Crianza

Los niños NO necesitan límites

necesitan límites

Imagino que lees el título ‘Los niños no necesitan límites’ y te chirría. Se ha extendido y aceptado como dogma en la paternidad que un niño NECESITA un límite para vivir de forma sana en el mundo. Que sin ellos, el niño es un consentido. De hecho seguro que has visto muy cómoda la frase: Al ponerle límites les demostramos que los queremos”.

Con el video de hoy te hablo precisamente de esto. De los eufemismos y medias verdades que utilizamos para poner límites ventajosos para el adulto. E innecesarios para el niño. Dentro te cuento cómo ni niños ni adultos necesitan límites. Sino que somos nosotros los que necesitamos ponerlos para cuidar de una necesidad.

Los niños no necesitan límites, los adultos sí

Este es el texto que te leo en el video, por si quieres leerlo con calma:

«Las personas no necesitan nuestros límites (ni los adultos ni los niños), somos nosotros quienes necesitamos ponerlos para cuidar de una necesidad. Si un niño va a tocar un enchufe, no es él quien necesita límites, necesita ponerlos el adulto para estar seguro de que le cuida y de que no le va a ocurrir nada. Cuando el niño se dispone a tocar un enchufe lo que persigue es experimentar y descubrir.

El adolescente que llega a las tres de la mañana no necesita un límite horario, necesitas ponerlo los padres para estar seguros de que lo protegen. El joven necesita diversión, pertenencia a su grupo de iguales, autonomía. El empleado que llega a las diez cuando su hora de entrada es a las nueve no necesita ese límite, esa persona puede necesitar comprensión, apoyo, escucha, motivación, le necesidad del jefe es cuidar de su seguridad y por eso elige poner un límite con los horarios.»

Está escrito por Pilar de la Torre, mi formadora en Comunicación No Violenta y está dentro de su libro ‘Fundamentos y prácticas de la Comunicación No Violenta’ que te recomiendo como libro imprescindible para este año.

Algunas sutilezas para establecer las normas de la familia

Lo que ya sabes es que hay que ser firmes, ser constantes, dejar las normas claras y ser consecuentes. Con estos deberes hechos, en el video te cuento tres sutilezas a tener en cuenta para que las normas del hogar se establezcan sin dramas.

Primero nos preguntaremos si la norma que damos al niño es una norma desde el ego (estoy cómodo aquí no quiero tener que limpiar o levantarme); o si verdaderamente satisface una necesidad familiar y social (de seguridad, de respeto…). Si es una norma coherente, hay tres sutilezas a tener en cuenta

1_Las normas que mejor se acatan son las normas que incumben a todos

Si tú no puedes tomar Coca-Cola pero yo sí, tenemos una norma bastante débil y debatible que puede generar conflicto. Si en casa no insultamos a nadie ni usamos palabras obscenas y esto lo siguen adultos y niños, es una norma firme y aceptada.

2_Los niños que escuchan muchas veces ‘no’ son más reacios a acatar las normas

Si les hablamos desde el ego adulto y les acribillamos con ‘No toques’, ‘No te subas’, ‘No cojas eso’… será más difícil que acepten una norma. Por el contrario, los niños que reciben muchos síes y el que siente que sus necesidades son escuchadas, no tendrá reacciones exageradas a las normas.

Un ejemplo: El niño corre por el pasillo como Flash durante la hora de la siesta y le decimos ‘No se corre’. Aquí estamos negando su necesidad de moverse, desfogar o tener una ensoñación con su superhéroe favorito. Es preferible usar la palabra ALTO y ofrecerle un sí: Puedes correr en el patio. O puedes correr cuando vayamos al parque al terminar la siesta. El ‘No se corre’ se emitía desde el adulto que dice ‘Quiero descansar y con el niño corriendo no lo consigo’. La segunda opción se emite desde el adulto que escucha la necesidad de moverse del niño con energía y que le da un sí en lugar de un límite desde el ego.

3_ Ni ¿Vale? ni Por favor

Mary Sheedy Kurcinka plantea lo siguiente en su libro ‘El niño tozudo’. Al preguntar ¿vale? después de una orden, la desvirtuamos y le damos a entender al niño que tiene otra opción. Igual si usamos por favor. Por favor es fantástico para las peticiones ¿Podrías por favor poner la mesa? Pero una norma no es una petición. No hay otra opción o una petición que puedes declinar para cruzar la calle solo: Hay que mirar a ambos lados de la calle antes de cruzar. Esta es la norma y yo te voy a ayudar a cumplirla.

Las normas «Normalmente nos dicen cómo estar a salvo, cómo tratarnos a nosotros mismos y a los demás con respeto y cómo cuidar del mundo que nos rodea». Kurcinka.

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Te agradezco que compartas este artículo porque damos por sentadas muchas frases. Como la de que los niños necesitan límites. Y luego no comprendemos por qué, si los necesitan ¡no nos están funcionando! Como ves, hay mucho más detrás y sé que ahora podrás trabajarlo.

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2 comentarios sobre “Los niños NO necesitan límites

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