Crianza

Nosotros no usamos tablas de recompensas y te explico por qué

tablas de recompensas
Fotografía de Kasey Medlin

Las tablas de recompensas ya no son para mí una opción respetuosa ni útil en la educación de mis hijos. También las llaman tablas de refuerzo o economía de fichas. Las probé cuando mi hija mayor era pequeña y desde entonces mucho ha cambiado mi forma de ver la relación con los niños. Las tablas de recompensas son una forma almibarada de aplicar los premios y castigos. Porque sí, aunque no haya un castigo oficial, la privación del premio ya lo es.

Con el videopost de hoy quiero contarte por qué no funcionan las tablas de recompensas, cuál es su efecto en el niño y qué alternativas existen. El objetivo de este artículo no es criticar a quienes hacen uso de ello: no nos han enseñado otra forma de hacerlo. Y de hecho, la estrategia que sí funciona es incómoda y larga así que no te prometo soluciones instantáneas y mágicas. Pero si tienes la información, tienes la oportunidad de cambiar las cosas en la crianza.

En casa quiero un espacio donde mis hijos se sientan respetados y los adultos no tengamos que mentir. Quiero ser honesta con ellos. Y deseo que sean personas compasivas que nunca opten por imponerse con estrategias de premios y castigos.

Las tablas de recompensas no funcionan

Pincha sobre el video para visualizarlo

Guion del video:
  • Tablas de recompensas ¿en qué consisten?
  • ¿Por qué no funcionan?
  • ¿Es lo mismo castigo que consecuencia?
  • Lo que yo no quiero de mis hijos
  • Cómo reforzar el comportamiento sin premios, castigos ni ‘Muy bien, qué bonito‘.

Permítete 15 minutos para ver el video porque no es común escuchar esto que te cuento y puede abrir una ventana en tu crianza.

Bibliografía para ahondar en el tema

Si esta visión de la educación sintoniza contigo, te recomiendo que leas al autor Alfie Kohn y todos sus materiales subversivos, como él los llama. No se va a parecer a nada que hayas leído. Puedes empezar con un artículo como este:

O meterte de lleno con estas dos lecturas:

Me encantaría conocer tu opinión sobre esto, tus prácticas, tus aprendizajes, incluso tu desacuerdo si es el caso. Y si crees que esta visión puede ayudar a cambiar la crianza contemporánea, ayúdame a difundir este video.

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4 comentarios sobre “Nosotros no usamos tablas de recompensas y te explico por qué

  1. Hola Bea!

    Felicidades por el video! Me ha encantado porque.. me plantea nuevos retos, quiero entender porque criar de una forma o de otra y con tus palabras me queda claro los pros y los contras de todos los métodos

    (¿que tal lo he hecho?)

    Como tu dices no es ni fácil ni rápido, nos cargaremos (aún mas) de paciencia y haremos todo lo que podamos como padres.

    Tenía claro el tema de que «muy bien» y «muy mal» estan vacios de contenido pero en cambio las consecuencias no me parecen tan mal porque al fin y al cabo si, recoger el jarrón +/- pagarlo es una consecuencia, pero demostrarle el sentimiento de tristeza que ha provocado también es una consecuencia ¿no?

    Y me da mucho miedo lo de hacerle incapié en mis sentimientos porque temo rozar el «chantaje emocional». Me preocupa hacer sentir a mi hijo mal y culpable y que si esto es habitual pueda llegar a sentir que es un desastre y que provoca dolor o tristeza a su familia (y eso acaba mal).

    Como todo, supongo que hay que saber hacerlo pero me parece muy complicado no caer en el «haces poner triste a mamá» (mientras encima yo recojo el jarrón!! Jejeje)

    1. Hola Esther, esta misma duda surgió en los comentarios de YouTube y me parece una sutileza a tener en cuenta: no es lo mismo expresar tristeza (mamá existe y tiene sentimientos reales), a cargar ese sentimiento a él. Es decir, que es muy diferente decir ‘mira que triste me has puesto’ a contarle que ese objeto te gustaba mucho. Yo no creo que haya dulcificar la vida en extremo a los niños y pienso que es importante que ellos sepan que mamá también se agota, de desborda o se entristece. Ahora bien, no hay un culpable único ni un reproche por nuestra parte. Te abrazo

  2. Para navidad mi hermana quiso regalarle una tabla de recompensas a mi hija de 3 años. Menos mal que le regaló otra cosa, siempre preguntándome a mí primero porque ya sabemos que soy algo especial con mis hijos y no quiero cualquier cosa que no sea útil y necesaria dentro de mis idea de crianza.
    Siempre pensé que era una buena opción, que les daría una rutina para realizar las actividades cotidianas de la casa. Pero después de ver este video (como siempre dando grandes consejos), me doy cuenta que los pequeños gestos como lavarse los dientes, las manos, quitarse las zapatillas nada más entrar por la puerta, la chaqueta colgada, ponerse el pijama, recoger los juguetes antes de ir a dormir, etc…son actos que realizan conseguidos a través de verlo en sus padres y explicándoles lo beneficioso que es para ellos y para el resto.

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