Alta Sensibilidad

Diferencias Alta Sensibilidad y Autismo

alta sensibilidad y autismo

¿Qué semejanzas y diferencias existen entre alta sensibilidad y autismo? ¿Están relacionadas? ¿Puedo ser ambas? Hoy te traigo un video para contestar a una duda común que surge en consultoría con niños y mujeres adultas. Y es que algunos indicadores en la primera infancia (e incluso en la edad adulta) pueden ser confusos y estar en ambas condiciones.

De hecho, una persona autista es una persona muy sensible (y si crees que no hay empatía en el espectro te animo a desbancar este mito y adentrarte en el video), si bien no todas las personas altamente sensibles son autistas. La neurodiversidad tiene muchas conexiones, ojalá un día dejemos de tener miedo: hay más de unión que de desunión.

En el video te cuento qué dice al respecto Elaine Aron, la experta que acuñó el término de Highly Sensitive Person (Persona Altamente Sensible) y te hablo de dos artículos científicos a colación de esta pregunta de las diferencias entre alta sensibilidad y autismo.

Diferencias Alta Sensibilidad y Autismo

Como te digo en el video, hay muchas más cosas que observar y cada perfil es único y genuino. Pero aquí van algunos indicadores del perfil autista que no son propias de una persona altamente sensible no autista y que no han sido nombrados en el video:

  • Podemos ver diferencias en el juego. Habitualmente se habla de cómo algunos niños alinean los juguetes o forman simetrías y círculos. Esto es muy llamativo pero hay indicadores más sutiles como que el niño o la niña no juegue o no haya acción en su juego, sino que dedica todo el tiempo a ordenar y crear la escena. Por ejemplo, ordenando una casita de muñecas o un escenario de dragones con el que luego no juega. Si de pequeña te fascinaban los libros de Wally, tengo que decirte que es algo repetido en el espectro.
  • En ambos perfiles puede haber problemas de sueño (no siempre), pero los terrores nocturnos y despertares pueden ser más frecuentes en TEA. El sueño profundo puede ser deficiente y es posible que tengamos a un niño cansado durante el día. Aún más acusado si va unido a TDA / TDAH.
  • Decimos que a las personas sensibles les cuestan los cambios y las transiciones. En caso de autismo, llegar a un acuerdo puede ser imposible si tenemos a un niño en colapso: no pierdas el tiempo intentando hacer un pacto, la flexibilidad puede ser puro reto y precisan estabilidad en la forma de llevar su día a día. Pero de ahí a que no le gusten las cosas nuevas… hay un abismo.
  • Especialmente en el perfil femenino podemos ver una imitación llamativa hacia ser como sus compañeras. Esto la puede hacer muy influenciable. No siempre querrá copiar a su amiga: a veces puede ser una actriz o una protagonista de un libro.
  • Mientras que un niño sensible en general puede distraerse con un estímulo sonoro, visual o táctil, un niño autista puede también perder la concentración y evadirse con un estímulo interno provocado por su propia profundidad. ¡Pero eso no significa que no quiera formar parte de este mundo! terminemos con los estereotipos.

Las personas autistas sí pueden tener relaciones significativas y recíprocas con sus amigos. Quizá no con la cantidad de amigos que se espera de una persona media, pero pueden ser fantásticos y fieles aliados en la interacción uno a uno o en pequeños grupos.

Mujeres de alta sensibilidad y neurodiversidad

Si tienes dudas de tu alta sensibilidad y crees que podría estar asociada al espectro, no dudes consultar con un profesional: contestar a las preguntas es bueno siempre.

Si te reconoces en el perfil de mujer neurodiversa, no olvides echar un vistazo a la formación online SENSIBLES y CAPACES donde aunamos la alta sensibilidad y la alta capacidad paseando por la doble excepcionalidad (incluido el autismo).

Enlaces de interés y referencias

 

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Un comentario sobre “Diferencias Alta Sensibilidad y Autismo

  1. Hola Bea,
    te agradezco mucho estos videos donde das una visión del autismo alejada de los estereotipos. Muchas de las cosas que comentas encajan con mi hija. A ella le cuesta mucho mucho enfrentarse a situaciones donde va a haber gente que no conoce (por ejemplo nos invitan amigos a una comida donde hay mas ninos y adultos que ella no conoce). Decir que le cuesta mucho es quedarse corto, es llevarle al límite, hacerle colapsar. Tememos tanto esas situaciones que en muchos casos hemos optado por evitarlas, y me gustaría saber qué opinión tienes al respecto. Estamos sobreprotegiendola y perdiendo la oportunidad de que salga airosa y aprenda? Ella, en realidad, disfruta mucho relacionándose con gente que sí conoce, incluso cuando hay mucha gente (por ejemplo en la familia, somos muchisimos y se relaciona perfectamente con todos). Me faltaría matizar mucho más pero ya me he alargado bastante. Muchas gracias de nuevo, te leo.

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