Desarrollo personal·Minimalismo

Mis hijas no llevan pendientes

pendientes

Mis hijas no llevan pendientes y yo tampoco. Las mujeres de mi casa no tenemos pendientes. Mis pequeñas Fresa y Mandarina no tienen agujeros y a mí se me cerraron hace un tiempo tras dejar de usarlos. Si tus hijas tampoco tienen, habrás vivido como yo las miles de preguntas e inquisiciones de conocidos y desconocidos sobre el tema. Desde señoras que insisten en que tus hijas ‘parecen niños’ sin pendientes, como si eso pudiera ofenderme o quienes abordan el futuro como una tragedia: ‘¿Y si de mayores quieren tener pendientes?’. Pues se harán agujeros. Es bien sencillo, pero habrán decidido ellas.

No sé cuál será la moda para cuando ellas crezcan, si se estilarán veinte pendientes o ninguno. No sé, de hecho, si querrán seguir la moda. Las amo pero no son mías, no puedo agujerearlas a mi antojo. Y sé que mi madre lo hizo conmigo con el mayor amor del mundo y la mejor intención dentro de la costumbre y la familia. No juzgo a nadie que los tenga, lo decidiera o no.

Los pendientes eran una de mis acumulaciones de objetos. Tenía más de 100 y los compartía con mi hermana cuando era adolescente y no sabía qué era el minimalismo. No sabía de más mundos más que el mío y cómo cada pendiente era apropiado para una ocasión distinta, un estado de ánimo, un conjunto de ropa… La abundancia del vacío. Después comprendí que no le pasaba nada malo a mi cara. Ni a mi cuerpo. En suma a mí no me pasaba nada, no necesitaba nada externo para hacerme bella y verme bien. Mi marido adora como yo la belleza natural y así quisimos verla en las pequeñas orejas de nuestras hijas.

¿Por qué se hacen agujeros y se ponen pendientes a las niñas?

La respuesta es obviamente cultural y particularmente latina puesto que parece que tiene origen en los romanos, si bien aún no he sabido encontrar un por qué claro del asunto. Para nosotros es habitual pero en otros países parece de locos y esta es una decisión que se toma en la adolescencia. Perforar un lóbulo es hacer una marca de por vida y no es una exageración si lo comparo con dejar una cicatriz distintiva en nuestros hijos o hacerles un tatuaje. Las niñas no se ven más bonitas con ellos y no son más niñas por llevarlos (¿Qué es ser ‘más niña’?).

Aunque la costumbre naciera en Roma, los pendientes surgieron mucho antes, con la peculiaridad de que no eran para las mujeres, sino para los hombres. Los guerreros persas, por ejemplo. ¿Cómo una marca de hombre de valor se convierte en un sello de feminidad temprana? ¿Qué carambola es esta?

En Reino Unido crearon una campaña para abolir esta práctica de poner pendientes a los bebés, aduciendo que se trata de crueldad infantil. La propuesta consiste en establecer una edad legal para poder hacérselos. En este punto llevan recogidas más de 84000 firmas.

Son demasiadas las decisiones que tomamos por nuestros hijos. Decidimos por un futuro que no vemos, por unos días que no viviremos, en un cuerpo que no es el nuestro. En este punto, mi marido me recordaba el otro día el precioso texto de Khalil Gibrán sobre los hijos:

Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas
viven en la casa de mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.
No soy la creadora poderosa de mis hijos, soy el medio por el que vinieron al mundo, soy su nido. Su vida no es la mía y en mi mano solo está entregarle lo mejor de la mía para curtir la suya, sin deseo de que sea igual a mi vivencia, sin deseo de repetir mi historia.
Amo sus orejas. Y si algún día deciden hacerse pendientes, puede ser una actividad para compartir entre padres e hijos desde la consciencia de ambos.
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10 comentarios sobre “Mis hijas no llevan pendientes

  1. Qué binito post, mis hijas tampoco tienen pendientes, con la primera hubo algunos comentarios indiscretos, pero con la segunda ni eso. Yo nontuve pendientes hasta los 11 años tampoco. En mi caso mi madre lo intentó de bebé, pero tuve la suerte de que dió con un pediatra al que le parecía una barbaridad lo de agujerear las orejas.
    Las niñas, a veces me preguntan por qué ellas no tiene agujeros, les gustan los pendientes, yo les explico que cuando ellas lo decidan, las acompañaré a hacerlos, pero también que es posible que sientan dolor, además de que son hermosas con y sin pendientes, claro.
    Ahora espero un niño, y a él tampoco le haremos agujeros innecesarios ☺.

    1. Hasta los once! eso es raro en nuestra generación. Planteas un tema muy interesante y es el de los niños porque los pendientes ya no responden a sexo. Gracias por tu comentario, Paula, feliz día.

  2. Un post precioso y llevas toda la razón. Yo si les he he hecho agujeros a mis dos hijas pero tardé muchos meses porque no veía la utilidad ni la necesidad y porque me daba pena agujerear esas orejillas tan pequeñas. Soporté comentarios y sucumbí a la presión social y familiar y no es que me arrepienta o no, es que como bien dices no son mías, no me pertenecen y no tengo derecho a hacerles nada contra su voluntad y sin su consentimiento. Aceptamos socialmente agujerear la carne pero nos escandalizamos si alguien se tatúa la piel…nuestras madres con todo su amor nos ponen pendientes pero se echan las manos a la cabeza si te haces un piercing…hay que verlo todo con perspectiva y, sobretodo, aprender de los errores. Mi hija nunca ha llevado adornos en el el pelo hasta que ella quiso, cuando empezó el colegio y siempre me decían que por que no le ponía nada, a lo que yo contestaba: es su pelo, no el mío, que lo lleve como quiera. Y, sin embargo, erré con lo de los pendientes ?

    1. Gracias Estela, pero nada de ‘errar’. Somos personas habitando costumbres y eso no tiene nada de malo. Lo bueno es tu consciencia sobre el tema, tu perspectiva y tu enfoque de no invasión o no agresión. Yo no sé hasta cuando querrán vivir sin pendientes e igual la tuya deja de llevarlos. ¡Nos queda tanto por ver!

  3. Yo se los hice en el mismo hospital, ni lo pensé, era niña y «tenía» que llevar pendientes. Todas las hijas de mis amigas llevaban y no se me ocurrió la posibilidad de que no llevara. A pesar de que le quedaron perfectos y no se le infectaron, llevo dos meses muy angustiada. Me siento culpable por haber decidido por ella y haberle perforado el lóbulo por tradición, porque están tan monas, porque es niña…y tengo mucho miedo al pensar que se le pueden enganchar con la ropa, en el parque, etc.
    Hoy se los he quitado, decisión que me hace estar más tranquila con los enganchones aunque verla con los dos agujeros abiertos me haga sentir fatal! Ojalá nunca se los hubiera hecho! Solo espero que se le lleguen a cerrar las perforaciones y apenas le quede marca y si llega un dia que quiere agujeros, que lo decida ella.

    1. Sentirte culpable ¿para quién y para qué? Hiciste algo lógico a día de hoy y no eres culpable de creer que ‘había’ que hacerlo. Los agujeros se cerrarán y ella podrá decidir, tranquila. Yo tuve agujeros toda mi vida y ahora apenas se perciben, son un pequeño y diminuto punto en el lóbulo. Olé por ti y por ser consciente sea cuando sea 🙂

      1. Gracias por responder, me dejas más tranquila! No sabemos cómo van a ser nuestras hijas y si van a querer llevar pendientes o no de «más mayores», pero al menos lo habrán decidido ellas .
        Hay gente que opina que es sexista poner pendientes a bebés niñas y estoy de acuerdo, pero por la misma razón deberíamos ser coherentes cuando nuestra hija con 5 años nos pide pendientes. ¿Por qué si nuestra hija nos lo pide la acompañaremos felizmente a un centro a agujerearse sus orejas pero si es nuestro hijo de 5 años el que nos pide un pendiente en la oreja o en la ceja nos vamos a negar (al menos hasta que sea adolescente y ya no nos haga ni caso!)? ¿Deberíamos dar largas hasta que sea igual nuestra reacción con un niño que con una niña?
        Creo que sigue pesando mucho la tradición y lo que socialmente está aceptado (al menos en nuestra cultura).

  4. Yo tampoco llevo pendientes . Solo uso para bodas o eventos unas bolitas pequeñitas pequeñitas blancas .Una tia mia tampoco los lleva porque notaba con la edad que el lobulo de la oreja le iba cayendo mas al ponerselos, ademas, le gusta lucir mas natural.

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