Crianza

Si a mi hijo le pegan, ¿tiene que devolverla?

a mi hijo le pegan

‘A mi hijo le pegan en el cole y yo le he dicho que se defienda pegando’ ¿Has escuchado esto en tu entorno o lo has usado tú mismo en un aprieto con tu hijo? En este artículo no vamos a hablar de bullying, sino del clásico ‘si te dan, tú le das también’. Oigo con frecuencia esta respuesta, sobre todo entre los padres de infantil. Y me asusta el mundo que estamos construyendo bajo el concepto de ‘defenderse’. La legítima defensa propia se ha extendido a cotas insensibles. Y son muchos los padres que animan a su hijo a pegar como el mejor de los recursos.

¿Por qué usamos el ‘si te pegan, pega’?

La semana pasada te hablé del libro de Pilar de la Torre y hoy vuelvo a rescatar una de sus frases: «No hemos sido educados para afrontar los conflictos de una forma positiva». Esa es la razón de muchas de las memeces que hacemos y repetimos con nuestros hijos: no tenemos ni idea de cómo resolver los conflictos. Así que tiramos de refranero y de las películas americanas donde te eximen de asesinato si te dispararon a ti primero y tú solo te estabas defendiendo.

Cuando no estamos preparados para este conflicto, se suele escoger entre dos opciones:

  • Le decimos al niño que si le pegan, la devuelva porque la culpa es del que empieza. [Si te fijas, todos los discursos que usan la palabra ‘culpa’ están faltos de amor y llenos de miedo].
  • No intervenimos y esperamos a que lo resuelvan los niños entre ellos. Esta no es la solución para todos los niños.

Algunos no saben cómo expresarse con palabras y solo utilizan su energía física. A los niños intensos hay que enseñarles a solucionar conflictos. Entonces ¿hay otra opción para solucionar el problema?

¿Qué debemos decir cuando el niño pega?

Si es tu hijo el que pega o eres docente y estás presente durante el acto, la ideal es sintonizar con las emociones del agresor. Y validar lo que siente. Validarlo no es darlo por bueno sino entender que está sintiendo esto (rabia, ira, desdén…). Para ello podemos decir:

  • No voy a permitir que dañes a nadie. No hay que pegar a nadie aunque se esté muy enfadado. Veo que estás muy enfadado porque… Esperaré a que te calmes para que podamos resolver esto.

En el ‘Veo que estás muy enfadado porque…’ a continuación le decimos al niño de qué manera lo vemos para que, en otra ocasión, él mismo pueda detectarlo. Por ejemplo, ‘Lo veo porque tienes los puños apretados’ o ‘tienes el ceño fruncido y las orejas rojas’ o ‘porque aprietas y enseñas los dientes’. Cuando el niño se calme, podemos resolver el conflicto en otro estado emocional.

Pero ¿y si a mi hijo le pegan, qué debe hacer él?

Este es uno de esos momentos clave en los que, como en la lectura, el ejemplo de los padres es la guía. Marshall Rosenberg, creador del concepto Comunicación No Violenta, mantenía que lo que hace el otro es el estímulo de nuestra rabia, pero no la causa. La causa es interna y, en un niño que aún no sepa discernir sus necesidades más internas, hace falta un adulto que le ayude a leerlas. ¿Qué necesita el niño que agrede para que su reacción al estímulo de otro sea la de pegar? ¿Cuál es la necesidad que no se está atendiendo cuando un niño le pega a otro por quitarle un juguete o simplemente pasar cerca?

Esto va a serte difícil de leer pero a menudo es el agresor el que necesita más apoyo emocional que el agredido.

Sé que es difícil pero, cuando le pegan a tu hijo, tiene mucho sentido preguntase qué necesidades no satisfechas tiene su agresor. Solo así podremos resolver el conflicto. Junto al profesor podéis descubrir quizá que es un niño que necesita moverse más físicamente, que necesita espacio o menos estímulos, que necesita más afecto de sus iguales… etc.

“Ese niño es un malcriado”

Evita los juicios en tu cabeza que te hacen pensar que ese niño es un insensible, egoísta, agresivo, malcriado o idiota por pegar a tu hijo. Para Rosenberg, la imagen que desarrollas en tu mente de ‘niño malcriado’ es lo que hace que estés enfadado con el niño que pegó a tu hijo y con el acto en sí. Si en lugar de juicios vieras a un niño infeliz o desatendido… tu pensamiento sería diferente.

Un libro muy bueno para tratar estos temas es ‘El sorprendente propósito de la rabia’.

El primer paso a dar cuando tu hijo te dice que le han pegado, es eliminar esos juicios que inevitablemente vienen a tu cabeza e insultan al agresor. No le transmitas esas etiquetas a tu hijo. En lugar de eso pidamos que nos cuente qué ocurrió. Qué sintió y qué cree que sentía el niño que le pegó para llegar a hacer eso.

Recuerda que no se trata tanto de resolver este encontronazo, que olvidará rápidamente, sino de educar a un adulto compasivo que sabrá moverse por el mundo con cabeza.

¡Pero yo quiero que mi hijo se defienda!

¿Cuál es tu necesidad como padre cuando escuchas que han pegado a tu hijo? Tienes una necesidad de seguridad. Necesitas la seguridad de que tu hijo es amado y no corre peligro. Así que vamos a pensar cómo satisfaremos esta necesidad de seguridad. Que no se va a resolver metiendo más tortas en la ecuación.

«La rabia está creada por el pensamiento de que los demás actúan equivocadamente. Así, en lugar de dedicar energía a buscar cómo satisfacer nuestra necesidad, la invertimos en echar la culpa o castigar a los demás» M. Rosenberg.

Invierte tus energías en resolver esa necesidad de seguridad en lugar de criticar. Y mucho menos incitar a tu hijo a devolver la agresión.

Cómo hablar con el profesor o el padre del niño que ha pegado a tu hijo

Te invito a valerte de los pasos de la CNV o Comunicación NoViolenta para resolver conflictos:

  1. Desvelamos el estímulo de nuestro enfado: ‘Su niño o alumno ha pegado a mi hijo’.
  2. Expresamos cómo nos sentimos: Estamos molestos y tememos por la seguridad y confianza de nuestro hijo.
  3. Expresamos las necesidades que no están siendo satisfechas: ‘Necesito saber que mi hijo está seguro en este ambiente y se siente querido y cómodo para ser él mismo’.
  4. Hacemos una petición clara sobre lo que queremos del profesor o del padre de niño en relación a nuestras necesidades no satisfechas.

¿Qué tipo de petición? Podemos pedir que los padres sean informados. Y que se le haga ver al niño que pegar no es aceptable bajo ninguna circunstancia. En ocasiones son los padres los que necesitan una formación previa y para eso existen orientadores en el colegio. Podemos pedir al profesor que realice actividades en clase para tratar el tema donde quede claro que podemos comunicarnos y expresar nuestra rabia sin pegarnos. Podemos pedir que exista una pauta clara cuando estas situaciones ocurran en el patio para que todos los profesores actúen igual. Podemos incluso pedir al profesor que piense qué necesidades llevan al agresor a comportarse así. No se trata de buscar culpables, sino soluciones.

No podemos consentir la frase ‘son cosas de niños’ porque esto es normalizar la violencia. ‘Cosas de niños’ es que un niño le quite un juguete a otro que lo está usando. La respuesta violenta no se debe aceptar como ‘cosas de niños’.

Qué puede hacer tu hijo cuando un niño le pega

Enséñale a pedir ayuda a los adultos que estén allí. Si es en el colegio, al profesor o profesora. Además, proporciónale respuestas firmes como ‘No voy a permitir que me pegues’ o simplemente ‘No me pegues’. Refuerza su confianza haciéndole ver que si no está cómodo con ese niño, puede elegir otro amigo. Si un niño le pega de forma reiterada, estamos hablando de un caso de acoso. Y para que esto no suceda, debemos intervenir en el primer conflicto en lugar de usar el ‘es cosa de niños’.

Es vital transmitir al niño que la violencia no es algo permisible. Que no es condicional: ‘si te pega poco es un juego’, ‘si te pega un amigo es bromeando’. No. La violencia no es válida en ninguna circunstancia.

 

***

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6 comentarios sobre “Si a mi hijo le pegan, ¿tiene que devolverla?

  1. Buenos días!! La violencia nunca es la respuesta. En casa, siempre le hemos dicho que si le pegan en el colegio avisará a la maestra. Con mi hija mayor, en la guardería nos decían que pegaba, hablábamos con ella, ocurría esporádicamente. Al entrar en el colegio, empezó a ser todos los días, estábamos desesperados, la castigaban en el colegio y en casa le retirabamos objetos que le gustaban y con economía de fichas. Un día, el papá paso por el colegio y vio que intentaba jugar con los niños y ninguno quería, y después de probar con algunos, le pegó al último. En el parque no pegaba y cuando quedábamos con amigos con hijos de la misma edad tampoco.
    Estábamos que no sabíamos que hacer.
    Antes de acabar el curso nos mudamos por el trabajo, temíamos que empeorará. Informamos a la nueva maestra y conociera lo que había ocurrido.
    En el nuevo colegio no hubo ningún problema. A las 24 horas ya hablaba de los compañeros de clase y de la asamblea de clase y las canciones que antes nunca mencionaba. 😄

    Nos quedamos con cara de tontos, porque siempre hacíamos los cambios sobre la niña pero no en el grupo.

    Muchas gracias!!

    1. Qué buen ejemplo esta historia. Tu hija tenía una necesidad de juego y compañía, de aceptación en el grupo, que nadie le satisfacía. ¡Normal que estuviera enfadada! Me alegro que el nuevo cole la tratara diferente. Lo de la economía de fichas será un tema que tratemos pronto porque creo que Supernanny ha hecho mucho daño…

  2. Buenos días,

    Mis hijos no tienen problema con otros niños pero sí se pegan mucho entre ellos. Yo me estoy formando en Comunicación No Violenta y trato de ir a la necesidad de cada uno, hablo con ellos pero siguen pegándose y ya no sé cómo gestionarlo. ¿ Me puedes dar alguna pauta?

    1. Hola Lucía, ¿dónde te estás formando? El instituto de CNV de España tiene una formación para padres y profesores que se enfoca en esto. Se puede hacer de forma online.
      Son importantes las normas de casa, como dije en este post: https://www.mamavaliente.es/2019/04/11/los-ninos-no-necesitan-limites/
      Pegar NO está permitido. Nunca, bajo ninguna circunstancia. Quizá las primeras veces tengas que repetirlo, pero si como te decía ahí no usas ni el ‘por favor’, ni el ‘vale’, poco a poco van asumiendo que es una norma de vida, una ley. No sé qué edad tienen porque dependiendo de eso se trabajan unas estrategias u otras. Si entienden, se pueden buscar maneras de sacar su frustración o enfado sin violencia física a otra persona como pegar a un cojín, jugar al balón o incluso gritar. Expresar nuestra ira no es un problema. El problema es dañar a otros mientras lo hacemos.

  3. Hola.
    Pues yo no estoy del todo de acuerdo. La rabia es una emoción que tiene su utilidad y existe para algo y es defendernos de un peligro o agresión o avisarnos de que necesitamos cambiar una situación, y yo creo que es necesario aprender a manejarla de forma sana.
    No digo que cuando alguien nos agrede físicamente haya que devolverla si o sí, hay muchas circunstancias y contextos y cada una requerirá de una intervención distinta. Pero desde luego, ante una agresión, no siempre funcionan las palabras o avisar a un adulto o quedarse quieto. Tenemos que darnos permiso para aprender a defendernos y enseñar a nuestros hijos a hacerlo.
    Estoy de acuerdo con que un niño que pega tendrá sus problemas y necesitarán ser tratados, pero comprenderlos y abordarlos no creo que corresponda a la víctima.

    1. Hola CiGi, lamento si entendiste que dije que la rabia hay que reprimirla. Porque de hecho, uno de los libros que recomiendo es ‘El sorprendente propósito de la rabia‘ donde no se sugiere reprimirla sino no expresarla deliberadamente y con violencia. Existen muchas formas de expresarse y no todas requieren hacerse en ese mismo momento o con las manos. Un niño puede golpear un cojín, escribir cartas de odio, un diario, gritar, decir palabrotas al aire, hacer deporte, dormir… sin necesidad de pegar a otro niño y convertirse en el niño que le pegó. Pero esta es mi opinión y respeto todas las que difieran de esto, por supuesto.

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