Altas Capacidades·Neurodiversidad

Mi hijo me interrumpe todo el rato ¿Qué hago y por qué ocurre?

Mi hijo me interrumpe

‘Mi hijo me interrumpe todo el rato’ ¿Sientes que tu hijo monopoliza la conversación? ¿Qué no puedes tener una charla tranquila con tu pareja sin que él intervenga todo el rato?

Interrumpir una conversación es una característica común en altas capacidades intelectuales (AACC), autismo (TEA) y Trastorno por Déficit de Atención (TDA/TDAH). En este artículo veremos diferencias sutiles en cada interrupción y cómo trabajar esto en casa para aprender a respetar el turno de palabra.

¿Porqué mi hijo me interrumpe todo el rato?

  • En el caso de la alta capacidad intelectual, algunos niños son precoces en el desarrollo del habla. Esto crea un desajuste entre su edad cronológica y mental y puede sentirse más cómodo hablando con adultos o niños mayores, con quienes comparte más vocabulario. Los que destacan en sobreexcitabilidad psicomotora (su sistema neuromuscular es más reactivo o superestimulable) tienen una gran energía y movimiento. Tanto, que pueden confundirse con un diagnóstico de hiperactividad. Estos niños pueden mostrar su entusiasmo físicamente y también de forma verbal, hablando mucho e interrumpiendo la conversación. Hablan muy rápido y necesitan estímulo constante. Además quieren compartir sus ideas (que pueden ser muchas). Recordemos que hablar es una forma positiva de captar nuestra atención.
  • En el caso de TDA o TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), observamos dificultades para manejar la impulsividad. En ocasiones, compartir su propia anécdota sobre lo que se está hablando tiene la intención de crear conexiones, aunque pueda tomarse como algo grosero si desconocemos su idiosincrasia. Y un ¡A mí también me pasa! Puede ser malinterpretado por otro interlocutor. Puede existir dificultad para mantener el control así como dificultades en las normas sociales (común en TEA). Esperar su turno o captar señales de que está hablando demasiado puede ser complejo para el niño TDAH.
  • En el caso de TEA/CEA (Trastorno/Condición del Espectro Autista), se observan interrupciones para ofrecer al otro toda la información que tiene de un tema, sobre todo si es de su interés. Esto puede resultar desbordante para la otra persona, en especial si amén de interrumpir, el niño invade el espacio personal o agarra la cara para que le miremos o repite la misma pregunta hasta obtener respuesta (esto no se aprecia en todos los casos). Al igual que ocurre en TDA, puede haber confusión con las normas sociales y no captar determinadas señales. Los adultos TEA y TDAH suelen arrepentirse de hablar en exceso o contar demasiado (y demasiado íntimo) sobre ellos una vez que analizan su día. Aunque en el momento no pudieran evitarlo. En algunos casos de autismo podemos ver interrupciones fuera de contexto donde el niño interviene cambiando de tema.

En todos estos casos, las interrupciones serán mayores si además se está tratando un tema de interés para el niño.

¿Cómo puedo actuar si mi hijo me interrumpe a cada rato?

El turno de palabra es algo que se aprende. En este proceso el niño puede tener dificultades para mantener amigos o puede crear dificultades en clase y en casa. Aquí van algunas ideas para trabajar las constantes interrupciones:

  • Si tienes un niño que disfruta de la palabra, busca espacios en el día para que hable y te cuente. Igual que al niño activo físicamente le apuntamos a un deporte, podemos dar un espacio al niño activo verbalmente. Tanto contigo en casa como en una actividad como teatro donde pueda poner en práctica su conversación.
  • Estableced una señal a modo de código para ayudarle a saber cuándo está interviniendo demasiado. Elige algo sutil que no le avergüence. Poco a poco irá guardando en su memoria estas señales para aplicarlas cuando esté solo. Puede ser un toque en alguna parte del cuerpo, un movimiento de la mano, un gesto…
  • ¿Tiene mucho que contar sobre lo que habláis? Anímalo a escribirlo, dibujarlo o incluso grabar un mini video para poder hablarlo o discutirlo en otro momento si tú estás saturado. Hasta una construcción con lego puede servir. Mide tus energías como padre o tutor.
Algunas frases para trabajar las interrupciones:
  • Se te da muy bien hablar, siempre escoges la palabra correcta. Esta tarde con la visita vamos a practicar para escuchar a los invitados, así serás tan bueno escuchando como hablando.
  • Tu lengua va rapidísima hoy ¿Crees que hay algo que la tenga nerviosa? ¿Qué podemos hacer para que vaya más despacio?
  • Lo que dices es importante, ahora papá y yo vamos a dar nuestra opinión y espero que nos escuches en silencio.

 

Sé paciente, Roma no se construyó en un día.

 

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