Alta Sensibilidad·Desarrollo personal

Carta a las mamás durante el confinamiento por Coronavirus

coronavirus
Obra personal de Bea Sánchez, ‘Lo que tengo y no’, óleo sobre lienzo 100x 65, 2014

 

Esta del coronavirus no es una ocasión que me gustaría aprovechar, sinceramente. Al mismo tiempo son días de mucho pensar y siento la conexión con las que me escribís desde España y fuera de ella.

Para las que no estáis aquí, sabed que tenemos decretado Estado de Alarma y nos ruegan confinamiento en el hogar para evitar contagios por Covid-19, no saturar los servicios sanitarios y dar tiempo a frenar la pandemia. Al menos durante 15 días, sin descartar prolongarlo.

Muchos trabajos han tenido que cerrar, los niños están en casa y la convivencia veinticuatro horas se suma a sentimientos de temor, información sesgada y ansiedad. En esta carta rescato una gran palabra que usamos poco:

 

TEMPLANZA

 

La templanza requiere que seamos moderados, contenidos. Moderados con el dedo en el Smartphone para no difundir noticias falsas, bromas desagradables o en sí publicar de más. Moderados para no comprar de más, sabiendo que no existe escasez y el acopio de provisiones no tiene gran sentido: personas con poca movilidad y medios necesitan ese súper cerca de casa para abastecer lo básico.

Y templanza y moderación, en especial, con los que tenéis en casa. Los niños activos, los inquietos y curiosos, los que parecen subir por las paredes, los que gritan, los que se aburren profusamente. Incluye esto a la pareja. Vamos a con-vivir más durante más horas seguidas. Es un buen momento para poner el ojo en el regalo que es nuestra familia y la bendición que supone estar en casa, en lugar de en el hospital por causa del coronavirus.

A las mamás sensibles

A ellas en especial les mando un abrazo sostenido (sin posibilidad de contagio), porque sé que su cabeza está funcionando a mil revoluciones. Por momentos visualizan el peor de los escenarios, por momentos viven el gozo de mimar a sus hijos en un momento histórico y crucial donde pueden educar en solidaridad. Así somos, pasando de extremo emocional a extremo. Empatizando con los casos que ni siquiera se ven en la tele: ¿Qué está pasando con los que están en la calle? ¿Cómo están funcionando los comedores sociales?

Tenéis la capacidad para pensar lo mejor del ser humano y os animo a manteneros en eso. Siendo además adalides de la generación futura, que espero estén mejor preparados que nosotros teniendo ya este precedente.

Las mujeres sensibles gustan de la soledad, de un buen libro, de la introspección. Pero este confinamiento no es un regalo: viene cargado de ansiedad para ellas y su amplia visión del escenario. Veis todo lo que podría pasar, hacéis vuestros los dolores ajenos. Así que poned el foco en lo que está en vuestra mano en estos momentos: tu familia, tus vecinos, tus amigos. Aprovecha para coger el teléfono y entretener a los que están más solos. O para aliviar a otra mamá que como tú está desbordada. Compartid vuestro estrés y será menos. Reíd, deciros lo que vais a hacer cuando este aislamiento acabe. Mi madre me decía: nos llamamos y nos entretenemos. Porque ella también es una mamá sensible (y sanitaria) que quisiera estar con los suyos y no puede.

A las mamás con cabeza de científica

A esas mamás dotadas, incasables y apasionadas cuya cabeza siempre va por delante, también les recomiendo templanza. Porque si están en casa con los pequeños (pese a que tengan una fantástica oportunidad de hacer homeschooling como muchas hemos agradecido), no podrán saciar tan fácilmente esa necesidad de más. Leer no será tan fácil. Tampoco escribir o ponerse al día con las publicaciones científicas. Además quieres saberlo todo sobre lo que ocurre con el coronavirus y desmigarlo para dárselo a entender a los niños.Y te saturas.

Vas a aburrirte, si no lo estás haciendo ya y eso requiere un esfuerzo extra por nuestra parte. Un esfuerzo por recordar cómo funciona tu cerebro arborescente que pasa de una idea a otra creando conexiones y por recordar que no todos los momentos nos son favorables ni productivos. El tiempo de barbecho no es nada despreciable. Intenta buscar tus espacios y empatizar con unos hijos que serán seguramente como tú. Tu cerebro también puede bajar revoluciones y enfocarse en la empatía y la inteligencia interpersonal. Más de ti hacia fuera. Más de ti hacia ellos.

A las mamás embarazadas

Estos días he recibido muchos mensajes para que tenga especial cuidado porque estoy embarazada y creo preciso aclarar algunas cosas. No hay evidencias científicas que nos sitúen en grupo de contagio de riesgo. Solo que una vez contagiadas, nuestra situación sí que se vuelve de riesgo. Pero aclaro que el embarazo no es una patología. Existen pocos estudios sobre el efecto de los virus tipo coronavirus en mujeres embarazadas. Pero con respecto al que nos ocupa, The Lancet hizo un estudio con 9 mujeres infectadas y embarazadas (insuficientes para dar rotundidad a lo estudiado). Todos los bebés nacieron por cesárea en el tercer trimestre y dieron negativo. Obtuvieron puntuación de 8 a 9 y de 9 a 10 en test de Apgar. Esto es, pese a lo que me contó mi matrona, no hay evidencia de que el coronavirus pase de la madre al útero. Sí que se puede infectar una vez fuera (como en casos donde madre y matrona tenían el virus), pero no se observa mortalidad en los neonatos por ello. Esto es, no son un grupo de riesgo. Tampoco se transmite el virus a través de la lactancia, tenlo muy presente.

No tenemos muchas evidencias sobre coronavirus y embarazo, pero ninguna es alarmante. Disfruta de tu embarazo, tu hijo nacerá en un momento histórico que traerá cambios sustanciales en el mundo.

Inmigración y manipulación animal durante el Coronavirus

El panorama que nos abre esta situación es enorme. También en el área de sostenibilidad y uso animal. De nuevo tenemos un virus aparentemente propiciado por nuestro uso, manipulación y consumo de animales. Os invito a probar nuevas recetas estas semanas y reducir el consumo de producto animal, es un buen momento para generar este tipo de cambios. Cuidado con los medios que han declarado estar agradecidos a los ‘animales que nos ayudan con las pruebas para encontrar una vacuna‘, porque para ser objetivos, no lo hacen de forma voluntaria. El lenguaje es importante.

Por otro lado, el virus nos ha puesto en contacto con la invisibilidad de las fronteras. Hace meses mi hijo de 4 años me decía: Mamá, ¿a que las fronteras solo están en los mapas? Porque cuando vamos en carretera, no se ven. Esto lo ha dejado bien claro el coronavirus: estamos todos conectados, somos igual de sensibles a toda realidad.

Estos meses hemos estado luchando en casa por el cambio de permiso de residencia a permiso de trabajo de mi hijo acogido burkinés. Las doce pruebas de Astérix y Obélix se quedan cortas. Por favor, dejad de creer en los bulos sobre las facilidades y ayudas que tienen los extranjeros. Lleva años regular una situación así, todo son trabas y escalones muy altos. Paradójicamente, este virus nos ha traído una revisión de prejuicios. Hemos pasado de relacionar enfermedades infecciosas como el Ébola con los países africanos a ver que ahora los virus son un problema del primer mundo (Gombo odia que hablemos de primer y tercer mundo). Me gustaría ver qué pasaría si tuviéramos que migrar a esos países cálidos donde el virus no puede propagarse con tal facilidad: las vallas que construimos, serían nuestra propia cárcel.

Si eres una mamá protegiendo de tu hijo ante esta crisis, podrás empatizar mejor con esas crisis que vemos en la televisión y nos parecen tan de película.

Saca lo mejor de ti

“Por esta misma razón, poned el mayor empeño en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia activa, a la paciencia activa la piedad, a la piedad el amor fraterno, y al amor fraterno la caridad” (2 P 1, 5-7)

 

Os deseo lo mejor en este tránsito que, estoy convencida, traerá cosas buenas.

Este encierro es social, tienes la oportunidad de enseñarles a tus hijos qué es un gran acto de amor a nivel mundial, tan solo quedándote en casa.

 

#yomequedoencasa

 

Bea

 

 

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6 comentarios sobre “Carta a las mamás durante el confinamiento por Coronavirus

  1. Gracias por tomarte el tiempo para escribir…
    Y que todas podamos tomar con una visión positiva este tema y aprovechar el tiempo con los nuestros…

  2. Muchas gracias Bea, me he reservado tu artículo para leerlo en mi ratito de soledad y autocuidado de hoy 🙂

    He sentido tu abrazo en tus palabras, y también me he sentido comprendida y acompañada.

    Yo salgo de cuentas mañana mismo…falta nada para tener a mi bebé! y no han sido los mejores de mi vida sin duda…como dices, pasando de un extremo a otro…lo he pasado fatal pensando en como va a afectar a mi parto esta situación, entre otras muchas cosas que me duelen…pero también he vivido momento mágicos de presencia y amor con mi hija y mi pareja.

    Te mando, os mando a todas las mamás un abrazo enorme.
    Elena

    1. Ay! Si lo tienes ya aquí! Qué cosa más bonita. Te deseo la mayor de las calmas y la atención a este momento para que nada lo disturbe. Ahora más que nunca, atención plena a la vida que traes. Te abrazo

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