Alta Sensibilidad

Que paren el mundo que yo me bajo: QUÉ ES UN SHUTDOWN

shutdown

Si alguna vez te has quedado en colapso, sin energía y sin palabras durante unas horas… tuviste un shutdown. La traducción al español sería la de ‘apagón’ o colapso sensorial y es algo que sucede a las personas neurodivergentes y con alta sensibilidad.

Dentro del espectro autista es bastante más conocido, pero lo cierto es que las personas de alta sensibilidad y sin otro diagnóstico asociado también lo están experimentando. Es más, existen tres tipos de colapsos distintos:

  • Meltdown: Toda la tensión acumulada explosiona hacia fuera. La persona que lo sufre queda sin control, grita y expresa su ira sin poder tener una contención consciente. Me sobrecargo de estímulos y estallo.
  • Shutdown: Al contrario que el anterior, se corresponde con una implosión. Es decir, estallamos hacia dentro: la persona que lo experimenta enmudece y se bloquea por un tiempo determinado. Puede aparecer inmediatamente después de un meltdown (estallo y después enmudezco).
  • Burnout: Mucho más grave, hablamos de un colapso sostenido en el tiempo y requiere tratamiento psicológico. Se conoce como estrés crónico.

Qué es un shutdown y cómo se expresa en las personas sensibles

El shutdown o apagón es un derrumbe sensorial. Si bien el nivel de tolerancia a los estímulos varía en cada persona, para las personas altamente sensibles el nivel base de estrés es ya de por sí alto y es muy fácil sentirse sobreestimulado. El cerebro de una persona con sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS) recibe más estímulos, los procesa en mayor profundidad y se sobrecarga más rápidamente.

Puede manifestarse de muchas formas, aquí algunos de los síntomas:

  • Me siento bloqueado. Soy incapaz de reaccionar y tomar decisiones. Hago movimientos lentos y torpes.
  • Tengo migraña.
  • Siento la necesidad de escapar, de meterme bajo las sábanas. Tristeza.
  • Bruma mental. Negatividad.
  • Siento que me han drenado la energía.
  • No puedo tolerar un estímulo más. Cierro las compuertas y hago un muro mental.
  • Necesito silencio. Deseo que el mundo se pare o al menos, se calle.
  • Enmudezco.

También ocurre en niños (tanto meltdown como shutdown) y NO SON RABIETAS. La rabieta responde a un estallido a raíz de no obtener lo que queremos y hay una intención en la expresión de ira. Durante un meltdown o un shutdown, la persona está colapasada sensorialmente y NO ELIGE CÓMO SE COMPORTA.

¿Por qué ocurre un shutdown?

Una persona con una alta sensibilidad tiene un cerebro más reactivo a los estímulos sensoriales del mundo. Las luces de un supermercado, el ruido constante de una tele encendida o una prenda demasiado ceñida o suelta, ya son estímulos que están impactando fuertemente en nuestro sistema sensorial y que son invisibles para otros.

Además, las personas sensibles tienen tendencia a sobre-pensar las cosas y darle muchas vueltas a los problemas. Sumamos que no estamos hechos para las prisas, los cambios de planes y las transiciones. Y como guinda le ponemos nuestra necesidad de comprometernos y responsabilizarnos de todo y de todos.

No tiene que ocurrir un gran problema para tener un shutdow. Puedes estar físicamente cansado y meterte un atracón de información de tu agrado ¡y saturarte! Los estímulos tienen un impacto masivo en nosotros.

Así vivo yo un shutdown

Esta semana, tuve uno que me animó a escribir esto porque creo que es algo de lo que hablamos poco. A menudo las personas altamente sensibles tendemos a disimular e impostar nuestra fortaleza porque no queremos que nuestros frecuentes cambios de humor se asocien con bipolaridad u otras condiciones. Qué tontería, es bueno que hablemos de cómo vivimos la intensidad del mundo.

Hace poco estuve trabajando en ideas y bocetos para una producción pictórica. Comencé a consumir imágenes. Imágenes preciosas. Una tras otra, artistas fascinantes me daban ideas de cosas que podría empezar. Esto mientras amamantaba, con la tele encendida, los niños mayores demandando pequeñas tareas e interrupciones, un teléfono que suena, mi marido pone una canción, llaman a la puerta, un pañal que huele, notificaciones en el móvil, una agenda que me recuerda cosas por hacer, el pitido de la lavadora que ha terminado, demasiado sol entra por la ventana… de repente pienso ‘DEMASIADO’ y comienzan los pensamientos negativos a rondar y me siento incapaz de todo. Me invade Sócrates y me doy cuenta de lo poco que sé y lo poco que puedo hacer.

Mi marido, que me ve y me conoce, ya se sabe esa cara. No hablo. Y ‘no me pasa nada’. Camino como un robot lento, digo que sí a todas las preguntas de los niños y siento que todo tiene mucho volumen. Cada vez me voy yendo un poco más y más. Podrías verme sentada a la mesa, pero en realidad estoy lejísimos.

Y entonces me dice: Sube a la cama, yo me encargo de todo. Y me voy debajo de las sábanas, al silencio. Sé que se irá en breve, pero si no me paro, alargaré este ‘apagón’.

¿Cómo manejar un shutdown?

  • Ve hacia un espacio o crea para ti un ambiente sin estímulos. Lo más fácil es ir a la cama. Para algunas personas, hace falta una manta ponderada que pese y les abrace. En el trabajo puedes optar por unos cascos antiruido.
  • Adelanta tus necesidades. Las personas sensibles tendemos a poner lo de los demás por delante. Ahora toca hacerte oír.
  • Empieza a soltar lastre. Nos comprometemos demasiado y nos hacemos responsables de demasiadas cosas ¿A qué cosas puedes decir NO?
  • Pide un receso para ti ¿Podéis bajarle el volumen a eso? ¿Puedes encargarte tú por un momento? Pide de forma asertiva, nadie puede adivinar lo que hay en tu cabeza.

 

¿Has experimentado un shutdown en tu propia piel? ¿Lo has visto en tu hijo o hija?

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