Alta Sensibilidad·Altas Capacidades

Cómo es una mujer de alta sensibilidad y altas capacidades en su edad adulta

mujer de alta sensibilidad

Quizá te reconoces como una mujer de alta sensibilidad y a raíz de ello empiezas a sospechar de tu alta capacidad intelectual. Pero no solo tienes mil dudas sino que te asalta la sensación tan femenina de sentirte un fraude. Y aparece esa inclinación que tenemos por infravalorarnos y creer que nuestras habilidades y capacidades son cuestión de suerte, de trabajo duro (¡que también!) o de que era fácil.

Pero no, cualquiera no podría hacerlo. No como tú.

No toda mujer de alta sensibilidad tiene una capacidad cognitiva por encima de la media. Pero a la inversa, las mujeres dotadas no pueden definirse sin aludir a su sensibilidad, empatía, necesidad de justicia o esa captación de sutilezas tan característica (aquí dejé un artículo sobre la relación entre AACC y PAS).

Ninguna mujer de alta capacidad es igual a otra y dentro de ello hay muchos perfiles. Las que académicamente fueron brillantes tal vez fueron diagnosticadas en su infancia o adolescencia. Sin embargo, el perfil creativo, divergente y desafiante, a menudo llega a la adultez sin que hayan reparado en su talento. Tal vez tus fortalezas no eran las materias de clase. Incluso es posible que ahora hayan diagnosticado a tu hijo o hija y por ello te hayas planteado si tu idea de inteligencia era errónea y si tú podrías estar incluida en el diagnóstico de mujer de alta capacidad.

He intentado reunir las características más habituales de la mujer sensible y capaz según los espacios personales y sociales de su vida con idea de que puedas dar respuesta a tu intuición.

Características de la mujer de alta sensibilidad y altas capacidades en su edad adulta

Vamos adelante con los 5 espacios donde puedes verte reflejada:

  1. En tu trabajo: Quizá no tengas grandes éxitos laborales en tu cartera pero aprendes rápido, coges a la primera lo que te imparten y en breve lo manejas y tocas techo. Esto puede hacer que te aburras pronto sumado a que no te gusta que te repitan las cosas. Tal vez hayas cambiado numerosas veces de trabajo (por injusticias, desmotivación, mal ambiente en el trabajo, situaciones de estrés… etc.). Las reuniones tediosas te ponen los pelos de punta. Te gusta conectar cosas que aparentemente no están relacionadas así que a menudo tienes ideas creativas en el equipo de trabajo.
  2. Con tus hijos: Tal vez tus éxitos habiten en tu propia casa, tienes una gran inteligencia emocional, gestionas de cine la educación y relación de tus hijos o tienes éxito con tu pareja. Esto no se suele concebir como éxito, igual que tampoco la inteligencia espiritual o el profundo desarrollo personal, pero tienes que saber que hay modelos de inteligencia (que miran más hacia la mujer) donde sí que se aprecia esto. La maternidad te trajo una pérdida de dominio emocional, perdiste tu necesidad de sistemas, rutina y silencio. Te diste cuenta de cómo te afectan las cosas a nivel sensorial y cómo tu elevado estado de alerta te tiene agotada y con poco sueño. Tal vez tengas hijos muy intensos y durante épocas hayas querido calmar tu ansiedad comiendo de forma desordenada o demasiado, poniendo gran ahínco en el orden o la limpieza ¡o comprando de más! Puede que la maternidad te resulte aburrida o lenta si no le das espacio a tus pasiones personales.
  3. Con tus amigos: A menudo te has sentido sola e incluso has camuflado tu capacidad para formar parte del grupo: adaptas la conversación, el tono y el lenguaje para no llamar demasiado la atención. Te cuesta encontrar personas con tus intereses, tu velocidad y tu intensidad emocional. Si surge conflicto, no eres capaz de dejar algo sin resolver. Tu elevada meta cognición (piensas sobre tu pensamiento), hace que si discutes con alguien pienses no solo en la situación y la persona, sino en lo que piensas de ella, lo que crees que ella piensa de ti y en por qué crees que piensas eso de ella. ¡Rumias eternamente sobre las situaciones! A menudo te dicen que eres ‘demasiado’ de algo y que le das mucha importancia a todo. Es posible que tengas buen humor y busquen tu compañía: para ti es importante que tu entorno se encuentre bien. Pero también es posible que llames la atención por tu forma diferente de pensar, de vestir, o tus gustos en cualquier ámbito.
  4. Con tus emociones: Debido a tu sentido natural de la justicia, te has involucrado en causas que pueden serte remotas (desde veganismo hasta gente sin hogar o luchas feministas en otro continente). Tus preocupaciones pueden sobrepasarte pero también tu motivación intrínseca te ayuda a comprometerte de una manera que pocos logran. Linda Silverman (experta en AACC) decía en un poema ‘eres dolorosamente sensible’. Tu nivel de estrés es alto, puede que hayas padecido ansiedad por tu alto perfeccionismo. Eres autocrítica con tu capacidad, tu físico y todo lo que te propones. Todo parece afectarte más que al resto y los estímulos del mundo pueden hacer que te sobrecargues y agotes físicamente.
  5. En tus tiempos de ocio: Eres apasionada con tus intereses. Puedes perder la noción del tiempo y olvidarte de comer. Tu nivel de concentración con aquello que te entusiasma es admirable. Te cuesta decir ‘no’ porque muchas cosas te parecen interesantes (y se te dan bien), con lo que a menudo tienes exceso de planes en tu agenda. Te cuesta tomar decisiones porque barajas muchas posibilidades así que es posible que te veas leyendo varios libros a la vez o queriendo encajar en una tarde 3 eventos distintos. Eres una persona creativa, no necesariamente en el ámbito artístico, se te da muy bien solucionar problemas. También puedes tener dificultades para irte a la cama ¿por qué no tendrá el día más horas?

Pero es posible que no hayas creído ser una mujer inteligente porque…

  • No has triunfado en lo académico o lo laboral.
  • No has persistido en aquello que se te daba bien hasta alcanzar puestos de altura.
  • Toda tu familia es así. Tu pareja incluso. No te sientes especial.
  • Pese a tus habilidades, tienes problemas para ciertas cosas como manejar el tiempo (TDAH) o trabajar bajo presión y en ambientes excesivamente estimulantes (TEA).

Tu inteligencia puede convivir con dificultades en lo que llamamos ‘doble excepcionalidad’ y puedes creer que no eres tan buena como pueden pensar. Es más, las doblemente excepcionales sin mucho mujeres mucho más sensibles que el resto, tanto en su empatía y sensorialidad como en su captación de sutilezas e injusticias.

Si crees que podrías ser una mujer de altas capacidades además de ser una mujer de alta sensibilidad, tengo un proyecto para ti que verá la luz en unos días. ¿No quieres perderte nada? Déjame tu correo sin compromiso en info@mamavaliente.es o sígueme en Instagram.

Y si crees que este texto puede ayudar a otras mujeres a identificarse y dejar de ser invisibles y tabú, compártelo.

 

 

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3 comentarios sobre “Cómo es una mujer de alta sensibilidad y altas capacidades en su edad adulta

  1. Maravilloso Bea. Me siento totalmente identificada y creo que una de las cosas que nos pasa respecto a las AACC es que pensamos que si lo decimos nosotras mismas, suena pretencioso.
    Gracias por todo lo que compartes siempre.

  2. Siento que me estas describiendo. Y no fue que me di cuenta de mi propia forma de ser hasta que tuve a mi hijo y note que no era como los demás niños. Siempre me he sentido sola e incomprendida. Como si no pudiera encajar en los lugares.
    Saludos desde México.

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