Altas Capacidades

5 mitos sobre las altas capacidades que todo profesor debe conocer

Si tienes cerca un niño o niña dotado, puede que hayas escuchado alguno de estos 5 mitos sobre las altas capacidades. Son los 5 más recurrentes y suelen generar desencuentro en las tutorías entre padres y profesores. La guerrilla de la identificación del niño como un niño dotado puede comenzar por diversas vías:

  • Los padres lo tienen claro pero el profesor ‘no lo ve’.
  • El profesor lo sospecha pero para los padres no tiene ningún sentido.
  • Un tercero (directores, orientación) pone en duda la posibilidad de unas altas capacidades intelectuales.

Para facilitar las evaluaciones y los diagnósticos a tiempo (cuanto antes podamos ayudar al niño, mejor), es necesario tener información actualizada y libre de mitos.

5 mitos sobre las altas capacidades más recurrentes:

  1. Los niños de alta capacidad sacan siempre buenas notas. FALSO. Alta capacidad no es lo mismo que rendimiento. Observamos un índice significativo de fracaso escolar entre niños muy capaces. Las razones de este desajuste entre su capacidad y sus calificaciones pueden ser diversas, pero ante todo nos deja claro que tú no eres tus notas y que no todos los potenciales están siendo valorados en el colegio. ¿Algunos ejemplos de fracaso escolar?
    1. El niño de talento artístico que aprende por imágenes. Sus habilidades parecen ‘no servirle de mucho’ en las asignaturas clave.
    2. El niño que está desmotivado y deja de aplicarse debido a que no encuentra un nivel de reto ajustado a su capacidad. Literalmente, deja de intentarlo.
    3. El niño perfeccionista que se exige tanto que se paraliza y no llega a presentar nada que no esté perfecto a sus ojos.
    4. El niño que tiene, además de su dotación, una condición comórbida como TDAH, TEA o alguna dificultad de aprendizaje.
  2. Los niños de alta capacidad no presentan dificultades de aprendizaje. FALSO. Al hilo de lo anterior, existe la posibilidad de que las altas capacidades vengan acompañadas de otro trastorno o dificultad. A esta casuística de comorbilidad se le llama ‘doble excepcionalidad’ y necesita que ambas condiciones sean diagnosticadas para ser atendidas como merecen: sus flaquezas y sus fortalezas. ¿Qué puede ver además de una alta capacidad? Cualquier dificultad de aprendizaje como dislexia, discalculia, problemas de audición, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o asperger (TEA 1) entre otros.
  3. Los niños de alta capacidad son todos niños tranquilos y centrados. FALSO. Los niños dotados puede ser muy motores. Tienen una alta excitabilidad en su sistema neuromuscular (sobreexcitabilidad psicomotriz) y esto se traduce en un exceso de energía. Ese niño de la clase que habla muy rápido, tiene problemas para mantenerse sentado, se muerde las uñas o el pelo y es tan entusiasta, no tiene que ser necesariamente un niño hiperactivo. Podemos estar hablando de alta capacidad.
  4. Los niños de alta capacidad cuidan su letra y la presentación de sus trabajos. Algunos niños son primorosos en su hacer, pero otros son caos y tienen el orden en su desorden. Los llamados aprendices viso-espaciales aprenden por imágenes y corresponden un 60% aproximado de los niños dotados. Ven el todo en lugar de la parte así que pueden obviar lo que para ellos son ‘detalles’ como la caligrafía o la limpieza. ¿Así que esa agenda horrorosa y esa letra imposible es de un niño dotado? Sí, asombrosamente puede ocurrir.
  5. Los niños de alta capacidad destacan por su buen comportamiento y obediencia. FALSO. De nuevo no podemos generalizar, pero tampoco crear mitos. Un niño que desafía al profesor, se escapa del aula o distrae a los compañeros puede ser una señal de una alta capacidad. Suelen ser niños líderes, de buen humor, capaces de dirigir al grupo y llamar la atención. Si además no están interesados en determinados aprendizajes, buscarán la forma creativa de saltárselo, evadirse o molestar al de al lado. Su inconformismo y su pensamiento divergente no los hace cómodos para convencerlos y a menudo pueden llegar a corregir al profesor o resultar retador en su expresión emocional.

 

No son tan evidentes en clase y es bueno que los docentes tengan la información correcta de lo que implican unas altas capacidades a nivel emocional. Será también fundamental prestar atención a las chicas, puesto que pueden ser aún más invisibles en su deseo de pertenecer al grupo por encima de destacar en sus talentos.

¿Eres docente? Me encantará que me cuentes tu experiencia con la identificación de tus alumnos. Y si crees que puede ser de utilidad para otros  profesores, te agradeceré que compartas.

Recursos: Conoce nuestro curso Niños/as de Altas Capacidades

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Un comentario sobre “5 mitos sobre las altas capacidades que todo profesor debe conocer

  1. La creatividad de una respuesta ingeniosa, el humor sarcástico (casi canalla) o la resolución con propuestas inesperadas a problemas cotidianos… Un niño tildado por un docente como «incómodo» por lo contestatario, puede albergar una mente muy capaz, en permanente efervescencia.
    Para la detección de AC, os recomiendo el siguiente informe:

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