Alta Sensibilidad·Sostenibilidad

La ropa de Kiabi sale muy cara _ Entrevista a Nereida J. Fuertes

ropa de Kiabi

Esta temporada, Kiabi sacaba unas camisetas fabulosas de algodón 100% a coste de 2 a 3 euros. El diseño de las mismas era sumamente parecido al de las marcas sostenibles. ¿Pero qué coste real tiene que sean tan baratas? Le pasé las imágenes de promoción de la ropa de Kiabi a Nereida J. Fuertes y supe que tenía que entrevistarla. Kiabi es solo un nombre de muchos. De tantas cadenas que están utilizando el ‘greenwashing’ para creer que lo haces bien cuando seguimos estando ciegos.

Para hablar de moda sostenible con niños te traigo hoy una experta doble, por su presencia en el mundo del diseño sostenible y su compromiso con el slow design. La conocí gracias a su entrevista en Esturirafi y me enamoró.

¿Conoces la campaña #WhoMadeMyClothes o #Quienhizomiropa? Nereida es una de las mujeres increíbles que la impulsan. 

¿Quién es Nereida J. Fuertes?

Nereida es la mujer tras ‘Made in Good’, un espacio para la creatividad SLOW. Nereida es diseñadora responsable, docente en una escuela de diseño y practicante de yoga. Además coordina algo que seguro conoces, el equipo de Fashion Revolution Spain.

Nereida ha aunado meditación y creatividad para aplicarlas al diseño consciente. No solo enseña el camino para producir con más calma y sentido, sino que también se involucra en enseñarnos a consumirlo sin prisas y con coco.

Nereida, ¿Qué es el método ‘MIG’ o Made In Good y qué tiene que ver la creatividad y el diseño con la meditación?

Made in Good (MIG) es un método creativo para “hacer las cosas bien” y que se aplica en proyectos de diseño. Nació a raíz de una investigación doctoral sobre Slow Design, en la que detecté la necesidad de incorporar nuevos procesos creativos más pausados y reflexionados. Este método utiliza técnicas de meditación, para alcanzar un estado metal más pausado y genuino desde el que inspirarse para crear y diseñar de manera más calmada, consciente y respetuosa. Es un proceso Slow que denomino como Slow Creativity.

Además de trabajar como profesora de diseño, también formas parte del equipo de  Fashion Revolution Spain como coordinadora de educación. ¿Qué puedes contarnos sobre esta campaña internacional?

Como defensora y practicante del Slow Design, el diseño de moda requiere uno de los mayores esfuerzos y compromisos para conseguir cambiar el paradigma actual en el que vivimos. El impacto medioambiental y social del fast fashion es innegable, siendo una de las industrias más contaminantes del planeta y con más desastres sociales sobre sus espaldas. Como por ejemplo el derrumbamiento del edificio Rana Plaza en Bangladesh.

Precisamente este desafortunado evento en 2013 con más de 1000 muertos, fue el origen de la campaña internacional de Fashion Revolution. Sus fundadoras, Carry Somers y Orsola Castro, decidieron formar un grupo de voluntarios a lo largo de todo el mundo, que ayudara a dar visibilidad y transparencia a las prácticas insostenibles de la disciplina de la moda. Bajo el lema  #WhoMadeMyClothes se han construido campañas virales en redes, acciones, charlas y exposiciones en todo el planeta, materiales de descarga gratuita en la web y el importantísimo informe anual de transparencia

¿Cuáles son las excusas más comunes para no adoptar un armario sostenible con niños y cómo podemos vencerlas? 

Creo el principal problema es considerar que un armario sostenible deriva de la compra de ropa con certificación de sostenibilidad. Es evidente que la inversión en prendas para niños que crecen rápido y rompen aún más rápido, resulta también insostenible para los bolsillos de los papás.

Pero existen muchas otras alternativas al consumo de ropa… Como siempre digo: “la prenda más sostenible es la que ya existe”. En Fashion Revolution tenemos una guía Try a #haulternative que habla precisamente de todas ellas. Y por supuesto siempre existe la opción de comprar de manera más consciente a marcas locales, que usen mono-materiales naturales y sostenibles, que fabriquen también localmente y que estén comprometidas con temas como el packaging o la atemporalidad de sus productos. 

¿Te refieres entonces a utilizar ropa que ya existe?

¡Exacto! Dándole la vuelta al problema de que los niños crecen muy rápido, entendemos que mucha de la ropa se queda casi sin usar. Se trata de prestar atención en los cuidados de las prendas, pensado en los que vendrán después y que pueden heredar.

Los intercambios de ropa entre hermanos, amigos, primos, vecinos es algo que las madres siempre hemos hecho. Durante un tiempo estaba mal visto comprar ropa de segunda mano para los más pequeños, pero incluso ahora existen opciones con prendas completamente nuevas sin manchas, ni rotos; o porqué no, también el alquiler para eventos especiales.

Otra opción que me encanta para las más creativas, es el upciclyng, que aporta valor y una segunda vida a las prendas estropeadas. Si tenemos dos prendas con un roto o una mancha o simplemente se ha quedado corta, las podemos combinar para hacer una nueva. No hace falta ser una experta en costura para esto, pues coser un parche o unos puños es algo que cualquiera que se lo proponga puede conseguir. Y para las más atrevidos, les animo con el patronaje pues resulta muy divertido! Como ejemplo magnifico os presento a Pilar Bear, voluntaria en el equipo de educación para Fashion Revolution, que hace prendas para su hijo a partir de las camisas de su marido que ya no usa. Hace verdaderas maravillas. 

Ropa reutilizada por Pilar Bear 
¿Qué es el greenwashing? y ¿cómo lo detectamos?

Es una estrategia comercial, que consigue un lavado de cara “verde” de las marcas. Existen diversas formas de realizar esta operación, desde cuestiones gráficas muy simples (como incorporar colores verdes o palabras estratégicas en sus slogans) a campañas publicitarias que aluden a una filosofía y valores comprometidos aunque no sean ciertos y hasta acciones mucho más complejas y elaboradas.

Detectarlo no siempre es fácil, dependerá precisamente de lo elaborado de su estrategia. Sin embargo tomarse un tiempo para investigar a la marca en cuestión, nos dará una respuesta más clara. Si realmente está comprometida, sus acciones son transparentes y tiene en cuenta todos los puntos que conllevan un verdadero compromiso. Me refiero por ejemplo, a colecciones de moda que supuestamente son sostenibles, que utilizan algodón 100% y que siguen fabricando con prácticas poco éticas en países subdesarrollados. Una colección verdaderamente sostenible utilizaría algodón orgánico, fabricaría pocas unidades y de manera local, pagando un salario digno a todos los implicados en la cadena y ciclo completo del producto. Por lo tanto el precio nunca podrá ser tan bajo como los que ofrecen algunas grandes empresas de moda.  

Como docente, ¿qué consejos nos das para iniciar a los niños en la moda sostenible?

Desde Fashion Revolution estamos intentado llevar esta iniciativa e información a las aulas. Creemos que hay que educar a los futuros consumidores desde pequeñitos, para que el cambio realmente pueda ser posible. El consumidor tiene un gran poder, pero para ello primero debe conocer y educarse.

Al igual que enseñamos a nuestros hijos y alumnos a reciclar, no malgastar material, cuidar el que tenemos, compartir con el resto de compañeros, reparar lo estropeado, etc…se les enseña que las prendas merecen el mismo cuidado. Se trata de otorgar a cada objeto el valor que merece.

La leche no llega sola a la nevera y las prendas también tienen un coste real que dista mucho del precio al que nos han acostumbrado las grande cadenas. Hay otros niños pagando por ello y no debemos olvidarlo. Ellos también deben conocer la verdad, pero de una forma lúdica, positiva y en un lenguaje que entiendan. El story telling (los cuentos de toda la vida) es una poderosa herramienta para comunicar con emociones y hacer llegar el mensaje a todos los públicos. Debemos educar en valores y conciencia con las acciones diarias, tanto en casa como en la escuela. El tiempo en que dar a los niños todo lo que deseaban por cubrir necesidades de otro tipo (probablemente emocionales), ya no es un camino posible. «El futuro del planeta será sostenible o no será». Nuestros hijos y nietos son los herederos de este mundo y que menos que enseñarles a cuidarlo y respetarlo, como hacían nuestras abuelas con todas sus prendas, muebles, utensilios del hogar e incluso relaciones.

ropa de kiabi
Material de Fashion Revolution
Eres mamá y te reconoces como persona de alta sensibilidad (PAS), ¿cómo han afectado ambas cosas a tu trabajo con el diseño y la creatividad?

Afortunadamente tengo un trabajo muy creativo que me encanta y que me permite organizar mis clases y mis tiempos de manera sosegada y estructurada. Tanto explorar las vías creativas a diario, como la organización en mi día a día, son fundamentales para no sentirme desbordada, especialmente cuando hay momentos de muchísimo trabajo y estrés.

Como mamá ocurre algo parecido. La maternidad es lo más bonito y profundo que he sentido en mi vida. Y por ello es muy intenso, muy emocional y maravilloso a partes iguales. La conexión que sientes con tu hijo es realmente especial, más si es también muy sensible. Y la creatividad con un niño está siempre presente, pues ellos lo son innatamente. La organización sigue siendo clave en este caso, sumado a rutinas, horarios y flexibilidad para cuando no pueden cumplirse. Y el aprendizaje mutuo es continuo. Creo que si lo resumo en una frase, diría que ambas impactan de manera muy positiva en mi vida y por ende en mi trabajo creativo, nutriendo, reforzando e inspirando

¿Cómo respetas tu propia sensibilidad en el trabajo y con tus procesos de creación?

El método MIG es mi mejor herramienta para respetar mi proceso creativo. Se trabaja desde la sensibilidad, otorgando espacio y tiempo en el desarrollo de cada proyecto de diseño.

Cuando he trabajado de otra manera, me inundaba el agobio y me bloqueaba creativamente muchas veces. El diseño comercial y alejado de mis principios me generaba angustia y desmotivación; me hacía plantearme continuamente mi papel y contribución a un sistema con el que no estaba de acuerdo. Con los años descubrí otra manera de diseñar y otro tipo de clientes mucho más conscientes.

Me sumé al movimiento Slow Design e investigué la manera de inspirarme creativamente, acorde a esos principios. Hoy por hoy, solo desarrollo proyectos de diseño en los que creo y en los que me siento vinculada y aportando a la sociedad. Trato de inculcar esta filosofía a mis alumnos, sin olvidar que todos tenemos que trabajar y cobrar para subsistir. Pero es una cuestión de tomar decisiones y la vida poco a poco te irá colocando en el mercado para el que quieres desplegar tu creatividad. Parece mentira, pero cuanto más te enfocas, más redes y contactos encuentras. Eliminar lo que no nos sirve para centrarnos en lo que nos apasiona. Así la sensibilidad no es un inconveniente sino un plus y saberlo gestionar consigue hacer la diferencia en nosotros y en el trabajo que desarrollamos. 

Una lectura de concienciación para adultos o niños

Para niños este libro que encontré en un viaje a Chile y que nos encanta en casa: El camino de Pasifloro. Habla del cuidado de nuestra tierra en un viaje hasta hacernos más conscientes de ello. Para adultos sin duda recomienzo “Gestionar la sostenibilidad en la moda: Diseñar para cambiar materiales, procesos, distribución, consumo” de Kate Fletcher y Lynda Grose para diseñadores o si quieres profundizar mucho más. O el libro de Gema Gómez Fashionista y Slow para iniciarse en el consumo de moda más consciente. 

¿Dónde podemos encontrarte?

Podéis encontrarme en mi web: www.madeingood.es o en instagram @nereida_madeingood.

También realizo talleres y charlas eventuales que se pueden consultar en la agenda de la web y en estos momentos estamos organizando un retiro creativo para septiembre, que muy pronto lanzaremos.

¡GRACIAS NEREIDA!

 

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Cuéntame ¿conocías Fashion Revolution? ¿Cómo te desenvuelves con la ropa de los niños o la tuya propia?

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