Alta Sensibilidad

Consejos para vestir a un niño altamente sensible

vestir a un niño altamente sensible

Los niños altamente sensibles suelen tener a menudo dificultades a la hora de vestirse. En este artículo descubrimos por qué y de qué manera podemos ayudarles, en especial ahora que empieza a hacer más frío.

Si el niño ya se viste solo y es lo suficientemente autónomo, él mismo descartará la ropa con la que no se siente cómodo y es preciso que tengas en cuenta sus decisiones, sin obligarle a llevarle la ropa que le disgusta. Pero si aún es pequeño o incluso bebé, es posible que no sepamos que el gesto de su rostro o su llanto provenga, precisamente, de la ropa que le estamos poniendo.

‘¿Por qué le molesta tanto esta ropa?’

Los niños con alta sensibilidad (de la que puedes leer aquí) son hipersensibles a los estímulos y su cerebro es más reactivo que el del resto de los niños. Esto les confiere una especial intensidad cuando son pequeños, siendo niños que reaccionan más fuerte tanto a lo bueno como a lo malo. Esta sensibilidad, les hace contar con unos sentidos más agudizados; entre ellos, el tacto. Son altamente sensibles a la sensación que provocan los tejidos y eso hace que alguno de ellos les resulte desagradable. Hasta el punto de no poder llevarlo puesto. También lo son al roce y la presión, por lo que si una prenda tiene un lazo que constantemente les hace cosquillas o una costura que les aprieta, se sentirán muy incómodos.

 

No es una cosa de risa ni algo que menospreciar o a lo que quitar importancia: realmente a tu hijo le molesta la etiqueta de la ropa y las costuras del calcetín.

 

Además de los cinco sentidos más ampliamente conocidos, los seres humanos tenemos otros sentidos como la termocepción o sentido de la temperatura. También los niños altamente sensibles tienen agudizado este sentido de manera que para ellos hará más frío o más calor que para el resto, según la época del año. No se trata de un desajuste en la percepción sensorial, sino de una mayor intensidad: sienten mucho frío cuando hace frío y mucho calor cuando hace calor, pero no confunden uno con el otro.

¿Cómo podemos ayudar a vestir a un niño altamente sensible?

Aquí van algunos consejos para los niños y bebés que pueden serte de ayuda para evitar más de un berrinche en casa o antes de salir a la calle.

 

  • Opta por los tejidos orgánicos como el algodón 100% o lino. Recuerda que los niños altamente sensibles suelen tener pieles atópicas, con lo que es importante que comprobemos la mezcla de tejidas que está llevando encima. Les molestan especialmente los tejidos sintéticos, la rigidez de las pegatinas de vinilo, el exceso de costuras y la ropa demasiado apretada. ¡O demasiado suelta! Si un cuello se cae constantemente y tiene que colocarlo una y otra vez, puede irritarse y no querer llevarlo más.
  • Evita distracciones en exceso como lazos, accesorios que cuelguen o que se pueda clavar o colores chillones. Están más abiertos que los demás a todo tipo de estímulos y podemos ayudarles a reducir su ruido mental empezando por la ropa.
  • Cuida la temperatura: en invierno esto es especialmente espinoso y algunos trucos nos pueden ser muy útiles:
    • Cambia al niño sobre una alfombra o una manta para que los pies no toquen el suelo frío.
    • Al ponerle el pijama por la noche, déjale una camiseta interior debajo. Cuando se levante y se prepare para ir al cole, cambia todo menos la camiseta. Esto le ayudará a no perder tanta temperatura.
    • Haz lo mismo con los bodys del bebé. Mantén ese mismo body por la mañana. Recuerda que los bebés no se ensucian más que en el pañal y evítale el frío de las primeras horas.
    • Controla la temperatura de la sala y si es necesario id a la habitación que tenga mejor temperatura para cambiar la ropa.
  • No prolongues demasiado el cambio de ropa. Para algunos niños, cambiarse en sí, es molesto. Tener que pasar la cabeza una y otra vez por las camisetas, meter las mangas… todo puede ser demasiado sensorial. Si el niño va a llevar varias capas puedes agruparlas primero y meterlas todas de golpe. Por ejemplo meter una camiseta debajo de la sudadera y que solo pase la cabeza una vez por el agujero, vistiéndose de golpe. No te preocupes demasiado por cambiar los modelitos para cada ocasión: es preferible que se mantenga cómodo a tener que cambiar la ropa a cada pequeña mancha.
  • Corta las etiquetas de la ropa antes de usarla. Algunas son especialmente molestas y para ellos son un verdadero incordio.
  • Si la costura del calcetín le molesta mucho, puedes probar a darle la vuelta. En el futuro opta por ropa interior sin costuras.
  • Presta atención a los detalles: ¿Notas que tu hijo prefiere los pantalones elásticos a los que tienen cremallera y botones? Hazle caso.
  • La ropa de segunda mano te será muy útil. La ropa de sus hermanos, primos y amigos, ya ha sido lavada y ha perdido la rigidez de principio. Esto hará que sea más suave para él.
  • Si puedes, compra la ropa con él. Haz caso a su intuición aunque la ropa que elija te parezca de lo más informal: queremos a un niño feliz, no un anuncio de revista.

 

Estos niños aumentan su tolerancia con el tiempo. Sé paciente con ellos.

 

Otras consideraciones

La alta sensibilidad no es una enfermedad que requiera diagnóstico, pero eso no la convierte en algo irreal. Psicólogos de todo el mundo están sumidos en la investigación de este increíble rasgo que, por los conocimientos que tenemos hasta el momento, acata a un 20% de la población. Además es un rasgo hereditario, por lo que quizá ya sabes a qué se refiere tu hijo cuando dice que ‘no puedo llevar esto puesto ni un minuto más’.

La alta intensidad con la que captan los estímulos puede hacer que se sientan sobreestimulados, bloqueados y cargados de información. A veces de información incómoda. Y eso hará que empiecen con mal pie en lo que ocurra a continuación. Por ello merece la pena escuchar sus lamentos, aunque en lo que respecta a la ropa a ti no te parezca tan importante. Esa pequeña piedrecita en el zapato, hará que quiera irse a casa ya, así que merece la pena dedicar unos segundos a parar y ayudar a sacársela para que todos disfrutemos del momento.

 

No te rías de su dolor. Es real. Recuerda que recibe la información en una mayor intensidad y todo es más para él. Puede que los consejos anteriores te parezcan demasiado trabajo pero nada merece más nuestro trabajo que la felicidad de nuestros hijos.

 

*Si quieres una consulta conmigo para entender y manejar la sensibilidad de tu hijo, me encuentras aquí.

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2 comentarios sobre “Consejos para vestir a un niño altamente sensible

  1. Gracias por todo lo que publicas, es super interesante.
    Yo me siento muy agradecida (por fin) por que soy altamente sensible, y en general entiendo muy bien a Mi pequeña de 25 meses, incluso cuando llora desesperadamente por algo que parece insignificante.

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