Embarazo, parto y posparto·Ser múltiples

Esto le pasó a mi barriga tras el embarazo gemelar (FOTOS)

Esto es lo que le pasó a mi barriga tras el embarazo gemelar. En este artículo verás una descripción gráfica de mi aventura con diástasis abdominal y podrás observar el proceso de cambio. Cuando me quedé embarazada de mellizos en 2015, busqué fotografías de cómo me iba a ver durante el embarazo. Lo que no esperaba eran las fotografías del después. Que eran pocas, pero devastadoras. Con este post, dejo una evidencia más en la red de cómo es el proceso de cambio de la barriga después de llevar a dos bebés. Dos bebés que llegaron a término, semana 38 y que me hacían lucir así al final del embarazo.

¿Qué le pasó a mi barriga tras el embarazo gemelar?

Cuando di a luz, no me vi tan terrible como esperaba (puse fotos aquí a los tres meses). Había quedado muy delgada y con barriga pero imaginaba que se estabilizaría con la lactancia como en el parto único de mi hija mayor. Pero esto era diferente. Empecé a notar sensaciones físicas que me hacían pensar que estaba de nuevo embarazada (cosa que tuve que comprobar, puesto que no vi la regla hasta tres años y medio después). Esto era lo que empecé a notar:

  • Digestiones pésimas. Me dolía literalmente hacer la digestión, tenía que cuidar lo que comía (este fue mi inicio en el veganismo).
  • Movimientos abdominales. No era en sí peristalsis, es que podía ver cómo la comida viajaba a través de mi estómago. Era como tener un ratón en la barriga.
  • No tenía fuerza abdominal ninguna. Ni para empujar, ni para coger nada.
  • Cuando me levantaba de la cama o del sofá, parecía que salía un alien de mí. Literalmente los órganos salían en forma de pirámide. Hacer abdominales era de película de terror visualmente. Recuerdo a mi hermana decirme ‘Agh, ¿qué es eso?’

Esto me llevó a pensar que algo no estaba bien allí abajo, que la cesárea igual no había terminado con todo. Y fui al médico.

Aquí algunas fotos de los bultos que se veían mientras hacía la digestión nocturna.

Lo que los médicos me dijeron sobre mi barriga

Me hicieron pruebas de rayos y ecografías y todo parecía en orden. La cicatriz cerró bien, el interior estaba bien. Cuando hablaba del ‘ratón’ que daba vueltas en mi estómago y de cómo podía OÍR y VER los movimientos digestivos, no parecía importarles. Los bultos no parecían importarles.

A nivel digestivo, me hicieron pruebas de todo tipo. Para descartar cialiaquía y descartar intolerancia a la lactosa. Esta prueba no la hice porque para entonces era vegana y me pareció un absurdo. El médico me miró escéptico e insinuó que mis problemas digestivos venían por ser vegana. Suspiré y me negué a contarle todo mi proceso porque, si algo me ha ayudado con la barriga es precisamente la alimentación (lo conté aquí). También me mandaron una colonoscopia porque parecía colon irritable.

No me la hice por tres razones: tenía que hacer una dieta de 3 días que no contemplaba una opción vegana y estaba alimentando a dos mellizos a demanda. La tercera razón es que conozco mi condición como persona altamente sensible y sí, sé que también lo soy para los alimentos. El diagnóstico de colon irritable se hace por descarte y sería el fin de la búsqueda para ellos, pero no para mí.

Diagnóstico final: Diástasis abdominal

Con todo esto, me fui a mi casa como estaba y entré en internet. Los médicos dicen ¡no entres! y yo digo ¡entonces dadme respuestas! Allí vi personas como yo que sufrían diástasis abdominal. Resultó que había tenido suerte porque otras personas además estaban afectadas de incontinencia, dolor en el suelo pélvico y hernias.

Toda mujer experimenta diástasis cuando se queda embarazada: los rectos abdominales se separan para dar espacio al bebé. Pero no todos los rectos se vuelven a cerrar tan fácilmente. En especial, es bastante difícil que se cierren del todo si has tenido un embarazo múltiple como era mi caso con los mellizos. Lo que me ocurría es que mi abdomen estaba abierto y lo que salía hacia afuera eran mis órganos. Que además, las pasaban canutas para digerir sin esa firmeza abdominal o esa pared de los rectos.

Busqué un fisioterapeuta especializado en diástasis abdominal y ejercicios hipopresivos y empecé a trabajar en ello. Cada día. Tenía unos 4 dedos de apertura, lo que significaba que era susceptible de operación. Pero operarme no estaba en mis planes.

¿’Recuperé mi barriga’? Hipopresivos

Pongo ‘recuperar’ entrecomillado porque yo no tengo nada que recuperar. Ahora soy otra mujer y volver atrás es lo que se hace cuando no encuentras tu sitio en el presente. Esta es mi barriga de ahora que no tiene ninguna deuda con la mujer del pasado porque esta tuvo tres hijos (y dos fueron de golpe). Pero son muchas las mujeres que me preguntan si los hipopresivos funcionan.

Hablé de ello aquí y sí, funcionan. Hay que ser muy constante y también ser realista. Realista porque depende mucho de cuánto de abierta estuviera tu diástasis y de lo que esperes conseguir. En mi caso, mi objetivo fundamental era el funcional, no el estético: quería dejar de oír y ver las digestiones así como dejar de sufrirlas. Quería además poder volver a empujar el carro de la compra (si sufres diástasis me entenderás). Y lo conseguí. Hoy tengo la fuerza abdominal suficiente como para seguir mi vida y me veo capaz incluso de hacer ciertos deportes.

Pero ocurre algo. Con diástasis no puedes hacer la mayoría de ejercicios. Tu recuperación se limita a caminar, hipopresivos, bicicleta, yoga y elíptica. Probé yoga durante un tiempo, pero no iba conmigo. Durante la semana hago hipopresivos, bicicleta estática, elíptica y otros ejercicios sin impacto que no interfieren en la diástasis.

Órganos que salían y entraban.

Mi barriga ahora, tres años después

Con una dieta integral, basada en plantas y muy cuidada, meditación y ejercicio moderado, esta es mi barriga. Sí, sigo pareciendo embarazada de noche y esto hay días que no lo llevo tan bien como quisiera. No considero que haya fracasado en nada, me siento fuerte y ojalá pudiera lanzarme a correr como Stephanie, pero aún no estoy segura de que mi abdomen puede resistir el impacto. Afortunadamente también he engordado unos kilos porque tras dar a luz me quedé en 42 kilos con tanta lactancia.

Si tienes diástasis abdominal ya sabrás que una cosa es tu estómago de día y otra de noche. Aquí un par de ejemplos

Hacia fuera, el cambio no parece haber sido mucho. O ninguno. Pero funcionalmente, me siento genial y eso modifica mis días. Hacia fuera, bueno, no voy a hacer una campaña de bañadores, aunque podría hacer una de Mothercare como esta.

¿Cuánto te importa tu físico?

Este de hoy es un post muy personal con fotografías muy personales (axilas sin depilar incluidas). Es lo que me hubiera gustado encontrar cuando no sabía qué le pasaba a mi barriga y es lo que espero ayude a otras madres.

El proceso de mi barriga forma parte de todo el proceso de cambio en la maternidad. Hay muchos libros sobre el crecimiento de los hijos. Y muy pocos sobre el crecimiento de una madre. Querer ser la que era cuando tenía tableta de chocolate y pasaba 12 horas a la semana en el gimnasio, era un absurdo. Me hacía sufrir. Ahora era una nueva mujer, con nuevos objetivos, con nuevos procesos.

Todo esto me llevó a crear CRIANZA SIN AGOBIOS, el curso que abre mañana y al que puedes aún apuntarte. Es un curso para la mamá, no para el niño. Para darte un toque de atención y un abrazo. Para que dejes de lamentarte por lo que eres y empieces a ver la maravilla que hay en ti. Hablamos de físico, de emoción, de pareja, de gestión de tiempo, de tecnología, de minimalismo, de interioridad, de comparaciones, de competiciones absurdas… Puedes ver todos los temas aquí.

Envíame cualquier duda a info@mamavaliente.es. Recuerda, empezamos el 26 de abril y aún puedes unirte a Crianza sin Agobios.

 

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8 comentarios sobre “Esto le pasó a mi barriga tras el embarazo gemelar (FOTOS)

  1. Hola Bea, Gracias por compartirnos sobre este tema. Yo tendo diástasis y no ha mejorado estos años, tuve un solo bebé ahora de 5 años me hicieron césarea. Al igual que tú cuando llega la noche mi barriga está como inflamada y por la mañana desinflada. Siento que no tengo abdomen, ni centro. Me siento débil de esa parte. Me costó inicialmente este cambio. Ahora mi interés va por sentir fuerte esa zona, más que estética. Fuí al médico a decirle que no sentía mi barriga, parece que desconocía del tema, me mandó a hacer una ecografía y todo quedó allí sin ninguna respuesta. Hasta que buscando en internet encontré sobre el tema y fue como una luz en el camino. Nadie nos informa que esto existe y no entiendo por que… pero bueno pienso realizar ejercicios para diástasis. La mejora de tu diastasis ha sido notable. Te comparto los ejercicios de una deportista en España se llama Gabriela Grande, talvez la escuchaste la información la hallé fuera de mi país…. pero finalmente encontré luces…. aquí el enlace.

    https://www.youtube.com/watch?v=Se59MtxoQNw&list=PLRY-Slho4MgUF4w3ku8_IpstD67xFWktG

    Mil Gracias por compartir.

    1. Sí! Gracias, también hago ejercicios de ella además de los que me propuso mi fisio. Entiendo eso que dices de ‘perder el centro físico’ e influye en la vida diaria, en la postura… la verdad es que el yoga funcionaba para eso genial pero no conseguí conectar con la práctica. Tal vez no era mi momento, se juntaron muchas cosas.

      Abrazos enormes

    1. Aquí otra mamá de tres, no gemelares pero dos barrigas fueron enormes. Ya en el segundo sospeché de la diastasis y vino el tercer embarazo. Llevo desde mayo con hipopresivos, tratando de mejorar mi postura y evitando en la medida de lo posible esfuerzos que aumenten la presión en la zona. También porteo y no creo que ayude pero no voy a perderme esa experiencia. Después del verano tengo fichada a una fisioterapeuta a la que voy a consultar. He tenido un proceso de aceptar mi barriga, quererla, lucirla en bikini y darle mimos. Aunque la parte de la ropa me lleva de cabeza, estoy delgada entre una 34-36 y la zona de la cintura se me va a dos tallas más. Así que voy incómoda o busco algo que pueda enrollar a la cadera, y las partes de arriba parecido.
      Agradecerte que compartas tu experiencia, como dices de esto nadie te habla hasta que sabes que algo no va bien y te toca hacer el recorrido para entender qué está pasando.

      1. jajaja, me reconozco en eso, talla s para todo menos para la barriga. Sí que es un trabajo reconocerse en este cuerpo nuevo y glorioso, sobre todo porque nos empapamos de mensajes contrarios a nuestro tipo de cuerpo a diario. Y no está mal nuestro cuerpo. Está mal creer que la felicidad depende de una barriga, eso sí. Entiendo lo del porteo, es una experiencia maravillosa. Yo también lo hice y un año después hice los hipopresivos porque no sabía qué me pasaba. Gracias por compartir.

  2. Hola!

    Después de meses de buscar y buscar, hacer dieta paleo, visitas a diferentes médicos, pruebas, creo que lo he encontrado. Yo también tengo un ratón que me recorre la barriga, sobre todo durante las digestiones nocturnas.

    Tengo diastasis y una hèrnia umbilical.
    Mañana empiezo sesiones con el fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.

    Como tengo muchos problemas digestivos he pedido visita con un médico gastroenterólogo. Tu crees que es necesario? O simplemente con el trabajo del fisio será suficiente?

    Muchas gracias por toda la información que has compartido.

    Ruth

    1. Qué alegría Ruth, me hace feliz que hayas encontrado la respuesta. Lo peor de estar mal no es el hecho en sí, sino no saber ¿por qué? No conozco las competencias del gastroenterólogo en los casos de diástasis pero una primera visita no hace daño a nadie. Espero que nos cuentes si es un especialista indicado en estos casos. Gracias.

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