Altas Capacidades·Crianza

Qué debería hacer mi hijo con su edad

¿Has leído alguna vez esos artículos sobre qué debería hacer un niño según su edad? Es inquietante el inmenso poder que damos a la media y la fe que ponemos en el desarrollo homogéneo de los niños. Pero tú sabes que cada individuo es único. Al menos lo sabes hasta que uno de estos artículos te pone en duda: ¿Será que mi hijo tiene un problema? ¿Debo considerar esto un retraso?

Los profesores más respetados del mundo coinciden en la máxima de que ‘el niño promedio’ no existe. Todos somos diferentes y eso incluye nuestro ritmo. Pero parece que los padres hemos perdido el derecho a creer en esta idea, dando por hecho que vemos a nuestros hijos con ojos de amor y nos falta formación en neurología, psicología, neurofisiología y en suma conocimientos pediátricos. Luego vas y tienes un segundo hijo, que no se parece en nada al anterior y te das cuenta que no te hace falta un máster para apreciar las diferencias…

Comparamos constantemente

Tenemos una costumbre muy arraigada con la comparación. Como referente, además, solemos elegir a los niños más precoces y no viceversa. Angustia asegurada. Grandes hitos como el habla o el caminar no son tan significativos a nivel de precocidad como pensamos.

Yo no hablé nada hasta pasados los 3 años y sin embargo entré al colegio sabiendo leer: mi hija con 1 año tenía un vocabulario muy extenso y hacía frases con sujeto y predicado. Sin embargo no destacó en prelectura infantil, y nos llamaron del colegio para ponernos ‘en alerta’ (…) Hicimos oídos sordos porque nos pareció importante que ella se sintiera llamada a leer por sí sola, no que lo hiciera rápido. En los países nórdicos, la lectura no se toca hasta los 7. Pero aquí nos regimos por la ley de ‘cuanto antes, mejor‘. Por cierto que ahora tiene 7 y lee sin problemas.

¿Cuándo debería destetarse un bebé? ¿Cuándo deberíamos quitar el pañal? Pues mire usted, hay niños que no toman teta y bebés que nunca usaron pañal.

Mi hijo mellizo anduvo con 9 meses y su hermana cinco meses después, con catorce. Sin embargo el niño es el que más se cae. Tener mellizos me hizo ver con claridad lo estúpido de las comparativas. Y aún así, podía seguir comparándolos en tamaño con el resto de hijos únicos de su clase.

Mi hijo esto, mi hijo lo otro

Doy por hecho que ya te has visto en una conversación de este estilo. Una competición por la precocidad o una defensa por ir más despacio.

  • Bueno, cada uno tiene su ritmo, mejor que no se adelante para que no se aburra.
  • Bueno, así irá más adelantado en clase y le será más fácil.

¿Quién tiene razón aquí? En estos casos suelo felicitar a los niños por lo que han alcanzado y ya. Ni tarde, ni temprano.

Fijémonos en los niños de altas capacidades. El avance en el diagnóstico y estudio de niños AACC ha hablado mucho sobre esto. Un habla precoz no es indicativo infalible de superdotación, pero apunta potencial. Sin embargo un potencial no es un crédito vitalicio (las altas capacidades mutan y deben ‘rediagnosticarse’), el talento que no se cultiva se pierde. ¿Quiere decir esto que, visto el talento debemos ir a la carrera para lanzar al niño al espacio? No, quiere decir que estemos atentos al hambre intelectual del niño para alimentarle según su necesidad.

Ni está mal ir más despacito, ni es un incordio ir más rápido. Porque todos vamos a lugares distintos. 

En la Biblia se dice ‘sed como niños‘, no viceversa, como adultos. Pero estamos empeñados en hacer un Frankenstein de sensibilidad infantil y procesamiento y responsabilidad adulta. Queremos un niño cándido con las respuestas de Leonard Hoffstader (porque un Sheldon sería pasarse).

¿Qué debería hacer mi hijo a su edad?

Lo que hace. En la medida en que lo hace. Cuando existe una patología real, a menudo es observable gracias a la atención de padres, familiares, profesores y pediatras. Es decir, la tribu. La mayoría de las veces, solo es la velocidad adulta la que está poniendo en evaluación al niño.

Tu hijo lo hace bien. Y va camino de su vida al ritmo que le es más cómodo.

 

 

*Contenidos como este y similares (extraescolares, comparaciones, estrés por la crianza), son los que trabajamos en el curso online ‘CRIANZA SIN AGOBIOS’. Puedes echarle un ojo al índice y ver los primeros temas sin compromiso en la sección Cursos.

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