Desarrollo personal

Cómo regreso a la calma cuando me estreso

regreso a la calma

Hace poco me preguntaron justo esto, cómo regreso a la calma cuando me altero. Porque sí, me altero con frecuencia. Soy una persona de apariencia tranquila y de interior alterado. A menudo me obceco en que las cosas se hagan a mi manera, que el ritmo no se interrumpa y que todo esté bajo control.

Cosa que no es posible en esta realidad mundial de confinamiento ante la amenaza del coronavirus. Apenas nada está en mis manos, toda rutina se ha modificado y mi mente bulle en un sinfín de pensamientos.

Por eso hoy quiero, de forma breve, explicarte cuáles son mis 3 recursos cuando siento que es hora de calmarme. Por mí, por los bebés que están por venir, por toda mi casa.

Regreso a la calma sin yoga, sin lectura, sin infusiones, sin música

Ahora pululan por internet miles de formas de manejar la ansiedad, desde listas de Spotify, hasta podcast de meditación, novelas para despejar la mente o clases de yoga gratuitas. No desprecio nada de esto, doy gracias de que estén disponibles. Pero de las pocas cosas que he aprendido bien en la vida es que TODO TIENE UNA VÍA MÁS SENCILLA. Todo se puede simplificar.

Así que en realidad, no necesito fibra óptica ni un nivel de cultura concreto para conseguir la calma. Estar tranquilo no es un privilegio. Y no puede ser tan difícil. Necesito acciones que esté libres de instrucciones ¿no sientes lo mismo?

3 pasos para encontrar la calma

1.CALLAR

No solo la boca, no solo la mente, no solo el cuerpo. Callarlo todo. Incluidas las expectativas. En situaciones estresantes utilizamos las palabras para reprochar, dañar, imponernos, gritar necesidades. Así que soy muy consciente de que más palabras no arreglarán nada. Opto por hacer un retiro circunstancial de silencio. No es que deje de hablar del todo. Es que tardo más en hacerlo y solo respondo o comunico si es necesario. Si los niños me preguntan, le contestaré lo que necesitan. Pero no empiezo el monólogo de persona estresada que me nubla la mente.

Hablar menos trae más silencio a mi vida y eso trae más claridad. También le pido callar a mi mente, para lo que tengo que reducir la cantidad de estímulos o tomarlos de uno en uno. La multitarea queda descartada. Nada de cocinar escuchando música. También le pido a mi cuerpo que se calle. La expresión corporal es un lenguaje más. Me dejo de aspavientos, me muevo sin prisa por la casa, toco las cosas con mucho cuidado.

2. ESCUCHAR

Me preguntaban el otro día si rezaba oraciones. No. Mi oración o contemplación tiene por sentido la escucha. Escucho lo que Dios quiere decirme: Hola, ¿qué tienes qué contarme? Igual tú piensas en el Universo o no crees en nada: eso no lo cambia, porque se corresponde con escucharte a ti. Quien dice escuchar a Dios dice escuchar lo que tienes dentro, porque hay un Reino en cada uno y no lo escuchamos. Así que me limito a callarme y preguntarme ¿qué tengo que aprender ahora? Hemos heredado una visión de que hay que hablar, expresarse, decir. Y en realidad no, eso es el ego. Hay que callarse más.

Solo después de esto estamos capacitados para escuchar a los demás y saber qué necesitan, qué quieren, por qué me increpan así, por qué los niños están tan revueltos o mi pareja tan susceptible. Escucho lo que tengo que decirme para poder atender a lo que me piden.

3. LIMPIAR

No precisamente con agua y trapo. Aunque esto puede ser muy relajante si te gusta. Hablo de limpiar al otro de lo que le has echado encima. Y a ti de lo que te cargas a la espalda. El otro no es culpable de que estés así, tienes la oportunidad de interpretar y elegir lo que sientes. Los demás no son los culpables de que no tengamos calma. Por lo mismo, no tienes que hacerte cargo de todo tú y ahora. No eres culpable de los errores de los demás, las faltas o las soledades.

A veces imagino, literalmente, un barreño de agua que cae y lo limpia todo. Se lo lleva, lo desagua, desaparece.

 

«Solo cuando el mar está en calma y quietud vemos la luna reflejada en el agua»

Thich Nhat Hanh

 

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6 comentarios sobre “Cómo regreso a la calma cuando me estreso

  1. Me parece muy difícil el segundo punto, hace tiempo que intento practicar la escucha con atención y es complicado. Pero el primer punto lo hago mío. Gracias.

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