Neurodiversidad

¿Por qué me siento tan cansada? Mujer neurodivergente

me siento tan cansada

‘Yo no me siento tan cansada como otras mujeres dicen. Me levanto con mucha energía y tengo muchas cosas que hacer’. Esto es lo que le contaba hace meses a mi TO. Y ella, sabiamente, me respondió diciendo que yo no lo notaba porque había hecho infinitas adaptaciones inconscientes.

Y es verdad. Mi casa, mi horario, mis rutinas y mi familia conforman una enorme adaptación a múltiples niveles que me hacen sentir que tengo un día fantástico por delante.

Pero sácame de ese ambiente y estaré muy desregulada.

Y cansada. Muy cansada.

El cansancio es un indicador entre las personas neurodivergentes (Autismo, TDAH, Doble Excepcionalidad, etc.). Si tienes un niño pequeño debe llamarte la atención que llegue del colegio o de un encuentro con amigos muy agotado. Que incluso se levante cansado y muestre resistencia a casi todo especialmente en periodos de estrés.

Y si eres adulta, seguro que te desencajan esos días en los que ‘no has hecho nada’ a nivel físico y sin embargo solo deseas meterte en la cama. Te falta motivación para hacer otra actividad más o seguir charlando.

Razones por las que te sientes agotada

  1. Llevas una careta: Una de las características comunes de las personas neurodivergentes, especialmente en mujeres, es el enmascaramiento. Conocido también como ‘masking’, consiste en esforzarte por actuar de forma normotípica cuando tu cerebro está cableado de forma diferente. Intentas adaptarte a conversaciones que no te interesan, a entornos que te desagradan y todo porque anhelamos pertenecer. Todos parecen pasárselo bien así que tú decides levantar la comisura de la boca y asentir de forma entusiasta. Pero actuar de forma continuada por largo rato te pasa factura.
  2. El entorno es hostil: Muchas personas neurodivergentes presentan desafíos en la integración sensorial. Puede que sea por hipersensibilidad y todo les afecta enormemente. Pero también por hiposensibilidad y no perciben el estímulo hasta que parece tarde. Los espacios no están adaptados a la sensorialidad de las personas neurodivergentes y todo puede parecerte ‘demasiado’ o llevar una velocidad desajustada. Pero como a nadie parece afectarle, ahí estás resistiendo. Aunque acabes agotada de oír ese volumen, soportar esa luz o mantener la compostura.
  3. Falta de regulación: Ya no digo desregulación, sino el hecho de no permitirnos mantener actividades regulatorias por el temor de que quienes conviven con nosotros lo vean ‘raro’ y ‘extraño’. Cada persona se calma de muy diversas formas y no solo existen formas de regularte a nivel sensorial sino también a nivel cognitivo. Por ejemplo atendiendo tus intereses especiales, aquello que te apasiona y en lo que podrías hiperfocalizar por horas sin ir al baño. Hacer lo que nos calma nos evita llegar al colapso.
  4. Un cuerpo realmente cansado: No por actividad física sino por las consecuencias que puede traer consigo la neurodivergencia. Empezando con las dificultades para conciliar y sostener el sueño así como dificultades en la etapa de sueño profundo. No siempre te levantarás descansada y está bien tenerlo en cuenta. También pueden unirse otros detonantes físicos como un alto nivel de alerta que te conduzca al estrés sostenido y la ansiedad. Pocas cosas tan físicas como la salud mental: tu cuerpo te cuenta lo que necesita.

Me siento tan cansada que quiero dormir durante días

El enmascaramiento prolongado y la adaptación constante pueden llevarte a colapsos. Si tu entorno no conoce de tu neurodivergencia pensará que has tenido un ataque de ira o un bajón de azúcar. Pero no. Puedes haber entrado en meltdown o shutdown, dos formas de colapso que de forma prolongada pueden llevarte a un burnout o total extenuación.

Conozco mujeres que pueden estar en la cama durante días. Y no son precisamente débiles. Sino que se esfuerzan a diario por intentar que nadie note que son diferentes y que habitan un mundo construido para personas que no se le parecen.

Sí, es verdad, todos tenemos que adaptarnos cuando salimos porque como en casa en ningún lado. Pero algunas personas viven en constante esfuerzo de adaptación. Incluso cuando son visitadas en su casa. En su lugar de trabajo. Algunas incluso con su pareja.

Recuerda tomarte el tiempo que necesites, explicarle a tu entorno cómo eres y demandar las adaptaciones que consideres. Eres valiosa.

Recomendaciones de lecturas
  • Un libro genial: El cuerpo nunca miente, de Alice Miller, estudiosa también de las altas capacidades intelectuales.
  • Aquí te conté cómo vivo yo un shutdown.
  • ¿Eres una persona doblemente excepcional y quieres conocer más sobre tus diferencias? Descubre el curso para mujeres ‘Sensibles y Capaces’.
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2 comentarios sobre “¿Por qué me siento tan cansada? Mujer neurodivergente

  1. Muchísimas gracias por este post.
    Gracias por visibilizar esta parte de la neurodivergencia y ayudarnos a dejar de sentirnos culpables por tener que descansar el doble, tomar pausas más largas o simplemente levantarnos más tarde de la cama.
    Mi perfil es de doble excepcionalidad (TDAH + PAS) y es agotador vivir en un mundo de neurotipicos.

  2. Hola, me describes totalmente! el mundo gira demasiado rápido! siempre hay mucho ruido y olores desagradables! y más encima hay que hacer un super esfuerzo para contestar de manera adecuada cuando te hablan… Agotador!. Desde hace años sé que soy neuro diversa, pero no había pensado en esto

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