y su hijo

Las madres alfas son planificadoras, miden el tiempo suyo y de sus hijos con bastante programación (así como programan la compra y las comidas), mientras compatibilizan a la perfección su trabajo como empresarias. Las madres alfa tienen un ratito de autodisciplina y entrenamiento físico donde no está el niño, todo hay que decirlo. Pero para algunas ¡afortunadamente! los niños siempre están. 

Si las fotografías de estas mamás no ayudan al común de las mortales, tampoco lo hacen sus declaraciones. Jennifer López, después de tener gemelos, creía que nunca recuperaría su cuerpo. Dice que le llevó ‘Todo un año’ recuperarse. Un año con un postparto gemelar es un bendito milagro. Aunque, claro, a los seis meses estaba preparada para un triatlón gracias a la entrenadora de famosas Tracey Anderson. Y con esta última me voy a detener porque pone cabeza en el asunto de marras. Aunque adelgaza de manera imposible a sus clientas, no es partidaria de dar eco a estas transformaciones. Ella engordó 30 kilos en uno de sus embarazos y sabe lo que es sentirse incómoda en tu cuerpo. Asegura que querer emular los cuerpos de las famosas es tóxico. Querer parecernos a ellas lo es.

¿Por qué nos ofenden las recuperaciones milagrosas de las famosas?

En primer lugar porque reciben un trato preferente de admiración en la prensa. Son aplaudidas y premiadas con portadas y vítores por conseguir lo que parece imposible. Mucho se habla del ‘cómo’ (prácticas deportivas extremas, dietas insanas o quirófano) pero esto es irrelevante. Lo que importa es la visión de normalidad que se le confiere a sus cuerpos.

¡Tener un cuerpo diez tras el embarazo es posible! Sí, claro que lo es. La probabilidad existe pero no es lo habitual.

Lo que ocurre es que la prensa saca pocas Kate Middleton en portada o, peor aún: las famosas con un postparto real no quieren salir por si ello pudiera dañar su imagen de madre alfa.

Así es como a las mamás normales no-famosas nos llega esta información sesgada. No solo ya no tenemos tribu con la que criar a nuestros hijos y en la que apoyarnos sino que, las imágenes de maternidad que nos ofrecen son contrarias a la propia realidad. 

Holly Madison, ex residente de la mansión Playboy 3 meses después de dar a luz.

Con el físico funcionamos como con las estratagemas publicitarias: aparece una mujer bella llevando un bolso y nace en ti el deseo de poseerlo para traducirte así de bella. Quieres ser ella y para ello debes tener lo que ella tiene. Ves una mamá alfa recuperada con su bebé de revista haciendo yoga y su cuerpo escultural y ¡quieres ser ella! Pero querer ser otra persona implica, tristemente, despreciarse a una misma.

Y este desprecio, obviamente, nos enfada. Nos abofeteamos y nos enfadamos. ¡Estás gorda! ¿Por qué me dices eso?

Tú eres una misma y muchas a la vez. Eres juez y eres juzgado. Como en todo, tenemos la fea costumbre de comparar: Yo no tengo ese abdomen. Ella tiene ESE abdomen. Y a las comparaciones siempre acabamos añadiendo calificativos hirientes como ‘mejor’ o ‘peor’ (casi nunca igual).

Pero tú eres una mujer formada. No caigas en la trampa publicitaria de desear lo ajeno comprando otra imagen porque en esa imagen no están tus hijos, tu marido ni tu vida. En esa imagen hay otra persona con otros miedos y otras exigencias pero tú estás aquí, con un sello de calidad como madre en la barriga.

Y las demás fotos en bañador y lencería deben importarte un pepino.

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8 comentarios sobre “Por qué nos ofende la barriga postparto de las famosas

  1. Por qué se continúa dando prioridad absoluta al físico en «casi» cualquier situación de la vida?
    ¿Por qué no fomentar valores realmente importantes y dejar de hacerlo con los realmente superfluos? Realmente, no lo entiendo.
    Cada vez que»vitorean y alagan» a estas super-mamás famosas, no me molesta… me enfada, porque suprimen la dedicación casi exclusiva de estas mamás alfa para recuperar su figura, la ayuda que tienen para esta dedicación… pero lo que más me enfada es porque no explican para qué deciden ser mamás, si durante esa primera etapa no disfrutan al 100% de ese bebé.
    Qué valores enseñarán a sus bebés (más aún si son niñas)… qué es más importante la imagen de un cuerpo escultural que el cariño, la dedicación, el juego, la educación y todo lo que se supone que es implica la maternidad? No sé dónde vamos a llegar si seguimos dando ese ejemplo a nuestr@s niñ@s… para mí es realmente penoso e indignante. Lo siento.

    1. Estitxu, me encanta tu reflexión. Me gusta mucho lo que evidencias: el tiempo dedicado a tu figura es tiempo dedicado a ser feliz con tus criaturas. ¿Te imaginas que anunciaran esto en la tele? Un spot de texto, sencillo y simple para decir que cada abdominal que te obsesiona es un ‘mira mamá’ que te pierdes. Gracias por escribir con tanta inteligencia.

  2. Viva y bravo!!! Gracias por visibilizar una realidad que nos afecta a todas las mujeres que hemos dado a luz. Hace 3 meses tuve a mi peque y mi cuerpo me pide calma y descanso, aunque eso suponga tirarme al suelo con mi hijo “mayor” de 2 años para jugar a hacer torres o puzles. Lo cierto es que mi cuerpo no tiene el peso ni la forma de hace 3 años, ha cambiado igual que lo han hecho mis prioridades. No sé si volverá a ser como era (o parecerse), si perderé los 10 kilos que me sobran o si mi abdomen volverá a estar relativamente plano,… y como yo, supongo que la mayoría de madres tienen esas dudas… Por eso, ver a mujeres de referencia que públicamente enseñan fotos de su cuerpo poco tiempo después de parir, nos genera emociones de frustración y enojo. Y no nos hace bien… Afortunadamente tenemos ejemplos de otras mujeres profesionales que han comenzado a criticar esta situación. Gracias Mamá valiente!!!

    1. Gracias a ti, Encarni, por escribir con tanta energía y tanta verdad. Me parece una evidencia que las mujeres estamos buscando otros espejos y tenemos que hacer visible esta realidad. Yo no compro revistas del corazón, apenas veo la televisión pero no obstante ¡te bombardean! Te dicen cómo deberías quedar después del parto y vamos nosotras y nos lo creemos. Un abrazo grande.

  3. Aplaudo todos los artículos que traten de dar visibilidad a este problema que inunda nuestra sociedad, cuerpo perfecto. Será que esta vez lo comparto sin problemas, jeje

  4. Genail al artículo, yo para recuperarm esperé a que me hija creciera y luego deporte dos pntres veces a la semana, no hay milagros. Y con el segundo parto tengo la barriga flaccida, pero soy feliz y paso tiempo junto a mai hijas, sin dejar de cuidarme. Mi grande y yo hacemos ejercicio juntas, ella pone su colchoneta y me sigue y he de decir que haciendo yoga juntas lo pasamos genial, no cambio eso por un entrenador personal ni loca!

    1. Parece que es cuestión de edad que nos acostumbremos a llevar nuestros cuerpos nuevos pero no se trata de perder la vergüenza conforme maduramos sino que la sociedad no nos imponga vergüenza por tenerlos. El día que nadie mire una barriga fofa en una piscina será señal de que hemos evolucionado en respeto, lógica y amor.

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