Altas Capacidades

¿Es inteligente o está sobreestimulado?

está sobreestimulado

Es frecuente que a los padres de niños precoces se les diga que su hijo está sobreestimulado, dándole a entender que el niño no es ni tan listo, ni tan rápido, sino que es cosa de ellos mismos, que lo están forzando. Esto cae como un jarro de agua fría, en especial en aquellas familias que intentan ‘sobrevivir’ a la intensidad y demanda de sus hijos: Si apenas llego a darle lo que me pide ¿cómo demonios iba yo a forzarlo a nada?

La acusación de sobreestimular a los hijos y la sospecha de que no se están respetando los ritmos naturales del niño por el hecho de ir por delante en los hitos de desarrollo pueden aparecer en el colegio (profesores, orientadores, otros padres) o incluso en la propia familia. Es frecuente escuchar:

  • La culpa es tuya, que todo el día estás inventando cosas.

  • Eso es cosa vuestra, que os ‘ponéis’ mucho con el niño.

  • Se ve que en casa tenéis muchos materiales.

  • No tengáis tanta prisa, que luego se os va a aburrir en el cole.

La presión social puede hacerte dudar ¿será verdad que soy yo la que lo estimulo? ¿O de verdad es inteligente?

En realidad es el niño el que sobreestimula a los padres

Esto puede parecer de risa, pero en realidad, son los niños precoces los que ‘entrenan’ a sus padres. Tras un niño de alta demanda, hay unos padres de alta respuesta. Los niños más capaces, sea a nivel psicomotriz o cognitivo entrenan a sus padres demandando nuevas experiencias y recompensando a los padres si estos les proveen de estímulos. Es decir ¡ocurre a la inversa de lo que nos dicen! Tu hijo no está sobreestimulado, sino que tú estás atendiendo a sus solicitudes. Hace demandas precoces, exigentes, persistentes y tenaces. Y como padre que lee, no te queda otra que dárselo.

Porque cuando un hijo tiene sed, su padre le da de beber.

Entre un 10 y un 15 por ciento de la población son altamente asincrónicos: algunas de sus capacidades se desarrollan de forma dispar y no cronológica. Tal vez caminen antes, lean antes, hablen antes que los niños de su edad. Tal vez tengan un gran dominio del lenguaje antes que tenerlo de sus emociones. Y en cualquier caso, no es ‘culpa’ de sus padres.

Por mucho que insistas, hay procesos que no se pueden forzar

El comentario sobre si el niño o la niña es inteligente o está sobreestimulado/a, se da a menudo con la lectura precoz y otros éxitos académicos. Por supuesto que leer antes no es sinónimo de CI alto ni viceversa. Pero se dan casos de niños que establecen una inusitada relación con la lectura desde muy temprano. Y muchos lo hacen de forma autodidacta o con escaso acompañamiento. Sin embargo, podrías insistir veinte veces al día para que el niño lea, camine o salte: si el cerebro no está preparado, no hay nada que hacer.

Para frustración de los padres, que en muchos casos apenas han hecho nada por ello, se les dice cosas como: ‘Estará leyendo pero no comprende nada’ o ‘Lo habrá memorizado de tanto repetírselo’. Se presume entonces que le hemos quitado al niño tiempo de juego para que se voltee rápido, escriba o diga el nombre de su hermana a base de repetición y condicionamiento. Y eso no solo es osado, sino que puede rozar la ignorancia: Tenemos en este mundo más niños capaces de lo que pensamos y sus padres están tan sorprendidos como tú. No se dedican a perseguirlos con libros por el pasillo ni le sujetan las rodillas para que gateen. Simplemente, algunos niños tienen prisa por conocer y aprenden más rápido que otros. Algunos tienen precocidad motora y otros tienen un excepcional dominio del lenguaje de símbolos.

Cómo diferenciar un niño listo de un niño dotado

Existen algunos niños que son precoces en una habilidad y con el tiempo se ajustan al nivel del grupo. Otros, parecen ir siempre por delante o vivirlo todo en otra dimensión de profundidad. En el libro ‘Helping Gifted Children Soar’ leemos algunos puntos que nos hacen localizar a un niño capaz que no ha sido identificado:

  • Mientras los niños listos hacen preguntas que tienen respuesta, los niños de altas capacidades preguntan sobre ideas abstractas, conceptos y teorías que pueden no tener respuesta.
  • Mientras los niños listos pueden aprender rápidamente algo que se les explica paso a paso, los niños de alta capacidad pueden saltarse pasos e ir directamente del paso 2 al 10, por ejemplo resolviendo un problema matemático.
  • Emocionalmente, los niños dotados lo experimentan todo más profundamente y no les es tan fácil dejar pasar sus emociones.
  • Los niños altamente capaces no solo son niños curiosos. Tienen una curiosidad profunda en  sus áreas de interés. No leen libros, ¡los consumen! Y si no que se lo digan a una amiga mía que saca de la biblioteca pilas enteras para sus hijos.
  • Su habilidad del lenguaje no se reduce a palabras de su edad cronológica. Pueden manejar y entender un vocabulario que se escapa incluso al de algunos adultos. (Desgraciadamente, no todos lo expresan en público por temor a ser señalados, especialmente las niñas).
  • Su sentido de la justicia no aborda solo su entorno, sino que tiene una escala global y les hace preocuparse de injusticias lejanas.

 

¿Te han dicho alguna vez que lo que le pasa a tu hijo es que está sobreestimulado?

 

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2 comentarios sobre “¿Es inteligente o está sobreestimulado?

  1. Muchísimas gracias por esta joya hecha palabra, nada minimalista por cierto(eres meticulosa, preciosista y detallista en cada aspecto que tratas).
    Un momento tan cotidiano con mi hijo como es la ducha sirve para que él se interese por los números de los envases del champú, o las unidades de capacidad de los mismos… Fluye, tan natural es su curiosidad como las preguntas que de ella emergen…
    Mamá, en el espacio existe el día y la noche? (5 años)

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