Altas Capacidades

Estrategias para que tu hijo desarrolle su potencial

desarrolle su potencial

En lugar de lograr que tu hijo desarrolle su potencial, pensé titularlo ‘cómo lograr que tu hijo desarrolle su talento’. Pero con tanto talent show infantil, temo que perdamos de vista el objetivo real. El perfeccionismo no es un fin, sino una consecuencia de puro trabajo.

Oigo mucho esto de ‘empujar a los niños’ hacia algo y no me acaba de sonar del todo bien. Prefiero hablar de acompañar, dar la mano, o en suma estar al lado mejor que dejarlo solo en su talento. No hay nada que resuma mejor la maternidad y paternidad que ‘estar al lado del niño’.

Estas son algunas estrategias para estar al lado del niño mientras desarrolla su potencial único.

Enséñale a usar una agenda

Si tu hijo apunta las cosas poco importantes allí, deja su cabeza libre. Una agenda o libreta le ayudará a distinguir lo urgente de lo importante. No le enseñes sin más a hacer listas de tareas, sino también a dejar ir cosas que pueden esperar o no nos corresponden. Parece una contrariedad, pero una agenda también nos ayuda a decir ‘no’ cuando las cosas se acumulan. Es una forma visual de decirnos: ‘Tengo que parar‘.

Si tu hijo es más pequeño, tal vez puedes enseñarle una idea general de los días con un calendario mensual en vez de diario. Por supuesto, deja que esa agenda sea lo que él quiera.

¡No critiques esa letra desastrosa! Muchas personas de altas capacidades tienen una letra que podríamos considerar fea debido a que son mayormente viso-espaciales. Tienen orden dentro del caos y ven el todo antes que el detalle. El ‘todo’ es el mensaje que quieren transmitir; ‘el detalle’ es la ortografía y la caligrafía.

Ayúdale a definir sus objetivos

Hagamos igual que con los adultos porque sus talentos no son menos:

  • Haced una lista de objetivos a corto y a largo plazo.
  • Divididlos en etapas para alcanzarlos.

Id anotando objetivos ¿qué cosas quiere hacer tu hijo? Anótalas todas y después desmigad qué se puede hacer este mes y qué corresponde a una consecución a largo plazo. Después, estableced pequeñas etapas (por día, semanas o meses) para no descuidar ese o esos objetivos que le apasionan. ¡Ojo! Descartad lo que no le haga tan inmensamente feliz que quiera comenzarlo YA.

Veamos un ejemplo: Tu hijo quiere ser un gran dibujante de manga. ¿Qué quiere decir exactamente con esto? ¿Vender dibujos? ¿Que se reconozca su nombre? ¿O alcanzar la pericia? Es importante definir qué persigue con exactitud y claridad para saber por dónde caminar. Porque el primero implica un plan de negocio, lo segundo un plan de marketing y el tercero un plan de experiencia y trabajo arduo.

Llévalo a la fuente de sus deseos

Ponlo en contacto con material de calidad y llévalo a los espacios donde discurre aquello que quiere hacer. Preséntale a figuras clave en aquello que persigue. Esto no es algo inalcanzable: Escribe con tu hijo una carta de admiración a aquella persona que tanto le fascina (ese piloto, esa escritora, esa atleta…) y anímalo a que le lance preguntas sobre su sueño. Las personas son más accesibles de lo que creemos si nuestras intenciones son nobles y no hay nada más agradable para un profesional que un niño preguntando por lo que mejor se le da.

Indaga en la bibliografía de sus ídolos, tal vez sea algo para lo que necesite tu ayuda. A todos nos ayuda conocer cómo empezaron nuestros ídolos y sobre todo ¡cuáles fueron sus tropiezos!

Práctica, práctica, práctica

No podemos olvidar esto si queremos que el potencial se convierta en rendimiento. Ni aquellos a los que les favoreció la genética lo tienen todo hecho.

Con esto no animo a ningún padre a ser un superentrenador de corte asiático. Primero, porque la vida de un hijo no es la de un padre y no podemos perdernos en los deseos del hijo. Segundo porque podemos malograr la pasión del niño con un sobresfuerzo mal dirigido. Cuando una persona, sea niño o adulto, siente pasión, las horas dejan de existir. ¿Cuántas horas jugaría a Lego un niño? ¿Cuántas se quedaría en la piscina? Las pasiones deben seguir siendo un juego. También cuando eres adulto.

Enséñale a celebrar sus éxitos y cuidar sus pensamientos

Entrénalo, esto sí, en la gratitud. Cada pequeña meta que alcance, será un enorme paso para su autoestima si así lo enfocamos. No solo acompañamos a un niño apasionado, sino también a una persona que forja su autoestima mientras ‘juega’. Comunicaos con frases potenciadoras en lugar de incidir en los fallos. Es mucho mejor poner el ojo en el ‘has llegado más lejos que nunca’ que en el ‘casi lo consigues‘.

Celebrad, si hace falta con carteles por la casa o con llamadas a los abuelos, esos pequeños hitos que va salvando. Y ayúdalo a cuidar de sus pensamientos teniendo una comunicación fluida y desde la incondicionalidad. Cuando mi hija tiene malos pensamientos, ‘los cogemos’, los hacemos una bolita como si fuera un papel y los tiramos por la ventana de forma imaginaria.

Aquí también hay espacio para las visualizaciones. ¿Sabías que Novak Djokovic se construyó una copa Davis con papel de periódico y cola cuando era pequeño? Eso es lo que quería conseguir y la tuvo presente en su cuarto. Pensad en los sueños de tu hijo como algo que ya ha alcanzado en un tiempo que aún no vemos y trabajad hasta ello.

Nunca por el camino del estrés

Evita la presión en la práctica y desarrollo de sus pasiones. Para los niños que son especialmente emocionales, esto es clave. Si asocian malestar a su talento soñado habremos metido la pata. Y si no, pregúntale a mi piano por los años que llevo sin tocarlo. No me refiero tanto al estrés que generamos los padres sino al que surge de ellos mismos y de su perfeccionismo y autocriticismo. Mis padres, por ejemplo, nunca me agobiaron con tocar ¡pero yo a mí misma sí!

Nos toca aprender a detectar el perfeccionismo insano de aquél positivo que le lleva a crecer así como aprender a detectar el autosabotaje del propio niño. No es nada raro que el niño enferme, somatice dolores y deje de asistir a aquello que tanto le apasionaba por el terror de no ser tan buenos como persigue su cabeza.

Ayúdale a parar. A tener momentos (y días) de ser improductivo y disfrutarlo. Dale espacios que le recuerden que persigue una aspiración para respirar mejor, ¡no para dejar de hacerlo!

 

Las pasiones, los talentos, los sueños, son algo frágil en este diario de sobreestimulación y opiniones gratuitas que es la vida: pero tú tienes el bello papel de acompañante.

 

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**Recuerda que en el curso Crianza Sin Agobios también hablamos de estimulación, acompañamiento y sobre todo incondicionalidad en una maternidad sin estrés.

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4 comentarios sobre “Estrategias para que tu hijo desarrolle su potencial

  1. Hola Bea, desde que vi un video en. YouTube en el que conversaba con Lucía Terol, que té he empezado a seguir y poco a poco voy descubriendo lo interesantes y útiles que son tus entradas de Blog, así como tus podcast, etc.
    Gracias por estos consejos, los intestaré aplicar con mos hijastros que ya tienen edad y con mi hijo cuando llegue si momento. Por el momento, no dejes de publicar!

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